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Luis Bouza-Brey

Estos días se pone de manifiesto cada vez con más claridad que Pedro Sánchez constituye un peligro para el PSOE, para Cataluña y para España: iguala al PP y a Bildu en su rechazo a pactar con ambos; asume la pervertida idea del PSC sobre federalismo, que no es más que la aceptación del privilegio político, económico y étnico reivindicado por los nacionalistas a favor de su territorio y en contra de los demás, y que daría lugar a un confederalismo privilegiado, consistente en que Cataluña podría participar en el Gobierno español con rango desigualitario, mientras que el Estado y el resto de las Comunidades Autónomas quedarían vacíos de competencias sobre Cataluña; acusa a Rajoy de “atacar al catalán” por introducir en la legislación un porcentaje mínimo del 25% de castellano en la enseñanza en Cataluña, cuando la Constitución establece taxativamente que ambas lenguas son cooficiales en Cataluña; no entiende que quien ataca al castellano son los nacionalistas, por no “considerarlo una riqueza cultural para Cataluña”, usando sus propias palabras…etc., etc., etc.

En síntesis, Sánchez está haciendo más daño al PSOE, a Cataluña y a España, incluso, que Zapatero: dejar el PSOE en sus manos, o que el PSOE ganara las elecciones, locales, autonómicas o generales, bajo su dirección, sería un desastre más a añadir a su balance de resultados.
Por eso, comentando de pasada la noticia que estos días aparecía en “República”, sobre que se está preparando su sustitución por Susana Díaz, me interesa señalar que pocas alternativas más tiene el PSOE para salir del atolladero en que se encuentra: si Susana Díaz se desenreda de la corrupción andaluza y consigue formar gobierno en Andalucía, sería interesante que más adelante —ya en Julio— pudiera presentarse a las primarias y optar al liderazgo del PSOE. Por lo que se ha visto hasta ahora, no es partidaria de un nuevo Pacto del Tinell contra el PP, no es partidaria de privilegios etnicistas ni de traicionar las ideas socialistas con mandangas reaccionarias nacionalistas, parece propensa a grandes acuerdos de Estado para regenerar el país, y parece mucho más consistente que Sánchez.
Algo tiene que influir Ciudadanos sobre la regeneración del PSOE, a fin de evitarnos otro período de zapatetismo a todos los españoles.

La noticia de “República” a que he hecho referencia anteriormente se puede ver en este enlace:

Operación para investir a Susana Díaz y preparar su traslado a Madrid como líder del PSOE

 

Luis Bouza-Brey

 

Hagamos un esquema embrionario de la situación:

 

Un primer dato a tener en cuenta: hay de plazo hasta el 5 de julio para elegir Presidente/a de la Junta.

 

Segundo dato: a finales de mes se efectuarán las elecciones locales y sutonómicas, que definirán el panorama de posibles pactos para formar gobiernos.

 

Tercer dato: los resultados de las elecciones en Andalucía permiten diversas combinaciones de alianzas, positivas o abstencionistas, para que se pueda formar gobierno.

 

Cuarto dato: en Andalucía està pendiente la continuación del proceso de enjuiciamiento sobre el caso de los ERE, que previsiblementese continuará este mes.

No obstante, la responsabilidad política es muy clara en lo que respecta a los expresidentes de la Junta.

 

Quinto dato: si se quiere regenerar hay que modificar la Constitución, o, como mínimo, la ley electoral, aunque soy de la opinión de que mantener la provincia y la fórmula proporcional de listas impide hacer una reforma que autentifique la representación.

 

Sexto dato: las locales, autonómicas y generales, y sus resultados, exigirán una nueva dinámica de pactos. y acuerdos. Sobre todo, si se desea realizar una reforma constitucional, que exige mayorías muy cualificadas.

 

Séptimo dato: se puede esperar a mediados de junio para cerrar el jeroglífico de la composición de los nuevos gobiernos, incluida Andalucía, esperando la definición del PP con respecto al PSOE y la definición del PSOE con respecto al PP.

 

La conclusión que uno saca, por lo que se refiere a la posición que debería adoptar Ciudadanos, es la siguiente:

No es conveniente desechar ninguna opción de momento, conviene esperar, y no dejarse llevar por los afines que acusan a Ciudadanos de liarse con la corrupción, cuando el futuro exigirá acuerdos con corruptos de todo tipo, votados por el pueblo, si se quiere regenerar el sistema. Encerrarse en el rechazo a pactos es encerrarse en la impotencia.

 

Ahora bien, la posición que se adopte hay que explicarla con el máximo de claridad posible, concretando objetivos de Regeneración Democrática, objetivos anticorrupción, y, cosa importante, calendarios que obliguen a todos.

Luis Bouza-Brey

Zarzalejos describe hoy en un artículo este fenómeno. Pero lo mismo sucede con UPyD, con el PP, y con el PSOE, caladeros desde donde afluyen intenciones de voto hacia Ciudadanos, según las encuestas.
Por ello, ya se va viendo como se desata una tormenta de rayos y truenos desde todas las direcciones, a fin de frenar este aumento constante de las intenciones de voto a Ciudadanos.
Lo que cabe preguntarse es si la tormenta tendrá un efecto relevante sobre este flujo actual y futuro. Y tambièn, sobre las consecuencias de un menor o mayor decrecimiento del aluvión hacia Ciudadanos.
Pero para detectar una respuesta es preciso indagar sobre las causas de este proceso:
La principal de ellas es que el régimen del 78 degeneró y agoniza, y a sus actores principales y secundarios se les considera responsables de la degeneración e incapaces de regenerarlo.
Veamos por qué:
En primer lugar, PSOE y PP llevan varios años enzarzados en luchas partidistas por alcanzar el poder a costa del sentido de Estado y del interés general, incapaces para alcanzar consensos en políticas de Estado y entregados a centrifugar éste para obtener apoyos del nacionalismo etnicista. Produciendo desgobierno y traicionando con ello los principios respublicanos y democráticos de libertad e igualdad, pervirtiendo y violando la Constitución y fomentando el fundamentalismo nacionalista y las propensiones a la desarticulación y balcanización del paìs.
En segundo lugar, IU-IC han jugado el papel de actores subordinados a estas políticas de PSOE, PP y nacionalistas, dejándose llevar por ellos a cambio de silencios y/o protestas retóricas intercambiables por pequeñas migajas de poder.
En tercer lugar, UPyD, que surgió como alternativa regeneracionista y tercerista ante este proceso degenerativo, se transformó en un engendro despótico y falsario, depurador de discrepancias internas y esterilizado para dar cabida e impulso a las fuerzas regeneracionistas existentes en el país. Su destino es la implosión e irrelevancia por arterioesclerosis y selección negativa de cuadros y afiliados.

El desarrollo de esta dinámica degenerativa del régimen del 78, bloqueado por efecto de mecanismos disfuncionales como un sistema electoral pseudorepresantativo, un modelo de Estado autonómico pervertido y destructivo, y una jurisdicción lenta, ineficaz y dependiente, ha llevado a la deslegitimación y desautorización del régimen y sus actores, y a la aparición de fuerzas emergentes como Podemos y Ciudadanos, para responder a la degeneración y el caos.
El movimiento del 15M, del que deriva Podemos, se desarrolló hace ya varios años, siendo dirigido por un sector de IU, descontento con su partido e influido por el socialismo bolivariano de Chávez y el castrismo. La orientación inicial de este movimiento fue revolucionaria, dirigida a acabar con el régimen del 78, y a modificar sus parámetros constitutivos, como el modelo económico, las alianzas internacionales de España, las relaciones con la Iglesia, y la Constitución.

Ciudadanos existe también desde hace años en el ámbito catalán, pero diversas contradicciones y conflictos internos le impidieron hasta 2014 adquirir el convencimiento de la necesidad de transformarse en un partido de ámbito nacional español y de difundir a este nivel su orientación reformista, laica, progresista y opuesta al etnicismo, por consiguiente. Por ello, su ascenso al àmbito político del conjunto del Estado se ha producido con un cierto retraso, ocasionando este desfase procesal de recién llegado que bebe de todos los actores, creciendo lenta pero inexorablemente, hasta límites todavía indeterminados, y causando graves preocupaciones a los demás.

Habrá que ver como evoluciona este proceso, pero no es descartable que la crisis del régimen y la desautorización de los demás actores lleve a Ciudadanos a transformarse en la Alternativa Democrática y Reformista al derrumbe del régimen y la desarticulación del Estado.
Si esto fuera así, como parece probable, Ciudadanos y España necesitan el máximo apoyo popular, para conseguir evitar los múltiples peligros que nos acechan.

Lean a Zarzalejos:

http://blogs.elconfidencial.com/espana/notebook/2015-04-28/podemos-se-desinfla-ante-ciudadanos_783614/

 

Luis Bouza-Brey

 

La agonía del régimen del 78 hace tiempo que se veía venir. Lo preocupante, ahora, es la descomposición del PP, que parece como si pudiera explotar lo mismo que un globo. Y eso no es nada bueno: si los dos grandes partidos del régimen constitucional revientan, el futuro del país puede caer en manos de locos y demagogos de uno y otro signo, al estilo de lo sucedido en Italia, lo que abriría una etapa larga de fragmentación e inestabilidad o propensión a la dictadura.

Y eso es lo que hay que evitar, el hundimiento del sistema político hacia la anarquía o la dictadura, a causa de que nadie sea capaz de coger el timón con liderazgo, fortaleza y seguridad.

Uno cree que Rivera y Ciudadanos podrían desempeñar el papel de pivote en el que asentar el cambio, abriendo una etapa de transición y catarsis del país que pemitiera hacer limpieza, regenerar los órganos gangrenados y refundar el consenso para realizar las reformas constitucionales, económicosociales y culturales que posibilitaran a España enderezar el rumbo.

Pero para poder seguir este camino no traumático es preciso evitar que la pérdida del poder que va a afligir al PP lo lleve a la autodestrucción.

Hay que poner la vista en el PP y estar alerta ante el peligro.

Lean como ven en “Vozpópuli” la situación, aunque, en mi esquema, intento ir algo más allá.

Agonía del régimen de 1978 y descomposición del Partido Popular

 

 

 

Luis Bouza-Brey

 

La que se nos viene encima: no me extrañaría que Ciudadanos resultara ser el partido más votado, después de las próximas elecciones generales, visto lo que estamos viendo y lo que veremos.

 

El régimen del 78 huele a podrido, con los Pujol, los Chaves-Griñán, y los Bárcenas-Rato como aromas emergentes del pastel de la corrupción: a un pastel de rica miel, diez mil moscas acudieron…”

 

Pero lo ominoso resulta de que el régimen del 78 no tiene alternativa, salvo la de la reforma de algunos de sus elementos esenciales, como la fórmula electoral, el modelo de Estado autonómico, y el poder jurisdiccional.

 

Porque, ¿alguien cree que una República, un sistema de gobierno Presidencial, o un Estado centralizado servirían para superar el derrumbe político del país?

 

Yo creo que no, creo que la única opción viable es el reformismo, y me preocupa que tenga que ser Ciudadanos, que de hecho acaba de nacer, quien tenga que dirigir la refundación del régimen, pues también él mismo está refundándose.

 

Pero no hay otro actor posible, dadas la corrupción y deslegitimación de los fundadores del régimen en el 78, y la orientación destructiva de Podemos.

 

Por eso creo que Rivera y Ciudadanos deben ir con pies de plomo, y reclamar la ayuda de las élites y cuadros técnicos no contaminados que queden en el país: estamos comenzando una nueva era, un nuevo proceso de transición en un contexto de libertad que va a ser muy complicado.

 

Vean: Los españoles y el síndrome de la mujer de Lot, de José Antonio Zarzalejos.

 

 

Luis Bouza-Brey.

 

Joaquín Costa detectaba “oligarquía y caciquismo” como Constitución sustancial del sistema político español; Brenan dibujaba las características esenciales de este sistema oligárquico y caciquil… Pasados dos siglos seguimos igual: esa estructura bàsica ha hundido el régimen constitucional del 78, pervirtiéndolo, transformando la Constitución en nominal, y haciéndolo inviable mientras no se le introduzcan reformas esenciales.

¿Qué es si no oligarquía y caciquismo el poder político y financiero de siempre, sustentado por un PP y PSOE corrompidos en Madrid y resto de España, complementados por los caciques nacionalistas en Cataluña y Euskadi?

¿Qué es si no oligarquía y caciquismo un régimen corrupto a todos los niveles, en el que la democracia ha sido pervertida por un régimen electoral pseudorepresentativo y un Estado autonómico centrifugado a favor de los caciques locales?

 

Ved el artículo de Javier Gallego sobre el laberinto español y su estructura esencial, duradera por los siglos de los siglos… Quizá por eso, el pueblo español se cansa cada cuarenta años y deja caer la piedra de la libertad, imitando a Sísifo, condenado por los dioses a un trabajo eternamente improductivo.

 

Javier Gallego: “El laberinto español”

 

 

Algunos dicen que Ciudadanos o no tiene ideología o que no se sabe a dónde va, o que es una “marca blanca” del PP.

Leyendo la información que os referencio a continuación, uno saca la conclusión de que Rivera sabe muy bien dónde está y a dónde va. Rivera constituye la única esperanza cierta de salvación de nuestra respública, de nuestras libertades, y harà de catalizador de un desbloqueo del  atascado sistema político español.

Lo difícil va a ser la concrección de los cambios necesarios y de la forma de llegar a ellos…

En mi opinión, si se consigue sustituir el actual règimen electoral proporcional de circunscripciones provinciales por otro mixto, predominantemente mayoritario con circunscripciones uninominales, complementado por una circunscripción nacional proporcional que otorgue una representación mínima pero suficiente a las minorías, se habrà dado un paso gigantesco en la salvación del régimen de libertades…

El otro aspecto esencial a modificar es el modelo de Estado autonómico, que necesita clarificación de la distribución de competencias entre el centro y la periferia, el freno al proceso de centrifugación derivado de la perversión del sistema, la reforma del Senado para integrar las decisiones fundamentales en el centro, y la victoria sobre el nacionalismo étnico, constitutivo de una aberración antidemocrática y reaccionaria inaceptable en un país moderno en el siglo XXI.

Está por ver, con respecto a esta cuestión, si con la activación de los controles previstos en la Constitución se puede dar integración y coherencia al Estado Autonómico: en asuntos como la Educación, la Seguridad, y otros servicios públicos, casi con toda seguridad se puede afirmar que la descentralización se ha transformado en centrifugación disfuncional para el interés general y la cohesión del sistema y que hace falta una nueva redistribución de materias y competencias.

Y a ello hay que añadir una reforma coherente del Senado, que no puede continuar siendo el eslabón perdido de la Constitución del 78.

Este conjunto de cambios necesarios y urgentes podría realizarse mediante el procedimiento menos rígido de reforma constitucional, pero en el probable Parlamento fragmentado que va a surgir en la próxima legislatura, los amplios acuerdos entre los posibles cuatro grandes partidos van a ser imprescindibles.

En fin, creo que Albert Rivera sabe bien dónde está y a dónde va: en el respublicanismo democrático de la monarquìa constitucional, y hacia la articulación de un proyecto de salvación del sistema de libertades para España. Creo que hay que apoyar firmemente a Ciudadanos y Rivera en este nuevo gran objetivo del desarrollo político español. Gracias, Albert.

 

Leed las declaraciones de Rivera:

 

 

 

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