La prensa


A veces se pasan, incluso para los estándares a los que nos tienen acostumbrados. Hoy es uno de esos días. Este es el cuento de como se convierte un estudio que claramente rebaja el nivel de la propia alarma del IPCC, en un estudio que “augura grandes catástrofes” climáticas a fin de siglo”.

Ya más o menos todo el mundo se ha enterado que la temperatura global lleva unos quince años sin subir. Y que suena raro un calentamiento en el que no aumenta la temperatura. Lo que no sabe tanta gente es que ese parón del calentamiento tiene consecuencias en los estudios que hacen sobre la previsión de calentamiento futuro. Aunque usan modelos -que son un mundo paralelo que va a su aire-, el resultado de estos lo corrigen de alguna manera con las observaciones de la vida real. Esto es, eliminan los resultados más palmariamente incompatibles con la realidad que se va viendo. Que no quiere decir que los resultados que quedan -el rango de posibilidades- sea verosímil. O ni siquiera sensato. Pero al menos le quitan las peores burradas.

Este parón del calentamiento del que hablábamos -más o menos desde 1997- hace que los estudios sobre previsión de calentamiento de los últimos años hayan cambiado. A la baja, claro. El último gran informe del IPCC (2007) daba -según los estudios alarmistas de entonces- un calentamiento medio global más probable para fin de siglo de unos 3ºC, y un rango de 2ºC – 4,5ºC. Los estudios más recientes están dando resultados de 2ºC y por debajo. Y un rango claramente más bajo que el 2º – 4,5º del IPCC de 2007.

Se espere que el próximo mega informe del IPCC esté listo a finales de 2013. Lo están redactando. Ya habíamos visto el primer borrador [-->]. Y en ese borrador sigue figurando el viejo rango de previsiones de siempre. De 2ºC a 4,5ºC, con una mayor probabilidad de unos 3ºC, cuando se doble la cantidad de CO2. Y claro, sonaba raro que tras todos esos resultados nuevos con previsiones inferiores de calentamiento, el IPCC no se diera por enterado, y no cambiara la previsión. Empezaba a haber un problema de credibilidad todavía mayor de lo que estamos acostumbrados.

¿Solución? Se han reunido los científicos que están redactando esa parte del informe del IPCC de 2013, para hacer su propio cálculo – contando con el parón de temperaturas. Con un resultado similar a esos estudios que intentaban ignorar. Se puede resumir así. El nuevo estudio del que hablamos, de los que están redactando el borrador del IPCC 2013 y sus colaboradores se llama Otto et al 2013.

Publicación Calent. Equil. Rango Equil. Calent. Transit. Rango Trans.
IPCC 2007 3ºC 2ºC – 4,5ºC 1,8ºC 1ºC – 3ºC
Otto et al 2013 2ºC 1,5ºC – 2,8ºC 1,3ºC 0,9ºC – 2,0ºC

La diferencia entre “equilibrio” y “transitorio” es que el primero ocurre más tarde, cuando se ha estabilizado el sistema.

Cualquier cerebro normal le llama a esto una buena rebajada en la previsión del calentamiento. Algo así como un 30% menos de calentamiento, según la misma tesis puramente especulativa y no comprobada del IPCC.

Pero con estos números, algunos de los autores del estudio le dan carnaza a la prensa. Para que lo presenten como lo contrario de lo que dice. Siendo un estudio que parte de Oxford, los campeones tenían que ser la BBC y The Guardian.

En la BBC, tras hablar con el autor principal (Alexander Otto), concluyen que el calentamiento será algo más lento, pero que …

But when it comes to the longer term picture, the authors say their work is consistent with previous estimates. [-->]

¿Consistente? ¡Pues claro, los rangos se solapan! ¿Qué esperaban? Si antes decían, para el largo plazo, de 2 a 4,5, y ahora dicen de 1,5 a 2,8, no son “inconsistentes”. Pero no ser inconsistente no quiere decir que no sea francamente más bajo.

Tal vez sea necesario un dibujito para científicos del IPCC y periodistas.

consistentes-ipcc

Hay un truco más. Si la BBC no miente sobre las palabras de Otto, más adelante mezcla el valor “muy probable” del IPCC con el valor “probable” de Otto et al. La diferencia es que “muy probable” va del 5% al 95%, y “probable” del 17% al 83%.

But when it comes to the longer term picture, the authors say their work is consistent with previous estimates. The IPCC said that climate sensitivity was in the range of 2.0-4.5C.

This latest research, including the decade of stalled temperature rises, produces a range of 0.9-4.0ºC.

“It is a bigger range of uncertainty,” said Dr Otto.

“But it still includes the old range. We would all like climate sensitivity to be lower but it isn’t.”

Hace que sean muy parecidos en la parte alta. Pero lo que hay que comparar con el rango de 2 – 4,5 anterior (el rango de “muy probable” del IPCC), con el rango de “muy probable” de Otto et al 2013. Que es de 1,5ºC a 2,8ºC.

Repitamos:

But it still includes the old range

Sí, pero …

consistentes-ipcc

Incluye, sí, pero es mucho más bajo. Pero mucho.

Otro de los coautores, Nic Lewis, comenta al respecto [-->]:

You refer to the BBC article and ask, in the light of the quote by the lead author (Otto) “Why are not the long-term warming rates similarly reduced?”

You will have to address that question to Alex Otto. Maybe he was getting confused. Maybe the BBC misquoted him.

…/…  To my mind, either of those ranges represents a sizeable downwards movement from 2.0-4.5 K.

A partir de ahí, Europa Press recoge la noticia del Guardian [-->], y se reparte por la prensa española. De esta guisa:

Así que hemos pasado de un estudio que claramente rebaja el nivel de la propia alarma del IPCC, a un estudio que “augura grandes catástrofes” climáticas a fin de siglo.

El cuento del calentamiento global.

Actualización: Nic Lewis ha publicado una explicación sobre lo de la “consistencia” entre este trabajo y el rango preferido del IPCC. En Bishop Hill:

Further to the last posting, and in particular the claim in the BBC article that the 2-4.5 range is largely unaffected by the Otto et al paper, here’s my graph of ECS curves with the incorporation of the Otto et al results – both the full-range and the last-decade curves.

As you will see, it is fairly clear that the Otto et al results slot in quite nicely alongside the other recent low-sensitivity findings, with most of the density outside the range of the models. The IPCC’s preferred range looks increasingly untenable.

lewis-probablilidades-sensibilidad-otto-y-mas

El detalle es mirar cuánta área de las curvas negras quedan dentro del rango del IPCC (gris), y cuánta fuera. Y cómo tanto las mediciones de termómetros (verdes y negros), como las de satélites (púrpura), están mucho más fuera -por debajo- que dentro del rango del IPCC.

Han partido de un dato cierto -pero irrelevante- para contarte una mentira. (Clic para fuentes: El Mundo, The Guardian).

400ppm-co2-el-mundo

the-guardian-400ppm-co2

Lo que hace una persona con dos dedos de frente es preguntarle a Pedro Jota:

- 1. ¿Qué pasó hace tres millones de años?

- 2. ¿Qué quiere decir 400 ppm de CO2 (o mil en el futuro), que sepamos (no que especulemos)?

La respuesta a estas preguntas que los periodistas de hoy no se hacen, nos contará la historia de una gran mentira.

1. Qué pasó hace tres millones de años?

Lectura muy recomendada (PDF, 16 páginas, inglés):

D. N. Schmidt. Department of Earth Sciences, University of Bristol, Wills Memorial Building, Bristol.

Resumen:

El cierre del istmo de Panamá supuso el último paso en el corte de la autopista marina circumtropical. Tuvo consecuencias fundamentales para la circulación oceánica global, la evolución de los ecosistemas tropicales, y potencialmente influyó en la evolución del modo climático moderno de “casa de hielo” (glaciación).

…/… Estos datos proporcionan nuevas condiciones para que los modelos del Sistema Tierra puedan simular los efectos de los cambios globales en paleo-oceanografía en el clima global, y permiten la exploración de hipótesis sobre la glaciación del Hemisferio Norte.

Eso nos da una primera respuesta. ¿Por qué se fijan en hace tres millones de años? Porque entonces se cerró el estrecho de Darién (o Panamá), se produjo una fase de clima glacial (anormalmente frío), y ese frío hizo descender los niveles de CO2 a mínimos.

- ¡Eh!, ¿de donde sale eso de mínimos?

De los datos que sabemos, y de la respuesta a la segunda pregunta:

2. ¿Qué quiere decir 400 ppm de CO2 (o mil en el futuro), que sepamos (no que especulemos)?

Algo que no te suelen contar es que las plantas dejan de crecer cuando el aire tiene unas 200 ppm de CO2. Las plantas “comen” CO2 y agua. Es con eso con lo que se construyen, además de algunos elementos adicionales – en cantidades minúsculas. Saco el dibujo de la fórmula de la fotosíntesis del Rincón del Vago [-->].

formula-fotosintesis

Cuando la concentración del CO2 en el aire baja de unas 200 ppm, las plantas ya no lo pueden ingerir, y dejan de crecer.  Y como no se lo “comen”, pero los volcanes siguen tirando CO2 al aire, la cantidad de CO2 vuelve a subir, lentamente. Hasta que las plantas empiezan a crecer de nuevo, y no dejan subir mucho más la concentración del gas de la vida (CO2). De ahí que se cree un equilibrio, hacia las 200 – 280 ppm (depende de la temperatura).

La temperatura influye mucho, porque el CO2 se disuelve naturalmente en el agua del mar. Y se disuelve menos cuanta más temperatura haya. Si hace más frío, “cabe” más CO2 en el mar, y el aire tiene menos.

Pero ese equilibrio hacia las 280 ppm no es especialmente “bueno”. Solo es la menor cantidad de CO2 que puede soportar la vida vegetal. Y a través de ella, la vida en general. Y cuando se para la vida, deja de descender el CO2 (porque la vida se ha parado). Así que cuando te enseñan un gráficos como los de arriba, básicamente son una mentira en colorines.

Ese es el significado de las 400 ppm que hemos alcanzado después de tres millones de años. Una cifra un poco por encima (un poco mejor) del nivel mínimo para la vida.

Para hacernos una idea de cuánto de “poco mejor”  que el nivel mínimo para la vida, mencionaremos otro detalle de los que no le gusta nada hablar a Pedro Jota. Resulta que en los invernaderos más tecnificados enriquecen el aire interior con CO2. La cantidad más habitual es llegar a una concentración de 1.200 ppm. Es la más rentable. No quiere decir que con cantidades superiores las plantas no rindan aun más, pero ya no merece la pena el gasto extra. Así que se suelen quedar en unas 1.200 ppm. Hay ligeras diferencias entre tipos de plantas, pero gastando dinero hasta llegar ahí, crecen más rápido, más lozanas, y necesitan menos agua, siendo un gasto rentable.

Lo que nos da la oportunidad de corregir el gráfico de The Guardian con un poco de contexto, y reconvertir una mentira en colorines en una verdad tirando a gris y prosaica.

the-guardian-400ppm-co2-correctoTodo esto se llama, para entendernos, el cuento del calentamiento global. Cabe añadir que es muy dudoso que  pudiéramos alcanzar esas 1.200 ppm con las reservas conocidas de combustibles fósiles. Aunque lo quemáramos todo. Y que es completamente probable que para entonces estemos generando energía de una forma más barata, sin recurrir a esos combustibles. ¿Qué haremos entonces? ¿Quemar petróleo y carbón, sin que sea necesario para nosotros – pero para favorecer a la vida? ¿Y qué pensarán entonces de la carbono-manía, y de “la ciencia” y los pedrojotas de principios del siglo XXI?

Dedicado a Zuga. Pedid, y recibiréis.

Es una desgracia que la venta de periódicos vaya un poco mal. Pero más desgracia es que para paliar la situación, lo único que se les ocurra es insistir en lo que les ha llevado a perder lectores a espuertas. Pedro Jota ha oído los tambores de guerra -desesperados- de los alarmistas del clima. Su último mantra, que cada vez son más de risa. Y en vez de pararse a pensar en el significado, o su posible falta de significado, se lanza por el precipicio, y sin salvavidas.

La canción calentóloga de este  verano es que se alcanzarán 400 ppm de CO2 en la atmósfera. Y eso, que se sabe hace decenios, no hay jeta que se lo pueda perder. ¡Hay que vender papel! ¿O será perder lectores?

pedro-jota-punto-critico¿Punto crítico? ¿Algo que no ocurría desde el Plioceno, hace más de 3 milllones de años? Lo segundo es verdad, pero veamos qué tiene de crítico el punto. Nada como señalarlo (raya roja) en el cuadro clásico de CO2 y temperatura a escala geológica:

co2-y-temperatura-geologia

Le podían llamar “Punto Crítico Pedro Jota”, en honor del esforzado periodista cazador de lectores desavisados. Porque tiene guasa la manera de vender:

Al ritmo actual de aumento de las emisiones, se espera que el ‘techo’ de los 400 ppm podría superarse a mediados de mayo, mucho antes de lo previsto inicialmente por los expertos del clima, que consideran que la temperatura de la Tierra podría aumentar entre 2 y 2,4 grados por encima de esa cifra. [-->]

Cuesta abajo, y sin frenos. Si la tierra “podría” aumentar entre 2 y 2,4 grados, al estar  por encima de esa cifra de CO2, quiere decir que podría aumentar casi esa temperatura, por estar casi en esa cifra.  Pero llevamos 15 años acercándonos. De 360 ppm a 399 ppm aproximadamente. ¡Y la temperatura no ha aumentado nada en ese tiempo! Y si hemos alcanzado esa cifra antes de lo previsto, pero resulta que el calentamiento es francamente menor de lo calculado, ¿eso no le da que pensar a Pedro Jota?

En la siguiente imagen puede uno hacerse la idea del problema de “antes de lo previsto”. Si la temperatura no sigue el ritmo del CO2, no es problema lo que haga el CO2.

400-ppm-CO2Y con esta figura otra se muestra lo que la temperatura “podría” haber subido (de hacer caso a los modelos climáticos), y lo que ha subido en realidad durante estos 16 años en que el CO2 se ha ido acercando a las críticas 400 partes por millón. Exactamente nada. Pero claro, ¿cómo se puede evitar que un periodista prefiera un “podría” (llegar el fin del mundo), que la cruda realidad del “no news”?

No news:

calentamiento-global-y-modelos-abril-2013Explicación crítica para Jotas. La temperatura global de la superficie del mar “podría” haber aumentado 0,21ºC los últimos 15 años, según nos acercábamos a las 400 ppm. En el dibujo de arriba, siguiendo la línea roja. Podría, claro, siempre que el IPCC sea un organismo científico en sus cabales, y sepa de lo que habla. Pero resulta que se trata de un organismo político en simbiosis con algunos científicos, y “podría” carece de significado en el mundo real. En el que la temperatura ha seguido la flecha azul, perfectamente plana.

Apuesta: Sí estamos en un punto crítico. Pero no es un punto crítico de la concentración de CO2. Se ve perfectamente en el primer gráfico, que repetimos. [Añadido: Con los márgenes de incertidumbre que pide Doom en los comentarios.]

co2-y-temperatura-geologia-2

En lo que sí estemos es en un punto crítico para la prensa, que tiene que elegir entre ponerse a hablar de 400 ppm, y con gran fanfarria, o ponerse a hablar de la falta de consecuencias (calentamiento) de esa cifra que no tiene nada de mágica.

Otra figura para periodistas avispados. Una compilación de trabajos recientes sobre lo que se “podría” calentar el clima, preparada por Pat Michaels y “Chip” Knappenberger en WUWT [-->]. Todos ellos están hechos cuando ya se sabía de sobra la fecha en la que se alcanzarán las famosas 400 ppm. Y precisamente teniendo en cuenta esa fecha, y la temperatura real.

Señalo con un punto gris, a la izquierda, los que dan una cifra de +2ºC para fin de siglo, o menos. En todos los casos, el resultado es francamente inferior de calentamiento que el de los modelos del IPCC.

sensibilidad-clima-varios-recientes¿Dónde está el “consenso”? Supongo que en el punto crítico en el que se encuentra Pedro Jota.

pedro-j-punto-critico

Tengo el “corazón partío”. Por una parte, todas las críticas imaginables -y habituales- hacia la falta de calidad crítica de la prensa profesional. Por otra, el miedo a una sociedad sin cuarto poder, aunque sea muy defectuoso.

prensa-pago-internet

Deben de estar en las mismas, El Mundo y El País. Dándole vueltas a cobrar por sus contenidos en internet. Se sienten obligados -no hay otra-, pero no se atreven.

La pregunta de fondo es, ¿están dispuestos los lectores de El País y El Mundo a pagar por sus contenidos? Ni siquiera el diario de Prisa lo tiene claro. “El cambio puede chocar con los hábitos que ha introducido la cultura de la gratuidad que se ha consolidado en la red” [El Confidencial -->]

Es chocante esa idea de “la cultura de gratuidad”, y de “la red”. Que yo sepa, miles de personas compran -por ejemplo- billetes de avión a través de “la red”, y ninguno espera que sea gratis. Ni siquiera esperan que sea más barato que en la agencia de viajes; solo esperan que sea más cómodo (menos inversión en tiempo y desplazamiento).

No sé, yo diría que una cosa es pagar por algo de calidad y de acceso restringido (si no pagas, no tienes). Y otra es pagar para que te jamen el tarro con basura.

el-mundo-cambio-climatico¿Por qué ibas a pagar por tonterías tipo Ruiz de Elvira, si Reuters (o Plazamoyua mismo) te dan gratis algo con mucha más perspectiva?

reuters-warming-slowdownSi los científicos tienen sus propios blogs, y puedes hablar con ellos en directo, ¿para qué necesitas pagar a un intermediario , que encima te quiere encalomar ideología?

judith-curry-blogY hasta aquí lo cosa no es muy grave. Después de todo, es bastante minoritaria la gente que tiene interés en leer con un mínimo de profundidad sobre un problema como el del alarmismo climático. Pero imaginemos el atentado de la maratón de Boston. También se puede uno montar unas fuentes en Twitter, y enterarse mejor que con esos periódicos, sean de pago o gratis. Aunque requiere cierto esfuerzo organizarse las fuentes. Hasta que resulta que Google te lo pone a un clic, y barriendo a la prensa.

google-boston-marathon

Clic para llegar.

No sé qué es peor. Si una prensa que tira de Ruiz de Elvira, o una concentración de poder comunicativo como pueden suponer Google y su competencia. Miedo da. Claro que si la solución es  la catalana, con el gobierno subvencionando a un cuarto poder ya nada independiente, todavía da más miedo que Google y la panda.

 

 

Se entiende que una de las lacras de la prensa es la necesidad de dar solo malas noticias. Las buenas no venden, al parecer. Hay excepciones, como cuando dan la tabarra todo el día con la lotería de Navidad. Pero tiene truco. No es una buena noticia; es la noticia de que no te ha tocado.

Lo que no acabo de entender es que no le puedan sacar partido a cuando el soufflé tremendista se ha pasado, y baja. Por ejemplo, tras todos estos años de anunciar el achicharramiento del globo, donde nadie en su sano juicio ve la menor brizna de humo por ninguna parte, parece que podrían sacarle partido a las buenas noticias. Un quiebro. No sé, una manera de despertar interés por la historia. Emoción. Que no, que ahora dicen que solo van a ser quemaduras de segundo y tercer grado, y de esta no palmamos. ¿Qué nos deparará el futuro según salgan nuevos estudios y progrese la ciencia? Siga leyéndonos, que se lo contaremos a tiempo.

¿Que no? Por lo menos yo, si quisiera sacar pasta, haría algo así. Enganchar a la plebe con un folletín. Y venga de contraste frío / calor. Solo hace falta un buen hilo conductor. Y ahí es donde se debería de notar la profesión.

Pero no, ni caso. Erre que erre con un drama al que ya nadie atiende, tal vez por sobredosis de depresión; tal vez por falta de seriedad. Y en esta línea vamos a destacar dos excepciones de hoy mismo.

1. Daniel Rodríguez Herrera, en Libertad Digital. Si hay buenas noticias, va y las cuenta. Un aplauso. Lástima que sea excepción, u oveja negra.

Se puede aprovechar para darle más profundidad, ya que este medio puede permitirse ser más “coñazo” que un periódico, y usar más espacio. Rodríguez Herrera cita un estudio, muy bien traído a cuento, que ya hemos mencionado [-->]. Pero puede haber quien se pregunte cuántos estudios de ese tipo hay, y por su frecuencia. Y si varían mucho de unos a otros. Es interesante al menos tener una lista. Contexto. Los que yo tengo, noticia,  seleccionados desde 2011, son: (algunos están enlazados)

Año Autores Sensibilidad
2011 Libardoni & Forest 1,2 – 5,3°C
2011 Annan & Hargreaves 2 – 4°C
2011 Lindzen & Choi 0,7°C *
2012 Ring et al 1,5 – 2°C **
2012 van Hateren 2°C *
2012 Aldrin et al 1,6°C (2º) **
2012 Schmittner et al 2,3°C *
2012 Olson et al 2,8°C *
2012 Gillet (Transient) 1.3 – 1,8°C
2012 Rohling et al 3,1°C
2012 Lewis 1,3°C **
2012 Dowsett 4 – 8°C
2012 Hansen & Sato (Fast) 3,0°C
2012 Hansen & Sato (Slow) 6,0°C
2012 Asten 1,1°C **
2013 Berntsen et al (pre) 1,5º (1,9°) **

Para entenderlo. El IPCC (AR4-2007) da una “sensibilidad” de 2ºC a 4,5ºC, con un valor más probable de 3ºC. Al AR5, que será este año, va a hacer lo que sea por no cambiar eso sustancialmente. Estos estudios están hechos por métodos muy diferentes, y unos son de mucha menos confianza (aun) que otros. Se señalan con dos asteriscos los que quedan fuera del rango del IPCC, y con uno los que quedan dentro del rango, pero en la parte baja (entre 2 y 3). La sensibilidad se refleja como mediana, o como rango si no la da. Pre (pre) significa previo a revisión y publicación. Cuando solo da la sensibilidad transitoria (Transient) se indica; las demás son de equilibrio. Si en el trabajo figura la media, pero se ve la mediana (mayor probabilidad) en los gráficos, se da la mediana – con la media entre paréntesis.

Habría que señalar que la mayor parte de esos estudios son básicamente incompatibles entre sí. Y el valor del IPCC, muy conveniente. No llegas a soltar la carcajada (por aquello de la autoridad), pero tampoco te quedas tranquilo.

2. Hans Von Storch acaba de publicar un libro. Es un climatólogo prestigioso y curtido, nada “escéptico” (los cafres dicen “negacionista”), pero por otra parte en desacuerdo con las exageraciones y el alarmismo.

Hay unos extractos traducidos al inglés en el blog de Gosselin. Parece interesante, y parece precisamente combatir el alarmismo. Desde un punto de vista impecable. Si te preocupa el problema, el alarmismo y las exageraciones solo van a conseguir que no se haga nada.

A mi no me convence von Storch en sus argumentos científicos, y no me preocupa el problema. Cuando todavía era ingenuo, me dedicaba a preguntar a los climatólogos del IPCC por la “prueba” del calentamiento global. Los que se dejaban, quiero decir. La respuesta de von Storch fue que no existe prueba, sino una atribución realizada con los mejores conocimientos que tenemos. La decepción era que no había respuesta para la re-pregunta de qué le hacía pensar que los mejores conocimientos son conocimientos suficientes para hacer esa atribución. O que hablamos de una ciencia suficientemente madura. A mi, ese cuadro de arriba de los últimos estudios sobre la “sensibilidad del clima” me lleva a pensar en una inmadurez apabullante. Porque según ellos, esa sensibilidad es lo que te dice cuánto se va a calentar la tierra con motivo de las emisiones de gases invernadero.

Pero no importa. Von Storch es un tío de fuste -aunque la calentología tal vez aun no tanto- y su libro seguro que merece la pena.

En resumen. Aplausos a von Storch y a Daniel Rodríguez Herrera. Y a ver si cunde la idea de que las noticias buenas también son noticias interesantes. Solo hace falta darles un poquillo de intriga para venderlas. Escuela. Pedro J. no venda ya ni una rosca de clima. Que le quite a Ruiz de Elvira, y que se busque una corrupción en el IPCC. Está lleno.

Der Spiegel es la mayor revista semanal de Europa. Con un millón de ejemplares, prestigio intelectual y de defensa de la libertad de prensa, tiene gran influencia. En lengua alemana es comparable a Time o a Newsweek. Y no es de derechas.

La versión digital, Spiegel Online, también es la revista con más visitas de Alemania. Y acaba de publicar un artículo que me gustaría señalar.

Los investigadores perplejos ante el parón del calentamiento global.

El asunto del que venimos hablando, que llevamos unos doce a dieciséis años sin calentamiento global (según las distintas mediciones) va calando poco a poco.  Y el autor del Spiegel, Axel Bojanowski, demuestra que no todos los periodistas han estado dormidos durante este tiempo. Porque ha sido capaz de hacer un resumen muy completo de todo este asunto tan complejo, con unos conocimientos de los matices que no ha podido aprender en dos tardes. Presenta una historia muy centrada, con palabras de científicos del calentamiento global (calentólogos) muy conocidos, a la que no se le puede poner pega.

Recomiendo la lectura, sea en el original en alemán, sea en la traducción del GWPF al inglés. Nadie de la plaza se va a sorprender. Pero tal vez pueda alegrarse de que las cosas “raras” que se ven aquí empiecen a dejar de ser raras.

Sí podemos aprovechar para añadir algo. La idea del parón del calentamiento ya es indiscutible. Tal vez la nieguen asnos como Ferry (no voy a a entrar a comprobarlo), pero pocos más. Hasta Hansen lo admite, y lo resalta Curry:

Y ahora toda la discusión se centra en cuánto calor se ha escondido en el fondo del mar. Bojanowski explica muy bien que la medición del calor del mar es delicada. Pero da la impresión de equivocarse en un aspecto crucial. Del artículo se desprende que se mide un calentamiento del mar, y que el problema es saber si esa medición es fiable.

Pero hay incertidumbre sobre el desarrollo de las tempereturas del océano. Durante un tiempo pareció que los océanos no se habían calentado desde 2.003 a 2.008. Sin embargo cálculos recientes de un grupo dirigido por Norman Loeb de la NASA, muestra ahora un incremento de temperatura. La NASA también ha documentado un calentamiento de las capas superiores del océano.

El resultados, sin embargo, no han convencido a otros. “La incertidumbre de los datos es demasiado grande”, escribe Kevin Trenberth del National Center for Atmospheric Research (NOAA), un conocido experto en ese campo. “Necesitamos mejorar nuestras mediciones”.

Es el único error de Bojanowski. Da la impresión de que actúan como científicos, siempre con la duda sensata y el escepticismo por delante. Pero el problema de Trenberth, y el motivo por el que quiere datos mejores, es porque ese calentamiento que marcan las últimas mediciones resulta completamente insuficiente para la teoría. Sí marca calentamiento, en lugar de parón, pero no es ni remotamente lo bastante para justificar la alarma que quieren imponer. No es el calentamiento de los océanos que marcan los modelos. Y jamás se le ha visto a Trenberth (ni a los otros) pedir datos mejores cuando los datos les gustan.

Así que aun dando por buena es medición, estamos donde siempre. Que sí, que hay calentamiento (en el fondo del mar). Que no, que no es ni de lejos suficiente para asustarse.

El dibujito del calentamiento del mar. Se señala el momento en que entran a funcionar las boyas Argos, porque el sistema de medición cambia mucho. Está medido en julios (calor), no en grados (temperatura).

heat_content2000m

Se puede añadir algo a título de curiosidad. El calentamiento ese del mar es … “rarillo”. La superficie del mar no se ha calentado en 16 años.

temperatura-global-mar-oiv2-9-enero-2013

Está actualizado al último dato (9 de enero), así que el último punto no es de un mes entero.

Y por debajo de la superficie ocurre un fenómeno que no se entiende. Pero como hay que desarrollarlo un poco, y hacer unos dibujitos, lo dejamos para una próxima entrada.

Tiene su guasa lo de la religión. Parece como si, dando la razón a Chesterton, según dejamos de creer en Dios pasamos a ser capaces de creer cualquier cosa. Solo se olvidó un detalle. Cualquier cosa … si viene del que manda en cuestión de creencias. O sea, la neo-religión. Buenistas, ecologistas, esa fauna.

Cuando los científicos creían en Dios, y eran científicos, solían decir que no hay venenos, sino dosis. Y sabes que no son científicos, sino religiosos, cuando han dejado de creer en Dios, y no hablan jamás de dosis, sin del mal absoluto. Cuando demonizan las cosas con independiendencia de su cantidad sabes que estás frente a la neo-religión. Tabaco, CO2, radiación; cualquiera de esos demonios modernos.

El ejemplo de hoy es la radiación. El organismo de la ONU que se encarga de estudiar los efectos de la radiación en la salud (UNSCEAR) acaba de terminar su último estudio. Lo cuenta James Conca en Forbes:

Con una conclusión que aquí ya hemos visto. A cuenta de los  25 años de Chernobyl, que también recordamos cuando Fukushima. La demonización es un cuento, y no hay veneno, sino dosis.

En este caso la demonización tiene un nombre muy científico, que es la forma con la que te engaña la neo-religión. Modelo lineal sin umbral, o LNT por sus siglas en inglés. O modelo lineal sin dosis; nombre que hubiera bastado para disparar la carcajada cuando los científicos creían en Dios, pero no creían en chorradas. En resumen propone que si con una dosis de 200 enferma de cáncer un 1% de la población, con una dosis de 2 enfermará un 0,01%. Y traducido a un  área de 10 millones de habitantes, tendremos 100.000 casos de cáncer. Pero el informe de UNSCAR, repitiendo lo que cualquiera que piense y busque un poco ya sabía, dice que la radiación sigue una lógica del estilo de la naturaleza, y no del estilo de la demonología. Y que una dosis de 2 no produce ningún cáncer, aunque se la apliques a un número infinito de gente. Porque no hay venenos, sino dosis.

¿Es una buena noticia, no? Un alivio para toda esa gente agobiada sin motivo en los alrededores de Fukushima.  No necesitan estar sufriendo al pensar que se les viene el mal encima. Y pueden comer perfectamente los alimentos locales, y exportarlos. En realidad, el mayor problema en Japón tras Fukushima es el miedo a la radiación, no la radiación misma. El problema es la neo-religión.

El artículo de Conca explica que no solo ha quedado desacreditada la demonología en el estudio de la ONU, sino que esa demonología está llevando a políticas equivocadas y a sufrimiento innecesario. Pero esta buena noticia, con la que se pueden corregir no pocos errores y padecimientos, no parece gozar de ninguna popularidad. No parece que a nuestra prensa profesional le interese gran cosa.

Lo que nos lleva a la segunda parte de la historia. El hecho evidente de que los más proclives a la neo-religión suelen ser también los más activos militantes en favor del ateísmo, y combatientes contra la idea de Dios. Con un fervor que se diría de fraile. Se llaman escépticos a sí mismos, y hacen grandes risas de los creacionistas. Y a través de ellos, de todos los creyentes. Especialmente de los creyentes cristianos de Europa y América, que ya me dirán qué mal le pueden hacer a nadie.

Yo no lo entendía, hasta que no le ligado Chesterton con Chernóbil y con el cuento del clima. Pongamos que el escepticismo es difícil y minoritario. Pongamos que son pocos los que pueden vivir sin cuentos. Y pongamos que tenía razón Chesterton, y que para la mayoría, dejar de creer en el cuento de Dios le supone abrirse de patas a cualquier nuevo cuento. En ese caso tiene todo el sentido del mundo que los neo-cuentistas ataquen furibundamente a la religión. Solo le están desbrozando el camino a sus propios cuentos.

Alguien podría preguntar que a mi qué me importa uno u otro cuento. La respuesta es que el cuento cristiano, aquí y ahora es inocuo, mientras que la neo-religión tiene consecuencias económicas y políticas de toda índole.

From the wilderness

Hola PM

Te pongo una historia que quizá consideres de interés, como muestra de la inmundicia mediática en que estamos sumergidos.

Ayer publicaba El Correo esta noticia :
http://www.elcorreo.com/vizcaya/20130105/local/milagro-castrejana-201301050006.html

Me quedé patidifuso. Una doctora, con nombre y apellidos, Ana Lerma, se salta los protocolos e inyecta una vitamina (!) en médula ósea a un niño que había inhalado humo en un incendio en Castrejana. Supuestamente salva su vida, lo que es relatado como “El milagro de Castrejana”

Curiosamente hoy ha desaparecido la noticia de El Correo, aunque figura como el más leído. “El milagro de Castrejana”.

Si se observa el video, nos damos cuenta de que en pleno Enero, los vecinos visten ropas de verano, cosa sorprendente.

Si uno fiskea un poco se encontrará con una noticia similar de un incendio en Castrejana. Por ejemplo en :
http://www.deia.com/2010/08/29/bizkaia/sucesos/-siete-heridos-tres-muy-graves-en-el-incendio-de-una-vivienda-en-bilbao-

Pero la noticia es ¡¡¡ DEL 29/AGOSTO/2010 !!!!

Como se incluye un video de Europa Press, puede comprobarse que es la misma casa. Coinciden tuberías, registros eléctricos, etc con el video de El Correo. La única diferencia es que el video de El Correo es de noche, con los bomberos actuando y la del Deia es a la mañana siguiente.

Me parece vomitivo utilizar engaños, niños, milagros, para provocar más clicks y facturar publicidad.

LA BASURA DE EL CORREO LLEGA YA A COTAS OLÍMPICAS

Un saludo.

Si, ya sé. Es un poco repetitivo, y además vamos a perder. Pero hay cosas que no se puede dejar de hacer notar.

Y Julia Otero me motiva. Probablemente un arquetipo. Cuando alguien asimila un modelo y lo eleva a su máxima expresión se convierte en un arquetipo. Y no es fácil encontrar un toma y daca verbal de ocho minutos, que destile de forma tan depurada todos los matices del absurdo coñazo que nos traemos con las lenguas. Pero todos los matices.

El problema es que Otero no es subnormal, ni sorda. Y tampoco el resto de lo nacionatas, por lo general. Entonces, ¿cómo se puede explicar que en una entrevista en directo, una periodista profesional -ni subni ni sorda-, ni tampoco telebasura como Rahola, se dedique a contestar los argumentos que su contertulio no ha hecho. Peor; le acusa de reclamar la libertad de no aprender (el catalán), cuando lo que sin duda ha oído la no sorda es que Antonio Naranjo sí quiere que su hijo aprenda el catalán. Tres o cuatro veces se lo ha dicho, para que no haya dudas. Pero está sorda.

No lo oye. No se entera de lo que le dicen. O no escucha. Goza de un hombre de paja imaginario que trae los argumentos de serie, y contesta a esos argumentos imaginarios, que resultan ser el estricto contrario de lo que de verdad le han dicho. Reiteradamente.

- No le han preguntado si el niño aprendería bien el castellano estudiando en catalán. Pero es a eso a lo que contesta.

- No le han dicho que no sea bueno aprender lenguas, ni que no las quiera aprender. Pero es a eso a lo que contesta.

- No le han dicho que haya conflictos lingüíticos en Cataluña. Pero es a eso a lo que contesta. A lo que ella alega que lo dice Wert. ¡Pero si Naranjo no es Wert, joé, y estás hablando con él!

- Es increíble que mandemos a nuestros hijos al extranjero a aprender lenguas, pero luego no queramos que aprendan el catalán. Perdona, Julia, pero lo que te ha dicho es que sí quiere que su hijo aprenda el catalán. Unas tres o cuatro veces.

Aparte de que “catalán” no es “lenguas”. Es completamente comprensible que cualquiera desee que su hijo aprenda inglés, o francés, ¡o chino!, pero que no tenga el menor interés en que aprenda catalán o vascuence. Querer que aprendan “lenguas” no es querer que aprendan cualquier lengua. Pero los sordos creen que pueden imponer la lengua que les plazca a los demás, como creía Franco.

La lección de Antonio Naranjo, y el valor del audio, es que es rápido, no se deja achantar, y con toda educación le señala a Julia que le está contestando a lo que él no dice. Diálogo de besugos.

Y ahora el dilema. ¿Hay alguna posibilidad de limpiar la discusión pública de mierda, cuando los que van a ganar solo lo pueden hacer a base de mantener en su sitio la basura que han vertido? Yo creo que no. Pero también creo que aunque no sirva para nada, empieza a ser responsabilidad de todos señalar la porquería que algunos están dejando sobre el espacio público. Y habrá que empezar a llamar caca a la basura, y besugos a los sordos.

De ahí el audio, al que no se llega con un clic sobre la imagen de los intervinientes. La cosa empieza en el minuto 8, justo en la mitad de la barra de desplazamiento.

la-tia-tom

http://podcast.ondacero.es/mp_series1/audios/ondacero.es/2012/12/05/00128.mp3

Vía Felipe Larrea (gracias) y .

Fuente, Jot Down (donde se cuenta mucho mejor):

  • Inmersos y sordos.

Con su correspondiente comunicación, para protestas, etc.

a-otero-y-naranjo

Obama ha dado un “speech” post eleciones, y ha hablado del clima. Lo destaca El Mundo en su sección de ciencia. Un poco raro lo de la sección, porque Obama no es un científico, y ponen lo que dice sin mayor examen. Corregiremos el error de El Mundo. Con un clic, se llega.

La frase de Obama elegida para el título es especialmente idiota. El clima siempre cambia, y el cambio siempre es real. Lo de conllevar “duras políticas” se supone que depende de que el cambio sea inconveniente, y de que podamos hacer algo al respecto que resulte menos inconveniente que el propio cambio del clima. ¿De cajón, no?

La sustancia de la idea de Obama la sacamos del mismo artículo. Solo son tres datos.

1. El calentamiento global está ocurriendo de un modo más rápido de lo esperado” y “se debe al comportamiento humano. (…) + no se puede obviar que el calentamiento se está acelerando.

2. Sabemos que el hielo del Ártico se está derritiendo más rápido de lo que se predijo hace cinco años.

3. Sabemos que ha habido un número extraordinariamente alto de fenómenos meteorológicos severos, aquí en Estados Unidos, pero también en todo el mundo.

Eso es lo que pone Obama encima de la mesa para explicar la necesidad de “duras políticas”. Expresión que ya indica que para paliar un mal de momento imaginario, propone una solución que considera reconocidamente (y no imaginariamente) dolorosa.

1. La frase completa sobre el calentamiento que ocurre más rápidamente, es:

What we do know is the temperature around the globe is increasing faster than was predicted even 10 years ago.

Predicciones ha habido muchas, y de muchos majaras. Pero de las de tomar en serio para un político, solo se pueden considerar los informes del IPCC. El más cercano a la cifra de diez años de Obama es el tercero, de 2001 (hace 11 años).

El tercer informe del IPCC predecía (aunque le llaman “proyectar”) un calentamiento para las siguientes décadas de + 0,15ºC a + 0,30ºC. O, como ellos lo ponen en plan científico: 0.225ºC +/- 0.075ºC.  La realidad medida según la oficina favorita del IPCC (HadCrut) dice que desde esa predicción el mundo se ha enfriado a razón de 0,02ºC / década, en vez de calentarse.

Solo tienen el dato hasta septiembre, pero octubre no puede cambiar nada:

Respecto a que “se está acelerando”, el mismo gráfico nos sirve para ver que no.

Se puede pensar que once años son muy pocos para resultar representativos. Ni para juzgar la previsión, ni para juzgar el aceleramiento. Puede ser; es algo discutible. Pero lo que no se puede decir con los datos que tiene Obama es que el calentamiento es superior al predicho, ni que se esté acelerando. Es pura y llanamente mentira. Pero la sección de ciencia de El Mundo no se siente en la obligación de contrastar lo que dice Obama con los datos científicos que hay. ¿Y para eso, por qué no lo ponen en la sección “folclore”, “cultura”, “política”, “gastronomía”, o cualquier otra que no sea “ciencia”?

Tampoco es un problema que surja de los datos que se elijan. Por ejemplo, desde satélites, por RSS:

Pero da lo mismo la medición que elijas:

  • UAH: +0,05ºC en vez de +0,22ºC [-->]
  • HadCrut3: -0,05ºC en vez de +0,22ºC [-->]
  • GISS: -0,00ºC en vez de +0,22ºC [-->]
  • BEST (no vale, porque es solo tierra; pero ni con esas): +0,00ºC en vez de +0,22ºC [-->]

Así son Obama y El Mundo. Ni más calentamiento del predicho (ni siquiera hay calentamiento), ni aceleración, ni leches. ¿Está claro?

Respecto al hielo del Ártico, es cierto que esta década ha disminuido más de lo que predecía el IPCC. ¿Y bien? Eso solo quiere decir que no saben cómo funciona el sistema. Pero no quiere decir que haya más calentamiento, dado que ya se toman la molestia de medir el calentamiento directamente, y no hay. ¿Es un problema en sí mismo el hielo del Ártico? Te pueden contar misa, pero no. El problema sería más hielo (más al sur), no menos.

Ah, y llegamos al clima “extremo”, tan de moda. Sobre las sequías, recién salido del horno:

Newsscientist.com:

THE world has been suffering more droughts in recent decades, and climate change will bring many more, according to received wisdom. Now it is being challenged by an analysis that questions a key index on which it is based.

Sheffield’s findings raise important questions, says Steve Running at the University of Montana in Missoula. “If global drought is not increasing, if warmer temperatures are accompanied by more rainfall and lower evaporation rates, then a warmer wetter world would [mean] a more benign climate.”

¡Pues claro! ¿Por qué no íbamos a pensar que un mundo más cálido no pueda ser más húmedo, y definitivamente más benigno? Es lo que parece que era hace unos siete mil años, con el Sáhara lleno de agua y vida. Solo una mentalidad de tipo religioso y catastrofista -en la que cualquier cambio y progreso es malo por definición- puede descartar tan alegremente lo obvio.

¿Y los huracanes? Esto no tiene nada de nuevo, y no hay nada de nada:

¿Y la lluvia? Nada raro que ver. Si acaso algo más. ¿Mejor, no? NOAA [-->]precipitación global 1900 – 2010:

En resumen, lo que decimos siempre. Disfruta del calorcillo, mientras dure. Y menos lobos, Caperucita. Mejor no comprar El Mundo para enterarse de lo del clima. Ni escuchar a Obama.

Añadido: Lucia tiene una entrada muy técnica y completa en la que estudia el asunto hasta sus últimos detalles estadísticos – dentro de ser un artículo de blog. Compara predicciones y modelos con la realidad, incluso empezando en fechas de comienzo en las que aun no había predicciones. Esto es, para que no pueda existir la acusación de que pasa algo especial con el año 2.000, también hace el mismo estudio para los años 1.990 y 1.980. Siempre con el mismo resultado: Para todas las series de datos, y haciendo la cuenta con el más amplio abanico de años de años de inicio, las mediciones están como mucho en el más bajo de los rangos de los modelos. La realidad todavía no es inconsistente con los modelos, pero está muy cerca de la frontera de ser inconsistente. Y de ningún modo se puede afirmar que el calentamiento está ocurriendo “más rápido de lo esperado”.

 

Ahora somos más civilizados. Nos nos peleamos en cuadrillas por la calle;  dejamos que lo hagan unos futbolistas por nosotros, y disfrutamos del espectáculo. La guerra, por la tele. Y el entretenido ejercicio del linchamiento colectivo, ya no le ejercemos formando parte de una turba canalla, sino que lo dejamos para los periodistas. Los Lynch modernos.

Sólo son dos ejemplos entre centenares. Pinchando en las imágenes se llega a los artículos.

Los dos repiten la trampa que les ha puesto Kevin Trenberth, cafre del calentamiento global. El problema es la temperatura del agua provocada por el calentamiento global. Pero es que esta es la temperatura del agua provocada por ese calentamiento, que así nos sirve además como actualización preliminar para octubre 2012: +0,231ºC.

En los gráficos siempre suelen poner escalas exageradísimas, de forma que todo el eje de temperaturas va de -0.3ºC hasta +0,3ºC, o similar. Hace que un calentamiento inapreciable parezca algo mayúsculo. He puesto una escala más razonable; de -1ºC a +1ºC.

¿Y qué dice nuestra prensa turbamulta?

El Mundo:

Trenberth, quien abandera la investigación científica sobre la relación entre el cambio climático y los eventos meteorológicos extremos, asegura que ‘Sandy’ es una tormenta digna de recibir el adjetivo de “histórica” por motivos como que haya elevado la temperatura del mar hasta dos grados. Ello se traduce “en un 10% más de agua evaporada alimentando esa tormenta, y en consecuencia, en un 20 por ciento más de lluvia” de lo que cabría esperar.

¿Dos grados? ¿De dónde saca dos grados? Acabamos de ver la temperatura del mar global para octubre, que son 0,2ºC de calentamiento. ¿Lo aumenta en un orden de magnitud? No, hace trampas. Habla de la temperatura del agua en la zona del huracán, que no tiene nada que ver con el “calentamiento global”, sino con un fenómeno local, dentro de la oscilación natural.

Si acaso se puede pensar que de esos dos (y más) grados que tenía al agua en la zona por encima de lo normal, una fracción del orden del cuarto de grado se debe al “calentamiento global”. Venga este de lo que venga. Así que hay que dividir por diez todos los cálculos que hace el jeta de Trenberth. Y queda en un 1% por ciento más de agua evaporada, y un 2% más de lluvia.

¿Y cómo es de “histórica” la tormenta? Bastante histórica, pero en ningún caso récord de nada. No es especial por el calentamiento global, sino porque al ser un huracán de final de temporada (bastante poco fuerte -categoría 1 de 5- por cierto), ha podido unirse a un frente frío potente de los primeros de invierno, y eso le ha dado mucha fuerza. Aún así, si lo comparamos con “Tip”, de 1.979, se queda pequeño. Y se queda pequeño si lo comparamos con el potencial que tiene una situación como la que se daba en este caso. Lo explica Roger Pielke, uno de los climatólogos más citados en la literatura científica:

Claramente, Sandy ha sido un ciclón tropical enorme, equiparable a los más grandes que ocurren en el Pacífico. Una gran diferencia con Tip, sin embargo, es que Tip alcanzó vientos de 305 km/h [Sandy 120 km/h] y una presión central de  870 millibares (ver –>) , mientras que Sandy ha sido un huracán mucho más modesto (943 milibares). Esto sugiere el potencial si un huracán grande (como Hazel en 1955 –>) siguiera el mismo camino que Sandy y se uniera a una tormenta de latitudes medias. Eso sería el peor caso de una supertormenta que podría ocurrir. Y no ha ocurrido con Sandy, ni siquiera con el clima actual. [-->]

Pero la prensa amarilla siempre quiere un culpable, y un linchamiento; no una explicación.

En el año 2010, la Organización Meteorológica Mundial reunió un grupo de trabajo grande, con expertos en ciclones tropicales y cambio climático, que juntaba a gente muy activista en señalar el aumento de las pérdidas por el calentamiento global, como Greg Holland, y gente que no, como Chris Landsea. Y las conclusiones, resumidas por el director del grupo de trabajo (luego fue publicado [-->]) eran:

  • No podemos concluir mirando los datos del pasado que hayamos visto ninguna influencia detectable en la actividad de los ciclones.
  • Mirando una serie de estudios, estos indican que es más probable que no un incremento en el número de los huracanes más intensos. Tal vez del 2% al 11% para 2.100.Pero también decimos que hay mucha variabilidad regional y mucha incertidumbre.
  • Mayor evidencia de que el número de huracanes, globalmente, disminuirá entre el 6% y el 34% para 2.100.
  • hay alguna evidencia de que los huracanes producirán más lluvia en un mundo más caliente. [-->]

Roger Pielke (hijo) tiene un artículo imprescindible en el Wall Street Journal:

- Si Sandy causa unos daños de US $20 billion, alcanzará el puesto 17  en daños (en dólares de 2012), entre los 214 ciclones tropicales que han alcanzado USA desde 1.900. Un puesto significativo, pero lejos del “top ten”. El Gran Huracán de Miami de 1926 ocupa el primer lugar (según estimaciones del el asegurador de catástrofes ICAT), porque causaría daños en 2012 por valor de US $180 billion.

- Para poner las cosas en una perspectiva aun más cruda, consideremos que desde agosto de 1954 hasta agosto de 1955 la Costa Este recibió tres ciclones —Carol, Hazel y Diane— que en 2012 hubieran causado, cada uno, el doble de daños que Sandy.

Aunque raramente se menciona en la prensa, los USA están en este momento en una “sequía de huracanes”. El ultimo de categoría 3, o superior, fue Wilma, en 2005. Los más de siete años que han pasado es el período más largo en más de cien años.

Seguro que la prensa-chusma no quiere saber nada de todo esto. Solo quiere tocar las trompetas del apocalipsis, para ver si así, despertando los instintos primarios de las masas desprevenidas, pueden vender algún papelucho de los que produce su sistema de negocio evidentemente caduco. Y sistémicamente caduco, porque es absurdo hacer un producto de lectura para los asnos, cuando los asnos lo que hacen es ver la telebasura.

Pero si ese es el idioma de la prensa, hablaremos con ellos en su propio idioma:

El editor de Bloomberg Businessweek lo explica:

Un sábado lluvioso por la tarde es un buen momento para enfrentarse, con calma y café, al fin del mundo. Supongo que todos os habéis enterado, puesto que no debe haber quedado ni un espacio de la prensa “profesional” sin cubrir. Cien millones de personas van a morir por culpa de los malditos negacionistas del cambio climático, para 2.030. A razón de 5 millones al año. Por ejemplo:

Reuters:

Cadena Ser:

ABC:

El Mundo (subtitular)

He de decir que comprendería a los periodistas … si no fueran profesionales. Yo mismo pensé que menuda carcajada de cosa, y que habría que investigarla. Para -sin duda- desmontarla. Pero que sería un “informe” (así le llaman) farragoso, especialmente diseñado para dificultar el acceso a los datos. Y que el trabajo llevaría unas horas. Pero, ¡joé!, es que a mi no me pagan por ello. Si me pagaran, me parecería apasionante estrujar ese “informe”. ¿A los periodistas no? ¿Qué se supone que es el periodismo ahora, dar paso a cualquier melonada escrita por un grupo de activismo de causa?

Pero hasta este inveterado cínico se equivoquó. La trampa está en la misma primera página del informe. Página que no ha debido de visitar ninguno de esos periodistas profesionales, salvo que pensemos peor – que nos engañan. Ni un vistazo le han dado (clic para el doc original):

Pregunta de primero de periodismo (supongo). Si el título dice “Climate Vulnerability Monitor”, pero el cuadro está dividido en “Climate Change” y “Carbon Economy”, cuántos corresponden al clima, y cuántos a la “economía del carbono (sea eso lo que sea)? ¿No resulta curioso? Para los profesionales, no.

Pues bien:

Carbon Economy – Health Impact:

  • Polución del aire: 1,4 millones
  • Humo casero: 3,1 millones
  • Siniestros laborales: 55 mil.
  • Cáncer de piel: 20 mil.

Total: 4.575.000

Es de esperar que incluso en una redacción de Pedro J., y aunque se pasee por ella el docto Ruiz de Elvira de vez en cuando, tendrán la culturilla suficiente como para saber que el humo casero, o la polución del aire, no tienen la menor relación con el cambio climático. Y que entonces no hay disculpa para subtitular tal que así:

No señor. Serían, si te sientes inclinado a creer en los activistas, 5.000.000 - 4.575.000 = 425.000. Han exagerado por encima de un orden de magnitud en la cifra de la noticia que tenían delante de los ojos. Que además ya tiene todas las papeletas para ser falsa.

La disculpa moral que se buscarán es que han traducido al “periodiqués” una frase del “informe”:

the new Monitor estimates human and economic impacts of climate change and the carbon economy

Sugiero al ocioso lector que se enfrente a los “números” de donde salen los 425.000 al año que le faltan a los cinco millones. Contexto: todos los años mueren 58 millones de personas en el mundo. Los documentos de donde se supone que salen son estos, y yo no he visto ningún “calculo”.

En realidad suman 395.000. Y apuesto a que bien mirado suman cero patatero. Porque en el vistazo rápido que he echado, lo que veo son unas “estimaciones” de agárrate que vienen curvas. Por ejemplo, es evidente que en las latitudes medias y altas es mucho mayor la mortandad con frío que con calor. En las latitudes tropicales, no sé. Pero no he visto nada en las “estimaciones” que indiquen que han tenido en cuenta que la temperatura, lo muy poco que ha subido, lo ha hecho sobre todo fuera de los trópicos, y en el norte.  Contexto: Según las mediciones de satélites, la temperatura ha subido en los trópicos a razón de 0,07ºC / década, en la época que llaman de “calentamiento global” (desde 1980). Fuera de los trópicos, en el Hemisferio Norte, a 0,26ºC / década (y nada en los últimos 15 años). Y en el Hemisferio Sur, como en los trópicos; o sea, de risa.

Resumiendo: La prensa te ha encalomado por el morro cuatro millones y medio de muertos al año, como si fueran a causa del “cambio climático”, sin serlo. Sin disculpa, porque el documento en el que se basan lo dice bien claro. Cambio climático “y” economía del carbono. Como acabamos de ver. Y una organización activista, contratada por 20 gobiernos que se quieren sacar unas pelas (y hacen bien, si nos dejamos), te ha encalomado probablemente otros 395.000. Con lo que resulta que son bastante menos peligrosos los activistas que la prensa. Tiecojones la cosa.

Seguramente todo el mundo ha oído del terrible calentamiento de la Antártida. Y de todas esas placas inmensas de hielo que están cayendo al mar. Algunos también habrán leído a algún “escéptico” que la Antártida no se está calentando, sino que lleva más de 30 años enfriándose, con el hielo marino creciendo lentamente. ¿Y  cómo digerimos esa contradicción? ¿Nos están mintiendo la mayoría de los científicos del clima (los partidarios del IPCC)? ¿Nos engañan los científicos “escépticos”, y los pocos blogs que difunden lo que dicen? En realidad es más fácil. Nadie miente, pero la prensa equivoca. La prensa asna, inconscientemente; la canallesca, con toda intención. Quiero decir que El Eco de Ávila (si existe) puede tener alguna disculpa, pero El Mundo o El País (por no hablar del New York Times o The Guardian), no tienen ninguna.

El truco está en que casi todas esas noticias vienen de un pequeño territorio dentro del continente Antártico que se llama Península Antártica. Queda marcado por el cuadrado rojo, sobre esta imagen de Wikipedia. El puntito, también rojo, señala la isla de James Ross, de la que hablaremos a continuación.

También divido con la línea norte – sur, separando la Antártida Oriental de la Occidental. Es interesante, porque la oriental se está enfriando suavemente, la occidental calentando también suavemente, y la península calentando vertiginosamente. Merece la pena señalar los muy diferentes tamaños de cada zona. Eso hace que se pueda estar enfriando el continente si lo tomamos entero, pero que al tiempo se pueda estar calentando mucho la península. La prensa se encarga de que nunca te des cuenta del pequeño detalle. Aunque hay que reconocer que los científicos del IPCC no suelen hacer un gran esfuerzo por evitarlo.

El motivo de hablar hoy de la Península Antártica es un estudio que se acaba de publicar en Nature (online). El resumen en Nature, más material suplementario:

Y la nota de prensa para el pueblo  llano, por ejemplo en Science Daily:

Esto último es lo que recogerá tu periódico favorito. Hay diferencias; siempre hay diferencias. Se trata de poner ese calentamiento en el contexto histórico, para ver si es más o menos natural o normal. Y la chiquillería recibe:

The scientists reveal that the rapid warming of this region over the last 100 years has been unprecedented and came on top of a slower natural climate warming that began around 600 years ago.

Mientras que para los científicos, el asunto es:

Although warming of the northeastern Antarctic Peninsula began around 600 years ago, the high rate of warming over the past century is unusual (but not unprecedented) in the context of natural climate variability over the past two millennia.

Hemos estado charlando del asunto en WUWT, y uno de los comentaristas ha escrito a Nature protestando por la contradicción [-->].  Y al parecer lo han cambiado por “muy inusual”. Bien, pues ahora vamos a ver cuánto es de inusual el asunto. Pero primero, extraigo parte del resumen (para científicos), cosa de situarse.

Mostramos aquí que la Península Antártica experimentó un período caliente en el Holoceno temprano, seguido de temperaturas estables, con temperaturas similares a las actuales, desde hace 9.500 años hasta hace 2.500. …/…  Encontramos que el desarrollo de las masas de hielo del Holoceno tardío junto James Ross Island coincidió con un enfriamiento pronunciado entre hace 2.500 y hace 600 años. …/… Aunque el calentamiento del nordeste de la Península Antártica comenzó hace 600 años, la tasa de calentamiento durante los últimos 100 años es inusual (aunque no sin precedentes) en el contexto de la variabilidad natural de los últimos 2.000 años. [-->]

Afortunadamente, aunque la publicación hay que apoquinarla para verla, el resumen trae los datos suplementarios con una muy conveniente hoja de Excel, con la que se puede hacer un gráfico. Como este mismo. Lo de “sin precedentes”, o “muy inusual”, parece más como para que lo aproveche algún Pedro Jeta o Ruiz de Elvira, que una descripción cabal de la realidad. En rojo, el calentamiento antes “sin precedentes”, ahora rebajado a “muy inusual”, de los últimos 100 años.

Añadido:

Al releer, me ha entrado un duda. En el resumen mezclan la cifra de 50 años de plataformas de hielo colapsando con la de 100 años de temperaturas “inusuales” (lo de “muy” inusuales lo han dejado para Pedro Jota).  Y he querido comprobar si cambiaría mucho la cosa en el gráfico usando los datos de mayor resolución (media de 10 años), y resaltando los 50 últimos. Tiene sentido, porque son en los que hablan del CO2, culpa del hombre pecador. Así que lo añado.

Solo llega hasta unos 4000 años atrás (2.000 AC). Y en ambos, el cero es la anomalía de temperatura respecto de la media 1.961-90. El “presente”, en estos gráficos, es 2.000.

Actualización:

Enlace al artículo completo (por el morro):

ftp://ftp.nerc-bas.ac.uk/pub/photo/PR-2012-09-Mulvaney/documents/nature11391_proof1.pdf

Sordera relativa, porque la alternativa a la blogosfera es que sólo oyes, (a) lo que quieres oir, y (b) lo que quiere el poder y /o los empresarios del ramo. Pero es sordera en el sentido de que no oyes lo que hay. Y en este caso, el de los blogs sin comentarios, conviertes el blog en un sistema de publicación como de antes de internet, pero gratis. O cutre.

Viene de una entrada de Eduardo Zugasti en su Revolución Naturalista [-->]. Aparentemente contento, porque como él ha cerrado los comentarios en su blog, señala con alegría el cabreo de Peter Turchin, con la blogosfera. Turchin [-->] es un científico que modeliza la dinámica de las sociedades, y tiene un blog donde ha protestado por la respuesta en internet a su última publicación en Nature.

Zugasti se olvida de señalar que Turchin no ha cerrado los comentarios en su blog, y, más importante, que no limita el problema a la blogosfera:

Aunque ciertamente no esperamos del habitante típico del la blogosfera que se moleste en consultar las fuentes, ¿podríamos esperar algo mejor de los científicos? Aparentemente no. Siento señalar a Massimo Pigliucci, que es un colega apreciado, pero  esto es lo que dijo … [-->]

En resumen, que Turchin acaba de publicar en Nature, y tiene un cabreo notable por las reacciones suscitadas, según él completamente desinformadas. Las reacciones en internet, en la prensa, y en otros científicos. Pero Zugasti lo convierte en algo completamente diferente:

Cliodinámica es el nombre de lo que hace Turchin. Viene de Clio diosa de la Historia, y de sus modelizaciones matemáticas examinando series temporales. Con tesis curiosas, como ciclos de violencia cada 50 años, sobreimpuestos a una tendencia secular. A primera vista tiene todas las papeletas de ciencia basura, pero a saber.

No puedo entresacar del blog de Zugasti, porque lo prohíbe expresamente. Pero sí puedo usar otra cita que hace de Turchin, porque no es suya, y la copio del original. (Sí, sin pedir permiso. Cualquier cenutrio sabe que no “robo” nada, sino, con suerte, puedo ampliar la difusión de Turchin. O sea, si acaso, un favor).

No hay novedad, todos sabemos que la blogosfera es mayormente – por decirlo amablemente, un montón de basura.

Me interesa la idea, que es cierta. Olvidemos la distorsión de Zugasti, y veamos qué se puede sacar de la idea, completamente cierta, y universalmente comprobada, de que la blogosfera es fundamentalmente basura.

Lo primero que se me ocurre es la sorpresa de que cause sorpresa. Por ejemplo, también se puede decir que la comunicación humana es, por decirlo amablemente, un montón de basura. Sin que nadie se sorprenda, ni cierre definitivamente los canales de comunicación. Dos verduleras en plena gresca en un mercado medieval es “comunicación humana”. Pero eso no impide que también lo sea Albert Einstein poniéndole discos a Jerome Weidman, para “abrir un fragmento más de la frontera de la belleza” [-->]. Blogosfera no quiere decir nada. O es algo tan amplio como puede ser “humanidad”.

Hay otra cosa que sí puedo “robar” del blog de Zugasti, porque tampoco es suya. La usa en la explicación de por qué cerró los comentarios, como muestra de que “no está solo”

Ni idea de si es un “blogging” más feliz. Pero si hemos quedado en que la mayor parte de la blogosfera es basura, así como la mayor parte de la comunicación humana, no sé yo si eso de “no estar solo” es un consuelo muy grande.

Os ahorraré la historia de la capacidad de facilitar la colaboración y el pensamiento en grupo de internet, que hoy se ha realojado fundamentalmente en blogs. Pero tal vez no sobre decir que yo solía leer el blog de Eduardo. Tal vez puse dos o tres comentarios en un par de años – y espero que no molestaran ni cansaran demasiado. No es que lo leyera a diario, no son “mis temas”, pero sí semanal o quincenalmente. Hasta que cerró los comentarios. ¿Por qué dejar de leerlo, si prácticamente yo no comentaba? Porque desde que hay blogs, y buenos blogs, el comentario sin contrastes no vale nada, si no eres especialista en el asunto. Y aun si lo eres vale mucho menos, porque otro puede ver el matiz que ni tú ni el autor habíais visto.

Si hay la posibilidad de contrastes, y luego el contraste no llega, al menos sabes que el autor tiene la suficiente seguridad como para defender lo que dice. Puedes hasta probar tú mismo. Si hay contraste, además te enteras de mucho más de lo que hay en la pura entrada, a poco que sean relevantes. Pero si no hay la posibilidad, y con todo lo que hay por ahí para aprender, y disfrutar, lo normal es que no pierdas el tiempo. Y ese es, yo creo, el drama de la prensa supuestamente de calidad.

Es verdad que puede ser difícil, y que necesita dedicación. Especialmente si los temas rozan las ideologías. Pero algunos lo consiguen. Y un blog sin comentarios, tal vez produzca el secreto de la felicidad (no lo sé, no lo conozco), pero solo es una publicación muy, muy barata.

Turchin, en cambio, sí parece haberlo entendido. Por mucho que Zugasti lo use en apoyo de su decisión. Al menos a juzgar porque sigue con los comentarios, y por el logo de su blog:

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La cabeza máxima del alarmismo climático, el extremista James Hansen (foto a la izquierda), acaba de sacar un trabajillo de los suyos, puro activismo en pro de una política aberrante. Mediante una gimnasia estadística que ganaría una medalla de oro en Londres, sostiene que demuestra que los “extremos climáticos” se están haciendo más extremos debido al “calentamiento global”, a su vez producido por el hombre – según él. Y que lo que ahora nos parece extremo, dentro de un tiempo nos parecerá lo normal.

El estudio lo ha publicado el PNAS, pero no ha pasado por ningún “peer-review. Hasta hace poco, hablarle a cualquier alarmista del clima de un trabajo no “peer-review” era como decir una herejía, y ya no escuchaba más. ¿Que es que tú no sabes que solo es ciencia lo que es “peer-review”? Pues no, no lo sé, y me parece una chorrada. Esa revisión solo es un control, y en la ciencia del clima francamente malo. Pero algo ayudará.  Lo que resulta de carajada es que ahora sean ellos los que dan el cante con estudios no “peer-review”, y encima como si fueran palabra de Dios.

El último parto de Hansen, que seguramente se reflejará en la prensa hispana sin ningún contrapeso ni perspectiva, es este:

Nota de prensa:

Estudio completo:

Respecto al reflejo del estudio en la prensa local, dos ejemplos:

El Confidencial:

El País:

Pero incluso dentro del campo alarmista han surgido ya protestas, de las que tu periódico difícilmente te hablará. Como el meteorólogo / climatólogo Martin Hoerling [-->], que se dedica a estudiar las causas de los extremos climáticos en la NOAA, y que explica en el New York Times [-->] que Hansen suele exagerar la conexión entre el calentamiento global y extremos climáticos concretos, y que esta vez lo ha vuelto a hacer.

El dr. Hoerling sostiene que el estudio de Hansen confunde sequía -causada principalmente con falta de lluvia – con olas de calor.

“Este no es un trabajo científico serio”, dice el dr. Hoerling. “Se basa principalmente en la percepción, como indica el título del artículo. La percepción no es ciencia.” [-->]

El artículo del New York Times, sorprendentemente, destaca también la incomodidad que causa entre otros científicos, alarmistas pero más serios, el activismo político de Hansen. Muy popular entre los alumnos universitarios de extrema izquierda, pero no muy presentable en el ambiente académico más formal.

En WUWT hay dos hilos sobre el asunto:

En el primero, uno de los comentaristas [-->] se ha tomado la molestia de buscar en internet los récords de temperatura de la historia, a ver si estamos batiendo muchos. La página que ha encontrado toma los datos de la NOAA (hay enlace), y comprobado que son correctos, los copio y traduzco. De: www.infoplease.com.

Temperaturas más altas registradas, por regiones

Debajo hay un cuadro de las temperaturas más altas registradas en la historia. El Azizia, Libia, encabeza la lista, alcanzando unos agobiantes 58ºC en 1922.

 Región Lugar Fecha Grados Cent.
World (Africa) El Azizia, Libya Sept. 13, 1922 58
North America (U.S.) Death Valley, Calif. July 10, 1913 57
Asia Tirat Tsvi, Israel June 21, 1942 54
Australia* Oodnadatta, South Australia Jan. 2, 1960 50.7
Europe Seville, Spain Aug. 4, 1881 48.0
South America Rivadavia, Argentina Dec. 11, 1905 49.1
Canada Midale and Yellow Grass,Saskatchewan, Canada July 5, 1937 45
Oceania* Tuguegarao, Philippines April 20, 1912 50.7
Persian Gulf (sea-surface) Aug. 5, 1924 36
Antarctica Vanda Station, Scott Coast Jan. 5, 1974 15
South Pole Dec. 27, 1978 –14

*El 16 de enero de 1889 se registró una temperatura de 53 °C en Cloncurry, Queensland. Fue medida con un termómetro no estándar, así que no se sabe si era una medición válida o no. Leer más en:

Fuente: National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA).

Puede ser interesante también mirar también las mínimas extremas:

Temperaturas mínimas registradas, por regiones.

Debajo hay un cuadro con las mínimas temperaturas registradas en la historia. Vostock, en la Antártida, encabeza la lista, con unos congelantes -89ºC en 1983.

 Región Lugar Fecha Grados
Cent.
World (Antarctica) Vostok July 21, 1983 –89
Asia Oimekon, Russia Feb. 6, 1933 –68
Verkhoyansk, Russia Feb. 7, 1892 –68
Greenland Northice Jan. 9, 1954 –66
North America (excl. Greenland) Snag, Yukon, Canada Feb. 3, 1947 –63
United States Prospect Creek, Alaska Jan. 23, 1971 –62
U.S. (excl. Alaska) Rogers Pass, Mont. Jan. 20, 1954 –56.5
Europe Ust ‘Shchugor, Russia Jan.1 –55
South America Sarmiento, Argentina June 1, 1907 –33
Africa Ifrane, Morocco Feb. 11, 1935 –24
Australia Charlotte Pass, N.S.W. June 29, 1994 –22
Oceania Mauna Kea, Hawaii May 17, 1979 –11
1. Fecha exacta desconocida; la más baja de un período de 15 años.

Fuente: National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA).

Leer más: Lowest Recorded Temperatures — Infoplease.com http://www.infoplease.com/ipa/A0001377.html#ixzz22ryhbGQN

Sin contar la Antártida ni Groenlandia, que los registros son cortos, tenemos:

- Ningún récord de calor en esa lista de máximos regionales durante el “calentamiento global antropogénico” (1975 – hoy).

- Dos récords de frío durante el “calentamiento global antropogénico”

Así que podemos pensar dos cosas. O bien los “calentamientos globales” no afectan a los récords de temperatura regionales, o bien el “calentamiento global” anterior (que no era antropogénico) fue más calentamiento que el actual. A elegir. Bueno, o bien da la casualidad de que esos extremos regionales siguen (por lo que sea) una pauta “anormal”. A mi me parece más fácil pensar que el anormal es James Hansen.

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