ideolocracia


Para una vez que te encuentras un político (política en este caso), y miembro del Parlamento Europeo, que sobresale para bien, será mejor señalarlo.

Eija-Riitta Korhola (@ER_Korhola) parece una política infrecuente. Acaba de presentar una tesis doctoral en un campo de acción política que domina. Política climática. O sea, en vez de falsear doctorados para adornar el currículo, se doctora aprovechando la experiencia. En la Facultad de Ciencias Biológicas y Ambientales de la Universidad de Helsinky:

Y teniendo en cuenta que es del grupo del Partido Popular Europeo (conservadores), podríamos sugerir a los conservadores españoles que se lean la tesis, en vez de seguir avergonzados por el primo de Rajoy.

Korhla no se mete en cuestiones científicas, por supuesto. Pero sí ve y señala la discusión que hay, las incertidumbres que hay, y el abuso de la idea de “ciencia establecida”. Y sugiere que las incertidumbres y la discusión no se van a acabar en un futuro razonable, por lo que conviene hacer una política que cuente con ese factor. Que resulte adecuada sea cual sea el resultado final de la ciencia.  Y recuerda que no existen soluciones simples para problemas complejos. Y, muy especialmente muestra que las  políticas que está llevando a cabo Europa están haciendo daño a la economía, sin conseguir ningún resultado — ni para el clima ni para el medio ambiente global. Básicamente estamos exportando nuestras emisiones y dando ventajas a nuestros competidores.

En fin, la tesis tiene mucha sustancia, aparte de señalar lo equivocado del planteamiento de Kyoto. Son 400 páginas, que recomendaría leer a cualquier político que vaya a tener que votar cualquier ley relacionada con la política sobre el clima. Pielke Jr. tiene un resumen más completo. Y su especialidad es esa; política climática y medioambiental.

Lo que no voy a proponer es que lo lea Mariano. Ni siquiera el resumen. Queda muy lejos del Marca.

Y una cita de postre:

La pobreza no va a salvar el planeta, al contrario de lo que los movimiendos verdes parecen frecuentemente asumir. No existe evidencia de ello. La pobreza obliga a la gente a pensar a corto plazo y a destruir su medio ambiente. Además, la pobreza nos hace más vulnerables a las condiciones climáticas extremas, y debilita nuestra habilidad para prepararnos para todo tipo de catástrofes.
Por tanto, necesitamos encontrar una estrategia mejor. Debemos de ser políticamente más humildes y aceptar que el camino elegido ha sido equivocado. Deberíamos de hacerlo, al menos en nombre de las generaciones futuras. Merecen un mundo donde se respetan los derechos humanos, la democracia y la buena governanza. Aquellos que pueden aprender de sus propios errores son los héroes reales.

Arcadi Espada tiene un gran artículo a cuenta del debate que no queremos tener sobre el terrorismo islámico:

Señala el punto clave. Algunas ideas pueden ser muy perniciosas. Por ejemplo, producen asesinatos. Y especialmente viles, como el remate de Ahmed Merabet tendido en la acera de Charlie Hebdo . Habrá que combatirlas. No prohibirlas, claro. Pero sí un combate feroz con la palabra. Donde los intelectuales tienen un gran responsabilidad.

Pero yo creo Espada que patina en el esquema con el que señala las ideas perniciosas.

Las ideas pueden ser de inspiración laica o religiosa. En el primer caso son una instrucción para construir el paraíso en la tierra y en el segundo para alcanzarlo después de la muerte.

No sólo es una simpificación, sino que es una muy mala simplificación. Hay muchas ideas laicas que construyen un paraíso imaginario después de la muerte. Por ejemplo las que posponen tal paraíso a generaciones futuras. La patria es típica. El bien de la patria … inmortal. O la raza. O la identidad – xenofobia.

¿Aceptamos que hay ideas perniciosas que tienden a producir asesinatos? Yo creo que es un hecho. En nombre de Dios o Aláh, o en defensa de a identidad, o la raza, o la patria, se ha asesinado en cantidades industriales. Pero también es obvio que no todo el que tiene una de esas ideas dentro de la cabeza se convierte por ello en un asesino. ¿Cual es la diferenecia? Hay varias. La principal es la presencia de un “ambiente social” para la recepción de esa idea, y para el aplauso del asesinato en su nombre. Y el fanatismo también es clave. Lo que pasa es que en cualquier grupo humano amplio hay un número suficiente de fanataizables. Basta con ser demasiado joven (de desarrollo, no de edad), o demasiado psicópata. Así que si hay el ambiente suficiente, la presencia de fanáticos para apretar el gatillo está garantizada.

¿Aceptamos que es sano combatir las ideas perniciosas? Y digo combatir. Discutir; señalar; vilipendiar. Hasta que dejen de ser perniciosas. O por lo menos, de producir asesinatos.

¿Aceptamos que el islam, hoy, entra en la categoría de idea perniciosa? Se puede discutir que no sea más pernicioso que en su día el cristianismo. Pero el caso es que el cristianismo ha sido, en parte combatido, y en parte cambiado para apartarlo de la acción política. Y hace mucho que ya no produce asesinatos.

Conclusión: ¿Habrá que combatir el islam -para que lo cambien- hasta que deje de producir asesinatos? Porque entonces los biempensantes inevitables sólo están distrayendo — y mareando la perdiz.

  • El islam es una religión de paz.
  • Los musulmanes no son terroristas.
  • Las ideas no matan; matan las personas.

Los cojones. Si tienes una idea más importante que la vida de una persona, y tienes un “ambiente social” suficiente que la apoye, nunca van a faltar los fanáticos que asesinen en su nombre. Perseguir a los asesinos es necesario para producir justicia. Pero sin actuar sobre el ambiente nunca vas a dejar de tener asesinos y aplaudidores de asesinos — y por ende asesinatos.

Hay que elegir. O queremos “respetar las ideas”, y entonces tener asesinatos en nombre de las ideas; o preferimos respetar a las personas, y entonces vilipendiamos las ideas que estén produciendo asesinatos. Para acabar con el ambiente, a través de la vergüenza.

Añadido (gracias a Al):

La mamá del Papa Francisco

Dice el nota:

“No se pude provocar, no se puede insultar la fe de los demás. No se le puede tomar el pelo a la fe. No se puede”

“Si el doctor Gasbarri [Alberto, responsable de la organización de los viajes pontificios, que estaba en ese momento a su lado], dice una mala palabra en contra de mi mamá, puede esperarse un puñetazo… ¡Es normal!” [–>]

En primer lugar, la madre de Francisco no es una idea ni una fe; es una persona. Y en segundo lugar tenemos leyes contra las injurias y calumnias, por lo que no parece que un líder moral (así sea sedicente) pueda proclamar la “normalidad” del puñetazo frente a la ley. Igual tenemos que empezar a darle caña a la iglesia otra vez, si se quiere contagiar de islamismo. O si la cabra quiere volver al monte.

Añadido 2, también sobre la franciscada:

guardia-y-francisco-punetazo

Menéame es la hostia. Más o menos como el zoo. Hay de todo, pero predomina lo más bestia — que es más espectacular.

Un tipo de bestia moderna muy llamativa son los neo-aborígenes. Algunos se autotitulan “indigenistas”. Sin rubor ni nada. Y me he tropezado [–>] con la perla perfecta. La radiografía del espíritu de la cosa.

#3   Aun hay mucho pro-romano que piensa que los pueblos celtas del norte eramos unos barbaros y los romanos nos civilizaron, sin darse cuenta de que la historia la escriben los vencedores, y los romanos no nos iban a llamar a nosotros guapos o civilizados, cuando lo cierto es que ellos eran los imperialistas, los que arrasaban pueblos enteros, y genocidaban todo lo que podian, mientras que los pueblos celtas nos llevabamos bien entre nosotros, incluso comerciabamos hasta con bretaña y las islas britancias… hace 2.000 años, y hay pruebas de ellos… pese a que nos ponían por atrasados y analfabetos.

Los pueblos celtas no genocidaron ni sometieron a nadie, con el devenir de los siglos hoy tenemos unos ideales y una forma de entender el mundo mucho mas cercana a la forma de vida de los celtas (Pacifica, vive y deja vivir) que la de los romanos, que es mas cercana al fascismo y los regimenes totalitarios imperialistas

¡Jooorl!

#5   #3 ¡Dios mío! Me voy a guardar esto tuyo como una perla. Florecilla Silvestre, querida. Vamos a ver; ¿Divides el mundo en “pro-romanos” y “anti-romanos”? Obviamente, fachas y buenos, ¿no es así? Fácil, fácil. Y en tu caso “no éramos unos bárbaros”; con lo cual ya te has metido en Juego de Tronos como si lo estuvieras viviendo. ¿No es diver?

Pero … ¡no “éramos” bárbaros! ¿Seguro? ¿No se te ha ocurrido pensar que eso tal vez dependa de cómo definas “civilización”? Por ejemplo: 

El yacimiento destaca por la gran potencia que alcanzan sus estructuras defensivas, alcanzando unos 5 metros de ancho alrededor de la cima del cerro donde se asienta, dando a entender la importancia de las mismas. Aún en nuestros días, existen puntos que incluso superan los dos metros de altura.

Te sitúo. Cada poblacho de mierda, con unas estructuras defensivas como de puesto militar. Y no era contra los malditos fachas de los pro-romanos, precisamente. Todavía no habían llegado. No señor, era contra el resto de las florecillas del campo, obviamente anti-romanas. Las de la visión del mundo de los celtas; pacífica; vive y deja vivir. Luego ya, llegan los putos fachas, y dejan de hacer falta. Los poblados -¡incluso las ciudades! (novedad)- ya no necesitan estructuras defensivas. Algunos le llaman civilización, junto con otros elementos como escribir, y tal. Pero ya digo; todo depende de la estrafalaria definición de civilización que se te ocurra usar.

Te copio y te uso, con perdón.

Nota, el asunto va sobre una noticia arqueológica, dicen que “revolucionaria”, con una redacción también francamente neo-aborigen, o anti-romana. Pero la perla lo supera.

Los adoradores de unicornios luminosos son tan apasionantemente contradictorios, que ya ni nos fijamos. Pero merece la pena, a veces.  Es instructivo.

unicornio-luminoso

Comparemos dos problemas que igualmente se pueden enfocar desde la iniciativa privada, como pública, o una mezcla de ambos. Podríamos llamarle las dos pobrezas: material e intelectual.  Y en los dos casos parece razonable plantear un ideal por el que un país, una vez alcanzado cierto nivel económico, puede establecer un mínimo de pobreza en los dos aspectos. Mínimo, en el sentido de que si se alcanza, interviene para evitarlo. Por ejemplo, no permite que haya gente muriendo de hambre por las calles (les da de comer antes de que eso pase), y no permite que haya analfabetos (educación mínima obligatoria).

Salvo algún liberal de esos ultra ideologizados y radicales, la inmensa mayor parte de la gente está de acuerdo con el planteamiento.  Pero esas soluciones se pueden hacer de formas muy distintas, y con consecuencias casi opuestas. Y la principal diferencia es la que podríamos llamar bocata o dinero. Para que no te mueras de hambre en la acera, te puedo dar un bocata, o te puedo dar dinero para que compres un bocata.

Ya llegamos. La pregunta es por qué los adoradores de unicornios luminosos son tan radicalmente opuestos a la solución dinero en el caso de la pobreza intelectual, y tan radicalmente opuestos a la solución bocata en el caso de la pobreza material. La mera idea del cheque escolar hace que se pongan de los nervios, y en cambio siempre están tratando de plantear la propuesta de una “renta universal”.

La solución bocata debería ser mucho más barata si intervienen economías de escala. Salvo cuando tiene más peso la ineficacia habitual de lo público. Y la solución dinero debería proporcionar una distribución de decisiones (libertad) incomparablemente mayor. También parece probable que la falta de libertad (solución bocata) proporcione más estímulos para dejar de usar esa ayuda pública. Porque a la gente le suele gustar poder elegir, a poco que tenga medios para hacerlo. Y porque no siempre es fácil saber quién tiene medios, y está pidiendo la ayuda sin necesidad — en un fraude. Y si la “solución bocata” implica que te doy el bocata, pero te lo comes en ese momento, entonces ya no es tan fácil que comas lo que te apetece, porque ya has comido. Bocata es una metáfora, claro. Se supone que hablamos de las necesidades materiales básicas: techo, ropa, comida.

También habría que distinguir entre las soluciones posibles y las imposibles. Preferiblemente sin teorizar; basta con poner ejemplos. Y si no hay ejemplos, sea porque a nadie se le ha ocurrido, o sea porque nadie ha podido, ya tienes disparadas todas las alarmas de que estamos hablando de unicornios luminosos.

Como quiera que sea, parece evidente que se trata de dos líneas de soluciones distintas, con consecuencias muy diferentes. Habrá quien piense que las soluciones pueden convivir. O que se pueden probar, y ver cuál resulta mejor. Pero el que rechaza de antemano y radicalmente una de las dos posibilidades, probablemente no está -sólo- tratando de arreglar un problema, sino de usar el problema para desarrollar su ideología. Por ejemplo, en el caso de los defensores del cheque escolar la ideología es evidente. Se llama libertad. Y en el de sus enemigos, también. Se llama totalitarismo. Más difícil es lo de la “renta universal”, porque lo que no puede ser es imposible. ¿Se llama demagogia?

Nunca hemos entrado aquí en lo del matrimonio homosexual. Nadie lo ha planteado. Supongo que nos pasa a todos más o menos lo mismo. Que ni nos preocupa, ni nos entusiasma. Visto desde fuera parece una necesidad un tanto extravagante. Pero si sienten esa necesidad, y les parece importante, ¿por qué no?

¡Ah, pues porque a otros les ofende mucho! Y *su* matrimonio queda como disminuido en su santidad, o algo.

En principio parece que se les podría contestar -¡que se j*d*n-! a los ofendidos. La gente se casa por sus propios motivos, no para que tú te sientas a gusto con ello. Y siempre es posible que alguna de las cosas que haces o piensas ofenda a alguien. Pero eso es la libertad: no tener que pedir permiso. Así que en nombre de la libertad acogemos matrimonio homosexual como animal de compañía.

Pero resulta que las cosas no eran tan sencillas. Y se parece un poco a lo de las lenguas vernáculas. Donde la libertad de usarlas, que más o menos a todo el mundo le parece bien, se convierte en la obligación de usarlas. Que a nadie con dos dedos de frente le puede parecer bien.

¡No seas burro, a nadie le van a obligar a ser homosexual!

No, pero. Pero le pueden prohibir manifestarse en contra. Supongo que bajo la idea de que no se puede ofender, y así. Y con una filosofía de que como a los homosexuales y a otros les parece muy natural, y lo normal, todos deben de hacer como si eso fuera lo que les parece. Y una solución así empieza a no tener nada que ver con la libertad, y a tener mucho que ver con una imposición. Lo que ha pasado con las malditas lenguas vaya.

No sé cómo va la cosa en España. Leo más noticias de fuera. Y el ejemplo que traigo es de USA, donde andan con las mismas dicusiones.

Coeur d’Alene es una población de Idaho de unos 40.000 habitantes. Y tienen un pequeño pollo con el matrimonio homosexual. En una capilla para bodas de las afueras de la ciudad, el pastor cristiano (no sé la marca) no administraba lo suyo a parejas homosexuales. ¡Coño!, normalmente no se le ocurre ni al que asó la manteca acudir a un cura para algo así. Lo mismo que yo no voy a Greenpeace para pedirles un local para una coferencia, por ejemplo sobre El cuento del Calentamiento Global Acojonante. No tiene sentido, ¿no? Pero con la iglesia hemos topado. Con la iglesia laica esta vez.

O les casa, o multa.

Y la discusión ha cambiado. Ya no se trata de si los homosexuales tienen derecho a casarse, sino si los demás tienen la obligación de participar en el asunto. Cosa que puede producir debates mas o menos infinitos, y ciertamente apasionantes. Pero ya no estamos hablando de libertad.

Supongo que subyace la idea de la no discrimación y la no ofensa. Pero veamos otro ejemplo. El aborto. Los que aceptamos una ley razonable que lo regule, somos, desde el punto de vista de los contrarios, asesinos. Y nos lo llaman, con toda tranquilidad. No se me ocurre que, por sentirme ofendido, haya que prohibir la discriminación de la que me hacen objeto. Y supongo que una iglesia que alquila aulas para conferencias (un negocio, vaya), no me la va a alquilar para una conferencia sobre las bondades de la ley del aborto. Ni tampoco me lo publicarían en la hoja parroquial, etc. Pero es que no se me pasa por la cabeza que eso me parezca mal. Disentimos, y disentir es normal. Y un grado fuerte de disenso, lleva a negar la colaboración. Completamente cotidiano. Y si te molesta que disientan, y que opinen muy mal de ti, deberías de joderte. Estando razonablemente convencido de que tu opinión es correcta, lo que opinen los demás te la debería de soplar. Siempre habrá otra capilla que opine diferente, y te atienda en el casorio.

Mucho cuidado con los que te hablan de libertad, pero van en manada y hablan de la libertad de un colectivo. Normalmente están hablando de una imposición. De la libertad de imponer. Y eso que no hemos entrado en el sistema educativo.

Nota:

Se suele ver este argumento: ¿Permitirías que un bar no atienda a los de una raza determinada? Es una falacia. Una raza no es un acto. El argumento, bien planteado sería: ¿Permitirías que un bar no sirva alcohol? ¡Pues claro! ¿Permitirías que un bar exija corbata? ¡Pues claro! ¿Permitirías un concurso de tango que especifique: pareja de baile hombre – mujer? ¡Pues claro!

Debe de ser un chico espabildao, que se ha dado cuenta de la esencia de la política en España. La Payasada Nacional. Se trata de decir la mayor payasada, con la mayor seriedad y naturalidad. Y en la payasada, unir aquel a quien combates, con el mayor mal oficial de turno. Pero unir en sentido de que uno va tras el otro, en secuencia; no en el sentido de una operación lógica. Por ejemplo, si yo fuera Pablemos, para decir esto titularía:

Pablemos tiene el discurso de la casta.

Veamos:

pablemos-desnudo

No estoy siguiendo esa movida. No me interesan los caraduras. Y si son políticos, mucho menos. Pero esa frase mística la han recogido muchos periódicos (para eso esta pronunciada), y la he visto pasar repetidamente por Twitter . Hasta que me he parado. ¿Por qué repiten tanto una imbecilidad tan grande? ¿Cuál es el mensaje oculto, y tan importante?

Imbecilidad:

No es característica de las sectas tener familias, ni mucho menos los pactos. Porque una secta suele ser una familia de un grupo mayor, que se separa, encierra, y aisla. Normalmente con un líder carismático, y la suficiente radicalidad como para excluir cualquier pacto ni componenda. Ese es precisamente el problema de las sectas. Su incapacidad de interacción. No aceptan las componendas. Que es como se mueve normalmente la sociedad. La sociedad … fuera de las sectas.

O sea, Pablemos afirma que no son una secta, ¡porque se comportan como una secta! Sin componendas. A c o j o n a n t e , el niño.

Pero es peor. “No somos”, dice. Y lo dice en la tenida en la que precisamente estan tartando de definir lo que son y lo que no son. El niño debe de saber el resultado antes de que haya resultado. Que es, en todo caso, ejemplo y espejo de democracia.

Pero seguimos sin saber lo que hay detrás. En España, cuando hacemos frasecitas, suelen ser contra alguien. Hay que averiguar el contexto, que con seguridad nos mostrará el esquema de la payasada natural de la que hablamos.

pablemos-desnudo-2

¡Tate! ¡Aquí hay tomate!

Su mano derecha, Juan Carlos Monedero, justifica la negativa al acuerdo con el grupo de Pablo Echenique en que “los consensos no siempre pueden funcionar”. El apoyo del plenario al principal proyecto alternativo ha sido amplio y sonoro. Ahora, los afiliados votarán del 20 al 26 octubre.

El investigador del CSIC defiende su modelo y contesta al profesor de la Complutense que “no hace falta elegir entre eficiencia y democracia”. “Nadie va a echarse a un lado porque no salga su propuesta”, replica Teresa Rodríguez a Iglesias.

Me suena un huevo. No necesito pasar de la portada de Vozpópuli.com. Es la vieja historia de Rosa Díez con sus listas cerradas para el Consejo de Dirección. La discusión del partido de decisión monolítica, o distribuida. Que es una discusión muy normal, muy legítima, y probablemente sin solución. Pero que en ningún caso se resuelve mediante la payasada de las sectas, familias, y pactos.

Y sí, el esquema se cumple. Al 100%. Era:

Se trata de decir la mayor payasada, con la mayor seriedad y naturalidad. Y en la payasada, unir aquel a quien combates, con el mayor mal oficial de turno. Pero unir en sentido de que uno va tras el otro, en secuencia; no en el sentido de una operación lógica.

Unir:

- Aquel a quien combates: Los que quieren una dirección distribuida, en lugar de monolítica. Al parecer se llama Izquierda Anticapitalista en este caso.

- Con el mayor el “mal oficial” de turno. PP y PSOE, malditas sectas (podría haber sido fachas; caca culo pedo pis; lo que caiga).

- Sin la menor operación lógica que las una; simplemente poniendo una a continuación de la otra.

Y toda la prensa repitiendo la payasada del genio.

No sé si Pablemos habla como la casta. Que era el título que hubiera salido si le copiara su técnica. Pero desde luego sí habla como la telebasura. Tendrá éxito.

Iba a poner “un manifiesto genocida”, para usar sus propias palabras.

el-crecimiento-es-ya-un-genocidio-a-camara-lenta

Pero los pervertidores de palabras y trivializadores de los genocidios reales son ellos. No es cosa de copiarles. El resultado de lo que proponen es que muera gente que en otro caso viviría. Asi que el termino correcto es homicida. No tiene ninguna relación con la destrucción sistemática, total o parcial, de un grupo racial, étnico, religioso, o nacional. En cambio sí tiene que ver con la destrucción de lo que no pueden soportar. El humano, a pelo. A secas; no necesariamente marcado, ahormado, disminuido,  con cualquiera de las identidades con las que los totalitarios lo quieren escalvizar. Y ahora -e indirectamente- asesinar.

La noticia está pillada en Twitter, así como la mejor forma gráfica de su refutación. Para el subnormal que la necesite:

eperanza-de-vida-politikon

¿Ah, que algún subni Pablemos podría alegar que sí hay mejora en la esperanza de vida en el mundo, entre 1800 y 2010, pero que está bajando desde “principios de los años 70″ — cuando se supone que empieza esa “vía de crecimiento que es ya un genocidio”? ¿Pues nada como mirar, no?

esperanza-de-vida-siglo-XX

Este gráfico no hace justicia a la realidad. Está muy “aplanado”.  Ahí no se da uno cuenta que la esperanza de vida ha aumentado, en el mundo, 20 años en los últimos 60 años.  En este, sí:

world-life-expectancy

Por cierto, el “genocidio” ese se debe de estar produciendo por un sistema muy distinto del hambre:

alimentos-en-el-mundo-desde-1960

¿De qué coño van los angelicales estos? De lo de siempre. Es lo mismo que lo del calentamiento global. Un problema imaginario que decimos -sin datos- que se empieza a notar ya, pero que será de verdad terrible -e inevitable- en el futuro. ¡Nos quedamos sin recursos! ¿Y nos podrían decir el nombre de esos recursos? ¡No, qué ordinariez!

Estamos atrapados en la dinámica perversa de una civilización que si no crece no funciona, y si crece destruye las bases naturales que la hacen posible. Nuestra cultura, tecnólatra y mercadólatra, olvida que somos, de raíz, dependientes de los ecosistemas e interdependientes. [–>]

Perdón. Los pájaros y las flores son dependientes de su ecosistema. El hombre del paleolítico superior, también. Por eso su pobláción es tan estable como el ecosistema en el que viven. La demostración gráfica de que el humano (homo pablemus ignorantis) no depende de su ecosistema está en un cuadro que conocen de sobra, porque les encanta.

poblacion-de-la-tierra-desde-paleolitico-superior

Pero, como los chicos del cambio climático, los Pablemos del manifiesto “Última Llamada” [–>] tienen la solución antes de tener el problema. Luego, si eso, ya nos convencerán de que el problema imaginario es real. Nuestra cultura es tecnólatra y mercadólatra. Pecados graves donde los haya. Hay que reconvertirse, con Pablito y compañía (hasta 250 académicos, intelectuales, científicos, activistas y políticos – al parecer muy inteligentes), en tecnófobos y mercadófobos.

Lástima que muy nuevo no sea. El Khmer Rouge era perfectamente tecnófobo y mercadófobo. Ni siquiera Stalin o Castro odiaban la tecnología — aunque hay que reconocer que sí se la ahorraban a sus esclavizadas poblaciones.

En fin, que parece que tenemos una nueva payasada. La esperanza sería que haga honor a su nombre, y sea de verdad la última puta llamada. Pero no caerá. No se caracterizan por su respeto a las palabras. Tienen labores más importantes. Quieren salvar a la humanidad, ¡metiéndola en un ecosistema!

pablemos-en-el-paleolitico

Y todo eso lo pretenden hacer, mayormente, sin preguntar.

paleoliticos-sacando-un-dedo

Pero tengo una duda.  ¿La idea será que la humanidad hable en vascuence? Les pegaría mucho.  ¿Para qué joder a medias, si se puede joder del todo?

Fuente:

 

Añadido para los comentarios un gráfico que nos manda Marga, y que se responde ahí abajo. Y más.

marga-sabina-blanca

hubbert-and-peak-gas

petermind

Página siguiente »

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 679 seguidores