identititis


Nota previa. Saco el comentario de Joaquín en otra entrada [-->], y lo pongo en la suya propia, porque mejora mucho la entrada que comenta.

Joaquín

El parque temático tiene una ventaja, en Cataluña nadie habla de la crisis, de la incapacidad de la Generalitat para gobernar, de la bancarrota a la que la llevaron los tripartitos, de la degradación moral de una clase gobernante históricamente corrupta… y sigue…

Han sido hábiles, España es culpable. Franco intentó lo mismo con aquello de Rusia es culpable, (que era parcialmente cierto), pero no logró más entusiasmo que el de los inquebrantables.que hay en todas las sociedades. ¿Donde reside la causa originaria del aparente éxito actual?. ¿Cómo consiguen que la culpa de los errores propios sea siempre de los demás, y la masa lo compre?.

Lo mío mío, lo tuyo de los dos. Toda una declaración de principios que rige el universo mental del particularismo catalán, pues la mutación en el gen de la personalidad colectiva ocurrió mucho antes de la aparición del romanticismo que alumbró en unos pocos iluminados el sentimiento nacionalista y diseñó sus armas de combate; la nación inventada y .el agravio permanente.

Lo mío mío, lo tuyo también mío. El paso definitivo en el desvarío. Preguntar en Valencia o en Aragón sobre la apropiación indebida constante y pertinaz de un pasado que fue común, y ahora se lo apropìan sin decoro alguno, incluso declarandose agraviados si no aceptas lo que ellos dicen. Ahí está el idioma. Ellos territorializaron su habla occitana llamándola catalán, y no admiten el derecho de los valencianos, mallorquines, menorquines, o aragoneses, a hacer lo mismo, denominando valenciano, mallorquín, menorquín o aragonés oriental a las hablas de estos terriotrios. No, dicen airados, lo tuyo es también catalán. Y claro lo dice un autotitulado especialista ad-hoc de la factoría del catalanismo que confunde intencionadamente, la similitud del tronco filológico con el nombre de la cosa.

¡Qué decir de la historia común!. La Corona de Aragón; el reino de Aragón, el reino de Valencia, y los condados siempre títulos menores. Ahora es la Corona catalano-aragonesa, el reino de Valencia por lo visto nunca existió, y con descaro se habla ya de reyes de Cataluña, negando la existencia del propio rey de Aragón. Y de una nación milenaria, Cataluña, que nunca apareció en los títulos de cancillería de los monarcas de casa de Aragón.

Creo que el problema no es político, y es un error pensar que por ese lado vamos a resolver el “encaje” (fino palabro) de quien no busca encajar, sino que se le considere aparte y con más derechos. Es un problema de diván de psiqiatra, un problema de vanidad de tratamiento imposible, pues por suave que sea el bálsamo, siempre lastimarás una piel excesivamente fina o dirá que la has lastimado.

El caso vascuence es parecido pero no en vanidoso, ahí domina la soberbia. Lo que piensan y dicen son verdades como piedras. Aunque tienen la variante jesuítica que sirve de contrapunto, y como excepción no hace sino confirmar la regla. Por lo menos no es tortuoso, y se le ve venir.

Resumiendo. Desde mi modesto punto de vista estoy con Don Claudio Sanchez Albornoz que algo sabía de historia. En “El drama de la formación de España y los españoles”, precisaba con rotundidad: Al forjar la España futura, no deben de olvidarse otras realidades. Vasconia y Cataluña han ordeñado y siguen ordeñando a su placer la vaca española. Y concluía más adelante: Igualdad fiscal para todos los que quieran seguir siendo españoles, y punto final al ordeñamiento de la vaca española.

Salud

Joaquín

Apostilla: Me gustaría saber que hubiera dicho D. Claudio de haber conocido esa memez de las comunidades “históricas”. ¡Manda huevos D. Claudio ¡, relegar al limbo nada menos que a las comunidades que corresponden a los reinos originarios de España, Asturias, León, Aragón y Castilla. ¡Eso si que es una historia asimétrica!

democracia-kindergarten

¡Queremos opinar! Es lo que hacen siempre los niños, a menudo berreando. Pero hacerse adulto es recibir un cachete cuando berreas. Porque una cosa es expresar una opinión, y otra muy distinta es tomar una decisión sin saber cómo se lleva a cabo, ni a dónde conduce.

¿Todos tranquilos ahora que en Escocia han dicho “no”? Difícil de creer, si vemos que en Quebec eso no sirvió para nada en 1980, más que para intentarlo de nuevo quince años después. Hasta que un ministro canadiense adulto, y Québécoise para más señas, forzó al Tribunal Supremo a digerir las formas y alcance de la opinión de los niños. Porque estará muy bien querer helado de postre, pero habrá que saber esos incómodos detalles de cuánto cuesta, quién lo paga, quién lo come, y qué cantidad podemos comprar. Por ejemplo, la necesidad de una mayoría cualificada; y sobre censo, no sobre votos. Y el principio impecablemente democrático de que el voto que puede servir para separar Canadá, también debe de servir para separar Quebec. Por ejemplo, si Escocia quiere separarse para llevarse el petróleo del mar del Norte, lo mismo pueden querer las Shetland, y por exactamente el mismo motivo.

Resultado en las Shetland:

  • Sí: 36,3%
  • No: 63,7%

¿Qué hubiera pasado en la democracia kindergarten de Cameron si en Escocia sale un sí por un pelo, y en las Shetland sale lo que ha salido?

Ah, en el kindergarten no nos preocupamos por los problemas del mundo de los adultos. Como ese, o como quién es el juez que decide en la inevitable discusión sobre el reparto de bienes y deuda comunes. El divorcio no es un simple ¡quiero irme!, y ya está. Y mucho menos un ¡queremos opinar!, porque empezar a hablar de divorcio suele conducir a llevarlo a cabo. Los adultos, antes de empezar a mencionarlo, se piensan siete veces las consecuencias. Y procuran controlar las emociones, en lugar de desbocarlas.

En Canadá, en cuanto los adultos cogieron los cuernos, a los niños se les quitaron las ganas de opinar. 20 años ya, y ni acordarse.

Cameron. Cameron como ejemplo y héroe de todos los separatistas en Europa. ¡Qué bien lo han hecho! Allí se puede preguntar y son capaces de negociarlo de acuerdo. ¿Perdón? ¿Negociar qué, exactamente? ¿Han negociado qué territorios pueden opinar, o la opinión de las Shetland no vale para nada? ¿Han negociado el petróleo? ¿Han negociado la deuda? ¿Han negociado las pensiones? ¿Han negociado el plazo para seguir opinando y opinando, hasta que salga lo que queremos — y que entonces ya no volvamos a preguntar nunca más?

O sea, que los niños estaban opinando sin tener repajolera idea de las consecuencias de su opinión. Y por si quedaran dudas, ¡rebajan la edad del voto, de los 18 a los 16! Cosa de ponerle más frenos -si cabe- a la reflexión, y ayudar a que se produzca una estampida de emoción.

Sí, tal vez se le puede llamar “democracia” a eso. Y hasta “fiesta de la democracia”. Pero tal vez “fiesta de la infancia” se un termino más ajustado.

¿Queremos “naciones a la carta” como prodigio de la máxima expresión de la democracia? Es un principio, sin duda. Auqnue sea un principio que ningún nacionalista acepta; ya sea escocés, catalán, o vasco. Solo lo aceptan para lo suyo, pero no contra lo suyo. ¿Sería mucho pedir que nos explicaran si ese es el principio en el que se basa la idea, y cómo son las condiciones generales para  llevarlo a cabo? Que nos lo explicaran … antes de meternos en el fregado, se entiende. Estilo adulto, por así decir.

En Escocia no se ha acabado nada con un “no”. Solo ha empezado el baile de la democracia kindergarten en Europa. ¿Qué siente el niño? Seguro que resulta muy entretenido. Al menos, tanto como el circo de los payasos.

 

Yo me atasco en el segundo párrafo [-->].

- Seleccionando ciertos rasgos comunes en cada región, podemos concluir ciertas idiosincrasias ligadas al territorio. Esas son las diferencias que nuestra Carta Magna protege en su título preliminar cuando dice aquello de “y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas”.

¿Perdón? ¿Me puedes decir qué idiosincrasias concluyes en qué regiones, y qué procedimiento usas para ello? ¿Estás seguro de que no estás usando un procedimiento llamado memoria, que consiste en recordar lo que dice tu prejuicio cultural al respecto?

Mira la gracia:

DRAE: Idiosincrasia: Rasgos, temperamento, carácter, etc., distintivos y propios de un individuo o de una colectividad.

Vale, un individuo puede, por ejemplo, ser “sombrío”. ¿Tú crees que una colectividad numerosa puede ser “sombría”? Bueno, puede que te dé por pensar que es menos alegre que la vecina. ¿Pero qué querría decir que la comunidad vecina es más alegre? ¿Que todos son alegres? ¿Que hay un porcentaje mayor de alegres? ¿Que la alegría media es mayor, sea porque el porcentaje de alegres es mayor, o sea porque la alegría de un mismo porcentaje de alegres es más intensa?

Bien, la primera solución sabemos que es incorrecta. La mayor parte de los sevillanos no son graciosos, etc. Así que nos quedan o los porcentajes distintos, o las intensidades distintas, de algo muy alejado de la totalidad.

Siguiente paso. Según Marod, nuestra constitución “protege” que los sevillanos sean graciosos. Pero no protege que los granadinos sean “esaboríos” — que es lo que en Sevilla piensan que son.

¿Me quieres explicar cómo cojones se “protege” que los sevillanos sean graciosos? ¿Obligándoles o educándoles a todos a serlo? Eso sería cambiar lo que son actualmente. La mayoría son normal de graciosos, no son especialmente graciosos. O sea, no estarías “protegiendo una idiosincrasia”, sino creándola.

¿Ya que la idiosincrasia “graciosos” se la encalomamos en España a los andaluces, quiere decir que hay que transformar a los granadinos, para que se parezcan más a los alegres sevillanos? Porque Granada no es ni nacionalidad ni región, sino provincia. Pero sin duda es “territorio”. ¿Entonces, qué hacemos?

Olvidemos que la frase de la constitución que citas no dice lo que aseguras que dice, ni remotamente. Derecho a la autonomía no significa protección de la idiosincrasia. Ni aquí, ni en Pekín. Pero es que “protección de la idiosincrasia” es una locura de tintes fascistoides como la copa de un pino. Entre otras cosas, porque las colectividades grandes cambian de idiosincrasia — si es que se puede hablar de que la tengan, en primer lugar. El español serio, vestido de oscuro, cabal, de orgullo excesivo y formalismo sorprendente, muy individualista y muy “echado para adelante” (el tópico europeo del español en el siglo de oro) dejó de existir hace mucho tiempo como “idiosincrasia nacional”. Afortuadamente, no había Marods por entonces, con la estrafalaria idea de proteger “idiosincrasias colectivas”.

Pongo esta parte en una entrada propia, para ir desbrozando y acotanto una discusión con tendencia a discusión delta de río.

En resumen, ¿qué cojones es “proteger las idiosincrasias ligadas al territorio”, y por qué se le iba a ocurrir a nadie semejante majadería? ¿Tiene que hacerse gracioso un zamorano para montar una farmacia en Sevilla? ¿Y en Granada, tendría que hacerse gracioso, o “esaborío”?

El argumento es tan evidente en España, que no se puede entender que cause sorpresa. O que se tome como una boutade. En una zona puede haber un vernáculo en uso, mayor o menor, o podría haber desaperecido hace siglos. ¿Cuál es la diferencia? ¿Cuál es la ventaja en el caso de haber mantenido su uso?

Pongamos que en Soria se hubiera mantenido, en uso minoritario y doméstico, una lengua celtíbera. ¿Iban a ser por eso los sorianos más ricos, más guapos, y más felices? ¿Tendrían un mayor “patrimonio cultural”? ¿Una manera mejor de pensar o de sentir? No me hagan reír. Lo que tendrían es un maldito incordio. Les entraría la manía de “salvalenguas”. Se la obligarían a estudiar a los que no la hubieran heredado. Muy probablemente la mayoría. Y como sería una lengua bastante inútil (y de ahí que fuera minoritaria), se sentirían en la obligación de darle una “utilidad” artificial. Única forma de “salvarla”. Así que la harían exigencia para los trabajos públicos, como médicos y enseñantes. Y en la educación. Y todo el mundo perdiendo el tiempo con una lengua con la que no iban a encontrar nada en internet, ni les iba a proporcionar la capacidad de comunicarse con una sola persona más. Eso sí, posiblemente se iban a sentir obligados a tocar y a escuchar la gaita. Insoportabe coñazo.

No hay nadie con dos dedos de frente que pueda pensar que los sorianos se han perdido nada al abandonar el celtíbero que en su día usaran. Razonamiento que sirve para pensar lo mismo de otros vernáculos que sí siguen en uso, y están en plena fantasía de “salvemos la lengua”, y “patrimonio cultural”. Majaderías que, por lo que se ve, conducen a padecer esa sociopatía llamada nacionalismo.

- Es que si se hubiera perdido el vascuence, no seríamos vascos.

- Ya. ¿Y qué es lo que se ha perdido exactamente el soriano por no ser “celtíbero”; el francés por no ser “galo”; el catalán por no ser “íbero”;  o el inglés por no ser “britano”. ¿Acaso no son lo que son?

- Es que yo prefiero ser vasco que ser otra cosa.

- Esa tontería se te pasaría, precisamente, si no se hablara vascuence. Serías más feliz. Pero el problema no es lo que tú prefieras ser. Como si bailas la conga. El problema es lo que tú prefieres que seamos los que tienes alrededor. Que es lo que llamas “conflicto”, y que, según tu propia teoría, está producido por la pervivencia de un coñazo vernáculo. Por eso en Soria, Zamora, etc, se han ahorrado ese “conflicto”.

Más idiotas, y hacemos un concurso. O igual eso es lo que nos gusta. Dar por saco.

 

Vascuence por saco

Viejecita

Supongo que lo habrás visto siete veces, ( a tí que te gusta tanto lo de comparar el País Vasco con Papúa Nueva Guinea por lo de la riqueza del vernáculo ) , que lo he copiado de WUWT [-->].

 

Nota (pm):

Hay unas diez lenguas papúas habladas hoy en New Britain, y unas cuarenta lenguas austronesias, además del tok pisin y el inglés [-->]. Para una población de 500.000.

No sabemos a cuál de los 50 grupos étnicos, culturales, identitarios, lingüísticos, pertenece el volcán Tavurvur. Pero no dudamos que los entusiastas totalitarios del vascuence habrán preparado un test muy oportuno, por el que lo podremos averiguar — a través de su forma de pensar y de sentir.

Menos lobos, Caperucita.

Los cuentos chinos a menudo parten de una asunción gratuita. Verosímil, sí, pero perfectamente sacada de la gorra. Por ejemplo, el CO2 es un gas invernadero; emitimos CO2 ⇒ ¡nos achicharramos! ¿Y dónde están las quemaduras? ¡Ah¡, eso no vale; que hablamos de un cuento.

El cuento de hoy funciona así. Entre los vascos hay una lengua distinta de la de sus vecinos. ¡Muy distinta! No es indoeuropea, al contrario que (casi todas) las demás lenguas en uso en Europa. Por lo tanto, los vascos *somos* distintos que los demás europeos en cualquier ámbito que se te ocurra contemplar. En la cultura, en los genes, en la historia, y hasta en el pensar — si te descuidas un poco. Un mundo aparte, vaya.

1 Historia

Pongamos la historia.  Los vascos sabemos de los vascos gracias a los romanos. Si no fuera por ellos no seríamos vascos. Seríamos Pepe, Juan, y así. O más exactamente, si fuéramos de cerca de Bilbao, y los romanos hubieran reflejado nuestros nombres, seríamos Quno, Larus, Avandus y Sarus. Que son exactamente los cuatros antropónimos que se tropezaron los romanetas por la zona. No son nombres “eusqueroides” ni de lejos. Sí son nombres indoeuropeos. Pero eso no se lo digas a nadie, porque somos vascos y tenemos que contar un cuento.

Por la historia sabemos que hubo unas tribus en el Cantábrico que se las tuvieron tiesas a los romanos.

- ¿Cantábrico? ¿Eso es vacuence?

- No, pero deja, deja. No se vaya a joder el invento.

Irreductibles tú. Como Asterix y Obelix. Solo tenemos que olvidar que esos vascos (honoríficos, supongo) eran llamados cántabros y astures por los romanos. Por ejemplo por Tito Livio, recogido por Lucio Florus y traducido del latín por Bill Thayer [-->], y del inglés por vuestro humilde relator:

En el Oeste (de Roma) casi toda Hispania había sido subyugada, excepto una parte que está junto a los riscos donde acaban los Pirineos, y está bañada por las aguas cercanas del Océano. Aquí, dos poderosas naciones, Los Cántabros y los Astures, vivían libres de las leyes de Roma.

Cuenta las batallas y vicisitudes, en Cantabria y Asturias, y acaba:

Este fue el final de las campañas de Augusto, así como de la rebelión en Hispania.

Y así se escribe la historia. La historia de vascopitekos, al menos. Vasco es todo lo que vagamente me suene a “raro”, aunque tenga que ser “vasco honorífico”. Como astures y cántabros. Y con esos mimbres prodigiosos queda una peli que ni Walter Scott. Para versiones menos fantasiosas se puede echar un vsitazo rápido a Wikipedia, en una versión digamos neutral (inglesa) [Cantabrian Wars -->].

2 Genes

¿Genes y razas? Los que quieras. La raza más primitiva de la tierra. Al menos de Europa. Ya ves, en Baquio tomando chacolí desde por lo menos el mesolítico. Y en vascuence, ¿eh?, que tiene más mérito. Por eso tenemos los genes más especiales y guay de Europa.

- Pero Europa tiene un conjunto genético notable por su homogeneidad.

Sí, hay pocas diferencias, y mayormente graduales en el espacio, sin grandes saltos. Pero de las pocas que hay, ¡casi todas son vascas! O por lo menos, vascas honoríficas, como las de los cántabros no lebaniegos.

Todavía hoy, los cántabros (pasiegos incluidos, lebaniegos excluidos), en el norte de la Penísnsula Ibérica, parecen ser una población genéticamente bien diferenciada, según se deduce de los marcadores uniparentales y autosomales, tal vez en mayor grado que sus vecinos, los vascos, que son los más aislados en Europa en términos lingüísticos. [Maca-Meyer y panda 2003 -->]

- ¿Y no será que los vascos queremos ser cántabros?

3 Lengua

Que no, joé. Que llevamos “desde siempre”, aquí, hablando la misma lengua. Una lengua no indoeuropea, o sea no contaminada por gente “de fuera”. ¡A ver que maldito cántabro puede decir eso!

Bueno, cántabro no es, pero sí es un reconocido especialista en lingüística indoeuropea y paleo-hispánica. Parece ser el primero que se se ha tomado la molestia de recoger, de todas las fuentes existentes, toda la onomástica prerromana que se conoce de lo que -podríamos llamar- Gran Euskalehrría Imaginaria Extendida. Esto es, entre Castro Urdiales y Huesca, y entre el mar y los Pirineos y la ribera del Ebro. Un trabajo exhaustivo. Con la idea de averiguar …

  • De los nombres de personas, lo que se hablaba a la llegada de los romanos.
  • De los nombres de los dioses, lo que se había hablado algún tiempo antes.
  • De los nombres de los montes y los ríos, las lenguas antiguas de la zona.

No voy a explicar la justificación y técnica (muy evidente) del esquema. El que quiera saberlo, que compre su libro:

Pero los resultados son más claros que el agua más cristalina. El conjunto se divide en dos zonas que tienen diferencias. No brutales, pero sí sustanciales. La parte oriental, con la actual Navarra y el norte de Aragón, hasta Huesca. Y la parte Occidental, con las tres Vascongadas.

Villar no lo presenta así, pero he sacado yo los números del texto y los mapas. Y su obra realmente es la toponimia, que ha reflejado completa. Respecto a la antroponimia y teonimia se ha basado en otros autores, como Nuñez y Gorrochategui.

Resumen de resultados:

  Zona Occid.      
  indoeurop. celta íbero vasco
Personas 78 0 0 2
Dioses 7   0 1
Topónimos 20 6 0 1
Hidrónimos 5 0 0 0
         
  Zona Orient.      
  indoeurop. celta íbero vasco
Personas 35   29 9
Dioses 2   1 6
Topónimos 25 1 2 1
Hidrónimos 0 0 0 0

Mejor no hacer millones de gráficos todos liosos. Limitémonos a lo más relevante, porque es más antiguo. Toponimia y mención especial para los nombres de los ríos, a los que les suelen dar más importancia por lo que suelen durar. Y separando los diferentes (este y oeste).

toponimos-pre-romanos-vascongadas-villar

toponimos-pre-rromanos-navarra-y-n-aragon-villar

El mensaje es demasiado evidente, pero se pueden señalar un par de detalles que no se ven en esos números.

Los dos únicos topónimos eusquéricos de que hay entre las dos zonas son Oiasso (Irún) y Pompaelo (Pamplona). Uno en Vascongadas y el otro en Navarra. Pompaelo no es pre-romano, porque viene de Pompeius Magnus, en forma eusquerizada (il – ciudad de). Oiasso sí es muy eusquérico, pero es completamente de frontera. ¿Era várdulo, vascón, o aquitano, cuando le pusieron el nombre? Está a tiro de lapo de cualquiera de los tres. O sea, no hay toponima vasca pre-romana en Vasquilandia. Nada; cero patatero.

De los dos antropónimos eusquéricos en Vascongadas, uno es precisamente de la zona de Oiasso. Queda otro. De cerca de Vitoria. Un paisa con chapela en un mar de 78 indoeuropeos. ¿Estaría de traslado o así?

Conclusión sobre la lengua sagrada: Si el argunento es que se trata de una lengua “de siempre”, y “de aquí”, ni de broma. Tiene tanto sentido re-eusquerizar Vascongadas como el que tendría re-arabizar Andalucía. Y mucho menos del que tendría re-iberizar Cataluña o Andalucía, si se pudiera. Pero si es por entretenernos …

En resumen. ¿El título es cierto? ¿Los vascos somos un cuento chino? Depende. Si nos referimos a una historia tipo tebeo de Asterix y Obelix; a una cultura no romanizada; a unos genes que destacan por su singularidad en un vulgar océano venido de Levante; y a una lengua “de casa”, “de siempre”, jamás cambiada ni hollada desde los grandes fríos de cuando cazábamos mamuts; entonces estamos ante el mayor cuento chino filipino de toda la historia universal.

La imagen es de Wikiedia (entrada, mammuthus”), pero está un poco transformada para adaptarse al cuento.

mamut-con-vasquito-y-nesquita

Nota: Es indudable e indisimulable que debo a Francisco Villar [-->] algo como el 90% de esta entrada. Gracias. Y también agradecezco al simpático vascopiteko saltarín que pulula por la plaza el impulso para hacerla. Nunca se sabe de dónde va a venir lo que te lleva a aprender. Hasta de un asno puede ser.

Complementos añadidos. Para contrastar el libro de Villar sobre la “ancestralidad” (o no) del vascuence en Vascongadas con la opinión contraria, nada como Gorrochategui directo y su “acordeón”:

Y un comentario / resumen / crítica sobre esa misma ponencia de Gorrochategui, más fácil de seguir, de Joseba Abaitua. En su blog, Trifinium:

Y enviado amablemente por jlponce, de Martín Almagro Gorbea:

Añadido II: para información del vascopiteko prodigioso:

vascuence-en-vasquilandia

Ya que últimamente hemos tenido la suerte de contar con amables visitas de totalitarios de lenguas marginales, me siento más motivado que lo normal con esta sección de “maldito vascuence”. Clic.

Vascuence por saco

Nota previa: La persona con cerebro de regular para arriba, entenderá que “maldito vascuence” no se refiere a una lengua concreta, sino a cierta actitud con las lenguas. Después de todo, una lengua no le puede putear a nadie.  Serán personas, usando una lengua como herramienta. Así que esta sección no va de vascuence. Sólo es una figura literaria, generalizando a partir de la monada local.

La inteligente idea a examinar es esa chifladura de que tenemos una riqueza especial (un patrimonio, dicen) en forma de “lengua propia”. Término particularmente esquivo a la definición, y que de toda la galaxia sólo tiene traducción en español, francés y catalán. Es indefinible (por absurdo) pero tiene significado. En román paladino: La lengua que debería ser principal en un sitio, pero no es.

¿Y cómo podría ser una riqueza algo así? Eso, en todo caso, sería una tarea. Si nos creemos la chorrada. Imagina: Pepito tiene un patrimonio de 100.000 euros. Juanito tiene un patrimonio de 100.000 euros, más una tarea. ¿Tiene más patrimonio Juanito que Pepito? No se le ocurrre ni al que asó la manteca.

Hay quien defiende que es mejor tener dos lenguas que una, para entenderse entre los mismos. Es decir, que Pepito y Juanito no se entiendan en pepitiense, o en juanitiense; sino en pepitiense *y* en  juanitiense. Y es que aquí somos bastante estrafalarios. Pero basta pensar en la proposición de que, ya puestos, podíamos usar cinco lenguas para entendernos, en lugar de sólo una o dos. ¿No cuadra, verdad? Porque es mentira; no son mejor más lenguas para entenderse entre los mismos.

No. Digan lo que digan, la idea que hay debajo es que hablar una lengua es mejor que hablar otra. Y para eso está la “lengua propia”; para ser mejor que la no propia. Lo que deberías de hablar, pero mayormente no hablas. Y para eso te dan por saco; para que cambies. La tarea.

¿Y por qué es mejor que hables la lengua que les ha dado por llamar “propia”? Porque es una cultura, un sentimiento, una manera de ver la vida, blablabla. ¡Oiga, pero si yo ya tengo mi cultura, mis sentimientos, y mi manera de ver la vida! ¿Por qué van a ser peores que los que me quieren endilgar?

- Pues porque no son “de aquí”.

Con los montes y las piedras hemos topado. ¡La geografía al poder! Pero es que da la casualidad de que “aquí”, y ahora, hablamos lo que hablamos. Y si no coincide con lo que usted piensa que deberíamos de hablar, yo diría que usted tiene un problema, pero que no es mi problema.

- No, no. Es que hablamos lo que hablamos por una injusticia histórica. Por una serie de circunstancias que no deberían de haber sido, pero fueron. Hay que corregirlo.

¿Y por qué hay que corregirlo? Esas circunstancias y sus resultados pueden producir todo tipo de opiniones y gustos, pero no pueden producir que hablar una lengua sea mejor que hablar otra. En cambio, la capacidad de comunicación (verbal e impresa) sí pueden hacer más conveniente una lengua que otra. Que da la casualidad de que nunca es la “lengua propia”. Lengua propia es a las lenguas lo que endémico es a la biología.

- Es que hablar vascuence nos permite “ser más vascos”.

¿Y qué motivo podría tener nadie para querer ser “más vasco” de lo que es? Poco, mucho, o nada. ¿A quién cojones le importa? Y quien dice “más vasco”, dice “más español”, o más lo que sea. Todo el mundo es de alguna parte, pero nadie es mejor por ser “más de alguna parte”. Salvo el imbécil que se lo cree. Y si en vez de en “parte”, sitio, pensamos en cultura, es peor. Porque todo el mundo es de alguna cultura, pero es mucho mejor ser de la cultura general que de la marginal. El rock & roll no es música étnica. Bach tampoco. Ni el chateaubriand es un plato local.

Si yo fuera un extraterreste que viene a depositar un huevo en la tierra, del que va a salir un hijo, buscaría el mejor lugar para que nazca. “Mejor lugar” es la suma de muchas circunstancias. Unas positivas, y otras negativas. Y está claro que entre las negativas figura la existencia en el lugar de una “lengua propia”. Porque es evidente que una tarea extra, así -por afición y por el morro-, es una putada. El consuelo es que como “lengua propia” sólo existe en francés, español y catalán, y probablemente en América no lo entienden, debe de haber mucho mundo libre de esa tara. A no ser que resulte que exportamos las chorradas, ya que no exportamos las cosas buenas.

En cambio, tener lo que toda la vida se ha llamado vernáculo, no es ninguna tara. Porque no era una tarea. Podría hasta tener su gracia.

« Página anteriorPágina siguiente »

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 543 seguidores