identititis


Menos lobos, Caperucita.

Los cuentos chinos a menudo parten de una asunción gratuita. Verosímil, sí, pero perfectamente sacada de la gorra. Por ejemplo, el CO2 es un gas invernadero; emitimos CO2 ⇒ ¡nos achicharramos! ¿Y dónde están las quemaduras? ¡Ah¡, eso no vale; que hablamos de un cuento.

El cuento de hoy funciona así. Entre los vascos hay una lengua distinta de la de sus vecinos. ¡Muy distinta! No es indoeuropea, al contrario que (casi todas) las demás lenguas en uso en Europa. Por lo tanto, los vascos *somos* distintos que los demás europeos en cualquier ámbito que se te ocurra contemplar. En la cultura, en los genes, en la historia, y hasta en el pensar — si te descuidas un poco. Un mundo aparte, vaya.

1 Historia

Pongamos la historia.  Los vascos sabemos de los vascos gracias a los romanos. Si no fuera por ellos no seríamos vascos. Seríamos Pepe, Juan, y así. O más exactamente, si fuéramos de cerca de Bilbao, y los romanos hubieran reflejado nuestros nombres, seríamos Quno, Larus, Avandus y Sarus. Que son exactamente los cuatros antropónimos que se tropezaron los romanetas por la zona. No son nombres “eusqueroides” ni de lejos. Sí son nombres indoeuropeos. Pero eso no se lo digas a nadie, porque somos vascos y tenemos que contar un cuento.

Por la historia sabemos que hubo unas tribus en el Cantábrico que se las tuvieron tiesas a los romanos.

- ¿Cantábrico? ¿Eso es vacuence?

- No, pero deja, deja. No se vaya a joder el invento.

Irreductibles tú. Como Asterix y Obelix. Solo tenemos que olvidar que esos vascos (honoríficos, supongo) eran llamados cántabros y astures por los romanos. Por ejemplo por Tito Livio, recogido por Lucio Florus y traducido del latín por Bill Thayer [-->], y del inglés por vuestro humilde relator:

En el Oeste (de Roma) casi toda Hispania había sido subyugada, excepto una parte que está junto a los riscos donde acaban los Pirineos, y está bañada por las aguas cercanas del Océano. Aquí, dos poderosas naciones, Los Cántabros y los Astures, vivían libres de las leyes de Roma.

Cuenta las batallas y vicisitudes, en Cantabria y Asturias, y acaba:

Este fue el final de las campañas de Augusto, así como de la rebelión en Hispania.

Y así se escribe la historia. La historia de vascopitekos, al menos. Vasco es todo lo que vagamente me suene a “raro”, aunque tenga que ser “vasco honorífico”. Como astures y cántabros. Y con esos mimbres prodigiosos queda una peli que ni Walter Scott. Para versiones menos fantasiosas se puede echar un vsitazo rápido a Wikipedia, en una versión digamos neutral (inglesa) [Cantabrian Wars -->].

2 Genes

¿Genes y razas? Los que quieras. La raza más primitiva de la tierra. Al menos de Europa. Ya ves, en Baquio tomando chacolí desde por lo menos el mesolítico. Y en vascuence, ¿eh?, que tiene más mérito. Por eso tenemos los genes más especiales y guay de Europa.

- Pero Europa tiene un conjunto genético notable por su homogeneidad.

Sí, hay pocas diferencias, y mayormente graduales en el espacio, sin grandes saltos. Pero de las pocas que hay, ¡casi todas son vascas! O por lo menos, vascas honoríficas, como las de los cántabros no lebaniegos.

Todavía hoy, los cántabros (pasiegos incluidos, lebaniegos excluidos), en el norte de la Penísnsula Ibérica, parecen ser una población genéticamente bien diferenciada, según se deduce de los marcadores uniparentales y autosomales, tal vez en mayor grado que sus vecinos, los vascos, que son los más aislados en Europa en términos lingüísticos. [Maca-Meyer y panda 2003 -->]

- ¿Y no será que los vascos queremos ser cántabros?

3 Lengua

Que no, joé. Que llevamos “desde siempre”, aquí, hablando la misma lengua. Una lengua no indoeuropea, o sea no contaminada por gente “de fuera”. ¡A ver que maldito cántabro puede decir eso!

Bueno, cántabro no es, pero sí es un reconocido especialista en lingüística indoeuropea y paleo-hispánica. Parece ser el primero que se se ha tomado la molestia de recoger, de todas las fuentes existentes, toda la onomástica prerromana que se conoce de lo que -podríamos llamar- Gran Euskalehrría Imaginaria Extendida. Esto es, entre Castro Urdiales y Huesca, y entre el mar y los Pirineos y la ribera del Ebro. Un trabajo exhaustivo. Con la idea de averiguar …

  • De los nombres de personas, lo que se hablaba a la llegada de los romanos.
  • De los nombres de los dioses, lo que se había hablado algún tiempo antes.
  • De los nombres de los montes y los ríos, las lenguas antiguas de la zona.

No voy a explicar la justificación y técnica (muy evidente) del esquema. El que quiera saberlo, que compre su libro:

Pero los resultados son más claros que el agua más cristalina. El conjunto se divide en dos zonas que tienen diferencias. No brutales, pero sí sustanciales. La parte oriental, con la actual Navarra y el norte de Aragón, hasta Huesca. Y la parte Occidental, con las tres Vascongadas.

Villar no lo presenta así, pero he sacado yo los números del texto y los mapas. Y su obra realmente es la toponimia, que ha reflejado completa. Respecto a la antroponimia y teonimia se ha basado en otros autores, como Nuñez y Gorrochategui.

Resumen de resultados:

Zona Occid.
indoeurop. celta íbero vasco
Personas 78 0 0 2
Dioses 7 0 1
Topónimos 20 6 0 1
Hidrónimos 5 0 0 0
Zona Orient.
indoeurop. celta íbero vasco
Personas 35 29 9
Dioses 2 1 6
Topónimos 25 1 2 1
Hidrónimos 0 0 0 0

Mejor no hacer millones de gráficos todos liosos. Limitémonos a lo más relevante, porque es más antiguo. Toponimia y mención especial para los nombres de los ríos, a los que les suelen dar más importancia por lo que suelen durar. Y separando los diferentes (este y oeste).

toponimos-pre-romanos-vascongadas-villar

toponimos-pre-rromanos-navarra-y-n-aragon-villar

El mensaje es demasiado evidente, pero se pueden señalar un par de detalles que no se ven en esos números.

Los dos únicos topónimos eusquéricos de que hay entre las dos zonas son Oiasso (Irún) y Pompaelo (Pamplona). Uno en Vascongadas y el otro en Navarra. Pompaelo no es pre-romano, porque viene de Pompeius Magnus, en forma eusquerizada (il – ciudad de). Oiasso sí es muy eusquérico, pero es completamente de frontera. ¿Era várdulo, vascón, o aquitano, cuando le pusieron el nombre? Está a tiro de lapo de cualquiera de los tres. O sea, no hay toponima vasca pre-romana en Vasquilandia. Nada; cero patatero.

De los dos antropónimos eusquéricos en Vascongadas, uno es precisamente de la zona de Oiasso. Queda otro. De cerca de Vitoria. Un paisa con chapela en un mar de 78 indoeuropeos. ¿Estaría de traslado o así?

Conclusión sobre la lengua sagrada: Si el argunento es que se trata de una lengua “de siempre”, y “de aquí”, ni de broma. Tiene tanto sentido re-eusquerizar Vascongadas como el que tendría re-arabizar Andalucía. Y mucho menos del que tendría re-iberizar Cataluña o Andalucía, si se pudiera. Pero si es por entretenernos …

En resumen. ¿El título es cierto? ¿Los vascos somos un cuento chino? Depende. Si nos referimos a una historia tipo tebeo de Asterix y Obelix; a una cultura no romanizada; a unos genes que destacan por su singularidad en un vulgar océano venido de Levante; y a una lengua “de casa”, “de siempre”, jamás cambiada ni hollada desde los grandes fríos de cuando cazábamos mamuts; entonces estamos ante el mayor cuento chino filipino de toda la historia universal.

La imagen es de Wikiedia (entrada, mammuthus”), pero está un poco transformada para adaptarse al cuento.

mamut-con-vasquito-y-nesquita

Nota: Es indudable e indisimulable que debo a Francisco Villar [-->] algo como el 90% de esta entrada. Gracias. Y también agradecezco al simpático vascopiteko saltarín que pulula por la plaza el impulso para hacerla. Nunca se sabe de dónde va a venir lo que te lleva a aprender. Hasta de un asno puede ser.

Complementos añadidos. Para contrastar el libro de Villar sobre la “ancestralidad” (o no) del vascuence en Vascongadas con la opinión contraria, nada como Gorrochategui directo y su “acordeón”:

Y un comentario / resumen / crítica sobre esa misma ponencia de Gorrochategui, más fácil de seguir, de Joseba Abaitua. En su blog, Trifinium:

Y enviado amablemente por jlponce, de Martín Almagro Gorbea:

Ya que últimamente hemos tenido la suerte de contar con amables visitas de totalitarios de lenguas marginales, me siento más motivado que lo normal con esta sección de “maldito vascuence”. Clic.

Vascuence por saco

Nota previa: La persona con cerebro de regular para arriba, entenderá que “maldito vascuence” no se refiere a una lengua concreta, sino a cierta actitud con las lenguas. Después de todo, una lengua no le puede putear a nadie.  Serán personas, usando una lengua como herramienta. Así que esta sección no va de vascuence. Sólo es una figura literaria, generalizando a partir de la monada local.

La inteligente idea a examinar es esa chifladura de que tenemos una riqueza especial (un patrimonio, dicen) en forma de “lengua propia”. Término particularmente esquivo a la definición, y que de toda la galaxia sólo tiene traducción en español, francés y catalán. Es indefinible (por absurdo) pero tiene significado. En román paladino: La lengua que debería ser principal en un sitio, pero no es.

¿Y cómo podría ser una riqueza algo así? Eso, en todo caso, sería una tarea. Si nos creemos la chorrada. Imagina: Pepito tiene un patrimonio de 100.000 euros. Juanito tiene un patrimonio de 100.000 euros, más una tarea. ¿Tiene más patrimonio Juanito que Pepito? No se le ocurrre ni al que asó la manteca.

Hay quien defiende que es mejor tener dos lenguas que una, para entenderse entre los mismos. Es decir, que Pepito y Juanito no se entiendan en pepitiense, o en juanitiense; sino en pepitiense *y* en  juanitiense. Y es que aquí somos bastante estrafalarios. Pero basta pensar en la proposición de que, ya puestos, podíamos usar cinco lenguas para entendernos, en lugar de sólo una o dos. ¿No cuadra, verdad? Porque es mentira; no son mejor más lenguas para entenderse entre los mismos.

No. Digan lo que digan, la idea que hay debajo es que hablar una lengua es mejor que hablar otra. Y para eso está la “lengua propia”; para ser mejor que la no propia. Lo que deberías de hablar, pero mayormente no hablas. Y para eso te dan por saco; para que cambies. La tarea.

¿Y por qué es mejor que hables la lengua que les ha dado por llamar “propia”? Porque es una cultura, un sentimiento, una manera de ver la vida, blablabla. ¡Oiga, pero si yo ya tengo mi cultura, mis sentimientos, y mi manera de ver la vida! ¿Por qué van a ser peores que los que me quieren endilgar?

- Pues porque no son “de aquí”.

Con los montes y las piedras hemos topado. ¡La geografía al poder! Pero es que da la casualidad de que “aquí”, y ahora, hablamos lo que hablamos. Y si no coincide con lo que usted piensa que deberíamos de hablar, yo diría que usted tiene un problema, pero que no es mi problema.

- No, no. Es que hablamos lo que hablamos por una injusticia histórica. Por una serie de circunstancias que no deberían de haber sido, pero fueron. Hay que corregirlo.

¿Y por qué hay que corregirlo? Esas circunstancias y sus resultados pueden producir todo tipo de opiniones y gustos, pero no pueden producir que hablar una lengua sea mejor que hablar otra. En cambio, la capacidad de comunicación (verbal e impresa) sí pueden hacer más conveniente una lengua que otra. Que da la casualidad de que nunca es la “lengua propia”. Lengua propia es a las lenguas lo que endémico es a la biología.

- Es que hablar vascuence nos permite “ser más vascos”.

¿Y qué motivo podría tener nadie para querer ser “más vasco” de lo que es? Poco, mucho, o nada. ¿A quién cojones le importa? Y quien dice “más vasco”, dice “más español”, o más lo que sea. Todo el mundo es de alguna parte, pero nadie es mejor por ser “más de alguna parte”. Salvo el imbécil que se lo cree. Y si en vez de en “parte”, sitio, pensamos en cultura, es peor. Porque todo el mundo es de alguna cultura, pero es mucho mejor ser de la cultura general que de la marginal. El rock & roll no es música étnica. Bach tampoco. Ni el chateaubriand es un plato local.

Si yo fuera un extraterreste que viene a depositar un huevo en la tierra, del que va a salir un hijo, buscaría el mejor lugar para que nazca. “Mejor lugar” es la suma de muchas circunstancias. Unas positivas, y otras negativas. Y está claro que entre las negativas figura la existencia en el lugar de una “lengua propia”. Porque es evidente que una tarea extra, así -por afición y por el morro-, es una putada. El consuelo es que como “lengua propia” sólo existe en francés, español y catalán, y probablemente en América no lo entienden, debe de haber mucho mundo libre de esa tara. A no ser que resulte que exportamos las chorradas, ya que no exportamos las cosas buenas.

En cambio, tener lo que toda la vida se ha llamado vernáculo, no es ninguna tara. Porque no era una tarea. Podría hasta tener su gracia.

Hay vascos que no tienen problemas de identidad. Yo diría que la mayoría. Nunca los mencionan. Saben quien son; saben a quién se parecen; saben a qué muy variables grupos humanos pueden asociarse, por sus filias y fobias y características de toda índole. Son -digamos- como el resto de la humanidad.

Otros vascos, en cambio, padecen unos problemas de identidad que les atromentan y no les dejan vivir con plenitud. En general están colgados de la idea de ser el pueblo, nación, etnia, o prodigio, más antiguo de Europa. Y tal vez del mundo. Con una lengua que bien pudiera sea la primera que habló la humanidad. Un entronque directo con el hombre mono, por así decir. De ahí vascopiteco, o vascopithecus tremebundus.

Ayer tuvimos la amable visita de uno de ellos, para explicarnos lo suyo:

Que bien, por fin me podré dirigir a la policía en vascuence, y no solo a mis hijos y mi mujer, las andereños, y a cuatro amigos (y con discreción a algún compañero de trabajo). Podré elegir entre mis dos idiomas maternos/paternos para dirigirme a las autoridades del país. No tendré la obligación de usar el romance por falta de interlocutor vascongado, lo podré usar cuando quiera, como cuando rellené la prestación de paternidad (SS del Reino de España). Por fin se van a acabar mis problemas de identidad, eso de no poder hablar en vasco a la policía vasca.

Ya sé que no va a ser inmediato, de hecho, que igual que no lo veo, pero bueno, quién no sueña con ser un suizo? No como un Belga: con un rey católico y dos comunidades que se hablan en inglés…

Oh vaya, que soy navarro. Para mi no cuenta, solo en la reserva transvelática. Que aquí todos somos iguales y libres. [-->]

Olvidemos que tiene cierto despiste sobre cómo funciona el mundo. Por ejemplo, ese sueño suizo que no existe. No todos los policías suizos hablan todos los idiomas oficiales de la Confederación Helvética. Ni siquiera a nivel cantonal los policías hablan mayoritariamente lo que un vascopiteco llamaría “lengua propia”. O no en todos los casos. Por ejemplo, romanche en Grisones (Graubünden). Que es el cantón más grande de Suiza.

Equivocado o no sobre el funcionamiento del mundo,  Aizkora K tiene un problema de identidad. O eso manifiesta. Será verdad, pero, ¿en qué consiste? Al parecer, se trata de que tiene dos lenguas maternas, pero no puede practicar ambas con todos los que le rodean. Ni de lejos.  Con una de ellas no llega más allá de la familia inmediata y cuatro amigos. Por falta de interlocutor.

Vamos a imaginar que “identidad” para el vascopiteco signifique lo mismo que para el reso de la galaxia. Tal vez es mucho imaginar, pero sería la única manera de entenderse.  Identidad es, referido a rebaños, aquello que te hace igual o muy parecido a unos, y te distingue de otros. Como en los obesos. En su máximo grado, el individual, es aquello que te distingue de todos los demás, como en carnet de identidad. Aizkora K habla obviamente de rebaños. Y de la lengua como factor de identidad. En su caso, dos lenguas maternas. Y tiene problemas de identidad si no puede dirigirse a todo el mundo en ambas, al gusto.

Es un problema muy claro; fácil de entender. También es un problema francamente idiota. Y se nota en que unos vascos son felices, sin problema de identidad, y otros no. ¿Y cómo lo consiguen los vascos felices? Habría que preguntarle a cada uno, pero se puede apostar a que o bien es porque no tienen la mala suerte de padecer dos lenguas maternas, o bien no practican la extravagante estrategia de pensar que pierden su identidad cuando no pueden usar las dos lenguas con todo el mundo.

¿Debemos de preocuparmos por la infelicidad de Aizkora K? ¿Es su problema nuestro problema? Según él, sí. Sostiene que todos debemos de aprender vascuence para solucionarle sus problemas de identidad. Lo que tiene una derivada delicada. Porque si la identidad depende de las lenguas, según su tesis, Aizkora K está proponiendo que los demás nos cambiemos de identidad para que él consiga su orgasmo identitario ideal.

Entendido el asunto, me da por pensar que el vascopiteco va a ser infeliz siempre. Porque  quiere que los vascos dejemos de ser vascos, y nos convirtamos en borreguitos dispuestos a cambiar por el capricho de los Aizkoras K. Pero, si somos vascos, no haremos eso en la puta vida. Por algo dicen en Chile: vasco, porfiado.

La otra es pensar que el vascopiteco no tiene un problema de identidad, sino de imbecilidad. Pretende tener el derecho a que los demás seamos como él. Sin caer en que (1) igual no nos gusta y (2) igual somos vascos, y no nos dejamos.

Vascuence por sacoAñadido posteriormente, para conversar con vascopitecos.

nesquitas-y-vasquitos

 

 

 

lenguas-ibericas-antes-de-invasion-cartago

lenguas-francia

Nos lo cuenta El Mundo:

Creo que lo decía Freud. No recuerdo la cita, pero la idea -obvia- es que no necesitas leyes para que la gente haga lo que quiere hacer, sino para que haga lo que no quiere hacer. O para que dejen de hacer lo que sí quieren hacer. En Vasquilandia concretamente, que la gente siga pasando a pedal del maldito vascuence.

La información de Iker Rioja Andueza tiene dos aspectos francamente llamativos. El primero es que el 98% de la poli regional, o no habla ni una palabra de vascuence (62%), o lo habla como los indios en los westerns (36%). Y el segundo es que van a tener que dirigirse al ganado en esa lengua que, o no hablan, o en absoluto dominan.

La jefa del plan es una Estefanía Beltrán de Heredia. Su ficha en el Parlamento Vasco no dice gran cosa, pero empieza por los idiomas que habla.

estefania-beltran-de-heredia

No dice que sepa hablar castellano. Un extraterrestre entendería que no lo habla. Y que funciona básicamente en francés, por ser el único idioma que conste en la ficha en el que tiene algún nivel. Un terrícola con conocimiento de campo, y clara conciencia de lo que se puede y lo que no se puede decir, concluiría que el denostado castellano es la lengua del territorio de ese parlamento, y que por eso ni se menciona. Es la lengua que se da por supuesta.

La sorpresa es que Stefi nos dice que hay que “euscaldunizar” a la poli, porque debe de ofrecer “un servicio cercano”, que implica ser capaz de acercarse a los vascos en el idioma oficial de su elección. Y que para conseguir eso es imprescindible que todos los polis sean capaces de hablar en vascuence, sin que cante demasiado que son extranjeros en esa lengua. Es un argumento, y es un plan. Todo lo estrafalario que se quiera, pero tiene un esquema. Y el esquema produce una conclusiones. Por ejemplo, que el parlamento o el gobierno vascos, en los que participa Estefanía, no hace falta que ofrezcan “un servicio cercano”. Menos mal.

Luego pone un ejemplo que no parece muy suficiente.

los avisos de los antidisturbios antes de disolver una manifestación «se emitirán en euskera» o «en primer lugar en euskera y luego en castellano, por este orden» si no surten efecto.

Los avisos de disolución de los antidisturbios te los pueden dar en chino, mismamente. Se entienden de cojones en cualquier lengua. Lo que no ha explicado Beltrán de Heredia, y aparentemente ningún periodista ha preguntado, es si la misma estrategia se aplica en un caso en el que haya que salvar vidas mediante unas instrucciones claras. ¿Se emitirán las instrucciones primero en vascuence, y sólo se repetirán en cristiano en el caso en el que se haga evidente que la gente no ha entendido nada? No lo sabemos, pero parece ir implícito en lo que dice. Y tal vez convendría ir dejando claro desde ya quién es el responsable de la pérdida de vidas que puede producir una estrategia así. ¿Stefi, o el mando policial que tome la decisión en el momento? Hay cosas que es mejor discutirlas antes, y no en caliente — tras el drama.

Sea como sea, lo que es claro es que seguimos en el empeño de hacer del vascuence un idioma odioso. Que puede que funcione, no lo sé. Pero para imponer algo odioso, solo se puede conseguir aborregando primero a la población en unos niveles francamente preocupantes.

Vascuence por saco

Ayer vi The Railway Man. No puede dejar de acordarme de nuestra actual situación “post-bélica” (es una manera edulcorada de mentir). Y de los amables reconciliadores y verificadores internacionales, Madinas, y otras gentes peculiares. Y como es un ejemplo de la vida real, tal vez haya por ahí algún subni o canalla al que le sea útil visualizar que solo cabe reconciliación a partir del reconocimiento de la realidad. Llamada, víctima y verdugo. Y ni siquiera el mero reconocimiento -sin contricción- es suficiente para obrar milagros. El final de The Railway Man lo muestra bien claro. Pero al menos le da una oportunidad, y a veces ocurre.

Dicen que es necesaria la “reconciliación”. Los reconciliadores, los etarras, sus amigos, y sus futuros amigos. Y parecen hablar de una reconciliación por decreto. Ya se la pueden ir metiendo por donde les quepa. Reconciliar es algo que solo puede ocurrir entre personas, y de una en una. Lo suyo recuerda a los bautismos colectivos de moros tras la reconquista. Pero no está mal mostrarles una reconciliación de la vida real, para que -como primera medida- empiecen a contemplar la posibilidad de dejar de torcer las palabras.

Por supuesto recomiendo la película entera, y no sólo su “spoiler”. Porque lo que importa es lo que conduce al final. Básicamente, desnudar la verdad. Sin eso, nunca habrá tal final.

Yo he conocido algunos hijos de los prisioneros guerra que cayeron en Singapur. Ingleses y holandeses. Sus padres ya habían muerto – mucho después de acabada la guerra. Y los hijos podían convivir con el pasado. ¡Qué remedio! Lo que no podían es sentarse a comer en una mesa con un japonés. Precisamente porque reconciliación no casa con decreto.

Este breve video tutorial apunta cómo se evita. La explicación al completo, en The Railway Man [-->].

 

Siento no haber encontrado una versión en vascuence. Por si alguien tiene problemas con las lenguas “imperialistas”. Para el que no tenga manías con esos idiomas tan poco “propios”, pero le cueste entenderlo, pongo la transcripción. Y los traductores habituales en línea lo dejan más o menos bien.

J- I am sorry.

So sorry.

I don’t want to live that day anymore.

I- Neither do I.

Dear Mr. Nagase, the war has been over for many years. I have suffered much.

But I know you have suffered too. And you have been most courageous and brave in working for reconciliation.

J- Sorry.

I- While I cannot forget what happened in Kanchanaburi, I assure you of my total forgiveness.

Sometime the hating has to stop.

Y la clave viene de una frase, anterior, que no sale en este corto:

J- They lied to us.

No es imposible, y esta peli lo demuestra. Aunque nadie espera algo así de los muy satisfechos verdugos vascos. Pero mientras tanto, aunque  cabe -más o menos- una fría y educada convivencia de vecindario , lo que no cabe es la fantasmagórica reconciliación de la que hablan sus portavoces políticos.

pujol-tot-per-catalunya

Sin palabras. Hay que ver qué joven estaba.

Recomendaciones:

Arcadi Espada:

José García Domínguez:

En Reus están celebrando al general Prim. De esta guisa, que se llama catalano-realidad:

general-prim-catalano-realidad

Que es un tipo de realidad especial, pensada para ocultar la puta realidad (foto fe Wikipedia):

general-prim-guerra-de-africa

La idea original, pillada en Twitter -vía @Sefuelix- de @DaniPintoB.

El objetivo fundacional de la UE fue el libre tránsito de mercancías en un mercado común. No le tiene por qué gustar a todo el mundo. Incluso no es obligatorio pertenecer la la Unión. Pero lo de los separatas catalanes tiene guasa. Se enfadan mucho (y no se lo creen) cuando les dicen que una imaginaria Cataluña separada de España quedaría fuera de la Unión Europea. Y reclaman una especie de “ingreso exprés”, poco menos que inmediato. Y sin embargo …

No sé, yo sugeriría a nuestra burocracia supranacional que examine con cuidado las condiciones de Cataluña para pertenecer al club. Vaya, que el “Parlament” no es el ayuntamiento de Chichinabo. Suele hablar en nombre del “pueblo de Cataluña” con total desparpajo. Y si se siente obligado a usar “productos de proximidad”, y veta a Lactalis para comprar Llet Nostra (literal), puede querer decir que no son un socio en absoluto adecuado para unión alguna, ni para un mercado común – o cualquier otra cosa común. Peor; puede ser indicativo de que en el fondo no quieren ser parte de la UE, aunque son tan payasos que todavía no se han dado cuenta. Resultaría bastante absurdo contemplar el ingreso de un nuevo miembro que dentro de unos años se va a dar cuenta de que no quiere estar ahí. Precedentes, hay. Sería repetir la jugada en la que se han embarcado en España.

Europa, la Unión, se creó -no contra las naciones- pero sí contra los nacionalismos. Sean de proximidad, sean de catalanidad, sean de la majadería que sean. Una Cataluña separada de España pero ingresada posteriormente en la Unión, casi te asegura una tensión permanente porque tú eres el idiota que deja pasar a sus productos, y ella es la lista de la proximidad. De hecho, esa es la historia moderna de Cataluña. Y los clubes, cuando están bien pensados, no están pensados para ser muy grandes como objetivo, sino para dejar a los incivilizados fuera.

Haría muy bien la Unión Europea en pensar qué quiere ser de mayor. Si quiere, por ejemplo, nacionalismos de proximidad, o de ontología étnica, o de su puta madre en el trampolín de la muerte; o sigue teniendo unos ideales más o menos ilustrados.

No es broma:

Debe de ser una nueva modalidad de redistrubición de las rentas. Pero esta vez el objetivo no es la igualación de las rentas, o la disminución de la desigualdad. Es una extracción o ataque directo a una parte de la sociedad. O a una de sus “identidades” o “etnias”, si hacemos caso a los lunáticos de las lenguas “propias”.

Vale, sigamos el juego. Una lengua es una etnia. Entonces, lo que se trata es de que la etnia A le paga la mitad del carnet de conducir a la etnia B. Y como difícilmente será este el único caso (yo me he enterado de chamba), lo que probablemente esté ocurriendo es que tenemios una redistribución de recursos de una “etnia” a otra. Por ejemplo, tú, como eres negro (blanco, amarillo) apoquinas dinero para pasárselo a los blancos (negros, amarillos).

Pero te conviene no protestar demasiado. Porque aunque esto te perjudique, por otro lado te beneficias de una redistribución probablemente mayor, y que tampoco tiene nada que ver con la igualación de rentas. Más bien propicia una mayor desigualdad de rentas, con gran contento de todo tipo de socialistas (ejem). Aquella en la que el dinero desde los (tontos) que quieren ser españoles, fluye hacia los (listos) que no quieren ser españoles. También llamado concierto (o pufo) vasco.

¿Quién dijo aquello de que Spain is different? Ni siquiera imaginaba hasta qué punto, el genio. Que por otra parte, también se apuntó raudo al chiste de la lengua “propia”. Aunque aparentemente con menor rédito que los más listos entre los listos. Y la gran incógnita es si algún día se nos pasará por la cabeza la idea de empezar a ser un poco menos diferentes (gilipollas).

 

Vascuence por saco

Añadido para los comentarios:

chimpas-gestos

Yo creo que lo llevaba hacía tiempo en un runrún de la cabeza. Pero sin mirarlo. Y hoy, que he comido en esa calle, el runrún ha llegado a la conciencia, produciendo la pregunta impertinente. ¿Qué cojones hace el nombre de un don nadie nacionalista [-->], del siglo XX, entre los de Mazarredo [-->] y Henao [-->]?

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Quiero decir que la calle ya estaba ahí muchísimo antes de que naciera Don Nadie. Y que Don Nadie es literlamente nadie en la historia de Bilbao. Y en la historia en general. Y que para poner a Don Nadie, hay que quitar a quien estuviera antes. ¿A quién han quitado los paletos?

La villa se podría definir de muchas formas. Una de las de mayor justicia histórica podría ser: Infinita e inagotablemente sitiada por los carlistas; jamás conquistada por ellos. Cosa que conviene olvidar. Y nada mejor que quitar del nomenclátor municipal a quien fastidió a los carcas el segundo sitio de Bilbao [1836 -->]. Normalmente conocido como “el” sitio, aunque los intentos fueran aproximadamente infinitos (*). Espartero, nada menos. Que rompió el cerco en una esforzada batalla [-->] sobre  las defensas que tenían los carlistas en Luchana, lo que le valió el título de conde de Luchana. Luego tuvo muchos más, y más importantes [-->].

Parece obvio que los herederos de la carcunda no le van a poner a Don Nadie el nombre de una calle nueva, muy bonita, en las afueras, si se pueden quitar de encima un nombre que recuerda para siempre que la carlistada nunca se jamó una rosca en la ciudad. Pero no hay nada más divertido que joderles a estos inventores de tradiciones ancestrales, literalmente de hace dos días, con las palabras de la tradición y de la historia. Doy fe de que les da un síncope cada vez que les explico que no entiendo a la puta máquina de aparcar, si se dirige a mi en vascuence. Algunos de los controladores de esos artilugios miran por encima del hombro cuando se lo digo, como para comprobar si nos esta oyendo alguien. A otros les sale humo por las orejas. Pero no dicen nada, porque entender, entienden. Vaya, que lo entienden todito todo. Bien claro queda. Un hijoputa rebelde, con tanta cara como para decirlo por la calle.

Así que Espartero, y la historia de la Muy Noble Muy Leal e Invicta Villa de Bilbao, me van a servir para el mismo propósito. Trolear al nacionata. ¿Dónde está la calle Espartero? ¿Y por qué ya no está? ¿Quién era Don Nadie?

muy-noble-leal-invicta-villa-de-bilbao

Lo de invicta viene precisamente del conde de Luchana. Pero si los paletos borran las encerronas siempre fracasadas de los carcas, habrán borrado la parte tal vez más esencial de la historia de Bilbao. Claro que a cambio nos traen tradiciones que no se han visto nunca por estos lares, como el Olentzaro ese. Y los vasquitos y neskitas, que jamás se habían escapado del mercado de San Antón. Etc. No es más que otra forma de borrar la historia; inventarla.

Nota (*): El llamado en Bilbao “el sitio” se presta a confusión con la muy histórica Sociedad El Sitio [-->]. No se trata del mismo sitio, aunque sigue siendo de la carlistada. El de Espartero es el segundo sitio (1836 –>), de la primera guerra carlista. Lo de la Sociedad El Sitio viene del tercer sitio (1874 –>), igualmente infructuoso, durante la segunda guerra carlista. Por lo menos, al general Concha no le han quitado la calle. Todavía. ¿Calle Purkullu en el futuro? ¿Iberrinche? Pachindacari, ni de coña.

Nota 2. Ya que hablamos del Príncipe de Vergara, habría que plantearse la conveniencia de ciertos abrazos, tan buenistas. A ese en concreto le debemos la supervivencia de la Edad Media, hoy, en forma de fueros, o pufo vasco (© Mikel Buesa). Y a través de ese anacronismo, tenemos lo que los asesinos de hoy llaman “el conflcito”. Además de la disculpa para que los que quieren templar gaitas con los separatas catalanes, propongan singularidades (exclusivas para Cataluña). Que no es otra cosa que el rollo medieval también para ellos. Lo que bien pudiera ser la puntilla para España. Y es que hay abrazos y buenas intenciones que los carga el diablo.

Cuenta Maroto [-->]:

… pusieron luego sus armas en pabellones, se mezclaron libre y alegremente las tropas y quedó sellada la paz con el mayor contento y armonía… ¡Soldados nunca humillados ni vencidos, depusieron sus temibles armas ante las aras de la patria; cual tributo de paz olvidaron sus rencores y el abrazo de fraternidad sublimó tan heroica acción… tan español proceder!

Sí, puede que sea muy español eso de “sin vencedores ni vencidos”. Ni idea. Pero también puede que acabe con España.

Añadido. A cuenta de los comentarios de Repbana, añado la comparación del escudo de Guipúzcoa, antes y después del borrado de la historia que llevan a cabo los nietos del transtornado Arana.

escudos-de-guipuzcoa

Lo que no parece cambiar es el palo de la baraja: bastos. ;)

 

Los sociatas están muy preocupados porque España reconozca la singularidad de Cataluña. Cuya otra cara de la moneda debe ser reconocer la falta de singularidad de Castilla, Andalucía, Galicia, Valencia, Navarra; en fin, el puto resto. Pero, ¿qué es singularidad, y cómo se llega a que Cataluña sea singular mientras -por ejemplo- Aragón no lo lo es?

DRAE:

Singularidad.

(Del lat. singularĭtas, -ātis).

1. f. Cualidad de singular.

2. f. Distinción o separación de lo común.

Singular.

(Del lat. singulāris).

1. adj. solo (‖ único en su especie).

2. adj. Extraordinario, raro o excelente.

Parece que hay dos posibles ideas. Que Cataluña es única en su especie (solo hay una) y Aragón, por el contrario, hay muchos. O bien que es extraordinaria, rara, excelente; distinguida o separada de lo común. Mientras que Aragón es perfectamente indistinguible de aquello que sea que consideramos “común”. Nada raro, ni extraordinario, ni excelente. Lo mismo que Murcia, Extremadura, León, etc.

También se puede pensar de otra forma. Que la idea de la singularidad de Jetaluña es francamente singular. En el sentido de única en su especie. En el conjunto de las ideas políticas, destaca singularmente la grotesca imbecilidad de la singularidad de Cataluña, tan cara a los sociatas de hoy. Cataluña es singular; y el resto, o plurales, o comunes.

¿Es cosa de lenguas? No, los sociatas no están hablando de la singularidad -un poner- de Galicia.

¿Es cosa de historia? Difícilmente; no hay otras comunidades sin historia.

¿Es cosa de cultura? Lo mismo. No conocemos comunidades carentes de su propia cultura.

¿Será de etnia? Tampoco. Para eso, la mayor singularidad probablemente sería la gitana. O el valle del Pas.

¿Será por el porcentaje de los que no quieren ser españoles, dentro de la criatura? Pues entonces, para singularidad, singularidad, Guipúzcoa.

¿Será “para que estén cómodos dentro de España”? ¿Y eso qué quiere decir; que los demás estén no-cómodos? ¿O quiere decir que para tener ventajas fiscales lo que hay que hacer es no querer ser españoles? Porque igual se apuntan todos. Deberían, si no son tontos.

Yo creo que para singular, el neosocialismo. Único en la especie de las ideas políticas.

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El orbe observa extasiado.

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La mayor mezquita del mundo fuera de Arabia Saudita, tras las de Medina y La Meca, en Barcelona. @marcgarriga nos da una idea de cómo quedará la panorámica de la ciudad.

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Para los que prefieran números. La Sagrada Familia tendrá una torre más alta que las otras, de 174 metros de altura. Cuando la acaben. Gaudí la había planeado en principio de 180 metros, pero luego la rebajó en los planos a 174. Para no superar la altura de Montjuïc, ya que decía que «la construcción del hombre no podía superar a la de Dios» [-->]. Razonable comedimiento en un arquitecto no especialmente tímido con las formas. Pero el moro cataláunico no parece ir por ahí. Aunque no saben todavía el diseño del minarete que quieren plantar, sí saben que tendrá 300 metros de altura [-->]. Vaya, que sí saben que quieren dominar el horizonte sobre todo lo demás.

Normal. Las ingenierías nacionalistas no suelen salir gratis. Como se obsesionan con una manía que solo es una parte de un problema muy complejo, descuidan el resto de factores. Y las consecuencias que pueden venir por ahí. Si quieres hacerte molt catalán, y eso es mucho más que ser simplemente catalán, empezamos con las chorradas. Como ser muy no-español. Prohibir los toros para hacer ¡mezquitas! en las antiguas plazas. Favorecer la inmigración musulmana sobre la de Hispanoamérica. Prescindiendo del chollo que tiene España de poder recibir una inmigración que se integra sin más, para crear una inmigración / quiste que no se integra en infinitas generaciones. Como bien sabemos por nuestros convecinos europeos. Y así:

  • Población musulmana en España: 3,1%
  • Población musulmana en Cataluña: 5,6%
  • Población musulmana en el resto de España: 2,5%

Cataluña tiene casi un tercio de todos los musulmanes de España. Pero, eso sí, son musulmanes molt catalans. Tan integrados ya, que la montaña de Montjuïc va a ser una birria al lado de la catalano-mezquita del copón de la catalanidad.

Puede ser cómodo. Puede que nos libere de ciertas tensiones bastante estúpidas. Como empeñarnos en que Colón, Cervantes, o Santa Teresa fueran catalanes [-->]. Mucho mejor pasar a convencernos de que el que era catalán, de verdad, era Mahoma. ¡Mahoma era catalán, tachán! Barcelona, culo de goma. Y por eso la mayor mezquita del orbe fuera de la península arábiga. Y la butifarra se hará con carne de asno, muy catalán. Como todo el mundo puede comprender.

La simbología también va a sufrir un marcado avance, muy sugerente.

identitat-catalana

Gaudí era un pardillo. ¡O un facha! Mira que hacer una iglesia, pudiendo estampar burkas …

burka-y-senyera

Luisa Delgado

Soy una lectora habitual de esta web y echo muchísimo de menos el tema del identitis, que es una enfermedad pero de las muy graves y crónicas. Hace ya tiempo que no se habla del cancer de la sociedad vasca.

La mal llamada “normalización” (imposición) seguirá hasta que empiece de una p. vez la batalla de las ideas con los constitucionalistas.

Los constitucionalistas tenemos que empezar a enfrentarnos a los nacionalistas y desmontar de sin complejos sus mentiras, su populismo barato, etc.

Es decir, cómo en la película “Armaggedon” no se trata de bombardear la superficie del meteorito y con nulos resultados, lo que hay que hacer es bombardear el núcleo del meteorito para qué éste haga pedazos.

Lo que quiero decir es que tenemos que atacar sin complejos los mecanismos de que el nacionalismo ha empleado para adoctrinar a la sociedad en su beneficio propio:

1- Denunciar públicamente de ese miedo y acomplejamiento sutil que hay en la sociedad vasca que se manifiesta en los TX, en los K y no C, en los “agur”, en los Garikotz(Pérez Pérez).

2- Denunciar públicamente cómo se les ha permitido a los batasunos ocupar las calles con total aquiesciencia del PNV, con txosnas a favor de los proetarras, y otras miles de connivencias en otros campos.

3- Denunciar públicamente los estómagos agradecidos del pnv gracias al pnv-TXiringuito.

4- Denuciar sin complejos esa total hipocresía respecto al euskera que tienen los nacionalistas.

5- Denunciar esa visión nacionalista de sociedad pastorial con los nacionalistas haciendo de pastores y la sociedad aborregada, mansa, acobardada y sumisa.

6- Denuniar públicamente el trato a favor de los medios de comunicación nacionalista hacia los revientanucas.

7- Desmontar las mentiras nacionalistas y toda manipulación histórica. Dejarles sin argumentos, al descubierto.

8- Dejarles en descubierto de que esa arcadia feliz llamada Euskal Herria es un cuento chino con el que los lacionalistas se lucran jugando con los sentimientos de la gente.

9- Las pésimas consecuencias que tendría para el País Vasco salirse de España.

10- Etc.

Los nacionalistas tienen miedo al debate por que es una ideología quimérica y populista que se basa en apelar a los sentimientos, que ha germinado con éxito en gente acomplejada (soy “vasco” y no español, cómo si por eso fuese superior), mentalmente débil (cobardes de salirse de la manada políticamente correcta), gente gregaria que no se cuestiona nunca nada, gente ignorante sin conocimientos de historia, etc.

Botón de muestra de que los nacionalistas tienen miedo al debate es su imposición. Necesitan intimidar, amenzar, porque a la mínima que se les cuestiona se ponen furiosos porque en realidad no están seguros de su ¿ideología?

Dra. Luisa Degado

 

Pongamos que aceptamos el argumento. Somos una pandilla de anormales, y conviene normalizarnos. Eso de “normal” suena muy bien, así que debe de ser algo bueno. También hay que normalizar algunas lenguas milagro. Pero como eso consiste en introducirlas -quieras que no- en el cerebro de los anormales, es lo mismo. Normalizar lenguas es normalizar personas. Y es estupendo.

Sin embargo, aparte de ser estupendo, también es un maldito incordio. Incordio por gasto, e incordio por molestia. Si aceptamos la idea de que decirle a la gente lo que tiene que hacer (y pensar y sentir) es una lata. Por ejemplo, todo el mundo entiende que el franquismo era un p*** coñazo. Meapilas que te querían convertir en la “reserva espiritual” de Occidente, nacionatas que te hacían representante de “la raza”; en fin, “normalizar” también. Pero la dictadura se acabó, sin que se acabara el coñazo. Seguimos siendo anormales, pendientes de normalización. ¿Dónde está el cambio? ¿Cuál es la gracia? ¿Cuándo podremos ser nosotros mismos; o lo que nos dé la gana – dentro de la “normalidad”?

- ¡Cuando seamos “normales”!

Pues muy bien; esa es la cuestión. ¿Cuándo se acaba el coñazo? Que lo digan. ¿No tenemos derecho a la esperanza? Por ejemplo, hay que normalizarnos lingüísticamente. De acuerdo. Tenemos un objetivo, y tenemos un plan. Y se supone que el plan es para conseguir el objetivo. ¿Sería mucho pedir que nos digan -de antemano- qué condiciones se tienen que dar para considerar que se ha cumplido el objetivo? Cosa de saber cuánto falta, y eso.

- ¿Papá, cuándo llegamos?

Hasta los niños lo preguntan, con toda naturalidad. ¿No se nos permite a los adultos anormales? Pongamos:

- Cuando todos los jóvenes sepan algo de vascuence (como pedir el Gara en el kiosco)

- Cuando todos los jóvenes sepan entender la (pequeña) parte de vascuence del Gara.

- Cuando todos los jóvenes sueñen en vascuence.

- Cuando el Gara venga entero en vascuence. (Hoy, por ejemplo, en la portada hay 3 artículos -de 17- en vascuence)

- Cuando todos los jóvenes hablen solo en vascuence durante la mayor parte del tiempo.

Son objetivos distintos. Los he puesto solo para los jóvenes, porque ni siquiera los nacionatas vascos están dispuestos a aprender vascuence. Se lo hacen aprender a sus hijos. Y a los de los demás. Pero es evidente que dependiendo del objetivo, estamos mucho más cerca o mucho más lejos de ser normales. Tan diferente como que alguno de los objetivos posibles ya se ha alcanzado, y podríamos relajarnos y dejar de dar la vara. Mientras que otros de los objetivos posibles son directamente inalcanzables – en un mundo medio normal.

En Cataluña, por mencionar otra sociedad anormal, están en una situación muy curiosa. Clic para original.

normalizacion-catalanes

No sé, tal vez podría calcularse que cualquier persona normal pensará, a la vista de esas cifras, que los catalanes ya son bastante normalitos para estas alturas. Que lo han conseguido, con gran mérito. ¡Enhorabuena! Podrían empezar a contemplar la posibilidad de dejar de dar por saco. Pero se ve que no; el por saco aumenta, en lugar de disminuir. Y la gran pregunta, estilo niño ingenuo, sería:

- ¡Papá, papá!, ¿qué cifras tienen que salir en esa encuesta para que seamos normales?

En el caso del vascopiteco parece que debemos de perder la esperanza de poder hacer un pregunta así. Yo creo que van de “normalización permanente”. Tipo Khmer Rouge. Por la pinta, digo. Pero, ¿los catalanes también, con todo su seny y eso?

En resumen:

¿Y cuándo se acaba la “normalización” esa? ¿Se puede preguntar, o estamos como con Franco?

Vascuence por saco

 

Fuente, Crónica Global:

No son optimistas, ni nada.

Pablo Molina tiene un artículo surrealista en Libertad Digital. Surrealista, en el sentido en el que es surrealista la grotesca payasada que llaman política en España.

¡Menuda novedad! Lleva siendo el baile de los nacionatas desde que nacieron hace algo más de cien años. De ambos; tanto jetalufis como vascopitecos. Poli bueno, poli malo. Elige si te voy a sacar lo que quiero (dinero; manos libres para abusar), a hostias, o por las buenas — ante la amenaza de las hostias.

Como es obvio, el Príncipe no alteró ni un músculo de la cara al conocer por sus interlocutores (Los Grandes Empresarios Galácticos de Jetalunya) que la reforma constitucional debería contener cuatro puntos básicos desde el punto de vista “catalán”: reconocimiento de Cataluña como nación, concierto económico y “reparación” fiscal en forma de inversiones estratégicas, traspaso de todas las competencias en materia de educación, lengua, cultura, ciencia y medios de comunicación así como un estatus diferenciado en el exterior, una suerte de consorciado diplomático en el que Cataluña tendría canales propios en la Unión Europea y las organizaciones internacionales, además de selecciones deportivas.

El punto de vista “jetalán”, querrán decir.

- Yo soy más guapa que los demás. O yo nación, y los demás no-nación.

- Yo pago menos que los demás.

- Yo mando en lo mío en exclusiva … y además en lo vuestro.

- Y en la comida, a mi me ponéis una mesa para mi solo. Vosotros, en la de la plebe común.

Tiene guasa. Sobre todo porque dicen que ellos son muy de la Unión Europea, cuya idea esencial es hacer exactamente lo contrario de los cuatro puntos anteriores. A ver, imaginemos que en Europa, uno de los estados miembros plantea:

- Yo soy una nación, y vosotros no. Por tanto, yo trato con la UE como conjunto, no con sus partes. Y lo hago tanto desde dentro, porque también soy parte del conjunto, como desde fuera, porque yo soy nación y vosotros no.

¿No es guay?

- Lo de las pelas lo vamos a hacer así. Hay una bolsa común, en la que todos participan según la norma común — menos yo, que no soy nada común. Sin embargo tengo exactamente la misma capacidad de decisión sobre lo común que cualquiera de los comunes.

- Lo de la lengua y la cultura y la educación es muy importante que tenga una gestión común … para los comunes. Y es obvio que yo tengo que participar en esa gestión, que por lo demás a mi no me va a afectar nada.

- Respecto al trato con el resto de la galaxia seguiremos la misma idea. Una representación común, en la que participo como todos los demás, y además, mis propias vías y canales, que para eso soy una nación — al contrario que los demás.

Y van el resto de los europeos y se ponen a aplaudir con un entusiasmo desbordante. Y hasta con un poco de llantina histérica. No es para menos, acaban de encontrar la solución para el siempre delicado encaje de Jetalonia en la Unión Europea.

Acabado el sueño, alguien podría pensar que la respuesta normal sería: -¡Muy bueno el chiste, Durán!-. Y tendría razón … en Europa. Pero Spain is different.

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