hielo


Pielke señala un estudio alarmista recién salido, precioso:

La BBC entrevista a un estudioso del hielo del Ártico, autor del trabajo en cuestión. El dr. Peter Wadham, de Cambridge. Nos cuenta que la cosa está tan mal que la pérdida de hielo desde 1984 representa un factor de calentamiento tan fuerte como el CO2 que hemos emitido en 20 años.

Es un argumento muy sencillo. En 1984 el hielo de verano en el Ártico representaba aproximadamente el 2% del la superficie del globo. El hielo refleja la mayor parte de la luz del solar, haciendo un escudo contra el calentamiento por el sol en ese 2% de la superficie de la Tierra.

Pero resulta que el hielo ha disminuido en verano, pasando de suponer el 2% de la superficie total, a solo un 1%. Lo que quiere decir que se ha liberado un 1% del globo para que lo pueda calentar el sol.

Y el equipo de Wadham ha calculado qué cantidad de calor entrando en el sistema climático representa la liberación de ese 1% de superficie global durante el verano del hemisferio norte. Y ese cálculo da una cantidad igual a la que suponen 20 años de emisiones de CO2, al ritmo actual. La conclusión implícita es … ¡un drama! A los 20 años de CO2 le estamos sumando el calentamiento de la pérdida de hielo, de igual cantidad, lo que hace que sean como 40 años en lugar de 20.

El argumento es impecable. Lo que pasa es que es muy como de “espacialista”. Parece que todo el mundo viene a hablar de su libro, y el experto del Ártico a contarnos que el objeto de su estudio es el mayor drama de todos. Pero el “drama” que hay es el que hay – el calentamiento del sistema en ese tiempo. Y cuanta más parte del drama le achaques al hielo del Ártico, menos parte le queda al CO2.

¿Obvio, no? Ha habido un calentamiento en los últimos 30 años. Producido por diversas causas. Según el IPCC, principalmente por el CO2 y sus efectos en el vapor de agua, que realmente es el principal gas invernadero de la tierra. Pero si ahora Wadham descubre que el efecto de la pérdida de hielo del Ártico ha supuesto casi tanto calentamiento como el del CO2 (como 20 años de emisiones, no los 30 del calentamiento), quiere decir que el CO2 ha calentado del orden de la mitad de lo que pensaban.

En palabras del dr. Pielke:

However, what Peter Wadhams did not report is that IF, as a result of a reduction of surface albedo, the reduction in the Arctic ice cap has put as much heat into the system as all the CO2 we have generated in that time, it means that the radiative warming contribution of added CO2 over recent decades, as diagnosed by upper surface heat content, a global average surface temperature anomaly, a lower tropospheric temperature anomaly, etc, has been significantly overstated.

It is certainly plausible that the radiative effect of added CO2 has contributed to the melting of the Arctic sea ice, but its contribution to global average warming is less than  reported by the IPCC.

Rather than “massively compounding the effects of greenhouse gas emissions” as Peter Wadhams states, if he is correct on the effect of the albedo reduction due to loss of sea ice on the global average radiative forcing, he has reduced the importance of added CO2 as a global average radiative forcing as diagnosed from observations and from models, and reported in the 2007 IPCC report. [-->]

Hay otro detalle optimista que solemos olvidar. Esto no lo dice Pielke, lo recuerdo yo. En el Ártico solo se puede liberar a la penetración de la luz del sol el equivalente a otro 1% de superficie de la Tierra. Lo que queda en verano. Para algunos eso ocurrirá hacia 2.030 (Met Office), para otros antes. Pero así como el CO2 lo vamos a seguir emitiendo mucho más allá de que no quede hielo en el Ártico en verano (si es que ocurre eso), el efecto del calentamiento por la pérdida de hielo solo puede aumentar lo que permita el poco hielo que queda. Así que cuanto más haya calentado la pérdida de hielo hasta ahora, menos problema tenemos para el futuro. Porque el CO2 calentaría menos en ese caso, y el calentamiento por la pérdida de hielo está francamente limitado por el poco hielo que hay.

Cuando empezam0s a pelearnos por ver quién consigue un mensaje más alarmista, lo que resulta es que unas alarmas cancelan las otras, porque todas no caben.

Enlaces:

Conviene no olvidar otros elementos de contexto sobre el drama del Ártico. Es un “drama” en el que ya hemos estado, sin que nadie haya visto el menor problema:

Un timo que solemos hacer los escépticos del IPCC es decir que el nombre de “Greenland” viene del color de aquellas tierras cuando los vikingos las poblaron. No, Groenlandia muy verde no era. Pero Erik el Rojo sí era muy cuco, y decidió que poniendo un nombre atractivo al sitio conseguiría más colonos. ¿Qué mejor que “Tierra Verde”? No lo superaría ningún jeta moderno, ya sea ecologista, ya monstruo del marketing. Ríase usted de los productos financieros tóxicos, con sus bellas denominaciones prodigio. De aquella solo picaron unos centenares, que con el tiempo llegaron a ser 3.000, repartidos en 400 granjas. Sobrevivieron, mejor o peor, 500 años.

Según las sagas, lo primero que se veía al llegar a Groenlandia desde Islandia, si se había seguido la ruta como se debía, era el monte más alto de la isla. 3.700 metros. Desde Islandia hasta la costa de Groenlandia tardaban dos días y tres noches.

Hoy se llama Gunnbjørn fjeld, el nombre del primer vikingo que llegó a Groenlandia. Sin embargo es un monte que ha cambiado de color, y con el color de nombre. Y es indicativo. Se trata de una formación de roca negra que emerge sobre la capa de hielo de Groenlandia, espesísima. Los engañados por Erik lo usaban como marca para situarse, y le llamaron camisa negra (blaserk). Sin embargo, con el pasar de los siglos, dejaron de mencionar Blaserk, y pasaron a hablar de Hvitserk, camisa blanca [-->]. ¿Había cambiado de color? No sería de extrañar, si la nieve en Groenlandia estaba empezando a acumularse, aumentando la capa de hielo. Hoy se ve así:

Ya ves; tanto calentamiento global, pero hoy todavía nadie le llamaría “camisa negra”. Tal vez en unos años, si hay suerte.

Groenlandia es clave. Dicen que se va a ahogar la mitad de la humanidad porque su capa de hielo está a punto de licuarse. Y este verano, que probablemente se va a batir el récord de mínimo de hielo marino en el Ártico, la matraca va a ser tremenda. Al hielo marino ya le hemos puesto su contexto hace poco [-->]. Nos falta la parte del hielo tierra. Probablemente el resumen más claro sea el del último gran estudio de temperaturas de Groenlandia. Kobashi et al 2011 [-->], Present Temperature in the Context of the Past 4000 Years.

La temperatura actual decadal de superficie en Summit (2001–2010) se calcula en −29.9 ± 0.6°C … y se ilustra en un contexto de 4.000 años en la figura 1. La temperatura media decadal de superficie es tan cálida como en los 1930s – 1940s (figura 1, arriba), y hubo otro período similarmente cálido en los años 1140s (figura 1, medio), indicando que la presente década no está fuera del rango de la variabilidad natural de los últimos 1.000 años. Excluyendo el último milenio, hubo 72 décadas más cálidas que la actual, en las que la temperatura media fue 1,0 – 1,5ºC más caliente, especialmente en la primera parte de los últimos 4.000 años. Durante dos intervalos (hace ∼1.300 y ∼3.360 años) la temperatura media de cien años (siglo, no década) fue casi 1ºC más caliente (-28,9ºC) que la década actual. De las anteriores observaciones deducimos que la temperatura en Groenlandia Central no ha excedido el rango de la variabilidad natural.

Figura 1 de Kobashi et al 2011:

Estos son los únicos gráficos que yo conozco donde se comparan “peras con peras”. La temperatura del pasado de la cumbre de la capa de hielo de Groenlandia, sacada de cilindros de hielo profundo, con las temperaturas modernas del mismo sitio, sacadas en parte de termómetros (desde 1987) y en parte modelizadas a partir de otros datos. Lo que se suele ver siempre son las temperaturas de las catas GISP2 por Alley R,B, 2000 [-->], que llegan hasta 1905, empalmadas con las temperaturas modernas sacadas de las formas más heterodoxas. Por ejemplo, los escépticos empalman a las catas de hielo la temperatura media global de HadCrut, o “peras con manzanas” (global con local). Y los alarmistas plantan alegremente un dato de temperatura de la estación Summit del año 2010, que se salió del mapa, como si la resolución del GISP2 fuera anual, y no hubiera una disminución de variabilidad según miras datos más antiguos. Peras con manzanas también (datos medios con datos puntuales). Se ve el dato de 2010 en el gráfico,  arriba, pero no quiere decir nada. Ni siquiera se cita en el texto, salvo para recordar que la reconstrucción de temperaturas del este siglo, en la parte anterior a tener termómetros (1987), subestima los extremos, como haría con el caso de 2010 de estar en la parte reconstruida.

El único gráfico serio de todos ellos es este de ahí arriba. Pero ya puestos, y como todo el mundo hace lo que le da la gana, yo también he hecho mi empalme particular. Quiero ver esos datos con un contexto de mayor perspectiva todavía que 4.000 años. Y he tirado por lo más sencillo. Buscar la estación más cercana con un registro desde antes de 1905 (Angmagssalik, 1895 -> 2012), y corregir la temperatura mirando la diferencia en las medias de los años comunes a ambos registros. O sea, restando 30,4ºC a las temperaturas Angmagssalik, y poniendo un punto cada seis años (como tiene  GISP2 – Alley 2000), con la temperatura media de esos seis años.

Una chapucilla, pero que tiene la ventaja de coincidir como anillo al dedo con Kobashi et al 2011, con picos iguales hacia 2010, 1940, y 1150. Y aunque no fuera exacto, para lo que quiero -situar el calentamiento global moderno en el contexto del Holoceno – no se podría notar la diferencia. Al final es como tralsadar Kobashi 2011 sobre Alley 200o, para poder llegar más atrás, y hasta hoy. Y con una visualización creo que más clara. Hay una diferencia  de medio grado en temperaturas absolutas con Kobashi, pero viene de su diferencia con Alley (la posición relativa de los máximos es igual). Solo los dos picos bajos de temperaturas modernas serían menos bajos.

Dibujitos de contexto del “calentamiento global” (calentamiento actual según los racionales) para 2.000, 5.000, 10.000, 12.000 y 50.000 años. Nota: añado / actualizo (19/08 09:00), usando el mismo GISP2 pero usando Kobashi et al 2011 para 1905 -> 2010, lo que sí lo convierte en “peras con peras”.



Consejo: Cuando vuelvas a leer lo del calentamiento global / fin del mundo en El Mundo o en El País (espero que la tele no la veas), vuelve a echarles un ojo a estos gráficos. Para poder dormir, digo. Y disfrutar del calorcillo – lo que dure.

Datos

GISP2:

Kobashi et al:

Angmagssalik

El primer dato que el público no suele tener presente, porque tanto los científicos como la prensa alarmista lo “olvidan” convenientemente, es que el hielo del Ártico  es un fenómeno local, y no global. No se trata del hielo marino global. Si miramos los dos polos de la tierra, vemos que muy probablemente este año no se va a batir el récord mínimo global, que también fue en 2007:

Haciendo clic en el gráfico se llega a original completo (desde 1979 que se mide con satélites), en su versión actualizada a la última fecha con datos. La imagen corresponde al  del 14 de agosto, 2012.

El CO2 es un gas bastante razonablemente bien repartido en el globo. La diferencia entre el hielo del Ártico, que ha disminuido notablemente en verano en las últimas década, y el Antártico, que ha aumentado ligeramente, no se puede deber al CO2. La diferencia entre los mares polares de ambos hemisferios es como 5 ppm de CO2, que no justifica la diferencia de comportamiento.

Porque el hielo marino en el sur está aumentando, no disminuyendo (cierto que ha aumentado menos de lo que ha disminuido en el norte).

Sin embargo sí hay otros factores distintos del CO2 que podrían explicar esa diferencia. Por supuesto, cambios en las corrientes marinas que llevan agua caliente a los mares polares desde latitudes más templadas. Y más claro, el hollín producido por la contaminación, especialmente en Siberia y en China. Imágenes como la siguiente no se ven en la Antártida, y son cada vez más frecuentes e intensas en el Ártico.

Por supuesto, el hollín, al oscurecer el hielo, hace que el sol lo caliente mucho más, y se deshiele más. Y la tendencia de estos últimos años es claramente a una disminución del albedo (reflectividad) del hielo, por el hollín. Este gráfico es del albedo  Groenlandia, en verano, desde 2.000 a 2011. Pero lo que cae sobre el hielo marino es lo mismo que cae sobre Groenlandia. Un clic lleva al artículo del que viene, y la fuente de los datos.

Un poco de contexto que podría explicar muy bien por qué disminuye el hielo del Ártico, mientras aumenta el del océano Antártico. Sería muy raro que te enteres por la prensa. Ni que te saquen una foto como esta de Groenlandia, que muestra el asunto con mucha claridad (ejem, oscuridad).

La otra parte del contexto necesaria es la “anormalidad” del deshielo. ¿Estamos ante un fenómeno desconocido, que puede tener efectos desconocidos? El problema es que solo sabemos la extensión del hielo del marino desde que se mide con satélites, 1979. Pero sí hay algunos datos indirectos que muestran una extensión del hielo del Ártico muy inferior al actual, posiblemente incluso su desaparición durante algunas semanas estivales.

Por ejemplo, en el anterior intergalciar (hace 120.000 años)

En una de las zonas del Ártico que se supone menos susceptible a un deshielo por calentamiento (de las últimas que perderían en hielo):

Planktonic foraminiferal assemblages are used as a key palaeoceanographic proxy, and a surprisingly large variability of these foraminifers was observed for an interior Arctic Ocean site. The discovery of abundant numbers of the small subpolar foraminifers Turborotalita quinqueloba in two core sections, corresponding to the last interglacial and a younger warm interstadial (Fig. 3), is an enigma, as this species indicates fairly strong subsurface Atlantic water advection and possibly a much reduced summer sea-ice cover in the area compared to present-day conditions.

En ese caso, solo “posiblemente”. Pero es muy consistente con el hecho conocido de que el nivel del mar entonces era entre 3 y 6 metros superior al actual.

Por ejemplo, en este interglaciar, hace 6.000 – 7.000 años, en lo que antes de la manía del calentamiento se llamaba “Óptimo Climático del Holoceno”, porque … ¡hacía más calor!

We still don’t know whether the Arctic Ocean was completely ice free, but there was more open water in the area north of Greenland than there is today,” says Astrid Lyså, a geologist and researcher at the Geological Survey of Norway (NGU).

En este caso no se trata de “posiblemente”, sino de con toda seguridad que había mucho menos hielo en el Ártico hace 6.000 – 7.000 años. Por la simple razón de que el mar tenía que estar libre de hielo, al menos algunas semanas, para que pudieran llegar flotando restos de árboles de Siberia a las playas del norte de Groenlandia. Y se trata de otra de las zonas donde más difícil es que se pierda el hielo, no muy alejada de la anterior.

¿Nos importa mucho ahora lo que ocurriera hace 7.000 y hace 120.000 años? Evidentemente, porque sin hielo en verano en el Ártico, o al menos con mucho menos hielo que ahora, ni desapareció el oso polar, ni se produjo una catástrofe climática, ni se llegó a un punto de no retorno. Y, por comparar con lo que ocurría en otras partes del mundo, merece la pena mencionar que mientras los restos de madera llegaban al norte de Groenlandia, flotando sobre aguas libres de hielo, el Sáhara era un vergel. Con lagos, praderas, rebaños de rumiantes, y granjas que producían leche de vaca.

Y con esto se acaba el cuento. Pero ya tienes un poco de contexto para cuando te digan, dentro de pocos días, que el mundo se acaba porque se ha batido un récord de mínimo de hielo en el Ártico. Otra cosa que no te dirán es que se trata de un récord entre los datos de … ¡solo 33 años!

En resumen: ni es anormal, ni es un drama. Ya ha pasado antes, sin CO2, y sin que ocurra nada malo. Pero con vacas en el Sáhara.

Ayer me preguntaron, tomado un vino antes de comer, por la historia esa del hielo de Groenlandia. Alguien que había visto el gráfico que ha circulado por toda la prensa. Una Groenlandia con una mancha blanca de hielo, comparada con una Groenlandia roja, sin hielo.

- No he hecho ni caso -, me dijo, – ¿pero tú sabes qué es lo que dicen ahora esos chiflados? ¿De qué va la cosa? -.

No sé dónde lo había visto mi comunicante, pero si era en El Mundo, tenía toda la razón. Y otros medios en USA y UK han contado historias similares:

El texto dice, literalmente: Imagen de la superficie de Groenlandia, con hielo y sin él | NASA. (Clic en la imagen para ampliar).

¿Qué pretenden, que ha desaparecido un tocho de hielo de un millón ochocientos mil kilómetros cuadrados (más de tres veces la península ibérica), y de dos kilómetros de altura? Incluso Pedro J. Ramírez, si lee su periódico estos días, puede llegar a pensar que algo huele a podrido en la noticia que da. El problema es que poca gente sensata va a seguir leyendo para intentar averiguarlo, después de lo de “Groenlandia con hielo y sin él”. Si Groenlandia está sin hielo -pensará el lector sensato – ¿por qué no muestran una foto, que sería mucho más espectacular que ese mapa tan rojo?

Un lector espabilado, además de sensato, puede que dedique 15 segundos y tres clics para verlo en directo. Por ejemplo en la web-cam de la estación de investigación Summit Camp [-->], en todo el centro del hielo de Groenlandia:

¿Groenlandia sin hielo? Hmmm … ¿O tal vez solo queda hielo en unos pocos puntos, entre ellos Summit Camp? Otros 15 segundos y unos pocos clics le mostrarán la última foto de satélite:

Todos tranquilos. “Groenlandia sin hielo” solo es una pedrojotada climática más. Pero eso puede picarnos la curiosidad. ¿Qué tuerca se les ha soltado a los chicos de la prensa? Parece el único motivo razonable para seguir leyendo la noticia.

Casi toda la cubierta de hielo de Groenlandia, desde las zonas más finas en las costas hasta los dos kilómetros de profundidad en el interior ha experimentado algún grado de fusión en su superficie a mediados de estes mes debido a las altas temperaturas, de acuerdo con las mediciones de tres satélites independientes analizadas por científicos de la NASA y unviersidaes.

Ya empezamos con las negritas, como si no supiéramos leer. Pero el dato calve no es “tres satélites”, sino “algún grado de fusión en su superficie”. ¿Algún grado de fusión? ¿Por ejemplo una capa de un par de milímetros de agua sobre un hielo de dos kilómetros de grueso, que al cabo de unas horas se vuelve a congelar?

También es relevante lo de “altas temperaturas”. ¿Cómo de altas? Concretamente, en Summit [-->], tres días sueltos del mes de julio, un pelín por encima de cero:

¿Será una inocentada a destiempo? Lo parece, a juzgar por el último párrafo de la noticia en El Mundo:

“Los núcleos de hielo muestran que los eventos de fusión de este tipo ocurren aproximadamente una vez cada 150 años en promedio. Con el último acontecimiento en el año 1889, este evento llega justo a tiempo”, dice Lora Koenig, un glaciólogo del centro Goddard y miembro del equipo de análisis de los datos obtenidos por satélite. “Pero si seguimos observando los acontecimientos de este tipo de fusión en los próximos años, será preocupante“.

Otra vez el truco de las negritas para analfabetos funcionales. Será preocupante (si ocurre algo que no ha ocurrido) solo quiere decir que no es preocupante todavía. ¿Necesitarán nuestros egregios periodistas que se lo pongamos en negrita? No es preocupante. No es una noticia. Y “ocurren una vez cada 150 años en promedio”, quiere decir que se conocen muchos otros casos similares, y por tanto que no es “sin precedentes”. Aparte de que no se entiende que pueda llegar a ser “preocupante” un aumento de un fenómeno que consiste en un deshielo seguido de un rehielo inmediato.

En resumen:

El Mundo:

Realidad:

  • No es sin precedentes.
  • No es deshielo (se vuelve a congelar)

Roger Pielke lo explica con más detalle [-->]. La noticia, sacada de madre por el periodista Seth Borenstein (Associated Press) y por algunos científicos de la NASA, debería de haber sido: Repentino y extenso deshielo superficial,de corto plazo, en Groenlandia. Pero eso sería una no noticia, y el periodismo, hoy, parece consistir en convertir en noticia lo que no es. ¿A alguien le extraña que los periódicos vayan de culo?

Aquí hay un enlace donde algunos científicos (alarmistas) tratan de explicar el asunto a algunos periodistas, en Twitter. En resumen: os habéis pasado, y no hay forma, todavía, de saber el significado de este fenómeno. Que por otra parte es puramente académico.

Serán alarmistas y oficialistas, pero ya empiezan a estar un poco mosqueados con la prensa.

Y ya que estamos con hielo, y con el Ártico, no sobrará poner el último dato del deshielo marino de este año, por aquello de si batirá o no batirá el récord de 2007 (clic para actualizar):

Podría ser peor, pero está peliagudo.

Actualización. Ferrán P. Vilar tiene una pega [-->] con esta entrada. Como es un poco cobarde (cagueta, vaya) no deja que se le conteste en su sitio, y lo he hecho en otra entrada: El patético Ferrán P Vilar me quiere demandar por crímenes contra la humanidad.

Actualización II. Hay una nota / corrección, venida de una pega puesta en un blog en el que no se puede conversar. Se explica aquí –>.

Es una vieja idea que ha dicho mucha gente sensata. Que el hielo del Ártico puede estarse deshaciendo por la contaminación. La de verdad, no el CO2. En este caso, hollín. Se emite al aire por muchos procesos. Quema de carbón, motores de combustión interna, centrales térmicas, hornos de todo tipo, incendios, etc. Especialmente en China, donde no tienen mucho cuidado con la contaminación, poniendo filtros.

El hollín lo reparte el aire por el mundo. En otras partes no se nota demasiado si no te llega a afectar la salud. Pero a la nieve y al hielo les cambia el color. Los desblanquea, y reflejan mucha menos luz del sol. Y con el el mismo sol y la misma temperatura (pero diferente color) el hielo se calienta más, y se derrite más.

Al hielo del Ártico no lo está derritiendo el calor del aire. Sencillamente, no está haciendo más calor en la época de deshielo. Este es el gráfico de temperaturas del Ártico (por encima de 80ºN) de este año, pero se ve lo mismo todos los años [-->]. El calentamiento es en invierno, y el hielo no se derrite más porque lo cambies de  menos 27ºC a menos 22ºC, por ejemplo.

[Nota añadida. Esa estabilidad de la temperatura de verano no es un buen argumento para que no sea (en verano) el calor del aire el que deshace el hielo [-->]. Eso no quita que siga sin ser el calor del aire lo que deshace el hielo, fundamentalmente]

Sí podría ser por la temperatura del agua que llega allí. Pero eso no afectaría a los glaciares de Groenlandia, que también están retrocediendo. En cambio el hollín afecta a ambos.

También hay estudios que concluyen que el calentamiento de hacia 1910 – 1945 fue mayor que el actual (1975 – 2000) en el Ártico. Sin que pudiera ser el CO2. Pero ahora hay definitivamente más hollín, porque emitimos mucho más.

Anthony Watts nos presenta unos datos nuevos, interesantes.

El color negro del agua es hollín. Había quedado depositado en la nieve, que al irse derritiendo y llegando al lago, lo deposita allí.

Aquí un experimento que lo demuestra, aunque la idea sea evidente por sí misma (clic para leer)

Los datos nuevos, sobre la disminución de la luz que refleja el hielo de Groenlandia, los dan aquí. Pero recordemos que el CO2 no tiene nada que ver, que probablemente es el hollín, y que el hollín hace que el hielo se caliente y se deshiele mucho más:

En estas entradas:

La entrada en WUWT es esta:

Mientras tanto, todo el mundo obsesionado y gastando dinero con el CO2, pero a nadie se le ocurrirá pedir a los Chinos a filtren el maldito hollín. Aunque tampoco es que sea ningún drama si llegamos a tener una ruta nueva de navegación, y más reservas de petróleo, gas, y otras riquezas naturales.

Así que disfruta del beneficioso calorcillo “global” … mientras dure. Muy global no es, pero nadie es perfecto ;)

Viene fina la apuesta este año. A juzgar por los años anteriores, en los próximos 10 – 15 días se empezará a definir cómo quedará el mínimo de hielo de verano, y ya está en cifras récord. Tiene toda la pinta de que se puede batir el récord anterior (2007), con lo que va a haber que aguantar todo el trompeteo y fanfarria alarmista. ¡Nos quedamos sin hielo!

Pongamos perspectiva. En 2007 anunciaban que para este año (2012) el hielo del Ártico podía desaparecer casi por completo.

Todo el vídeo está lleno de mentiras más o menos sutiles, pero no se trata de analizarlo. Baste con la predicción de 2012 como contexto. Y con recordar que se hinchan a hablar de unos datos de satélites de poco más de 30 años, que no tienen gran significado. Los otros datos, barcos, etc, son de risa.

¡Oh, también hablaran de los pobrecitos osos polares! Sin mencionar que probablemente su población está ahora mismo en máximos históricos, que se adaptan a muchas formas de vida y alimentos, y que ya han superado otras épocas sin hielo de verano tardío. En este mismo interglaciar (Holoceno), y en los anteriores.

Dibujitos. Situación actual (30/06/2012) según la Oficina Meteorológica Danesa – DMI.

Y en este del IARC – JAXA, aunque marca no tan mínimo, se ve mejor el momento en que los años anteriores se ha ido definiendo el resultado (hacia el 10 – 15 de julio).

 

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