ecolobestias


Hay varios artículos y noticias de estos días, apuntando todos a que la chorrada de la sostenibilidad no se sostiene. Como se podía imaginar. Empecemos por el parné. Que mueve el mundo, para sorpresa de idiotas sostenibles.

En el New York Times:

Resulta que los diplomáticos USA de muchos países pobres están avisando de lo mismo. Que el Banco Mundial, y otras instituciones financieras lideradas por USA, están perdiendo fuelle como recurso para los países pobres. Están acudiendo en masa al nuevo Asian Infrastructure Investment Bank, pastoreado por China. Muy especialmente para sus infraestructuras energéticas. Porque los chinos, a pesar de que se banco se declara mega verde y sostenible, no les ponen pegas para financiar producción eléctrica con combustibles fósiles. Y el Banco Mundial, muy “obamizado”, pretende inclinarles a elegir molinillos y panelitos, encareciendo la financiación de lo “no-verde”. Y como sólo son pobres, pero no tontos, se están pasando a los chinos.

Pero no es un problema de dinero exclusivamente. Es un problema de imbecilidad e infantilización colectiva. ¿Cómo se va ahormando a los niños? Con el viejo procedimiento de la dicotomía güeno / caca. El lactante no comprende cómo funciona el mundo. Sólo puede memorizar lo que es güeno, y lo que es caca. Y actuar en consecuencia, al modo de los perros de Pavlov. Y ese es justamente el procedimiento que usan los ecolos con sus seguidores. Campañas de güeno / caca. Como la que está más de moda ahora. Fossil Fuel Divestment.

Wikipedia (traducida y resumida):

 La desinversión en combustibles fósiles es el abandono de activos financieros relacionados con los combustibles fósiles para intentar reducir el cambio climático. Varios grupos abogan por la desinversión en combustibles fósiles, que en 2015 se considera el el movimiento de desinversión de mayor crecimiento de a historia [–>].

Entre ellos, The Guardian. Donde el muy alarmista científico del clima, pero a pesar de ello inteligente, Mike Hulme, les explica a los chicos del Guardian, con todo detalle y mucha educación, que son completamente idiotas:

Hasta aquí ya es bastante malo el asunto. Hemos hablado de las instituciones financieras gubernamentales (y por tanto de los gobiernos), de la prensa, y de la chiquillería. Pero es que tenemos que hablar también de la educación de los supuestos cerebros del futuro. Lo relata muy crudamente un informe recién publicado en la revista de la Asociación Nacional de Académicos (NAS) de USA:

La “sostenibilidad” es una idea clave en las universidades de USA y Occidente. Para muchos, la sostenibilidad sólo es un nuevo nombre para ambientalismo. Pero la expresión ha llegado a significar algo mucho más amplio. Una ideología que exige nuevos límites a la libertad económica, política e intelectual, como el precio a pagar para asegurar el bienestar de generaciones futuras.

Este informe es el primer examen crítico en profundidad del movimiento de la “sostenibilidad” en la educación superior. El movimiento, por supuesto, se extiende mucho más allá de las universidades. Pero es en ellas donde adquiere su voz de autoridad, y donde da forma a la visión de los jóvenes, y domina su atención.

En el primer artículo citado, de Porter, nos enteramos de otro “movimiento”, aparentemente protagonizado por renegados de la imbecilidad colectiva. Se ve que han caído en observar que hay una relación muy directa entre la riqueza de un país, y lo que cuida el medio ambiente. Que puedes hacer todas las campañas que se te ocurra, niño caca, que la gente va a seguir atendiendo sus necesidades y reclamando energía barata. Campaña, o no campaña. Y han descubierto la pólvora:

…  el desarrollo es una precondición indispensable para preservar el medio ambiente. Conseguirlo requiere abandonar el objetivo de “desarrollo sostenible”, imaginariamente en armoniosa interacción con la naturaleza, y reemplazarlo con una estrategia que disminuya la “huella humana” usando la naturaleza con mayor intensidad.

Para no ambientalistas: Si te calientas con leña, usas la naturaleza de modo muy extenso y caro. Si pasas al carbón, te basta con una mina en vez de necesitar hectáreas y hectáreas de bosque. Has intensificado tu uso de la naturaleza, y eso te ha hecho mas rico. Mucho más rico. Pero los idiotas sostenibles quieren que vuelvas a la leña de madera y los molinos de viento. Y ahora diles a los de la aldea pobre de África que se preocupen por los arbolitos y los animalitos, cuando no tienen ni para encender una bombilla.

Agradeciendo la info, vía Twitter, a Richard Tol (@RichardTol), José Duarte (@ValidScience) y Chip Knappenberger (@PCKnappenberger)

Es de cajón. El medio ambiente es cosa de ricos. Si tienes problemas económicos primarios, los arbolitos te importan lo que te importan. Nada. Y cuando se llega al nivel de los caprichos, adoramos incluso a los pajaritos y pececitos que no vemos. La URSS o la China maoista eran los mayores desastres ecológicos que se hayan conocido. Inevitable, puesto que no consiguieron sacar a sus poblaciones de los problemas económicos más básicos. USA, o los países europeos ricos, han mejorado sus bosques y ecología en relación muy directa a su bienestar económico.  Pero los listos de los ecolojetas lo que quieren es sistemas económicos dirigidos y quinquenales, al modo comunista. Que es, demostradamente, la receta ideal para ensuciar la naturaleza con la mayor eficacia.

Por ejemplo, en esta última encuesta Gallup respecto a la preocupación de la población USA por el medio ambiente se ve lo que cualquiera con dos dedos de frente podría saber sin necesidad de medirlo:

The health of the economy may also be a factor in reduced worry about environmental problems. Americans tend to give environmental concerns higher priority when the economy is healthy than when it is ailing, and in recent decades the U.S. economy was arguably its strongest in late 1999 and early 2000.
In U.S., Concern About Environmental Threats Eases

gallup-calentamiento-global

Lo del Calentamiento Global Acojonante tiene guasa. El esfuerzo e inversión impresionantes que han hecho tanto los gobiernos como las multinacionales de la opinión y la religión laica, no tienen el menor reflejo en la opinión pública. La billonada que se han gastado, desde 1989, en meter miedo al personal con el “calentamiento global”, ha sido tirar el dinero. La preocupación que se refleja en la encuesta es exactamente igual que el primer año en el que preguntaron. 26 años de la mayor jamada de tarro que se ha visto en la historia, y todo lo que han conseguido es que la preocupación por el calentamiento global baje tres puntos porcentuales. Y es, de los problemas respecto al medio ambiente, el que preocupa menos. Podrían haber usado todo ese dinero inútil a problemas ambientales de verdad.

Y luego está el aspecto político. Tanto republicanos como demócratas han bajado su nivel de preocupación sobre todos los problemas del medio ambiente, excepto con el calentamiento global. En ese caso, entre republicanos el agobio ha bajado 16 puntos, mientras que entre los demócratas ha subido 4 puntos.

gallup-calentamiento-global-2

En resumen, los ecolojetas deben preocuparnos sólo hasta cierto punto. Sus políticas nos empobrecen. Pero según tienen éxito en la ruina, les vamos haciendo menos caso. O sea que el fenómeno tiene una retroalimentación negativa que le pone límite -o al menos freno- al mal que puede causar. Pero también tiene un punto límite -o de no retorno- en el que ocurre una transición de fase. Si consiguen llegar el nivel Cuba, o incluso posiblemente baste con el nivel Venezuela, la opinión de la gente ya no cuenta. Y se acaba el sensato freno de la retroalimentación negativa.

Fuentes:

WUWT: Climate FAIL: Gallup poll shows global warming concerns dead last

Gallup: In U.S., Concern About Environmental Threats Eases

 

Marod es un enamorado del Prostitucional. Se corre. Su sistema de elección de magistrados le parece inmejorable. Y ayer [–>] nos trajo un ejemplo de una sentencia que no le convence, pero con votos particulares que le parecen la pera. En concreto, uno de la famosa lavandera de etarras, Adela Asúa. Que está contra el fracking — como cualquiera podría apostar.

Y le vamos a contar un cuento a Adela Asúa. Sobre otra lavadora diferente. La lavadora que le ha permitido estudiar y dedicarse al derecho, en lugar de a lavar la ropa de sus padres, marido, e hijos.

Hace unos años, el Tío Gilito se asoció con unos ingenieros listos, y fundó una fábrica para hacer unas máquinas hasta entonces desconocidas que lavaban la ropa. Básicamente, un tambor que se mueve con electricidad, y por el que circula agua. En aquella época el asunto no despertó grandes polémicas. Eran bastante poco progresistas, y la abuela de Asúa no montó una campaña contra las lavadoras. Ni contra ninguna otra cosa; bastante tenía con pasarse el día lavando la ropa a la vera del río. Acababa agotada. Pero si aquello hubiera ocurrido hoy, en la época de Adela, tendríamos dos posturas ferozmente encontradas.

Adela Asúa:

El principio de precaución, en efecto, no opera cuando existen datos terminantes sobre los eventuales riesgos para la salud y el medio ambiente, como parece dar a entender la mayoría. Tal principio adquiere su auténtico significado en un escenario bien distinto: el de la existencia de incertidumbre acerca de los potenciales riesgos.

– Sabemos que las lavadoras, ese terrible invento, usan toneladas de detergentes — que van a parar a los ríos, lagos y al mar.

– Sabemos que a los pobreces pececitos les va fatal el detergente. Imagina que a ti te lo pusieran dentro de la hamburguesa.

– Hay una gran incertidumbre a cuenta de los riesgos. ¿Cuántos pececitos morirán?

– La única ventaja de la lavadora es enriquecer a un cerdo capitalista que ya es rico. Y con ello multiplicar la desigualdad, que es un gran mal social.

– Por tanto, debido al principio de precaución (también llamado de “no-incertidumbre”), debemos de permitir que el Parlamento de Cantabria (mayoría PP) pueda prohibir que el Tío Gilito venda lavadoras en la bucólica provincia. Y, en general, todos los parlamentos en todo el mundo.

Facha Furioso; Big Oil; etc:

– Las lavadoras van a liberar a la mitad de la población (la mujeres) de una cantidad acojonante de trabajo — francamente poco estimulante.

– Esa liberación va a permitir, por ejemplo, que la madre de Adela le lea cuentos por la noche a su niña. Por no estar medio muerta de agotamiento. Con esos cuentos, la inteligencia infantil se desarrollará mucho mejor, y, ¿quien sabe?, hasta puede que Asúa llegue al tribunal Prostitucional a tiempo de intentar prohibir la fabricación de lavadoras.

– A su vez, gracias a la lavadora, Asúa podrá estudiar. En vez de lavar las enormas sábanas de la familia. Y aprender en sus estudios el principio de precaución (o de no incertidumbre) mediante el que podremos prohibir las lavadoras.

Moraleja. Para que Adela Asúa pueda intentar prohibir la lavadora (“fracking”), primero ha hecho falta que a la abuela de Asúa no se le pasara por la cabeza semejante estupidez. Hay que tener lavadora para prohibir las lavadoras. Pero cuando lo consigan, y no haya lavadoras, se acabó la prohibición. Porque no existe ni una mujer en toda la galaxia que no quiera una lavadora. Ni una. Ni la ecoloboba más perturbada.

Sirva el cuento -espero- como introducción a La Mágica Lavadora. Dedicado a Adela.

Nota: Me apunto al curso acelerado [–>] de Marod sobre el Prostitucional. Da un montón de juego. ;)

Es muy típico, pero aquí tenemos un ejemplo demasiado bueno para desperdiciarlo. Esa perversión del pensamiento, clásica en el ambiente ecologista, por el que visto que los humanos y su industria han causado destrozos en el medio ambiente, entonces cualquier actividad humana de un nivel superior al paleolítico es condenable y peligrosa. Por ejemplo, esta [–>] preciosidad de José Salver en Desde El Exilio.

En cuanto a lo que dices, insisto en que éste no es un problema de dos dimensiones, que es como os gusta presentarlo, sino de muchas. Quiero decir que no es un problema de “clima frío, clima caliente”, sino de “realidad nueva que lo altera todo”. Altera la atmósfera, la corteza terrestre, las corrientes, los vientos, la composición del suelo, los ecosistemas, el campo electromagnético, y mil detalles más: todo, todo y a la vez.

No entiendo qué es lo que necesitas para darte cuenta que decir “realidad nueva que lo altera todo”, sin medir ninguna de las alteraciones, y si medir ninguno de los efectos imaginarios sobre el clima, es decir una nadería colosal.

No entiendo qué es lo que necesitas para darte cuenta de que todos los estropicios (reales) que se te ocurran en el medio ambiente no tienen nada que ver con la película del clima. Bueno, tienen que ver en el sentido de recursos. En el sentido que los recursos que desperdiciemos a cuenta del clima son recursos de los que no disponemos para el medio ambiente.

No entiendo qué es lo que necesitas para darte cuenta de que sí se trata de calor o frío. Si llegan unos que aseguran que las emisiones de CO2 van a producir un “calentamiento global”, puede que tengan razón, puede que estén diciendo una majadería, y caben muchos intermedios. Y la única fomra que tienes para saberlo es mirando, precisamente, si se produce calor o no se produce el calentamiento anunciado. Y comparándolo con lo que ocurría en otros momentos en los que no existía ese “factor nuevo que lo altera todo”. Normalmente a esto se le llama lógica, y es la base del pensamiento crítico (pensar, vaya), de la ciencia, e incluso del derecho.

No entiendo qué es lo que necesitas para darte cuenta de que si te preocupa el medio ambiente, y la biodiversidad, y eres aficionado a los animales, y tal vez especialmte a los grandes mamíferos y a nuestros primos antopomorfos, lo primero que observas es que el principal factor relacionado con su supervivencia es la pobreza o riqueza de la humanidad que tengan cerca. Por poner ejemplos fáciles, si quieres que sobrevivan los gorilas de montaña de Ruanda, o los bisontes de Montana, sólo conocemos un sistema que funcione. Y podemos imaginar otro. El sistema que funciona es que los humanos que viven cerca superen cierto nivel económico. El sistema que se puede imaginar es eliminar a los humanos en un radio suficiente. Pero ningún régimen político – económico conocido ha sido capaz de aplicar el sistema imaginario, mientras que algún régimen político – económico conocido sí ha sido capaz de crear el nivel suficiente de riqueza. Y es por eso que los bisontes de Montana tienen su continuidad bastante asegurada, y que los gorilas de Ruanda penden del hilo del dinero que les llega de fuera. Al final se llama recursos, y es lo que hace que en unos países la masa forestal aumente, Y en otros disminuya. Y en los que aumenta, no lo ha hecho precisamente por tu filosofía de la “prudencia paleolítica”.

No entiendo qué es lo que necesitas para darte cuenta de que si es cierta la teoría de que el hombre anatómicamente moderno acabó con la megafauna de Eurasia y América, provocando el cambio de la vegetación [–> ], entonces el impacto de eso en el medio ambiente -y en el clima- es muchísimo mayor que nada de lo que estemos haciendo ahora en la misma zona.

En resumen. Estás discutiendo con humo — al estilo de la religión. Sin mediciones y sin pruebas. Creando de la nada, absolutos. Como el pecado, el diablo, o el mal.

Regalo extra. Cuando los ecolos no razonan con el culo, juegan a hacer ciencia con datos torcidos. Aprovechando, siempre, el calentamiento global imaginario. Y “miden” cómo el habitat de las especies se traslada hacia mayor altitud para evitar ese terrible calor que dicen que hay. Solo que lo miden mal, y resulta que la especie que según sus muy científicos estudios se ha trasladado monte arriba, en realidad ahora vive en cotas más bajas que hace cien años.

Siempre ha sido evidente, pero no te sueles encontrar con una medición fácil. Una de las contradicciones más grotescas de nuestro tiempo. Salvo algunas excepciones dignas de un monumento, como Jim Steel, Bjorn Lomborg, o Patrick Moore, los ecologistas han comprado el cuento del Calentamiento Global Acojonante con gran entusiasmo. Al punto de ser el grupo más activista en apoyo de la alarma sin sentido. Y sin embargo, cuanta más alarma del clima menos atención al mendio ambiente.

Es de cajon, y es inevitable. Si conviertes el gas de la vida -y el alimento de las plantas- en el problema ambiental nº 1, los problemas reales del medio ambiente bajarán posiciones en la lista de prioridades. Y si ese problema imaginario que sitúas en el nº 1 lo conviertes en una obsesión maníaca, el resto de la lista tiende directamente a desaparecer.

Lo malo es que medirlo sería un trabajo largo y complicado. A menos que aproveches la afición en USA por la estadística, y uses la cuantificación temática de los Debates Sobre el Estado de la Unión de los últimos presidentes USA. Desde la popularización del cuento del cambio climático. Y resultan unas cifras tan claras que no dejan mucho margen al comentario:

Tema Clinton Bush Obama
Calentamiento global 4 2 11
Medio Ambiente 40 14 2

O en dibujito:

clima-contra-medio-ambiente

La lista completa (clic para fuente):

clima-y-medio-ambiente

El único efecto comprobado de las emisiones de CO2, hasta ahora, es un reverdecimiento del planeta. Pero el verderío odia el CO2. Son carbono-fóbicos. Así que se puede concluir que el verderío no ama en realidad lo verde, sino algo distinto … que no te dicen.

Respecto a lo que ha dicho Obama, nada como Pielke jr. señalando que está en directa contradicción con el IPCC:

Tal vez no haya mejor forma de acabar hoy que con una cita [–>] de Daniel Sarewitz:

Indeed, with climate change being blamed for almost everything these days, the one phenomenon that seems to have escaped the notice of scientists, environmentalists and the media alike is that, perhaps above all, climate change is making us stupid.

Viejecita

Plazaeme : Ya sabes lo que me cuestan los gráficos, por más que los intente destripar, una y otra vez.
Pero en cambio, cuando se ponen con las “medidas para el ahorro de energía”, en la edificación, por la cuenta que me trae, me entero a fondo.

Pues bien, en la revista Der Spiegel de esta semana, el artículo de portada va de aislar las casas para ahorrar energía.

https://magazin.spiegel.de/digital/?utm_source=spon&utm_campaign=centerpage#SP/2014/49/130630577

Por lo visto, os alemanes están que echan humo. Porque el cálculo es que el ahorro para cada vivienda, en energía será de unos 400 € anuales. Pero el coste de esas medidas, por vivienda, será de unos 20.000 €. ( se amortiza en unos 50 años ). Y es que además de cargarse las fachadas, es que las casas no van a tener buena ventilación, y se van a llenar de mohos tóxicos… Y creo que la ministro de medio ambiente, o así, ha hecho unas declaraciones diciendo que ella no piensa cumplir con esas medidas. Ya traje un artículo, también del Spiegel de hace como dos años, hablando de como los excesos en las medidas “verdes” se estaban cargando barrios enteros de Berlín…

Eso sí los del NYT, están encantados con las medidas de los alemanes. Y le llaman valiente a Merkel. Será valiente, pero también insensata…

¡ Manda Trillos !

El viejo artículo del que hablaba arriba:

http://www.spiegel.de/international/business/germany-s-environmental-protection-policies-fail-to-achieve-goals-a-821396.html

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