crisis


HUMANIDAD, CONCIENCIA Y LIBERTAD

 

Luis Bouza-Brey, 12-9-14

 

 

Se encuentra uno, a veces, con eslabones de ideas que desencadenan una corriente de hipótesis que van surcando la oscuridad en busca de sentido. Eso me ha sucedido hoy, doce de septiembre, con un artículo de Javier Reverte en la tercera de “ABC” denominado “El Mal”, que insertaré a continuación, una vez hecho el relato de la corriente de ideas emergentes de él:

Estoy convencido de que es ley del Cosmos que de él surjan vida y conciencia, vida consciente, materia que se reproduce a sí misma y de la que brota la búsqueda del sentido de sí misma y de todo.

Y estoy convencido de que ello es resultado de que el fondo del Cosmos es Conciencia, de la que brota esa vida consciente que constituye la expresión minúscula y refleja de esa inmensa corriente de Consciencia que da sentido a a Todo.

Por eso concibo al ser humano como un sujeto cuya naturaleza esencial es la búsqueda del conocimiento que le permita encontrar y dar sentido a su ser, y orientar su conducta hacia la superación de las coerciones del mundo material y social, que redunde en el incremento de su capacidad de elegir el curso de su vida. La naturaleza del ser humano, en mi opinión, es la de ser vida consciente que se esfuerza por alcanzar una libertad creciente. Conciencia y Libertad constituyen la esencia del ser humano. Conciencia y libertad aleatorias, pero que constituyen arquetipos teleológicos del ser humano, por los que tiene que trabajar en un proceso de esfuerzo material y reflexión intelectual que no tienen fin.

A esta tesis fundamental podrían añadírsele reflexiones colaterales sobre la reencarnación individual o el aprendizaje colectivo e histórico de la Especie, pero no es este el momento de emprenderlas.

En este marco conceptual encaja adecuadamente la inserción de una ética “ilustrada”, por concepciones religiosas o laicas que intenten encontrar sentido a la vida humana. Pero surge permanentemente el problema intelectual de sintonizar equilibradamente las coerciones materiales, sociales y de sentido, derivadas de las diferentes dimensiones del ser humano, y los problemas del ajuste mayor o menor, o del desajuste, entre estas exigencias.

Para finalizar este breve pero intenso apunte, quisiera señalar la relación entre estas ideas anteriormente apuntadas y el problema de la erosión de la “ética” apuntado por Reverte:

Estamos viviendo una época de crisis general, de cambio de paradigma, en el que la globalización distorsiona todos los elementos de la realidad: dimensiones del ser humano, estructuras, organizaciones, comportamientos e ideas; y este cambio de paradigma, esta crisis global, degrada, corrompe, desorienta y envilece al ser humano, que tiene que renovar e intensificar esfuerzos en su búsqueda permanente de sentido, dirección y supervivencia.

 

A veces rompo la pauta autoimpuesta y respetuosa de no publicar artículos de “ABC” antes de que el propio periódico los abra al conocimiento en abierto. Lo hago cuando creo que la importancia de lo publicado es excepcional. Y este creo que es el caso del artículo de Javier Reverte publicado hoy, 12-9-2014 en “La Tercera” de “ABC”.

Artículo que inserto íntegramente a continuación, a la espera de que, a lo largo del día, se pueda sustituir por un “enlace” que nos lleve a èl.

 

EL MAL

POR JA­VIER RE­VER­TE, PE­RIO­DIS­TA Y ES­CRI­TOR, ‘ABC’ – 2014-09-12

«Na­die, a es­tas al­tu­ras, ni si­quie­ra la au­to­pro­cla­ma­da iz­quier­da, po­ne en cues­tión a un ca­pi­ta­lis­mo que as­pi­ra a en­ri­que­cer­se a ba­se de in­ge­nio, de diá­lo­go y de ries­go per­so­nal. Pe­ro ca­si to­dos de­tes­ta­mos ese ca­pi­ta­lis­mo que pre­ten­de con­ver­tir­nos a la mayoría de los humanos en esclavos.

 

JEAN-Paul Sartre era una mente luminosa, dotada de una excepcional capacidad analítica, que sin embargo se equivocó muy a menudo. Y en especial, en los aspectos morales de su filosofía política. En cierta ocasión admitió, quejumbroso, su incapacidad para dotar a su pensamiento de una dimensión ética. Y extendió ese fracaso a la generalidad de los pensadores surgidos de las ruinas de la II Guerra Mundial. Se equivocaba otra vez, o quizás mentía, porque a su lado, pero en su disidencia, crecía una figura de indudable talante moral, Albert Camus, tachado de esteticista por los pensadores progresistas franceses de su tiempo.

Ahora nos hemos acostumbrado a caminar desnudos de ética y son pocos aquellos de nuestros pensadores que buscan en estos tiempos dotar de un sentido moral a la historia, como si dieran por buena la visión de Macbeth: «La vida es una historia narrada por un necio, llena de ruido y furia, que nada significa». Parece que ya no creemos en la redención y que hemos renunciado a la construcción de un mundo mejor, algo que ha sido una constante en el esfuerzo de los hombres a lo largo de los siglos, o por lo menos de unos cuantos: los pensadores. Y el hombre, si renuncia a la redención, es un animal herido.

Digo esto, no sólo porque me asuste ver el crecimiento de la corrupción, contemplar cómo la avaricia de los poderes financieros se ha desbocado sin que nadie sepa cómo ponerle el freno, sentir el desánimo palpitante de una sociedad que no ve salida a la crisis económica y moral…, no es eso sólo. Me asusta más darme cuenta de la resignación con que aceptamos convivir con ello y la naturalidad y el conformismo con que se abren paso nuestros sentimientos de derrota.

El mal y el delito se han hecho costumbre y convertido en hábitos; los malvados ya no se esconden, los estafadores sonríen a las cámaras de los fotógrafos, el que no se enriquece por los medios que sea es que es tonto –lo dijo tal cual un socialista en tiempos de Felipe González, el entonces ministro de economía Carlos Solchaga– y el caso Pujol no lo juzgamos como una catástrofe de la democracia, sino que lo contemplamos a veces como la habilidad de un golfo lo suficientemente listo como para construirse una biografía de patriota ejemplar. Resulta curioso que esa catástrofe ética e institucional le produzca al actual «president» de la Generalitat, en sus propias palabras, solamente «pena, tristeza, lamento y decepción». ¿Nada más que eso, señor Mas? ¿No le irrita, no le dan ganas de escupir al muy honorable, no siente deseos de abofetear hasta que le duelan las manos al hombre que enfangó el prestigio de Cataluña y el de todas las instituciones democráticas? Pujol no era sólo un político de relumbrón, sino el abanderado de la dignidad de su pueblo y de la defensa del imperio de las leyes. Ahora hemos visto que esa bandera era tan sólo un capote para protegerse del toro de la justicia.

Por otra parte, he visto imágenes muy penosas estas semanas en los periódicos, a las que podría poner como ejemplo de la indiferencia con que nuestra sociedad contempla el derrumbe de la moral pública. Citaré una sola, no obstante: la de Carlos Fabra, el antiguo presidente del PP de Castellón, saliendo chulesco de la Ciudad de la Justicia, mientras un agente de Guardia Civil, en la puerta de los juzgados, le estrecha la mano con gesto sonriente. ¿La ley se cuadra ante el corrupto?

Yo veo el delito financiero como una de las caras del mal, cuya raíz no es otra que la ausencia de una dimensión ética en el mundo de hoy, de una ética, por supuesto, laica. Me puedo imaginar una alegre reunión de Pujol y señora con sus «pujolitos», bajo el árbol de la Navidad familiar, planeando cómo se van a enriquecer usando de sus influencias y de su gran amor a Cataluña. Y mientras los niños cantan «Campana sobre campana» y abren los paquetes con los regalos, imagino el rostro enternecido del abuelete que ha sido capaz de construir una familia unida sobre una montaña de monedas de oro, protegida por la campana de «su» Cataluña. Si yo tuviera talento como dibujante, pintaría a Pujol como un tío Gilito con barretina.

En estos días, uno añora la Europa del siglo XVIII, la Europa de las luces de la Ilustración, rayos de luminosidad que hoy nos quieren arrebatar congregaciones intransigentes en el interior de la Iglesia católica –menos mal que ha venido el Papa Francisco a poner orden–, movimientos políticos repulsivos de signo xenófobo que recuerdan los principios ideológicos del nazismo y un avariento y enloquecido sistema financiero. Vale recordar lo que decía, en 1997, Rüdiger Safranski en su magnífico libro «El Mal»: «Las catástrofes del siglo XX nos han impartido una lección, a saber: que el poder económico ha de equilibrarse con el poder político». Habría que añadir hoy que el poder político precisa equilibrarse con el poder de una ética y una justicia vigorosas.

Hace un par de décadas, el director de cine galés Peter Greenaway proclamaba con euforia: «Nos hemos deshecho de Dios, de Satán y de Freud. ¡Por fin estamos completamente solos en la historia de la humanidad!». Vale. Pero no hemos sabido deshacernos del poder del dinero ni construir una moral que controle los instintos de los más ricos.

Nadie, a estas alturas, ni siquiera la autoproclamada izquierda, pone en cuestión a un capitalismo que aspira a enriquecerse a base de ingenio, de diálogo y de riesgo personal. Pero casi todos detestamos ese capitalismo que pretende convertirnos a la mayoría de los humanos en esclavos. Fracasados los políticos por embridar a los poderes financieros, es la hora de los pensadores audaces.

En el Renacimiento, hartos de un Medievo en sombras, los hombres miraron hacia la Grecia clásica para reinventarse. ¿No será ahora la ocasión de girar la cabeza hacia los principios de la Ilustración para reconstruir una suerte de despotismo democrático?

Me faltan conocimientos para debatir con amplitud y pericia técnica los asuntos económicos, pero nada más leerme el programa de “Podemos” para las europeas percibí que si se aplicara,  nos mandaría todo nuestro sistema económico al infierno, encerrándonos en un “corralito” que multiplicaría nuestra excentricidad en el contexto en que nos desenvolvemos y agravaría la crisis general de España, haciéndola irresoluble.

Esta es una tesis intuitiva de un lego en economía, dotado únicamente de conocimientos elementales sobre este ámbito del conocimiento, por lo que reitero mi insuficiente capacidad para articular una reflexión elaborada sobre él. No obstante, ayer apareció en “El País” un artículo, titulado  “¿Es Podemos una alternativa para la izquierda?”, que plantea con claridad este asunto, y por ello me parece de muy recomendable lectura y adecuado para recoger aquí su existencia, de la cual os doy cuenta, por si alguien se anima a entrar en el debate sobre su contenido.

Vid:

¿Es Podemos una alternativa para la izquierda?

 

Unicornilandia es el país de las grandes ideas y los gobernantes sobresalientes. Por ejemplo, unos gobernantes geniales encargan a unos burócratas no menos inteligentísimos la creación de un nuevo exámen de conducir. Y estos lo hacen. ¿Y cómo sabemos si está bien o mal hecho? ¡Pues porque son inteligentísimos, y los genios aciertan siempre! Ponga un genio en su vida.

Y ahora llega, y a otros genios (las autoescuelas) se le ocurre hacer una encuesta entre los conductores reales. Esos que día a día, y durante miles y miles de kilómetros, demuestran saber conducir perfectamente. Para comprobar si contestan bien al exámen preparado por los genios burócratas. Y, ¡horror!

En principio, hasta el más tonto de la clase comprende bien el problema. No existe la menor relación entre el estúpido exámen, y la realidad de conducir competentemente. Pero los genios van a su aire. Ellos son asín, y concluyen:

La organización ha asegurado que el documento pone de manifiesto la necesidad de medidas “urgentes” para paliar el desconocimiento de las normas de circulación por parte de, al menos, un 20,7 por ciento de la población que ha obtenido puntuaciones especialmente bajas.

No está mal. Un 20% de todos los conductores pasando por las autoescuelas suena a negocio redondo. ¡Vaya!, que suena incluso a salir de la crisis para toda una industria completa. Igual hasta se montan autoescuelas nuevas y todo. Eso no se le ocure ni a Rajoy.

Además, se podría ampliar la idea. Imaginemos que los espectadores españoles no pasan el exámen de calidad de espectador. No sé, por ejemplo, que no van a ver películas españolas. Excepciones de apellidos vascos aparte. Con mentalidad de genio, en seguida comprenderemos que el fallo no está en nuestra idea de la calidad de espectador, ¡sino en los espectadores! Y les obligamos a ver películas españolas. Pero como eso queda un poco chungo, y hay elecciones y tal, se puede suavizar el asunto. Con que las paguen -sin verlas- ya basta. Como comprar escapularios, pero para el cine, en lugar de para al alma. Al final, son casi lo mismo. Sería una magnífica idea … si no fuera exactamente lo que ya se lleva a cabo.

Conclusión. La Confederación Nacional de Autoescuelas no es, contra todo lo que podría parecer, una banda de lunáticos francamente extravagantes. En realidad es gente de gran perspectiva, con los pies en tierra bien firme. Simplemente, han comprendido cómo funciona el sistema, y lo llevan a la práctica. O sea, genios. Otros más. Y ya no cabe un genio más.

Sefuela

Antes de nada, debo pedir disculpas por equivocarme al valorar una noticia de ayer. Aunque sabía de la estupidez como criterio básico de elaboración de normas, nunca pude imaginar que llegase a tanto. No esperaba cambio alguno en una de las normas más nefastas que existen en la actualidad (los ratios de capital de Basilea 3), y cuando leí que se había acordado establecer un nuevo ratio, supuse de forma errónea que sustituiría al anterior.

Mi opinión sobre los efectos en la economía de los ratios de capital de Basilea ya las he expresado anteriormente aquí. Constituyen, en mi opinión, el principal obstáculo para  que vuelvan a funcionar los mecanismos de transmisión de la política monetaria. Una buena idea aplicada a destiempo que acaba teniendo un efecto nefasto en la economía.

El nuevo ratio de apalancamiento anunciado ayer se establece en un 3% sobre los activos totales del banco, incluyendo activos que no aparecen en el balance y otros cuyo riesgo se ve reducido por la utilización de colaterales (garantías específicas para determinados casos de impago). Como consecuencia, limita el tamaño total de un banco a 33 veces sus recursos propios. Algo razonable si fuera un ratio único. Dificultaría que la quiebra de un banco tuviera las consecuencias que acarreó al sistema financiero mundial la quiebra de Lehman Brothers.

Si fuera un ratio único, como fue mi primera impresión, eliminaría los efectos negativos que les detallé en mi anterior artículo. Los bancos ya no se verían penalizados por conceder créditos a empresas, no se verían obligados a reducir su saldo total de crédito a las mismas. Empresas viables, pero ahogadas ahora de forma artificial por falta de crédito, podrían salir adelante. A cambio, los estados no tendrían tan fácil financiarse y subiría su coste financiero, obligándoles a realizar los ajustes necesarios para equilibrar (al menos un poco) sus cuentas.

Pero no, no es un ratio único, sino adicional al ya existente. Aunque algunas frases de una de las comunicaciones del BIS sobre este asunto (la nota de prensa) inducían a pensar lo contrario  (The leverage ratio was designed to serve as an important backstop to the risk-based capital measures by constraining the build-up of leverage in the banking system and providing an extra layer of protection against model risk and measurement error.) cuando se intenta acceder al documento completo, ya aparece meridianamente claro : “The Basel III reforms introduced a simple, transparent, non-risk based leverage ratio to act as a credible supplementary measure to the risk-based capital requirements” y “The Basel Committee is of the view that a simple leverage ratio framework is critical and complementary to the risk-based capital framework”

Así que mi gozo en un pozo. No sólo no desaparece la normativa perversa que lastra economías gravemente deprimidas, como la nuestra, sino que se añaden nuevas normas que podrían agravar el problema. En el artículo del Financial Times donde apareció la noticia, titulado” Basel presses ahead with plans to limit bank borrowing” se habla de que tendría efectos positivos sobre préstamos a empresas. Sin embargo, tengo la impresión de que el analista consultado ha cometido el mismo error de interpretación que yo cometí.

En cuanto a cómo se verán afectados los bancos, se habla de que los asiáticos no tendrán problemas. Si se verán afectados (obligados a aumentar su capital o reducir su área de influencia) los bancos americanos. También los grandes bancos alemanes cuyo volumen de operaciones vivas de derivados supera con mucho el máximo que tendrán permitido.  De aquí a 2015 (fecha en que comienza) habrá montones de estudios sobre cómo afecta a cada uno de los grandes bancos.

¿Y todo esto nos importa a nosotros, mortales? Sí. Parafraseando a Dante “Lasciate ogni speranza, voi ch’entrate” Seguimos en el infierno, y no hay nadie con la conjunción necesaria de conocimientos, ideas y posición, que nos pueda sacar de aquí.

PD. Esta vez no echen la culpa a la Unión Europea. La normativa que menciono es de aplicación mundial.

Aquí el amigo Luis, es tímido, con todos los años y la experiencia que tiene. Y mira que he tratado de explicarle -sutilmente- que no todos somos iguales, como propone la LOGSE, sino que hay clases. Especialmente clases de cerebros y conocimientos. ¿Pensará que es por fastidiar por lo que tiene la llave para escribir los artículos directamente? Pues no hay manera. El ilustre profesor se empeña en dejarnos su pensamiento escondido en comentarios colgados de hilos antiguos [–>], de los que solo se enteran los más duchos en los entresijos del lugar. Y PM al rescate.

El título no es culpa de Luis.

Luis Bouza-Brey

Disculpad que hoy no haya podido estar al loro, ya que además de haber tenido un día muy liado no contaba con aparecer en primera línea como “recomendaciones” en PM.

Creo que el acierto de Tertsch es diagnosticar la patología de nuestra cultura política consistente en haber dado por supuesto que la democracia habría de ser “antifranquista” e implicar con ello que el PSOE republicano, los comunistas y los nacionalistas representaban la legitimidad y los posicionamientos políticos correctos, mientras que la derecha debía estar condenada al limbo y excluida del poder.

No obstante, hubo un período en que Felipe González, con una orientación pragmática, intentó construir un PSOE moderno y un Gobierno para todos. Pero con Zapatero llegó la debacle: dió por sentado que la legitimidad correspondía al bando republicano, que los comunistas y nacionalistas representaban una parte importante de esa legitimidad, y se alió con ellos, intentando enviar al PP al exilio interior, afirmando que daría al nacionalismo catalán lo que le pidiera, y legitimando en alto grado a ETA mediante pactos de búsqueda del final de la violencia por obra de la aceptación de los objetivos del terrorismo, que eran los del nacionalismo radical por otros medios.

Ese PSOE perdió la percepción de que el PCE había sido estalinista y el nacionalismo catalán (personificado en la ERC de la República), genéticamente golpista, junto con el vasco, y olvidó los errores y patologías antidemocráticos del PSOE republicano. Errores y atropellos que en alto grado justificaron el rechazo del pueblo y la propensión a apoyar el golpe de Estado franquista por una parte de la población, harta de comunistas, golpistas y radicalismos revolucionarios y antidemocráticos socialistas.

La memoria histórica hemipléjica postulada por Zapatero, los pactos con ETA y la tanda de nuevos Estatutos que vaciaron el Estado autonómico, así como el populismo y el descontrol de las políticas zapatéticas, nos han conducido a la grave situación que estamos viviendo.
La corrupción actual es debida en alto grado al descontrol derivado del vaciamiento del poder del centro y al populismo y demagogia de las autoridades locales, atiborradas de dinero público descontrolado y pagadas en votos por una sociedad acrítica y borreguil, y por la colusión de intereses con sectores empresariales y financieros de diversos tipos que impulsaron las burbujas urbanística y monetaria.

El país funcionó durante bastantes años en base al cuento político de buenos y malos, como si la izquierda y los nacionalistas fueran los primeros y el PP los segundos.

El reventón de las burbujas ha hecho estallar también el cuento de la izquierda socialcomunista buena, pero todavía es preciso que alguien pinche la burbuja nacionalista, para que la cultura política del país vuelva a la normalidad, si es que todavía estamos a tiempo para ello, antes del caos definitivo.

Por eso Rivera y Ciudadanos están encontrando su papel en luchar contra esa parte del cuento, la de la santidad del nacionalismo. Pero el país andará a la pata coja si a nivel nacional el PP sigue acongojonado sin atreverse a enfrentarse a los problemas y pseudolegitimidades de nuestra patológica cultura política y no surge la tercera España regeneracionista que impulse un nuevo equilibrio del sistema, forzando al PSOE a refundarse o enviándolo al infierno.

Pero me estoy liando y alargando demasiado mi intervención. Echo el freno. Disculpadme.

García de Cortázar incide hoy en los temas de la patología de nuestra cultura política, en lo referente a la pseudolegitimidad de la izquierda, en un artículo de “ABC” titulado “La importancia de llamarse izquierda”.

Nos toca tratar la cuestión del golpismo nacionalista, para completar el análisis. Mas y ERC son hoy el prototipo chabacano de ese golpismo, y muchos siguen sin comprenderlo. Llama la atención el discurso frenado del peneuvismo actual.

Zarzalejos hoy, en “El Confidencial”, con un artículo titulado “abertzalismo catalán” trata el tema de la patología nacionalista:

Creo que es esencial tratar ambas patologías, la izquierdista y la nacionalista, en estos momentos de crisis del régimen del 78, para activar la catarsis.

Estaba dando saltos desde Twitter, mirando unas cosas del pollo de Turquía, y me he tropezado este vídeo. Me ha sorprendido la música, y me perdía parte de la letra. La he buscado, y la pongo más abajo. Está bien hecho el vídeo.

Es del musical Les Miserables [–>] . Do you hear the people sing? Sí, parece que todos estamos muy enfadados. Si lo mides, nunca hemos estado mejor. En lo que se puede medir. Riqueza, salud, longevidad, educación. Eso. Pero estamos cada vez más enfadados.

No lo digo por los turcos, lo digo por todos. Debe ser que vemos que debería ser mejor. Sin embargo, ese “mejor” que vemos, no vemos todos lo mismo. Y a ver quién es el guapo que se pone de acuerdo, pasando de los mamones. ¡Vaya lío!

Algunas fotos espectaculares:

Esta se está convirtiendo en el símbolo de la protesta. “Mujer de rojo”, le llaman.

Turkey-woman-in-red

La misma Ceyda Sungur, profesora en una universidad técnica en Estambul cercana al parque de la foto, antes de darse la vuelta:

ceyda-sungur-antes

No entiendo nada. La protesta parece que era por unos árboles que estaban cortando en el parque.

Otra foto que se ha convertido en icono es la de los pingüinos. La usan mucho para hacer chistes. Dos pantallas de televisión. En CNN internacional están dando las protestas en Turquía, y en Turquía un reportaje de pingüinos. Un gran problema para los turcos, desde la noche de los tiempos.

pinguinos-en-turquia

Está todo muy bien. Muy gráfico, muy impactante. Es como si la protesta fuera un decorado para un documental, o un comercial, pero que lamentablemente no sabes de qué coño habla. Que en absoluto sugiero que sea a propósito. Es la cultura de hoy. Pero esa obsesión de todos estos movimientos #occupy (lo que sea) con la prensa, da una impresión extraña. No sé, como si estuvieran reclamando su derecho a los cinco minutos de gloria (en TV), prometidos al mundo ya desde la época de la cultura pop.

ENJOLRAS
Do you hear the people sing?
Singing a song of angry men?
It is the music of a people
Who will not be slaves again!
When the beating of your heart
Echoes the beating of the drums
There is a life about to start
When tomorrow comes!

COMBEFERRE
Will you join in our crusade?
Who will be strong and stand with me?
Beyond the barricade
Is there a world you long to see?
Courfeyrac:
Then join in the fight
That will give you the right to be free!

ALL
Do you hear the people sing?
Singing a song of angry men?
It is the music of a people
Who will not be slaves again!
When the beating of your heart
Echoes the beating of the drums
There is a life about to start
When tomorrow comes!

FEUILLY
Will you give all you can give
So that our banner may advance
Some will fall and some will live
Will you stand up and take your chance?
The blood of the martyrs
Will water the meadows of France!

ALL
Do you hear the people sing?
Singing a song of angry men?
It is the music of a people
Who will not be slaves again!
When the beating of your heart
Echoes the beating of the drums
There is a life about to start
When tomorrow comes!

Esta otra música también es conocida:

naranjo-carmona

Nada nuevo. El medio es el mensaje. Y contenido no hay.

Sefuela

Asumo que es mi tema. Y que Plaza me va a llamar vago otra vez, pero la economía consiste en administrar recursos escasos. Así que si alguien escribe bien sobre algo, respeto su opinión y me consta que está perfectamente fundamentada, pues os lo traigo y prefiero quedarme en la reserva para comentarios o dudas.

Juan Luis García Alejo es un profesional de prestigio de los mercados financieros. Tengo constancia más que suficiente de sus conocimientos y profesionalidad. Ha escrito un artículo valiente y brillante sobre el informe que presentó Elvira Rodriguez en el Congreso explicando sus actuaciones en el tema de las preferentes.

Os copio tres párrafos para abrir boca y os enlazo:

¡Señores! Que son productos complejos que en el caso de las labores de asesoramiento personal hubieran requerido medir la idoneidad para el cliente de los mismos (objetivos de inversión y situación financiera del inversor) y no quedarse en la conveniencia. Pero, es que incluso en el caso de la conveniencia se requiere medir conocimientos y experiencia del cliente.  ¿Y qué dice el Informe?

…llama la atención que… el número de clientes que contrató el producto después de ser advertido de que la operación era “no conveniente” fue muy elevado.

¿”Llama la atención”? Pues si al supervisor le llama la atención, ¿qué tipo de supervisión ha estado realizando? A ver recapacitemos: un elevado número de inversores, después de que se les dice que una inversión es “no conveniente”, ¿la contratan?

El artículo completo aquí 

Para dudas y aclaraciones ya os contesto yo.

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