Cambio Climático


El otro día aceptábamos el reto que recogía Roy Spencer:

Es una pregunta típica de un alarmista listillo. La respuesta de Spencer era que no es muy relevante si el hombre cambia algo el clima, que bien puede ser beneficioso, sino cuánto lo cambia. La pregunta tendría que ser: ¿Qué evidencia te convencería de que los humanos causamos un problema con el clima? Y respondíamos con un conveniente dibujito:

evidencia-de-cambio-climatico-antropogenico

Respuesta: Que las temperaturas que miden (no que imaginan) pasen por alguna de esas puertas que vienen de los modelos climáticos.

Pero la misma pregunta se le puede hacer a los alarmistas. ¿Qué te puede convencer de que tenéis un paradigma no funcional? En realidad ya se la han hecho varias veces, y normalmente se escaquean. Porque cuando estaban más seguros, y respondían, la respuesta quedaba falsada en poco tiempo. Por ejemplo Gavin Schmidt en el año 2007 [–>].

Pero se puede responder por ellos. Y nos permite situarnos. Tratar de entender lo que se le puede exigir a su teoría, si no nos dedicamos a la gimasia de torturar los datos y los razonamientos para mantener la alarma deseada.

El primer paso es saber qué dice su teoría. Imagina:

La mayor parte del calentamiento observado desde mitad del siglo XX es “antropogénico”

Parece que eso lo dice todo: tenemos un problema horrible. Pero en realidad no dice nada. Ese calentamianto que llaman “antropogénico” tiene dos componentes principales que lo suponen casi todo. Y son de signo contrario. EL CO2 y los aerosoles (hollín de cntaminación). Pongamos ejemplos con cifras imaginarias para hacerlo fácil.

1) Calentamiento observado = +10 = +16 (de CO2) -10 (de aerosoles) +4 (de otros).

Como el CO2 sigue subiendo (y seguirá) y los aerosoles bajando, porque somos más limpios, esas cantidades te dan un calentamiento acojonante en el futuro.

2) Calentamiento observado = +10 = +8 (de CO2) -2 (de aerosoloes) +4 (de otros).

Esta opción da la mitad de calentamiento futuro por el CO2 que emitimos, y explica exactamente igual de bien la temperatura que hemos observado. También sería la mayor parte del calentamiento observado debido a “efecto antropogénico”. Por eso la repetida afirmación del IPCC, que parecía tan dramática, no es decir gran cosa.

Hay una tercera opción, si tenemos en cuenta que en el apartado de “otros” hay que meter lo que el clima varía por si mismo, como sistema caótico. Y no tiene por qué ser una cifra tan pequeña la de ese apartado.

3) Calentamiento observado = +10 = +4 (de CO2) -2 (de aerosoloes) +8 (de otros).

En este caso la mayor parte del calentamiento sería natural, no antropogénico. Y lo que esperas de las emisiones de CO2 se queda en la cuarta parte. Una bendición, se mire como se mire.

Pero esas cifras no están ni en la teoría; ni en la “física básica” en la que dicen que se basan; ni en las mediciones. El efecto de los aerosoloes lo ponen más o menos “a capón” en los modelos. Ya dicen, sin rubor, que tienen “poca confianza” en esa cuantificación. Pero sólo se produce la alarma si imaginan un efecto negativo muy fuerte de los aerosoles. Como en la versión (1) de arriba. En la lista del IPCC figuran con un margen de efecto que abarca como un orden de magnitud (x10) [–>]. Y la parte caótica de la variación del clima se limitan a negarla, porque no se les ocurre cómo funciona.

Bueno, hasta hace poco negaban la variación caótica por encima de unos diez años. Luego llegó La Pausa, y aceptaron “ciclos oceánicos” de algunas décadas. Pero no más. Y sin embargo, no hay razón para que no pueda haber ciclos más largos.

Falsar la teoría es difícil, porque aunque la teoría dice que el CO2 calienta el clima, no dice cuánto lo calienta. Y puede ser poco.

Vamos a tratar de representar en un gráfico las tres ideas. Para intentar ver cuándo y cómo se podría falsar la idea de la alarma. Ya que no la teoría, que no dice gran cosa, y cualquier resultado le vale.

Lo azul esta basado en la realidad:

  • Temperaturas obsevadas.
  • Proyección recta hasta 2060 de la tendencia de los últimos 30 años (flecha).
  • Cálculos de calentamiento al doblar el CO2 (sin esperar al equilibrio) basados en las temperaturas observadas y los forzamiento del IPCC. Doblar el CO2 desde la época que llaman “preindustrial”. (Rectángulo transparente)

Lo rosa viene de los modelos climáticos:

  • Predicción de temperaturas (flecha).
  • Cálculos de calentamiento al doblar el CO2 (sin esperar al equilibrio) basados en los puros modelos (sin mirar la realidad) y los forzamiento del IPCC. Doblar el CO2 desde la época que llaman “preindustrial”. (Rectángulo transparente)

El cero de las “anomalías” se ha puesto en la media de los 30 primeros años de la serie (1850 – 1880). Lo que llaman “temperatura preindustrial” (como si sólo hubiera una).

tres-ideas-de-cambio-climatico

La flecha negra sería la negación de que el CO2 influye en la temperatura. Sobre la base (especulativa) de que si el clima se lleva calentando desde 1.700 (sin emisiones de CO2) a una tasa como de medio grado por siglo, lo que se puede esperar es que lo siga haciendo (Akasofu). Sería el ciclo largo que niegan los negacionistas del cambio climático natural.

Yo creo que se ve con claridad la putada que representa La Pausa para los alarmistas. No sólo les ha desquiciado la predicción, desde el principio mismo de la predicción (año 2.000). Es que cuanto más dure, mayor “salto” tiene que pegar la temperatura para pasar por la puerta rosa. Y ni siquiera vale si pasa por la parte baja; no produce alarma.

Abreviando. ¿Falsar la alarma? Si las temperaturas se mantienen entre las fechas azul y negra, no puede alarmarse ni la imaginación más calenturienta.

Aquí una ampliación:

tres-ideas-de-calentamiento-global

Añadido (18-5). Rescato esto, muy oportuno y de cajón, de Hans von Storch. Sobre La Pausa:

SPIEGEL: What could be wrong with the models?

Storch: There are two conceivable explanations — and neither is very pleasant for us. The first possibility is that less global warming is occurring than expected because greenhouse gases, especially CO2, have less of an effect than we have assumed. This wouldn’t mean that there is no man-made greenhouse effect, but simply that our effect on climate events is not as great as we have believed. The other possibility is that, in our simulations, we have underestimated how much the climate fluctuates owing to natural causes. [Spiegel online –>]

Le llaman “sensibilidad climática” a lo que se supone que se calentaría la tierra por doblar la cantidad de CO2 en la atmósfera. Ya llevamos más de un 40% en lo de doblar el CO2, si contamos desde lo que llaman “época preindustrial”. El problema es que medir esa “sensibilidad climática” es muy difícil (si acaso posible), y hay resultados demasiado diferentes y con demasiado margen cada uno, en los muchos intentos que llevan hasta el momento.

Acaba de haber un encuentro mundial de especialistas:

La prensa es muy raro que mencione encuentros como este. Total, solo se trata de saber cuánto calculan los científicos que se calentará la tierra con el CO2 que emitimos. Y como no tienen el menor consenso al respecto, se conoce que no tiene gracia. No vayamos a pensar que puede que no haya ningún problema.

Por ejemplo, Google News muestra en todo su esplendor la falta de interés por parte de las empresas profesionales de información en saber si los científicos miden un problema, o miden un no-problema. ¿A quién le importan las mediciones de los científicos? Lo que queremos es opinión. Y a poder ser, la que toca.

Uno de ellos, Nic Lewis, está haciendo tres entradas en Climate Audit que me gustaría señalar. Sólo para mayores.

Pero ya aprovecho para poner unos gráficos aptos para todos los públicos, que me parecen de interés. Porque solemos decir que la calentología no avanza. Vamos a mostrar que sí — pero que no suelen publicitarlo.

Mini explicación. Para hacer ese cálculo usan tres procedimientos:

  1. Modelos climáticos solos. (Imaginación a poder).
  2. Modelos climáticos muy constreñidos por las temperaturas observadas en 150 años. (Imaginación + realidad).
  3. “Paleoclima” con “proxys”. (Realidad con un margen de error -en la medición- de infarto).

Los tres métodos son muy malos, pero no igualmente malos. Y tienden a dar resultados diferentes por grupos. Esto es, los datos de “paloeclimatología” unos resultados muy altos (¡miedo, miedo!); los resultados de los modelos solos un resultado como el que le gusta al IPCC (miedo, pero remotamente creíble); y los resultados de los termómetros apoyados en los modelos dan una cifras de calentamiento presumible que no le gustan nada a la tropa del IPCC. Por eso mantienen los dos métodos de cálculo que cualquier persona normal despreciaría de antemano. Modelos y “paleoT”.

Lewis se centra en los resultados de sacados de termómetros. Por seriedad. No en vano es el instrumento que se inventó para medir la temperatura. No la “temperatura global”, es cierto; pero es lo que más se acerca.

Una última nota. Solemos decir que la calentología no ha avanzado nada desde que se inventó [–>] . 36 añazoss tiene ya la tía. Y siempre con el mismo resultado para la “sensibilidad climática”. Un rango entre 1,5ºC y 4,5ºC de calentamiento por doblar la cantidad de CO2. No es un resultado cualquiera. Es muy inteligente. La parte baja del rango resulta suficientemente creíble para cualquier climatólogo -digamos- clásico, y la mitad superior es adecuada como para vender una alarma bastante guapa.

Quédese el lector con esta cifra. +2ºC. Es la frontera irrenunciable del alarmismo. Una sensibilidad climática que no supere eso, no produce una alarma vendible con facilidad. Por ejemplo, porque hablaríamos de una temperatura conocida por los humanos modernos en su breve estancia sobre el planeta. Hace unos 100.00 años, y hace unos 8.000 años. No se podría vender “sin precedentes”.

Ahora podemos ver los gráficos que saco de Lewis. Ya hay contexto.

El primero no es de Lewis. Está sacado de los datos de uno de los suyos. Quería ver el cambio en el tiempo del cálculo, para ver si hay o no hay avance. Y representa los cálculos de la “sensibilidad climática” basados en termómetros, ordenados por tiempo de publicación de cada estudio. A la izquierda los más antiguos. Abarcan desde 2002 hasta ahora. Los cuatro últimos (derecha) son de 2013 (2) y 2014 (2).

ecs-tiempo-lewis

Es evidente que la ciencia sí ha cambiado. Presumiblemente, avanzado. Pero no precisamente en el sentido que queremos. ¿Por qué no nos cuentan la buena noticia? ¡Pues por eso, porque es buena! La parte de abajo del rango del IPCC (rectángulo rosita) significa no-problema.

Alguien podría preguntarse por qué no reducen el rango. Si toda la parte de arriba del rectángulo esta vacía en todos los estudios más recientes, por qué no hacen un rectángulo (rango) más bajo? Por ejemplo, de 1,5ºC a 2,5ºC.

Pues porque basta con convencerse de que los termómetros no valen, y que son mucho mejor los modelos a pelo. O las estalactitas, etc, de “paleotemperatura”. Vaya, la magia.

Por si alguien tiene curiosidad, lo mismo, pero poniendo los años concretos de cada estudio.

ecs-estudios-anhos

Este otro gráfico, que sí es de Lewis, muestra la manera de ocupar la parte de arriba del rango del IPCC. ¡Con los modelos en libertad! Lo rojo.

ecs-mejores-lewis

Colorín, colorado, …

Enlaces:

Nic Lewis:

Añadido. Un gráfico sin especial significado, pero para ver juntos los datos clave. El CO2 al doblar su cantidad, la temperatura observada, y el rango de previsión de calentamiento del IPCC. Pero, y es un gran pero, ese rango (ECS) es para cuando el sistema se equilibra; no para cuando se alcanza el 2XCO2. Y siempre te pueden decir que tarda siglos en equilibrarse, o lo que convenga.

ecs-rango-ipcc-y-temperatura-global

Si ponemos lo mismo, pero para el rango de previsión de calentamiento más o menos inmediato (le llaman TCR), quedaría así:

ecs-rango-ipcc-tcr-y-temperatura-global

No sé si el clima cambiará. Sería lo normal. Pero lo que sin duda sí están cambiando los calentólogos es el idioma.

informe-calentologo

En castellano normal no se emiten “informes” de lo que “podría” ocurrir. Suelen ser evaluaciones, valoraciones, especulaciones, tasaciones. Vaya, lo que en inglés llaman assessment [–>]. Pero nuestro amigo Johnatan Gómez Cantero (@JG_Cantero) nos proporciona un informe sobre lo que le da por imaginar.

En resumen. El Informe Johnatán tiene dos partes. En una informan muy mal sobre lo que ha pasado con la temperatura en España el último siglo. En la otra informa muy bien de que los alarmistas prefieren mirar unos modelos comprobadamente inútiles, antes que mirar lo poco o mucho que enseña la realidad.

Vayamos por partes.

Parte especulativa del Informe Johnatán. Imaginación y alarma al poder.

Es graciosilla. Sólo la pueden haber imaginado a través de los famosos modelos climáticos alarmistas. Cuya capacidad predictiva ya está sobradamente desacreditada a nivel global. Pero que a nivel regional, y de detalles más allá de la temperatura, como las lluvias, lo que tienen demostrada es una espectacular capacidad de fallar. A menudo no sólo en la cantidad que predicen, sino en su signo.

Afirman:

El clima de España se parecerá al del norte de África en 2050 [–>]

Estupendo. Porque lo dicen los modelos, es de suponer. Pero da la casualidad de que conocemos una época más calurosa, relativamente reciente, y podemos mirar lo que pasaba. Y lo que pasaba es esto:

La existencia de un óptimo climático Holoceno sí parece tener una mejor definición desde el punto de vista hidrológico. Numerosos registros, marinos y terrestres, sugieren que las condiciones climáticas al inicio del Holoceno fueron significantemente más húmedas que durante el Holoceno tardío. [–>]

 

Para cristianos: Con un clima global más cálido que el actual, la península fue significativamente más húmeda que ahora. El máximo de humedad no ocurrió de manera sincronizada en todas partes. Por ejemplo hay mil años de diferencia en la mayor humedad entre el norte y el sudeste. Pero España, con más calor que ahora, no tenía un clima como el que ahora tiene el norte de África, sino lo contrario. Tampoco el norte de África tenía un clima como el que tiene ahora. El Sáhara era un vergel, con lagos y pastos para ganado.

En plan dibujito fácil y de trazo grueso:

espana-humedad-holoceno

Es verdad que calentamientos por causas diferentes (si lo son) podrían producir efectos diferentes en el clima. Pero eso no te puede llevar a agarrarte a unos modelos que sabes que no funcionan para predecir el clima. Y también puedes mirar lo que está pasando actualmente, por contra de lo que imaginas que pasará. Y lo que está pasando es esto (clic para fuente):

mundo-reverdeciendo

Verde es aumento de vegetación en los últimos 20 años, y marrón es descenso. Vemos que los bordes del Sáhara están ganando vegetación, incluido en el norte de África. Y España igual, pero más. Y Europa igual, pero aun más.

Ahora vayamos a la parte que se puede llamar “informe” con propiedad.

Parte descriptiva del Informe Johnatán. La realidad que no existe.

En Europa el ritmo del calentamiento ha estado 0,2 ºC por encima de la media mundial. La década de 2002 a 2011 ha sido la más cálida registrada y en lo que llevamos de siglo XXI, se han registrado los 13 años más cálidos desde que se tienen datos. [–>]

No, Johnny, mira. No es “Europa”. Es todo el hemisferio norte fuera de la zona tropical. Que, por lo que saben, es lo que pasa con todos los calentamientos “globales” conocidos. Y son unos cuantos.

rss-grafico-tendenciaY el ritmo ha sido X, dependiendo de las fechas entre las que lo midas. Por ejemplo, desde 1998 el ritmo ha sido nada.

rss-norte-latitudes-medias

Pues aun empeora el alarmismo de chichinabo:

En España, el panorama empeora: la temperatura media española aumenta más del 0,5 ºC cada década desde principios del siglo XX. A esto se añade una disminución de las precipitaciones desde 1950. [–>]

Eso ya directamente tiene pinta de ser un chiste. Medio grado por década desde principios del siglo XX, significa que ahora la temperatura media de España es ¡cinco grados!  superior a la que había en 1900 – 1910. Es difícil comprobarlo, porque AEMET sólo da datos en su web desde 1961. Que yo encuentre. Pero no importa, porque si estamos hablando del CO2, antes de eso no había emisiones suficientes como para echarle la culpa del calentamiento.

Miremos el último medio siglo, medido por AEMET.

espana-calentamiento-global-medio-siglo

Se puede hablar de un calentamiento como de 0,8ºC en el último medio siglo en España, tomando medias de cinco años. Y nada de calentamiento en los últimos 20 años. Y eso es un ritmo 3 veces inferior que el que nos dice Johnatan.

Si lo miras en décadas, en vez de lustros, apenas cambia. La primera década del último medio siglo en España es 0,96ºC más fría que la última. Un “ritmo” 2,5 veces inferior que el de Gómez Cantero.

espana-calentamiento-global-medio-siglo-en-decadas

Se puede suponer que Johnatan haya hecho algún prodigio estadístico, como sacar una recta de regresión lineal en unos datos manifiestamente no “rectos”. Pero en el medio siglo (53 años) que tenemos de AEMET tampoco nos salen las cuentas. Aunque sea un método muy irreal, porque no hay ningún motivo para imaginar capacidad predictiva en esa recta (es lo mismo que pensar que la bolsa sube siempre), aun así la “tendencia” nos da 2,88º por siglo. Y eso está francamente lejos de los cinco grados por siglo de nuestro amigo el alarmista.

aemet-temperaturas-medias-espana-y-regresion-lineal

¿De dónde diablos habrá sacado la broma?

la temperatura media española aumenta más del 0,5 ºC cada década desde principios del siglo XX. [–>]

Y encima dice “cada década”, en vez de “por” década. El lector desavisado y aficionado a las emociones fuertes pensará que entre la década 1995 – 2004 y la década 2005 – 2014 hay una diferencia de medio grado. La realidad es una diferencia de 0,04º (las barras negras). Se ha pasado x 10, el Johnatan. Y contando el margen de error, en los últimos 21 años no hay nada de calentamiento.

aemet-media-ultimos-21-anos

Esta es la parte a la que se le podría llamar “informe” con alguna propiedad.  O sea, la descripción de lo que ha ocurrido. Y está rematadamente mal.

Avisado queda Gómez Cantero, por si quiere protestar.

tuit-a-gomez-cantero

La APS es la mayor organización de físicos del mundo. En la discusión del cambio climático se caracteriza por su posición cerrada y muy politizada a favor de la alarma sin control. En 2010 sufrió la vergüenza de la dimisión de uno de los físicos más prestigiosos de Estados Unidos, Hal Lewis, por la postura anticientífica de la APS respecto del cambio climático.

En los casos en los que la APS hace declaraciones públicas ofreciendo una “postura oficial”, tiene la política de renovarlas cada cinco años. Así que en 2015 toca revisión. Para ello organizaron un grupo de trabajo que, según Judith Curry, era muy equilibrado y llevó a cabo su labor sin cortapisas [–>]. También hacía la advertencia de que no tenía ni idea de lo que iba a pasar entre la redacción de las posturas de ese grupo de trabajo y la postura oficial de la APS.

Ahora se entregado a los miembros el borrador preparado por la APS, y esperan comentarios. No lo prepara la Sección del Física del Clima de la sociedad -de la que Curry es miembro del comité ejecutivo- sino el Panel de Asuntos Públicos, en el que no hay especialistas que tengan relación con el clima. Según Judith Curry, el borrador que se acaba de conocer es una “versión asombrosa” de lo que preparó el grupo de trabajo.

… is a rather astonishing take on the APS Workshop.  Their paragraph on Climate Change seems to come from the Guardian.  Their statement on Climate Action reiterates their rather crazy statement in 2007

Curry acaba con un mensaje a la APS:

 A nadie le importan vuestras preferiencias políticas en la discusión del cambio climático. Habéis demostrado que no tenéis nada intelectual que poner encima de la mesa. No es vuestro cometido hacer una declaración política sobre el cambio climático. Habéis avergonzado a los miembros de la APS.

Y apunta a su dimisión:

Bien, va a ser interesante cómo responden los miembros de la APS. Veamos lo que sucede, y decidiré si renovar mi pertenencia a la APS.  La Sección de la Física del Clima se está conviertiendo en algo que merece la pena, pero el Panel de Asuntos Públicos no quiere ninguna interferencia en su agenda política.

Yo apuesto por dimisión.

Fuente, Judith Curry:

Es una entrada interesante en el blog de Roy Spencer.

La pregunta viene de un autor que Spencer parece respetar, y está formulada así:

Para resumir: La existencia de un calentamiento antropogénico no obliga a ninguna política particular. Así que volviendo a la cuestión de cabecera: Si una temperatura generalmente creciente, una disminución del rango diario (diferencia máxima – mínima), deshielo de glaciares y hielo marino, menor cantidad de nieve, mayores tormentas de agua, y océanos calentándose no te te convencen de que el calentamiento antropogénico está ocurriendo, ¿qué evidencia podría convencerte? [–>]

Y Roy señala lo obvio. Esas son evidencias de calentamiento global; no de un calentamiento antropogénico. Cualquier calentamiento, del origen que sea, iría acompañado de esos índices. Y, por lo que se sabe (que tampoco tiene mucha precisión), siempre hay calentamiento o enfriamiento.

ljungqvist-por-spencer

Yo añadiría que alguna de las “evidencias” parecían evidencias hasta hace un par de años, pero han dejado de serlo. Por ejemplo, el hielo marino supuestamente derritiéndose. Lleva más de dos años en cifras “positivas”.

hielo-marino-por-encima-de-la-media

Se podría invertir la pregunta. ¿Si el deshielo del mar es una evidencia de calentamiento global antropogénico, la falta de deshielo no es una evidencia de falta de calentamiento global antropogénico? Tiene un poco de guasa esa lógica.

Spencer insiste en lo evidente — que la desinformación alarmista ha conseguido ocultar. Todos los “negacionistas” de fuste afirman que debería de haber algún calentamiento antropogénico por el CO2. Pero que no se puede probar que lo haya, y mucho menos cuantificarlo. Falta, precisamente, la evidencia. Se trata de si se puede ver algún problema con ese calentamiento que -al menos en parte- debería ser antropogénico. Si supiéramos cuánta parte es debida a las actividades humanas, podríamos inferir qué va a ocurrir en el futuro. Y de ahí podríamos tratar de imaginar si el resultado es malo, o bueno. Pero de momento lo que se ve está tan dentro del orden natural de las cosas, que esa “evidencia” que pide Bailey simplemente no existe.

Pero se puede responder a la pregunta de una forma más directa de lo que hace Spencer. Creo. El IPCC decía en 2007 que en las dos primeras décadas del siglo XXI la temperatura subiría a un ritmo de a 0,2ºC / década. Ahora han aceptado por fin la idea de los “ciclos naturales”, que hasta ahora denostaban. Apliquemos la idea. No en cada década se tienen que cumplir las predicciones. Pero sí se tendrán que cumplir en alguna década. Y contesatamos a la pregunta de una forma gráfica y fácil. Si la temperatura real pasa por alguna de esas puertas / dianas que marcamos como “evidencias”, entonces creeremos que hay evidencia de calentamiento global “antropogénico”. Y si no, no.

Y por si acaso, las dibujamos bien gordas. Para que los alarmistas tengan un buen margen.

¿Es mucho pedirle a una teoría que sea capaz de hacer predicciones … y acertarlas, aunque sólo sea de vez en cuando? Hay que tener en cuenta que en ese gráfico, la predicción de los modelos empieza en 2005. Lo anterior sólo es replicar el pasado conocido. Se señala con las flechas.

evidencia-de-cambio-climatico-antropogenico

Evidentemente, podría haber un “calentamiento antropogénico”, pero resultar mucho menor del que predicen los modelos que usan los chicos de la alarma. Es lo que está pasando de momento. Pero en ese caso sería difícil que hubiera evidencia, porque seguiría siendo muy difícil disntinguir “antropogénico” de natural. Y sobre todo, no habría nada que remotamente se pueda acercar a un indicio de posible problema.

Breve entrevista, muy fácil de seguir, con Freeman Dyson. El último gigante de la ciencia pre-posmoderna (pre-consenso). Y una ducha de sentido común. Me encanta -aparte de lo obvio- cuando explica que está muy fuertemente en desacuerdo con mucha gente, pero que no piensa que sean “malos” por pensar diferente. El asunto de CO2, el clima, y una catástrofe imaginaria, es un sistema de creencias que no entiende. Pero tampoco pretende entender por qué creen lo que creen.

Obviamente no puede ser por lo que sabemos. Porque sabemos que los efectos no climáticos del CO2 son beneficiosos. Mucho. La vegetación de la tierra aumenta por el CO2, y con ella toda la vida. Y está bien medido desde los satélites.

Los efectos climáticos son menores de lo que pensaban. Los modelos del clima son interesantes para examinar algún elemento parcial del sistema, pero ni tienen ninguna capacidad predictiva, ni siquiera se ha esperado nunca que la tengan. Y aunque no está en cuestión -ni ha estado desde hace muchas décadas- que el CO2 tenga algún efecto en la temperatura, la cuestión es cuánto efecto, y si ese efecto es beneficioso o perjudicial.

Dyson apuesta por beneficioso. Y sumado a los efectos no climáticos, con claridad beneficiosos, le parece absurdo intentar disminuir el CO2.

Dyson ha sido todo lo que se puede ser en física. Menos doctor, que nunca le ha interesado. Y premio Nobel. Weinberg decía que el comité Nobel había “desplumado” a Dyson, pero Dyson explica que no le va: invariablemente hace falta dedicarse a un problema profundo e importante durante más de diez años, y ese no es su estilo. Difícilmente, si se ha dedicado a la matemática pura, electrodinámica cuántica, física del estado sólido, astronomía, ingeniería nuclear, clima, y hasta a la guerra nuclear como asesor de los militares (Grupo Jason). Mayormente, para que no tiren bombas.

Cuando oyó a un generalote proponer tirar de vez en cuando alguna bomba nuclear en la guerra de Vietnam, pidió permiso para hacer un estudio e informe. El Tactical Nuclear Weapons in Southeast Asia. Fue lo suficientemente bueno y objetivo como para que las dos partes en debate lo usaran como base. Y al final les convenció con una simplicidad digna del genio: los objetivos de nuestros enemigos son grandes (por ejemplo, Los Angeles) , y los nuestros son pequeños (por ejemplo una aldea perdida en la selva). Se acabó la discusión.

Tiene un puesto de por vida en el Institute for Advanced Study de Princeton. El de Einstein, con quién coincidió allí. Y de Dirac, Oppenheimer y Von Newmann. Fue Oppenheimer quien le llevó al Instituto, como premio por convencerle de la validez e importancia de los diagramas de Feynman. Aparentemente, Dyson fue el único en darse cuenta — además de Feynman.

En todo caso un tipo especial, aparte de un sabio de primer orden. Siempre insiste en que la ciencia, para ser creativa, tiene que ser subversiva. Herética. Y se ha tirado como unos setenta años en la idea (ahora tiene 91).

Dedicado al consenso, con mala leche:

freeman-dyson-the-conversation

Nota: Al revisar la entrada de Wikipedia [–>] para rescatar datos y chascarrillos sobre Freeman Dyson me he dado cuenta de algo que no sabía. También coincidió con Hal Lewis entre los primeros miembros del grupo Jason. Entre 30 y 60 científicos, de primer nivel, que asesora al gobierno USA en materia de ciencia y tecnología. Principalmente en materia militarmente sensible. Lewis destacó en la discusión del clima, al dimitir en 2010 de la APS (Asociación Americana de Física), por el apoyo de la APS al cuento del calentamiento global. En su carta de despedida afirmaba que el calentamiento global es “el mayor y más exitoso fraude pseudocientífico que he visto en mi larga vida como físico”.

Una rápida, y un gráfico. Aprovechando una noticia mala, mala, de las que nos gustan. Clic para llegar a la sección verde del Progrington Post, y ponerse a llorar de pena.

los-osos-polares-se-van-a-morir-de-hambre

La clave está en los dos primeros y breves párrafos:

Los osos polares necesitan hielo para cazar focas y otras presas en el océano. Pero el cambio climático se lo está quitando.

Los osos están pasando más y más tiempo en tierra, pero no hay comida suficiente para mantenerlos, según un estudio publicado el miércoles en la revista Frontiers in Ecology and the Environment.

Y el mensaje es impepinable, así sea semi-implícito. Los osos se van a morir de hambre por culpa del “cambio climático”. En el artículo y estudio desmienten una idea bastante peregrina. Que si los osos se quedan sin hielo, ya encontrarán comida en tierra. Pero analizando las calorías de lo que pueden comer en tierra, comparadas con las que les proporcionan las focas en el hielo, encuentran lo que todo el mundo sabía de antemano. Que no son suficientes calorías. Y además, en tierra tienen que competir con los osos pardos que andan por ahí. Y no hay comida para todos.

El mensaje lacrimógeno tiene dos problemas, muy bien conocidos en la literatura científica.

1. A las poblaciones de osos polares les va muy bien en los sitios donde ya ha desaparecido el hielo de verano.

La pérdida de hielo por un “calentamiento global” (este, o los anteriores), es mucho más acusada cuanto más lejos del polo esté el hábitat de los osos. Si el hielo fuera tan clave, lo que se vería es una disminución más acusada de las poblaciones más meridionales de osos. Y eso es justamente lo que no se ve.

Señalo el círculo polar para situar la posición relativa al polo. Y se ve que en las zonas de fuera del círculo polar las poblaciones de osos no disminuyen. Una la consideran en probable aumento; y las demás, estables. Las dos únicas en “probable declive” están mucho más al norte, y tienen hielo durante mucho más tiempo.

¿Quiere eso decir que el hielo no les importa a los osos polares? No; quiere decir que se trata de segundo problema que tiene el artículo lacrimógeno.

2. No se trata de disminución del hielo, sino de cuándo ocurre esa disminución.

Se estudió ya hace 20 años, y luego se ha ido confirmando.

Stirling & Øritsland (1995) estimaron que en la mayor parte de las áreas, los osos polares acumulan probablemente 2/3 o más de sus necesidades energéticas de todo el año durante la primavera y el principio de verano, antes del deshielo. La larga sesión de aguas abiertas en buena parte del Ártico precisa la acumulación de reservas de grasa. (Stirling y Derocher 2012 –>)

El tercio restante de la comida anual la comen, sobre todo, en noviembre y diciembre. Cuando vuelve a haber hielo en todas las zonas.

Es fácil de entender el por qué. Comen sobre todo focas. Y mayormente las crías, que son más nutritivas y más torpes. Probablemente el alimento más energético que existe (son bolas de grasa ambulantes). Y las focas son “cazables” desde el parto, hasta el cambio de pelo. Que ocurre justo después del fin de amamantar. Entre marzo y principios de julio. Después de eso, la mayor parte del tiempo están en el agua, y los osos no cazan en el agua. Son muy malos buceadores.

Anécdota. Durante las expediciones árticas en busca del Paso del Noroeste, una muerte típica de los exploradores era al comer carne de oso, que cazaban. Hasta que los esquimales les explicaron el truco. El hígado de oso polar es extraordinariamente nutritivo, pero hay que comer sólo un trozo muy pequeño al día. Un filete de hígado te mata. Lo que no sabían es por qué. Y resulta que acumulan vitaminas en tal cantidad, para sobrevivir meses y meses sin alimentos, que el hígado de oso polar puede producir la muerte a un hombre … ¡por sobredosis de vitaminas!

El gráfico prometido. Cuando muestran la pérdida de hielo del Ártico siempre lo hacen con los datos del final del verano. De septiembre. Cuando los osos polares simplemente no están comiendo, ya estén en tierra o estén en el hielo. Y quería ver la disminución de hielo desde el punto de vista de los osos. El que les importa; el de primavera.

hielo-artico-primavera

No parece muy espectacular. Y la extensión del hielo tampoco es el único factor. Un hielo demasiado espeso les dificulta mantener los agujeros de respiración y acceso al agua a las focas. Así que “mucho hielo” probablemente tampoco sea el ideal.

Y la comparación de lo que se ha reducido en septiembre (que no les importa) respecto de primavera (que es vital).

hielo-artico-septiembre-primavera

Lleva como once años sin disminuir el de primavera (verde). Y sobre todo, esas cifras e imágenes espectaculares que suelen sacar sobre la “espiral de muerte” del hielo del Ártico son todas de final de verano (azul).

Enlaces.

Crockford:

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