algoreros


Nuestros amigos calentólogos insisten en que no ha cambiado nada en los últimos años. Que el Calentamiento Global Acojonante sigue imparable. Y que no importa que la temperatura del aire no haya aumentado apreciablemente en 17 años. Lo que pasa es que el calor está en otra parte. Y que se ve en otros sitios, como por ejemplo el hielo marino — que está desapareciendo.

¿Seguro? Vamos a aprovechar que estamos ya casi encima del solsticio pare echarle un vistazo. Unos dibujitos.

Yo creo que esta visualización puede ser adecuada. El hielo marino global (gris), el del norte (rojo), y el del sur (azul). Muy filtrado. Cada punto es una media de cinco años. El año de ese punto, y los dos anteriores y posteriores. Así, el punto de 1981 es la media 1979 – 1983. Está actualizado a hoy mismo, y para 2014 se usa el dato de los últimos 365 días.

hielo-marino-global-artico-y-antartico-media-movil-5-anos

La impresión es que, de momento, sí ha cambiado algo en los últimos años. También con el hielo marino, aparte de la temperatura del aire. Un frenazo en el descenso del hielo en el norte, del que hasta hace nada decían que estaba en una “espiral de muerte”. Y una aceleración en el aumento del hielo del sur. Lo que produce -insisto, de momento- un notable cambio de tendencia en el hielo global. Y estos datos tan filtrados, de cinco años de media cada punto, no dependen de los vaivenes caprichosos de un año. Son bastante estables.

Hay que pensar que estos gráficos de “anomalías” (diferencia con una fecha de referencia, que se pone como cero) exageran mucho lo que pasa. En números absolutos la idea de la “espiral de muerte” queda muy matizada. Estos son datos anuales, no la media de cinco.

hielo-marino-absoluto-anual-global-artico-y-antartico

Y los datos anuales y media de cinco años, en anomalía, solo para el hielo global.

hielo-marino-global-junio-2014

Los dos últimos años, por encima de la media de los primeros 30 años de datos.

Para poner contexto, se puede mirar lo que está pasando con la temperatura del aire. En la ya clásica comparación de Spencer con los modelos de la alarma climática. Los puntos también son medias de cinco años (pero de los cinco años anteriores).

spencer-modelos-climaticos-y-realidad

Donde también se ve que la afirmación de los calentólogos de que no ha cambiado nada en los últimos años es un poco extravagante. De haber calentamiento a dejar de haberlo, y de haber disminución del hielo marino global a dejar de haberla, ¡claro que hay un cambio! Lo que no sabemos es si ese cambio se mantendrá, desaparecerá, o aumentará. Pero cambio, haberlo, haylo. Igual es un “shock de modernidad”. ;)

 

 

LDu92

Si a alguien le interesa saber en qué asuntos se piensa gastar el parlamento europeo el dinero de I+D para este año y el año próximo en lo referente a medio ambiente (aka disrupción climática apocalíptica de los últimos días), puede echarle un ojo al siguiente link

Es largo y aburrido; pero, al menos, se molesta en justificar las razones (políticas) que mueven al gasto de los 355 millones solo para I+D en este asunto entre este año y el que viene, así como especificar lo que se pretende obtener de ello.

Saludos.

Antes le llamaban “calentamiento global”. Un nombre muy razonable, ya que se refieren a un sistema climático cuya cantidad total de calor aumenta. Ahora le llaman “cambio climático”. Una estupidez que vale lo mismo para un roto que para un descosido. Pero cambio climático no produce tanto miedo como calentamiento global. Lo acaban de descubrir los genios de la calentología.

Encontramos que el término “calentamiento global” supone un mayor entendimiento del público, un mayor compromiso emocional y disposición a la acción personal y nacional que el término “cambio climático”. [Americans care deeply about 'global warming' – but not 'climate change' -->]

En realidad ya lo sospechaban. Sospechaban que la gente normal tendería a pensar que el clima cambia siempre, y por tanto “cambio climático” no dice nada. Sería como “agua húmeda”. Pero algo tenían que hacer, porque suena raro hablar de calentamiento global, sin poder enseñar ese calentamiento en los termómetros. Hace 17 años que no se ve calentamiento en los termómetros. Y el calentamiento que sí ha habido, por ejemplo midiendo desde 1975, es demasiado pequeño como para meter miendo. ¿Entonces?

Entonces metemos miedo con los “extremos climáticos”. ¡Que viene el coco! El “calentamiento global”, aunque de momento sea un tanto sifilítico y no se note, va a provocar más extremos climáticos. Temperaturas máximas récord, vientos máximos; todas esas cosas que te pueden hacer daño.

Bien, es una teoría. Podría ser. O podría no ser. La cuestión es mirar lo que pasa — salvo que seas un ideólogo. Y unos científicos del NCAR han estado mirando justamente esa relación entre calentamiento y extremos climáticos. Y lo que ven es que los extremos tienen un límite que no pasan. Por ejemplo, un calentamiento en Australia en los últimos 30 años, ¿produce un aumento de las temperaturas máximas, o solo produce más días calientes — sin que los días calientes alcancen mayor temperatura? Y resulta algo bastante típico de la naturaleza. Tiene límites. Al parecer, y en los desiertos de Australia, 46ºC. Como en Sevilla, más o menos.

También han visto lo mismo en los huracanes. En décadas más calientes ha habido un ligero aumento de los de categoría 4, a expensas de las categorías inferiores, sin un aumento en la categoría 5 (la máxima). Incluso piensan que la mayor parte del cambio posible ya ha ocurrido.

holland-huracanes-extremos

Lo que no tiene pinta de tener límite es la estupidez humana. Se le achaca a Einstein el descubrimiento de su capacidad de infinito. El único infinito de la naturaleza. Aunque afortunadamente no es universal. No todo humano es infinitamente imbécil. Ni siquiera todos los gobiernos lo son. A veces aparecen gobiernos sensatos. Por ejemplo, con esto de los extremos climáticos, el calentamiento global, el cambio climático, resulta que Australia y Canadá son otra cosa.

Abbot, primer ministro de Australia, está de viaje en América. Va a verse con el canadiense Harper, y luego con Obama. Y la prensa está destacando la diferencia entre la histeria obamita y los sensatos:

Harper said that no country is going to undertake actions on climate change — “no matter what they say” — that will “deliberately destroy jobs and growth in their country.

“We are just a little more frank about that.”

Abbott said climate change is a “significant problem” but he said it is not the “most important problem the world faces.

“We should do what we reasonably can to limit emissions and avoid climate change, man-made climate change,” said Abbott.

“But we shouldn’t clobber the economy. That’s why I’ve always been against a carbon tax or emissions trading scheme — because it harms our economy without necessarily helping the environment.”

Es una forma muy diplomática de explicar que aunque los “extremos climáticos” tienen límites, la estupidez de Obama (y otros), no.

Fuentes:

Jesus

Un artículo de Lomborg muy interesante que, me parece, ha pasado desapercibido en España:

Entre otras cosas dice…

“El cambio climático se ha descrito como una catástrofe colosal que puede costar tanto como el 20% del PIB del mundo, aunque uan política valiente podría contarrestarlo a un coste de tan solo un 1% del PIB mundial. La realidad es la opuesta. Sabemos que el daño puede llegar, tal vez, al 2% del PIB mundial, mientras que las “políticas climáticas” podrían acabar costando más del 11%”

Quizás merezca la pena un comentario en su blog.

Comentario PM (o falta de):

Muchas gracias, Jesús. Mi problema es que nunca me he podido tomar muy en serio a los economistas. Dudo mucho de sus mediciones del presente, así que imagina la confianza que me dan sus mediciones del futuro. Y me veo obligado, moralmente, a aplicar mi propia receta de que solo puedes digerir bien el conocimiento si lo acompañas con la salsa que indique el grado de su fiabilidad contrastada.

Quiero decir que si sostengo que el valor de lo que afirman los calentólogos es muy cercano a cero, porque su capacidad de predicción (acertada) es muy cercana a cero, no creo que los economistas en general, y Lomborg en particular, estén en una situación mucho mejor. Sí es verdad que ambos conocimientos son capaces de predecir bien, y aparentan conocer, algunas partes y elementos del sistema que estudian respectivamente. Pero sobre el estado final del sistema después de un tiempo, que es lo que nos interesa, demuestran tener lo que vulgarmente se llama NPI.

La única diferencia entre calentólogos y economistas está en el consenso. Si tú fuerzas un “consenso” con mucha violencia académica y de grupo, a los que miran desde fuera les da la impresión de que se trata de algo serio. Pero el espejismo desaparece en cuanto les pides que muestren las predicciones.

En todo caso, muchas gracias. Has hecho bien en traerlo. Sobro todo porque yo no lo hubiera puesto, y lo mismo que te interesa a ti, les interesará a otros.  No dudes en hacerlo cada vez que te parezca adecuado. Mi opinión sobre lo que merece la pena poner no vale más que la tuya.

Calentamiento Global Siglo XXI

 

La principal academia de geofísicos de Australia ha sido incapaz de publicar una declaración conjunta sobre “cambio climático”. Según su presidente, había demasiada división y demasiada pasión entre sus miembros, y ha resultado imposible.  Han estado dos años intentándolo.

En realidad, en 2009 tenían una declaración. Muy alarmista. La había sacado -como es costumbre- la dirección de la GSA (Geophysical Society of Asutralia). Pero una parte muy grande de sus miembros se enfadaron muchísimo, y obligaron a hacer una corrección. Fue en 2012. La declaracion corregida (2012) decía:

La evidencia geológica demuestra claramente que el sistema climático de la tierra es inherente y naturalmente cambiante en escalas de tiempo que van desde décadas hasta millones de años.

Independientemente de si el clima cambia por causas naturales o antropogénicas, o por una combinación de ambas, la sociedad se beneficiará si sabe qué esperar en el futuro, y de panear cómo responder mejor.

La GSA no hace predicciones o recomendaciones de política pública de acción respecto del clima, más allá del consejo generalmente aceptado de la necesidad de preparaciones prudentes para responder a los peligros potenciales, incluido el cambio climático.

Pero esta vez eran los alarmistas los enfadados. Y forzaron que se acordara otra declaración que les gustara más. ¿Resultado? Es imposible. La división es demasiado grande.

Estaría bien pensar cómo se puede conjugar la historia esa de que hay un 97% de “consenso” entre los científicos acreca del calentamiento global, con esta noticia de que les resulta imposible ponerse de acuerdo.

En realidad es muy fácil. Solo hay tres salidas:

1. Los australianos son extraterrestres.

2. El consenso del 97% no tiene nada que ver con el consenso que se buscaba en Australia.

3. La ciencia del calentamiento global es tan tan especial, que los miembros de una rama científica muy cercana (geofísicos) y relacionada (montón de datos comunes) son absolutamente incapaces de juzgar cómo lo están haciendo sus primos (calentólogos).

Las soluciones 1 y 3 se basan en asumir que una gente o un conocimiento son diferentes de todos los demás conocidos. Teniendo en cuenta que los autralianos ni tienen pinta rara, ni hacen cosas muy distantas del resto de la humanidad, la opción 1 parece poco probable. Y teniendo en cuenta que en climatología usan una física conocida desde hace más de 100 años, y juegan con una teoría que en su forma más moderna es de hace 78 años, la solución 3 parece igualmente poco probable.

La solución 2 se encuentra perfectamente visible para comprobarla en los trabajos (payasadas) del 97% de consenso. El consenso alegado del 97% no dice nada de interés, ni que pueda conducir a decisión política alguna. Hay un calentamiento, y parte del mismo, o al menos la mitad, es antropogénico. ¿Y bien; eso es bueno o es malo? La mitad de un calentamiento pequeño es un calentamiento muy pequeño.

Pero cuando la academia de geofísicos de Austalia quiere hacer una proclamación pomposa (el CO2 es un peligro) que lleve a decisiones políticas, entonces no hay consenso. Hay una división feroz de los científicos de la GSA, que se rebotan con la cúpula de su burocracia, y les impiden hacer una declaración.

¿Y a eso, le llamamos consenso, o le llamamos no-consenso? Le llamamos idiotez. Sí hay consenso en lo que no importa. Un calentamiento muy pequeño por motivo antropogénico. No hay consenso en lo que nos importa. Si eso es malo, o es bueno; o si se sabe algo.

Ahora ya entendemos el famoso consenso. Es perfectamente irrelevante, porque no dice nada. Y este tuit de abajo es una mentira de Obama. Los listos hicieron un estudio sobre un consenso irrelevante para que saliera un 97%, y luego lo usan para decir que el consenso dice lo que no dice.

obama-mentira-consenso-clima

Actualización (05/06 – 07:30):

Además de que ese estudio (ejem) del que sale el famoso 97% de consenso de Obama no dice nada, porque un calentamiento sin cuantificar es como una cerveza sin alcohol (siempre llevan algo), resulta que también está mal hecho y es científicamente inválido.

En realidad basta con echarle un vistazo para darse cuenta de que es una broma sin significado. Por ejemplo, la definición de consenso es variable, y usa el concepto de “consenso implícito” para sumar a la causa. O sea, consenso no expresado, pero que nosotros -avispados lectores- deducimos. Y la inmensa mayoría de los trabajos analizados no son estudios sobre las materias del consenso. Vaya, que produce vergüenza ajena. Pero ahora resulta que también está mal la matemática y la estadística que emplea para llegar al 97%. Se acaba de publicar un trabajo del Richard Tol (@RichardTol) que lo muestra.

Abstract

A claim has been that 97% of the scientific literature endorses anthropogenic climate change (Cook et al., 2013. Environ. Res. Lett. 8, 024024). This claim, frequently repeated in debates about climate policy, does not stand. A trend in composition is mistaken for a trend in endorsement. Reported results are inconsistent and biased. The sample is not representative and contains many irrelevant papers. Overall, data quality is low. Cook׳s validation test shows that the data are invalid. Data disclosure is incomplete so that key results cannot be reproduced or tested.

In May 2009, the Chief of Naval Operations created Task Force Climate Change (TFCC) to address the naval implications of a changing Arctic and global environment. The Task Force was created to make recommendations to Navy leadership regarding policy, investment, and action, and to lead public discussion on this serious issue. [-->]

Una pregunta muy habitual suele ser de este tipo:

¿Pero tú de verdad te crees que hay una conspiración para engañar a todo el mundo, a cuenta del cambio climático, y que están metidos en eso hasta los militares?

La respuesta es que no. Que en lo que yo creo es en la burrocracia, no en la conspiración. No soy un Francisco.

Un burrócrata tiene su forma distinta de pensar. Por eso es burro, y “crata”. Nunca se plantea un problema en términos de si es verdad o es mentira, o sus posibilidades, sino que mira su calado político. Y si tiene calado político (si sus jefes le dan importancia), se pregunta cuál de sus posibles reacciones le proporcionan más poder o presupuesto. Que vienen siendo lo mismo.

Así que los almirantes de la noticia de arriba, ni siquiera han contemplado, ni de lejos, la posibilidad de pensar si el cuento del clima será cierto; si hay motivos para preocuparse; si el analisis que se proponen hacer tiene alguna relación con la realidad, o solo es tirar el dinero. Todo eso no entra en su universo mental. No existe. Lo único que existe para ellos es la relevancia política, interés de los jefes (y los futuros jefes), y el posible aumento de tamaño de la teta. Y el Calentamiento Global Acojonante es un gran sí en los tres capítulos. Es una estrategia (burrocrática) ganadora al 100%.

¡Joé!, no es tan difícil.

oficina-cambio-climatico-bilbao

El Ayuntamiento de Bilbao tiene una Oficina del Cambio Climático. Es de suponer, por tanto, que la tienen todos. Y ni en la más fantasiosa de las masturbaciones mentales se puede pensar que ese gasto vaya a tener ningún retorno en forma de beneficio para la comunidad. Pero tampoco nadie piensa que estemos ante una conspiración de ayuntamientos. Probalemente sí piensan que, en conjunto, estamos ante un robo de una escala colosal.  Algo como el asalto al Makro de Donetsk, pero en política. Que no es una conspiración, sino una oportunidad a la que se apunta todo bicho viviente.

metro-donetsk

Y ahora viene la segunda pregunta inteligentísima.

- Vale, entiendo la burrocracia. ¿Pero entonces, qué pasa con todas esas academias e institiciones científicas?

Pasa que también son, precisamente, burrocracias. ¿Y por qué vamos a esperar que una burrocracia  no se comporte como una burrocracia? Sería una esperanza completamente absurda.

Judith Curry señala una audiencia que acaba de haber en el congreso USA, en la que se ha examinado lo que hace el IPCC. Examinado, y criticado. ¿Tiene sentido? ¿Sirve de algo? ¿Proporciona lo que se supone que debe de proporcionar? ¿Está completamente sesgado para impulsar una política predeterminada?

Cuatro intervinientes. Los cuatro con mucha experiencia interna (de participación) en el IPCC. Dos de ellos (Tol, Pielke sr.) habitualmente críticos con el IPCC, aunque de ningún modo “negacionistas” del efecto del CO2 sobre la temperatura. Solo niegan que el IPCC tenga sentido, si se trata de recopilar el conocimiento científico sobre el cambio climático. Los otros dos, (Oppenheimer, Botkin), en principio se suponían parte de la burocracia ortodoxa de aplauso automático. Pero Botkin ha salido un poco rana, a pesar de haber participado también en el último National Climate Assessment de Obama.

Se puede destacar / resumir:

Roger Pielke sr. [enlace -->]

  • Están usando unos modelos climáticos para los que no se pueden usar.

Richard Tol [enlace -->].

  • Los académicos que estudian el cambio climático con curiosidad, pero no encuentran alarma, son ignorados. A menos que adquieran protagonismo, en cuyo caso son acosados y difamados.
  • En principio son los gobiernos los que nombran a los participantes, pero hemos de tener claro que a menudo la elección la hacen las agencias de medio ambiente.
  • En cada informe quieren tener más impacto que en el anterior. Es peor de lo que pensábamos. Vamos a morir todos, de una muerte todavía más horrible de la que pensábamos hace seis años. Los autores también compiten para ver qué sección del informe consige unas predicciones más terroríficas.

Michael Oppenheimer [enlace -->]

  • El IPCC hace un gran servicio a los gobiernos y al público.
  • De largo, ha sido una prueba muy exitosa de interacción entre ciencia y política.
  • El mundo necesita un IPCC, y el IPCC necesita una mejora continua para cubrir esa necesidad.

Daniel Botkin [enlace -->]

  • Lamento tener que decir que me quedo con la impresiñon de que los informes sobreestiman el peligro del cambio climático inducido por el hombre, y no contribuyen a mejorar nuestra habilidad de resolver los problemas ambientales.
  • Mi mayor preocupación es que los informes presentan una serie de conclusiones especulativas, a menudo incompletas, encajadas en un lenguaje que les da mayor peso científico del que merecen.
  • Hay una asunción general en el IPCC de 2014, y en el reciente informe del gobierno Obama, de que todo cambio es negativo e indeseable; ecológica y evolutivamente antinatural; malo para las especies, ecosistemas, y toda la vida en la tierra, incluyendo la población humana. Eso es lo contrario que la realidad.

Curry hace hincapié en que los cuatro testimonios le parecen muy buenos, y muy alejados de la histeria ideológica del “necesitamos una acción urgente”. Y acaba recordando una frase de la apertura de la audiencia por parte del que la ha dirigido:

El Presidente [Obama] dice que no hay debate. En realidad, el debate sólo acaba de empezar. Cuando evaluamos el cambio climático, debemos de estar seguros de que las conclusiones están guiadas por la ciencia, y no por una agenda alarmista y partisana.

Para mi que sería mucho más sencillo y útil si piden directamente a disolución del IPCC.

En pocas palabras, y por pensar en lo que los candidatos ni dicen, ni -aparentemetnte- les importa. Pero que sí cuesta. Un pastón.

presupuesto-ue-clima

Al menos el 20% del presupuesto UE se dedica a combatir el “cambio climático”. Por ejemplo, todo ese hielo marino que está desapareciendo por el “calentamiento global”.

¿De verdad?

hielo-marino-gobal-mayo-2014-anomalia

En los útimos 365 días (y también en 2013) ha habido más hielo, o tanto hielo marino, como en:

  • 1981
  • 1984
  • 1986
  • 1990
  • 1991
  • 1993
  • 1995
  • 1997
  • 1998
  • 1999
  • 2000
  • 2001
  • 2002
  • 2003
  • 2004
  • 2005
  • 2006
  • 2007
  • 2008
  • 2009
  • 2010
  • 1011
  • 2012

Más rápido. En los últimos 35 años (desde que se mide) ha habido 11 años con más hielo, y 24 años con menos hielo.

En valores absolutos (superficie total) queda menos espectacular:

hielo-marino-global-mayo-2014-absoluto

Los últimos 10 años quedan así:

hielo-marino-global-mayo-2014-ultimos-10-a

Los datos están aquí:

En todos los casos, la cifra de 2014 representa los útimos 365 días desde el 23 de mayo de 2014.

 

jevrejeva-et-al-2014

Global and Planetary Change

Trends and acceleration in global and regional sea levels since 1807

S. Jevrejeva, J.C. Moore, A. Grinsteda, A.P. Matthews, G. Spada

 

 

Svetlana Jevrejeva es una figura curiosa en el mundillo del cambio climático. Alarmista de palabra hasta decir basta … y sin embargo definitivamente respetable como científica. Quiero decir que nadie le ha sacado ninguna guarrería en los trabajos  / datos que presenta. Al contrario, gozan de mucho crédito. Y ha hecho muchos. Con las palabras es otra cosa. Por ejemplo, te puede mencionar una aceleración -con palabras que entenderá cualquier periodista-, justo después de decirte que esa “aceleración” no tiene el menor significado porque depende enteramente del trozo que hayas elegido para mirarlo. Pero esto último no lo dice con palabras como para periodistas de los de medio ambiente.

No es broma:

Para que los periodistas lo entiendan:

We calculate an acceleration of 0.02 ± 0.01 mm·yr−2 in global sea level (1807–2009).

Y para que los periodistas no entiendan que lo anterior es irrelevante:

Fig. 15 reveals that during the past 203 years there are several time periods with positive and negative sea level accelerations, suggesting that a wide spectrum (from 10 to 100 years) of variability influences estimates of sea level acceleration, and this leads to uncertainty in the quadratic fitting of the GSL depending on the time period selected.

Parece lista, Svetlana. Luego comentamos eso con dibujitos. Pero para que quede clara la idea, la aceleración medida por Jevrejeva entre 1880 y 2009 es veinte veces menor que la citada entre 1807 – 2009. Y medida por mi (es solo aproximado), entre 1900 y 2009, sale una aceleración negativa. Desde 1930, muy negativa.

El mensaje fácil. Este era un estudio muy esperado, actualización del suyo de 2006 — y usando más estaciones. Y parece cerrar un debate que había sobre la diferencia entre las estaciones que miden las mareas en la costa, y lo que miden los satélites desde 1993. En el trazo grueso de los 20 años de los satélites dan el mismo resultado.

La medición de la subida del nivel del mar tiene mucho morbo. Aparte de que nos guste la mar. Porque a falta de calentamiento les queda la alarma de que nos vamos a ahogar; porque es muy difícil de medir (los datos son un lío de cuidado); y porque -de ser una medición de confianza- sería la medición perfecta para hacerse una idea de si el “calentamiento global ” es un problemón, o una coña marinera. Al nivel del mar le afecta tanto el calentamiento mismo del mar (donde dicen que se esconde el calentamiento que no medimos en el aire), como el deshielo de los glaciares. O sea, que le afecta el calor de todas partes. Es perfecto para mirar si se nota ese “calentamiento antropogénico”.

¿Desde cuándo se debería de notar? No es fácil encontrar un gráfico que lo represente con claridad, pero sí he encontrado uno en la web del payaso de John Cook (el del 97% del consenso). Lo sacan de Wigley y Santer 2013, A probabilistic quantification of the anthropogenic component of twentieth century global warming. Solo le he cambiado el color y el grueso a la línea (rosa) que representa el efecto antropogénico en el clima, según teoría calentóloga.

forzamiento-antropogenico-climaLa idea es clara. Hacia 1970 ocurre algo tremendo, un calentamiento espcectacular por nuestra culpa, que se debe de notar en el clima. Si se mira en el nivel del mar, se debería notar un subidón. Pero como ya venía subiendo desde mucho antes, y el efecto aumenta con el tiempo,  se debería notar un acelerón a partir de 1970 aproximadamente. ¿Se nota en los datos de Jevrejeva? ¿Tiene algo que ver con la aceleración que menciona para los periodistas de medio ambiente y los políticos, o esa aceleración mencionada es completamente irrelevante, como expone con perfecta claridad para la gente que tiene cuidado al leer?

Eso es lo que vamos a ver.

En el gráfico general del estudio se ve muy claro que después de hacia 1860 la subida del nivel del mar tiene variabilidad, fases de aceleración y de deceleración. Parecen intuirse los ciclos climáticos en los alrededores de 60 años que se ven en otras partes del sistema. Pero si no es una línea recta con vaivenes, cuando cambia la tendencia descendente acusada, se le parece un montón.

jevrejeva

Los autores proporcionan sus gráficos, pero no los datos en número. Se puede hacer algo digitalizando el gráfico, y sacando los números de ahí. Bastante trabajo en este caso. Un comentarista de WUWT -AJ- nos lo ha ahorrado [-->].  Pero contrastando las cifras que da Jevrejeva con las que salen de la digitalización, se ve que esta es muy útil.

Jevrejeva mide la aceleración con un “quadratic-fit” (una polinómica de segundo grado en Excel).

jevrejeva-desde-1880

A destacar. El 0,001 sale 0,0009. Casi lo mismo. No hay ojo-lince que pueda decir que eso no es una línea recta (sin aceleración). Normal, 0,001 es casi cero, y seguro que muy inferior que el margen de error. No da el margen para esta medida concreta, pero comparando con otras se puede deducir.

Se destaca en el gráfico, con la línea vertical, el año 1970. Ese momento especial donde los humanos empezamos a pervertir el sistema climático a modo. ¿Alguien podría señalar alguna diferencia entre antes y después en el gráfico?

Puede tener interés el resultado desde 1900. Para ver que esa “aceleración” imposible de distinguir de cero (de no-aceleración) depende enteramente de momento en que se empiece a medir.

jevrejeva-desde-1900

Una “desaceleración” igualmente imposible de distinguir de cero, pero en todo caso mayor que la “aceleración” que había midiendo desde 1880.

Hay otra fecha interesante desde la que se puede ver. 1930. Porque como llevamos cumplidos 40 años desde el tremendo efecto del hombre en el nivel del mar, puede ser curioso mirar los 40 años anteriores y los 40 posteriores juntos. Y eso es mirar desde 1930. Además, coincide que es la fecha en la que ya hay un número de estaciones de mareas suficiente por el mundo, en vez de estar concentradas en Europa y USA. Es algo más realmente global.

jevrejeva-desde-1930

Ahora la curva sí es una curva, en lugar de una recta. Pero una curva de franca desaceleración, no en aceleración. ¿Quiere eso decir que el “calentamiento global” está haciendo descender el nivel del mar? Seguro que tampoco. Seguro que se trata, una vez más, del efecto de los ciclos (naturales) entre el punto inicial y final. Pero lo que sí es seguro es que con los datos de Jevrejeva no se ve el efecto del CO2 en el clima. Ni ningún “efecto antropogénico”.

Sobre la correspondencia entre lo que miden desde estaciones de mareas y desde satélites, con estos datos en la mano, es cierto.

jevrejeva-desde-1930-y-1993

3,1 mm/año es muy compatible con lo que dan los satélites (3,2) [-->]. Lo que no es tan compatible es que los datos de Jevrejeva hablan de un parón en la subida desde 2003 (solo llega hasta 2009). Podría recordar al “parón” en el calentamiento global. Pero lo dudo.  La impresión es que los satélites han empezado a medir en un momento muy bueno para producir miedo. Y que ese momento tal vez se haya acabado. Mala suerte. Igual hay que “descubrir” alguna corrección nueva.

Son de especial interés los comentarios de “Greg” en el hilo correspondiente de WUWT

Añadido. Sobre el payaso de Cook y el 97%,  y el lío en el que se han metido, ver Rud Istvan en Jo Nova:

 

Son dos entradas en una (1200 palabras). La propuesta de Marod, que yo llamo “Ciencia Democrática”, y la crítica de la misma.


 

Marod

Ciencia Democrática

Yo sí veo una diferencia cualitativa en el origen de la financiación de la investigación científica.

Bueno, yo y cualquiera, que voy a soltar una perogrullada. Porque la diferencia es que una es pública y otra es privada. Desarrollemos esta “perogrullada” y veamos las vueltas a las que me refiero.

Desde una perspectiva puramente teórica hay una diferencia fundamental. La financiación pública responde a un interés general exento de presiones por obtener un resultado. Porque el único resultado que pretende es adquirir un conocimiento que permita un bien común (aplicar políticas correctas, desarrollar tecnología nueva, etc). El Estado (o los Estados) al financiar investigaciones para entender el cambio climático (si es humano o no, y si es peligroso o no) simplemente buscan el conocimiento correcto para poder aplicar las mejores políticas al respecto.

En cambio, la financiación privada no responde a ese interés general, sino a un interés particular (de un corporación, de un lobby, de un think-tank, vamos del que paga). Así las cosas, insisto teóricamente, la entidad privada que financia tal investigación sí busca un resultado que favorezca sus intereses (económicos, de influencia, o acordes a su ideología) y por lo tanto, estará sesgada buscando un resultado a priori. Tenemos multitud de ejemplos: desde las investigaciones dirigidas a minusvalorar los impactos del tabaquismo, o del plomo en la gasolina… hasta las que financian esta cosa del “diseño inteligente” en detrimento de la Evolución Darwiniana.

Claro, esto está muy bien para la teoría, pero debemos reconocer que la aplicación práctica no está exenta de problemas (graves, a juzgar como está el patio). Lamentablemente, la investigación pública también se ve sometida a mucha presión con altas dosis de injerencia. A fin de cuentas, la política también está sometida a las presiones que ejercen un montón de lobbys y asociaciones de diferentes ideologías e intereses. PERO, tiene una ventaja. Las convocatorias son públicas y están sometidas a unos criterios objetivos, dónde no cabe la arbitrariedad en la decisión de a quien se le conceden. Puede haber corruptelas, desde luego, pero son denunciables, enjuiciables y amparables ante los tribunales. Una investigación privada nada tendría que justificar a la hora de motivar un rechazo.

Si bien es cierto que da igual quien pague la investigación sino si las conclusiones científicas obtenidas son correctas (falsables, reproducibles, etc), no es menos cierto que también es importante determinar si lo que investigamos nos interesa o no. Aquí hay otra diferencia importante, a saber:

- Las investigaciones públicas responden al interés social, y las privadas responden al interés de quien las paga (que para eso las paga). Es decir, qué se investiga lo deciden los políticos que representan a esa comunidad (local, autonómica, estatal o supraestatal… cada una en su ámbito). Así que rige un principio democrático. Claro ejemplo el que nos trae Plaza con Australia. En España no parece que ni PSOE ni PP consideren que el cambio climático no sea un problema de primer orden (ahora ya si es porque nos realmente nos preocupa el medioambiente, o porque favorezca plegarse a ese viejo deseo alemán de la independencia energética europea que tan falta de hidrocarburo barato anda), y por tanto el hecho de que paguemos su investigación responde a un mandato popular.

Así por ejemplo, sabemos (o creemos saber) que el PSOE destinará más fondos a la investigación con células madre y embriones que el PP (que mantiene una posición más católica). Porque los fondos se aprueban en partidas presupuestarias que aprueba el parlamento, que como Hacienda, somos todos.
Bueno, cada uno investiga lo que quiere mientras lo pague él y no nos lo haga pagar a los demás. Depende. A lo mejor que Google (como ejemplo que no sé si lo hace o no) pagase una investigación para desarrollar tecnologías que “rebusquen” en nuestros datos privados más y mejor pues no nos interesa mucho, aunque no nos cueste un euro. O investigaciones para mejorar publicidad subliminal (que se han hecho) pues tampoco (y esas al final sí que las pagamos :-) )

El problema raíz, por tanto, hay que buscarlo en la propia sociedad. En el fondo nos importa muy poco a que se destinan nuestros dineros (digo así en general) porque donde realmente los “alarmistas” ganan la batalla es en la política (y no en la ciencia). Y esa – la política – depende de nosotros mismos, de a quien votamos, y porque votamos (o si sabemos lo que votamos)

Perdón por la extensión, a lo mejor no eran dos vueltas y eran cuatro… bueno fin


 

Plazaeme

Ciencia Anteojeras

 

Gracias. Era interesante. No por desconocido, pero nunca lo había vista expresado con tal crudeza, y tan bien resumido.

No he debido de hacer hincapié suficiente en un detalle importante, porque ya lo he repetido muchas veces — y no quería cansar.

Y olvidas que no se ha sugerido eliminar la financiación pública de la ciencia. Se ha sugerido que es muy mala la idea de no escuchar a la financiada por otro procedimiento, o escucharla con sordina.

Si el sistema ciencia funciona bien, (por ejemplo, no está secuestrado por un grupo de interés), el interes del que financia el trabajo es irrelevante de cara a los resultados. Precisamente porque funciona el sistema, y corrige lo que está mal. El interés no tuerce los resultados. Si el sistema funciona, ya digo. Puede torcer las preguntas.

Con las preguntas, el único problema que puede haber es estar haciendo pocas, y saltarte la pregunta clave. Así que el interés que aquí es importante, que no es el de la sociedad, ni el de la democracia, ni su puta madre, sino el interés del conocimiento, es no saltarse las preguntas que importan.Porque sin la pregunta que importa, te quedas sin la respuesta que importa.

-estará sesgada buscando un resultado a priori.

Toda ciencia lo hace. El resultado de la intuición que te lleva a preguntar. La intuición te hace apuntar la linterna hacia una zona del desván. Si encuentras algo, ¡bingo! Así que lo que te interesa son tantas linternas (guiadas necesariamente por “resultados a priori”) que acaben barriendo el desván entero con su luz. Es la única manera de saber lo que hay en ese desván, porque no tenemos una bombilla cenital.

La idea que propones (y los alarmistas), es no mirar lo que se va encontrando en el desván, sino preguntar la cuadra de la linterna que lo encuentra, y quedarse solo con lo que encuentra la cuadra angelical.

Son matemáticas. Estás proponiendo tener menos conocimientos. Menos luz para buscarlos. Encontrar menos cosas en el desván. Y no discuto que eso no sea “muy democrático” (dependiendo de tu idea de democracia), solo sostengo que no es muy inteligente de cara a aumentar el conocimiento.

Esa idea de democracia solo puede reducir el conocimiento de la sociedad que la alberga.

También puede ser interesante mirar cómo podría gestionarse la ciencia pública para que no sea una linterna con una sola dirección. Pero es otro tema, no hay tiempo, y sería una solución teórica. De momento ya tenemos una solución práctica para el problema del conocimiento. Conocemos sus resultados. Básicamente, y en lo que a ti te afecta, todo lo que llamas ciencia. Lo que va desde Galileo hasta la bomba atómica.

Los alarmistas del clima suelen usar como uno de sus grandes “argumentos” la mentira de que los que plantean preguntas inconvenientes lo hacen movidos por un interés bastardo. Dinero, que según ese argumento proporciona “Big Oil”; los hermanos Koch; y otras maldades del universo. No es mal argumento. Si no de lógica, al menos publicitario. Después de todo es prácticamente imposible demostrar que alguien no te paga. Y como en publicidad se puede invertir la carga de la prueba …

pasta

Los críticos del IPCC suelen contrarrestar con dos ideas que, siendo obvias, no son fáciles. Que no es ni remotamente comparable lo que puedan gastar los hermanos Koch con lo que gastan los gobiernos, precisamente por la existencia de una alarma. Vaya, que el dinero, muchísimo, depende de que haya alarma. También es evidente que el interés material (si lo hubiera) de quien plantea preguntas, es irrelevante. En ciencia, y en conocimiento en general, es clave que se hagan todas las preguntas. Solo así puedes estar (más o menos) seguro de que estás mirando todas las esquinas del tablero. Y si hubiera que pagar para que se hagan todas las preguntas, bienvenido sea el dinero. Cuanto más, mejor.  Pero los creyentes poseen “verdades”, y no necesitan mirar nada más que la esquina verdadera. Cualquier astrólogo o creacionista te lo puede explicar.

La novedad, hoy, es una visualización patente que ha ocurrido del dinero alarmista. Espectacular. En Australia la discusión del “calentamiento global” está muy viva. Especialmente en política, muy al contrario que en Europa. El gobierno anterior, socialistas + verdes, hizo gran hincapié en poner impuestos para combatir el calentamiento global. Y la derecha se atrevió a plantear combate. Preguntando qué beneficio se podía esperar de todo ese gasto. Política con mayúsculas, vaya. Política en el sentido no peyorativo del término. Ganó la derecha.

Y el nuevo gobierno está cambiando las cosas. Debe ser que relaciona las promesas electorales con la posterior acción política. Y entre los cambios, está el gasto en la cosa del “calentamiento global”. Si no creemos que haya una alarma, y no creemos que el gasto produzca nada que lo justifique, reducimos el gasto. De cajón.

The funding for all government programs related to climate change is set to shrink at an alarming rate, going from $5.75 billion this year to a scant $500 million in the next four years. [-->]

De 5.750 millones en un año, a 500 millones. La cuenta es muy fácil. La alarma les produce a los investigadores australianos 5.250 millones al año. Sin alarma, no hay pasteles. ¿Qué tal queda eso en el argumento del “interés bastardo”? ¿Cómo funciona la gimnasia de que no hay que escuchar a los “escépticos”, porque tienen un interés monetario, pero sí hay que hacer caso a los alarmistas, porque son puros como los ángeles (y viven del aire)?

A mi no me funciona muy bien. Y sí, ya sé; lo sabíamos. Era evidente. Era inevitable. Pero hay gente un poco cerrada que no puede pensar sin ejemplos. Aquí tienen uno.

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Vía WUWT:

El otro día hablamos del dr. Bengtsson. Sin duda alguna uno de los muy principales [-->]meteorólogos / climatólogos de Europa.

La noticia es que se acaba de unir a la Global Warming Policy Foundation. Un “think tank” nacido en Inglaterra en 2009, cuya idea es proporcionar al público, prensa y gobiernos, una información sobre la discusión del clima con mayor perspectiva que la que emite el IPCC. Tanto sobre la ciencia del clima como sobre la economía de la “lucha contra el calentamiento global”. Y ciertamente la GWPF ha conseguido ocupar un lugar muy destacado, provocando el inevitable odio y ataque de nervios entre el rebaño alarmista. [-->]

El problema es que un cafre salvaje con un ataque de nervios es un fenómeno un poco especial. La idea exactamente opuesta que el vulgo (y la gente sensata, en general) tiene de un científico. Pero nadie mejor que Bengtsson mismo para explicarlo. Traduzco. La carta viene del blog del dr. von Storch [-->], y Bengtsson le ha dado permiso para publicarla. Intervienen Richard Tol, Roger Pielke jr., Hans von Storch, Eduardo Zorita, Pat Michaels, entre otros,

Me han puesto estos días ante tan enorme presión de grupo, de todas partes del mundo, que se hace virtualmente insufrible. Si esto continua, no voy a poder seguir haciendo mi trabajo normal, e incluso tendré que preocuparme por mi salud y seguridad. Así que no veo otra salida que renunciar a seguir en el GWPF. No esperaba esta tremenda presión global desde una comunidad con la que he sido próximo durante toda mi vida productiva. Los colegas me quitan su apoyo, otros renuncian a la coautoría, etc.

No veo límite ni final a lo que puede ocurrir. Esta situación me recuerda a los tiempos de  McCarthy. Jamás hubiera esperado algo similar en una comunidad tan pacífica como la de la meteorología. Aparentemente, ha cambiado en losúltimos años.

En esta circunstancia, no seré capaz de contribuir positivamente al trabajo de la GWPF, y consecuentemente creo que es mejor cambiar mi decisión de unirme a su Junta a la mayor brevedad posible.

¿Cuál sería el proceso mental para imaginar que una “ciencia establecida” necesita llevar a cabo un McCarthismo feroz para que la gente y otros científicos se la crean? ¿Y cuál sería la gimnasia intelectual necesaria para soñar que el que se mueve con los parámetros de un vándalo islámico -y sus “fatwas”- es en realidad un “científico”?

El Climategate demostró que mienten y manipulan (y conspiran) sin el menor rubor. Bengtsson -y tantos otros- demuestran que son bestias salvajes indignas de participar en una sociedad civilizada. El asunto (el cuento) del “cambio climático” puede tener más o menos chicha detrás. Nadie ha demostrado que tenga importancia, si entendemos “demostrado” a la antigua usanza. O sea, a la usanza que produjo la ciencia que va de Galileo a Feynman. A efectos prácticos, la ciencia entera. Pero podría no ser irrelevante; no lo sabemos. Lo que sí sabemos que ha producido es que lo que llaman “científicos”, en los periódicos y en la política, se comportan como perfectos cafres McCarthianos. Que viene a querer decir que hemos perdido el oremus.

Ustedes verán. Les están planteando creer un cuento tan viejo como el mundo. El apocalipsis por culpa del hombre pecador. Sin prueba alguna, y sobre la base de un argumento de autoridad. Pero resulta que esa autoridad es una banda de cabras locas y asilvestradas, a las que nadie en su sano juicio permitiría entrar en un club de gente con educación. Yo no lo veo muy normal, la verdad. Mucha autoridad, y ninguna auctoritas.

cabra-loca

Desde WUWT [-->] y GWPF [-->].

Los resultados del presente estudio indican que la mayor parte (86%) de los 2.018 glaciares estudiados se encuentran en un estado estable, comparado con los resultados de otros estudios para el período anterior a   2.001. Este período del estudio actual (2.00o – 2.011) se corresponde casi con la pausa en el calentamiento global de la última década.

glaciares-himalaya-estables

Hacen la salvedad de que el período podría ser corto, de que sería interesante tener una resolución aun mayor, etc. Lo de siempre. Pero sin embargo es un resultado y un mensaje muy distinto del habitual:

glaciares-himalaya-se-derriten

Mensaje que se corresponde con el del hielo marino.

hielo-marino-global-artico-antartico

Y con el de la temperatura del mar:

temperatura-global-mar-abril-2014

 

Y con el de la temperatura del aire:

 

Dos enlaces. Para quien le interese saber algo sobre qué son y cómo funcionan los modelos climáticos.

La mayor parte de la gente que cree en el cuento del Calentamiento Global Acojonante, no sabe la función de los modelos climáticos en el esquema. Piensan que -como el resto de lo que imaginan “la ciencia”- la teoría trata de la aplicación más o menos inmediata de problemas físicos muy comprobados en el laboratorio. Y que por eso es algo ya probado y resuelto; sin discusión.

Otros, más informados, sí saben de los modelos. Creen que “están basados en leyes conocidas de la física“. Eso es lo que les repiten una y otra vez los científicos y las academias. Y saben que la parte “acojonante” de la teoría viene de que si en los modelos climáticos meten el efecto del CO2, los modelos reproducen el clima conocido (unos 100 – 150 años), y si no, no. Y que esos modelos predicen el achicharramiento del mundo. Luego … saca el talonario, que tenemos un problema muy grave y muy inminente.

Los críticos del IPCC suelen decir que esa idea de que los modelos se basan en leyes conocidas de la física es una broma grotesca. Que a esas leyes les añaden unos “ajustes” sacados de la gorra, y solo con los ajustes ocurre el achicharramiento. Y que, además, es mentira que reproducen bien el clima conocido. Mentira, tanto con, como sin el efecto del CO2.

Para el lego la cuestión es difícil. No puede coger el código de un modelo y ponerse a ver lo que hace. Hay que saber de demasiadas cosas. Aunque sí puede ver los resultados, y juzgar por sí mismo.

En el mar:

temperatura-global-mar-abril-2014

 

Y en el aire:

spencer-modelos-realidad

 

Nótese que en estos gráficos, la parte predictiva (no conocida por los modelistas) solo empieza hacia el año 2.000.

Para ver que van muy mal basta un vistazo. Pero entender que son conceptualmente aberrantes (como herramientas de predicción) es más complicado. Lo que traigo hoy son dos perlas que ayudan mucho en ese aspecto. El más rápido es un vídeo de un modelista y matemático. Chris Essex. Además es muy bueno como conferenciante.

 

Lleva más tiempo digerir esta entrada en WUWT, pero es excelente. Un comentario de Robert Brown elevado a entrada por Watts. Y Brown está tocado con la capacidad de escribir muy bien. Merece la pena leer, además, los comentarios siguientes del propio Brown en la conversación. Y, al menos, los de Roy Spencer y Willis Eschenbach. Dice justamente las mismas cosas que Essex en el vídeo, pero con más detalle y profundidad. Y Brown no conocía el vídeo de Essex – ni a la persona.

Y aunque es un poco repetición, conviene recordar esto. Hay muchos matemáticos entre los más escépticos del cuento del Calentamiento Global Acojonante. Fundamentalmente de tres campos:

  1. Econometras (análisis de series temporales), que dicen que estadísticamente no se ve el CO2 en los datos que hay del clima.
  2. Modelistas computacionales, que dicen que el cuento (de los modelos) no está basado en “leyes físicas” ni de broma. Ni pueden predecir nada.
  3. Estudiosos del caos, que dicen que ni siquiera existe la herramienta matemática teorica para digerir el problema del clima. (Essex también lo apunta en su conferencia).

Las dos perlas de hoy afectan al punto 2. Un buen ejemplo del 3 sería esta entrada, ya clásica, en el blog de Judith Curry:

Y un ejemplo del punto 1, muy reciente, este:

Roy Spencer, que mide la temperatura global con satélites en el equipo UAH, hizo hace unos días una lista de los argumentos escépticos (anti teoría IPCC) que no se sostienen. Una forma de quitarle el barro al campo.

Y, a petición del respetable, añadió los argumentos que cree buenos. Siempre en su línea de gran capacidad de hablar claro, y para todo el mundo.

En realidad pone once.

1) Falta de calentamiento reciente. Si la ciencia del calentamiento global está tan “establecida”, por qué paró el calentamiento global hace más de 15 años (en la mayor parte de los registros), en contra de todas las predicciones del “consenso”.

2) ¿Natural, o de origen humano? Si no sabemos cuánto del calentamiento de plazo largo (digamos 50 años) es natural, cómo podemos saber cuánto es no-natural?

3) Política y creencias del IPCC. ¿Por qué hace falta una organización política (el IPCC) para que nos digan lo que “creen” los científicos? ¿Y desde cuándo las creencias se convierten en pruebas? ¿Y desde cuándo se determina la verdad científica con votaciones … especialmente si a los que se les permite votar son del Partido de Creyentes del Calentamiento Global?

4) Los modelos climáticos no aciertan ni siquiera el pasado.  Cómo pueden fallar los modelistas del clima, que ya saben la respuesta, equivocarse al explicar la falta significativa de calentamiento en los últimos más de 30 años. En otras palabras, ¿cómo se puede meter la pata con el pasado?

5) … Pero deberíamos creer en los modelos climáticos? ¿Por qué debemos de creer en las predicciones de los modelos, si son incapaces de explicar el pasado?

6) Los modelistas mienten sobre su “fisica”. ¿Por qué insisten los modelistas en que sus modelos se basan en física establecida, pero ocultan el hecho de que el fuerte calentamiento que producen sus modelos se basan realmente en muy inciertos ajustes amañados?

7) ¿Es siquiera malo el calentamiento? ¿Quién ha decidido que una pequeño calentamiento es necesariamente algo malo?

8) ¿Es malo el CO2? ¿Cómo ha acabado el CO2, un gas necesario para la vida y solo 4 partes por 10.000 de nuestra atmósfera, siendo etiquetado como un gas peligroso?

9) ¿Parecemos tan estúpidos? ¿Como esperan los científicos que les tomen en serio, cuando su “teoría” se sostiene tanto en inundaciones como en sequías, o falta como exceso de nieve?

10) Pseudo-explicaciones selectivas. ¿Cómo pueden sostener que el Período Cálido Medieval (que duró cientos de años) solo fue un accidente local … y asegurar que una sola ola de calor en el verano europeo (2003) tiene significación global?

11) (de regalo) ¿Cuánto es de verdad el calentamiento? ¿Cómo es que  cada modificación / ajuste de los datos globales de los termómetros conduce sienpre a mayor calentamiento? ¿Cuál es la probabilidad de eso? O siempre una mayor temperatura presente, o una menor temperatura pasada, ambos conducen a un mayor calentamiento. Y ninguno de los ajustes quitan el efecto gradual del calentamiento urbano alrededor de los termómetros, que probablemente existe en virtualmente todos ellos, porque nadie sabe un sistema bueno para hacerlo.

Yo añadiría otra:

¿Por qué no avanza la calentología, a pesar de tener una cantidad ingente de datos nuevos? El rango de incertidumbre sigue exactamente igual que cuando nació el alarmismo climático, hace 34 años. Dijeron que necesitaban más datos, y mejores, y mayor capacidad de computación. Y los han recibido en cantidades industriales. Muchísimo más de lo que esperaban. Pero siguen exactamente igual que al principio.

El gráfico, de Nir Shaviv [-->], expresa el rango del calentamiento que predice la teoría por doblar la cantidad de CO2 en la atmósfera.

nir-shaviv-first-impressions

En palabras de Shaviv:

I think the real reason why there is no improvement in the understanding of climate sensitivity is the following. If you have a theory which is correct, then as progressively more data comes in, the agreement becomes better. Sure, occasionally some tweaks have to be made, but overall there is an improved agreement.  However, if the basic premises of a theory are wrong, then there is no improved agreement as more data is collected. In fact, it is usually the opposite that takes place, the disagreement increases. In other words, the above behavior reflects the fact that the IPCC and alike are captives of a wrong conception.

En otras palabras. No es que sean incompetentes. No pueden serlo todos. Se trata de un error de partida.

Nota:

Todas las preguntas / pegas de Spencer tienen respuesta por parte de los alarmistas. Pero es fácil observar que la pregunta es muy clara, y la respuesta muy muy oscura. Porque siempre es gimnasia verbal hecha con humo.

Insisto. Todo es mucho más fácil. Cuando seas capaz de predecir el comportamiento del sistema, será muy probable que comprendas cómo funciona. Mientras tanto, no. Y la medida de la capacidad de predicción es la medida del conocimiento.

spencer-modelos-realidad

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