algoreros


its-no-warming-its-dyingSe trata de unas chapas [-->] creadas por Milton Glaser. Conocido sobre todo por el genial NY. El autor no quiere explicar gran cosa. Por un motivo muy respetable: Si hay que explicarlo, no se entiende. Y mi problema es que no lo he entendido, y he tenido que rastrear la internet para enterarme de qué quiere decirnos.

La esfera representa la tierra, eso lo he entendido bien. El verde, luminoso, la vida. También lo he entendido. Y el negro, sin luz, la desaparición de la vida. Vale, todo claro. Pero, si olvidamos el detalle de que la vida no está desapareciendo, ni de broma, y aceptamos unicornios azules como animal de compañía, ¿cuál es el problema que señala? O, ¿por qué está desapareciendo la vida? ¿Por el calentamiento global? ¿Por la contaminación?

El negro y la falta de luz me sugieren de inmediato el hollín en el aire, o vertidos de petróleo en el mar. Y por otra parte, todo al arte gráfico del “calentamiento global” había respresentado hasta ahora el “problema” con colores cálidos y luminosos. Rojo, naranja, amarillo, lo más brillantes posibles. Si a eso añadimos el lema It´s not warming, its dying, ¿qué quiere decir?

- Que el problema no es el calentamiento, sino la contaminación. Y que nos estamos distrayendo con lo que no es.

- Que el problema sí es el calentamiento, pero que aunque no se note quiere decir muerte.

Llamadme subni, pero no sabía a qué carta quedarme. Incluso pensaba en la posibilidad de que fuera una ironía, y que el mensaje real, sin ironía, fuera ..

its-not-warming-its-bullshit

Después de todo, cualquier persona medianamente informada sabe que la tierra se está reverdeciendo (más vida). Hay muchos ejemplos. Este es de 2013. Clic para fuente.

global-greening-randallPero sí; soy subni. Con esta gente no se pueden hacer operaciones racionales. Hay que juzgar intenciones, y tirar de mitología. Glaser es “de los nuestros”. De “los buenos”, vaya. El mensaje tiene que ser pesimista si menciona la tierra, y por completo independiente de los datos. Y si ha decidido cambiar los colores habituales para indicar “calentamiento”, pasando del rojo al negro, solo es una sutil sugestión para que no se te ocurra mirar el termómetro. Eso son datos, y lo que tienes que atender es el mensaje. El mensaje de “los buenos” del cuento.

Así que aquí lo dejo explicado, para que otros torpes -como yo- no tengan que perder el tiempo buscando mucho. It´s not warming, its dying, quiere decir: No mires el termómetro, ya estás muerto. Y luego llega Plaza, cabrón, con lo de Eppur si muove.

Los del estudio anterior eran asutralianos; los de este son chinos. Usa un índice diferente (LAI – Leaf Area Index), pero el resultado es el mismo. LAI = La mitad del total de follaje por unidad de superficie terrestre. Los colore están invertidos (rojo para más vegetación). También clic para fuente.

lai-liu

Results show that, over the past 26 years, LAI has generally increased at a rate of 0.0013 per year around the globe.

Resumiendo:

its-not-warming-its-bullshit

Un nuevo estudio sobre el consenso del alarmismo climático. Supuestamente para afirmarlo. En mi opinión, consigue justamente lo contrario. Pero da unas cifras que se corresponden con lo que esperas si has seguido la discusión del “calentamiento global” con alguna atención durante estos años.

Se supone que lo han hecho preguntando directamente a los científicos del clima. Y los dividen según su grado de “experticidad”.

Por ir al grano rápido:

Los más expertos (estudian directamente el problema de la atribución del calentamiento a sus causas). 175 de 1868 (verde en el cuadro):

  • Con “el consenso”: 74%
  • Con “el disenso”: 26%

Contando todos los consultados (1868):

  • Con “el consenso”: 66%
  • Con “el disenso”: 34%

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Es un asunto bastante bizantino e idiota, pero va así. La payasada de la que salió lo del 97% de consenso, definía “consenso” como apoyo a la afirmación principal y más conocida del IPCC: La mayor parte (más del 50%) del calentamiento observado desde 1950 se debe a nuestras emisiones de gases invernadero. De su trabajo no se desprendía ni de coña un 97% de apoyo a esa idea. Bueno, no se desprendía ni eso, ni ninguna otra cosa. Porque era una payasada de trabajo. Ver, por ejemplo.

Este de Verheggen et al parece de más fuste. A primera vista; no he examinado todavía de dónde sale su universo, ni el detalle de cómo lo han hecho. Pero al menos han debido preguntar directamente a científicos, en vez de poner a juzgar los “abstracts” de miles de trabajos a una pandilla de activistas climáticos. Y de sus cifras se desprende lo que a mi me parece un marcado no consenso, por muy fuerte mayoría que sea. Porque el resultado es:

Un tercio de los científicos del clima no apoyan el mensaje principal del IPCC . Un cuarto entre los especialistas de la “atribución”.

¿Eso es un “consenso”? En una rama de la ciencia en la que les insultan y acosan por disentir, y su trabajo peligra, este resultado me parece un disenso sencillamente heroico.

Lo que venden los autores del trabajo es que cuanta mayor “experticidad” entre los científicos del clima, mayor acuerdo con el IPCC. Después de todo son alarmistas. Aunque muy inteligentes no parecen, porque miden la “experticidad” basándose en el número de publicaciones y en la participación en el IPCC. Cuando todo el mundo sabe que estar “con el consenso” es un factor determinante para publicar mucho, y para trabajar con el IPCC.

Este otro cuadro da unas cifras que parecen diferentes. Por ejemplo, da 83% de consenso en vez de un 66%. Pero es una sutileza de las que suele gastar el IPCC. En vez de referirse a que las emisiones invernadero sean causa de más de la mitad del calentamiento, la pregunta es si son la “causa dominante”. Y se puede ser “causa dominante”, sin ser causa del 50%. Por ejemplo, si hay más de dos causas y se reparten -tipo- 50, 30 y 20 por ciento. Y hay muchas más de tres. O sea, la pregunta es intrascendente de cara a un “consenso” definido como se ha definido.

verheggen-2014.fig3

Hay otro cuadro que en realidad tiene más interés; es menos bizantino. Pero no cambia las cosas. La opinión de estos científicos sobre la “sensibilidad climática”. Al final, el efecto que puede causar el CO2 que emitimos. Un 37% responde que es una sensibilidad baja (apuntando a un no-problema). No lo ponen en el estudio, hay que sacarlo del gráfico. En esta respuesta participan 905, no los 1868.

verheggen-2014-fig8En mi opinión, en vez de exponer un consenso que no existe, lo que han hecho es medir el disenso. Y dependiendo dónde / cómo lo midan, resulta un 37%, un 34%,  o un 26% de disenso. Yo no hubiera esperado más, la verdad. Me parece un muy buen disenso, teniendo en cuenta lo que ladran jetas como Obama. Le corregimos el “tuit” famoso:

obama-twitter-consenso-corregido

Nota: hay que tener en cuenta algo muy importante, que la mayor parte de la gente tiende a olvidar. Ciencia no es la opinión de científicos, porque ciencia no es opinión. Por ejemplo, Wikipedia, sin ir más lejos. Pongo la versión en inglés porque la española es más posmoderna, como más zapatera.

Science (from Latin scientia, meaning “knowledge”) is a systematic enterprise that builds and organizes knowledge in the form of testable explanations and predictions about the universe

Fuentes.

La publicación.

En el blog de Verheggen:

Para la gente a la que le gusta medir las cosas, en vez de dejarse arrastrar por la palabrería y la imaginación barata, el Calentamiento Global Acojonante se está mostrando como uno de los grandes coñazos de la historia de la humanidad. Iba a decir de la ciencia, pero no parece muy serio decir eso. Vaya, que hablamos de un problema tan esquivo que no hay forma de tomarle la medida en ningún sitio.

- La temperatura global media de superficie sigue estancada, y el calentamiento no se puede distinguir estadísticamente de cero desde hace 17 años.

- El nivel del mar asciende, sí. Pero con la misma parsimonia que lo viene haciendo desde hacia 1.850. Cuando se acabó lo que llaman “Pequeña Edad de Hielo”, probablemente la temperatura de la tierra más baja de nuestra época geológica (Holoceno). Mucho mucho antes, por cierto, de que emitiéramos CO2 en cantidades dignas de mención.

- El hielo marino lleva como año y medio (un poco) por encima de la cifra media desde 1979. Desde que lo podemos medir con satélites.

¿Cuál es la gracia de un problema que no se ve, y no se mide? ¡Ah, pero nos queda el Ártico! Esa banquisa de hielo del polo norte que -dicen- se encuentra inmersa en una “espiral de muerte”. Es verdad que habían dicho que iba a desaparecer, durante el verano, para 2012; y no ocurrió ni de lejos. Pero siempre queda la esperanza de que puede desaparecer en cualquier momento. Por eso se trata de la medición del gran morbo; la gran esperanza blanca de cada verano.

Nota: Tampoco hay grandes motivos para pensar que sea un drama la desaparición -o casi- de ese hielo durante unas semanas todos los años. Sabemos que ocurría hace unos 6.000 años, probablemente durante unos cientos de años, y sabemos que eso no produjo descarrilamiento alguno. Pero, ¡joé!, con algo hay que seguirles el juego. ¿No? ;)

Por eso estamos ya preparados, con nuestra silla y nuestros prismáticos de observación. Atentos a la “espiral de muerte”. ¿Ocurrirá, no ocurrirá? ¿Qué camino lleva? ¿Quién va ganando la carrera? Y es a partir de esta fecha en la que se empiezan a notar cosas. Aunque todavía no se puede asegurar nada.

En mi opinión, el gráfico más claro de ver es este de la Universidad Illinois (Cryosphere Today). Clic para original y más grande. Se muestran todos los años desde que se mide con satélites (1979).

hielo-artico-10-agosto-2014

La pinta no es muy buena para la espiral de muerte, pero la esperanza es lo último que se pierde. Dicen. Que debe significar que antes pierdes la apuesta, el dinero, la vergüenza, y la credibilidad.

Si miramos el dato en la media del mes de agosto de cada año, usando para 2014 la media del primer tercio del mes que ya se ha cumplido, quedaría así.

la-carrera-del-hielo-10-ago-2014

Que a mi no me dice mucho, la verdad. Está disminuyendo con claridad, pero no hay forma de saber si los últimos años sugieren un punto de inflexión, o no.

Si hacemos lo mismo con la media de los septiembres (la mínima del año), el intríngulis es el mismo.

la-carrera-del-hielo-septiembre

Por eso digo que aquí hay morbo y apuesta. Si este año acaba parecido al año pasado, se podrá decir de todo. ¡Gran recuperación del hielo en el Ártico, que lleva ocho años sin descender! ¡Sigue la espiral del muerte del hielo del Ártico! ¡Salvemos el Ártico! ¡Nada nuevo bajo el sol! ¡El mundo se acaba! Y así.

Estad atentos, porque os lo contaremos.

Lo que intentaremos no contar es la película completa. O sea, lo que pasa si miramos los dos polos. Global. Porque en ese dato la espiral de muerte parece haber perdido hasta la esperanza.

la-carrera-del-hielo-global-agosto-2014

 

Los defensores del IPCC (ya se sabe, la alarma del clima y eso) tienen, entre sus muchos trucos, uno muy llamativo. Por ejemplo, si uno señala que los modelos climáticos en los que se basa la alarma llevan unas predicciones que van de culo, y que siempre se ha entendido que unas malas predicciones implican una mala teoría o modelo, los carbono-maníacos contestan diciendo que el IPCC no hace “predicciones”, sino “proyecciones”. ¿Mande?

La gente normal entiende por “proyección” una predicción condicional. Por ejemplo, si para tal futuro (tantos años) han ocurrido tales emisiones de gases CO2 (tantas toneladas), entonces la temperatura media global habrá subido tantas décimas de grado. Hasta el que asó la manteca se da cuenta de que eso es una predicción como la copa de un pino. Todo lo condicional que usted quiera, pero ni un ápice menos predicción. Si la condición (x toneladas de CO2) se cumple, y la temperatura (x décimas de grado) no se cumple, es una predicción fallida. Punto.

Lo explica el estadístico Matt Briggs, en un resumen de una presentación suya para la AGU.

Por supuesto, un “escenario” no es más que un conjunto de condiciones determinadas.

Ejemplo. Modelos de un “escenario” IPCC concreto (RCP 8.5) cuyas condiciones (emisiones) se han cumplido hasta el momento, y la realidad. Raya roja: media de los modelos de temperatura de cinco años. Rayas azul y verde: Media de las observaciones (satélites y globos sonda) de temperatura de cinco años. Cada punto es una media móvil de cinco años.

models-datasets-christy

Si queremos ver todos los modelos citados, en vez de su promedio, es esto:

http://plazamoyua.files.wordpress.com/2013/06/spencer-christy-modelos-realidad.png?w=510&h=338

Se trata del aire en altura en los trópicos. Le llaman el “tropical hot spot”. Es una característica esencial de los modelos, porque nace de la amplificación que hacen los modelos del pequeño calentamiento que produce directamente el CO2. Esa es la tesis del IPCC. No que el CO2 calienta algo. Eso lo acepta todo el mundo, y no le preocupa a nadie. La “gracia” del IPCC es que el sistema climático amplifica es calentamiento del CO2. Pero, a lo que se ve, es el sistema climático de los modelos, y no el de la tierra, el que hace tal cosa. Los modelos, ahí, en el sitio clave, se calientan tres veces más que la realidad. En lo que conocemos la realidad.

Predicción / projección / escenario fallidos; mala teoría. ¿Fácil, no?

Pues no tanto. He estado buscando literatura sobre la jerga y gimnasia IPCC acerca su la diferencia entre predicciones y predicciones. Y se las trae. Agárrate, que vienen curvas.

Projections of future climate change are not like weather forecasts. It is not possible to make deterministic, definitive predictions of how climate will evolve over the next century and beyond as it is with short- term weather forecasts. It is not even possible to make projections of the frequency of occurrence of all possible outcomes in the way that it might be possible with a calibrated probabilistic medium-range weather forecast. Projections of climate change are uncertain, first because they are dependent primarily on scenarios of future anthropogenic and natural forcings that are uncertain, second because of incomplete understanding and imprecise models of the climate system and finally because of the existence of internal climate variability. The term climate projection tacitly implies these uncertainties and dependencies. Nevertheless, as greenhouse gas (GHG) concentrations continue to rise, we expect to see future changes to the climate system that are greater than those already observed and attributed to human activties. It is possible to understand future climate change using models and to use models to characterize outcomes and uncertainties under specific assumptions about future forcing scenarios.

Traducido: las proyecciones IPPC no son predicciones, porque:

  1. Porque son condicionales a unos escenarios (ya hemos visto que eso es una idiotez).
  2. Por una falta de conocimiento del sistema climático, y por la imprecisón de los modelos.
  3. Porque existe la variablilidad natural.

¿Conclusión? La conclusión imaginaria del IPCC es esta. Con un par:

En todo caso, según aumente el CO2, esperamos ver futuros cambios en el sistema climático que serán mayores que los observados hasta ahora, y que son atribuidos a las actividades humanas.

La conclusión racional, son dos:

1) Si conocieran la variabilidad natural, la podrían predecir. Tal vez no la fase exacta en un subibaja, pero sí su media en el tiempo, en x décadas. Y podrían predecir: Dentro de X décadas, la tasa media de calentamiento será tanta. Pero dicen que no pueden predecir, entre otras cosas por la variabilidad natural. Luego no conocen su cantidad. Y si no conocen su cantidad, por definición no pueden hacer atribución ninguna (causa natural / causa humana) sobre el calentamiento observado. O sea, el “son atribuidos”, es un cuento. Quiere decir que “son atribuidos”, sin el conocimiento suficiente para atribuir nada. Son atribuidos mediante la falacia: no se nos ocure nada mejor. No se os ocurrirá nada mejor, pero si la no-predicción falla como falla, la ocurrencia es mala.

2) Si le llaman “proyección” a una “suposición; imaginación; esperanza; creencia; opinión” (expect), es obvio que su “proyección” no es una preddicción. Pero por el mismo motivo, es obvio que no hablamos de algo “basado en las leyes de la física”, sino en una especulación calenturienta.

Resumen:

¿Son predicciones las proyecciones del IPCC? No; tiene razón el IPCC. Sus proyecciones no son predicciones ni de broma. Tampoco son lo que el resto de la humanidad entiende por una “proyección”. Son lo que el resto de la humanidad entiende como charlatanería. Todo lo “experta” que se quiera, pero nada más que palabrería.

Si hicieran predicciones o proyecciones en -el sentido habitual del término- sabríamos que plantean algo en serio. Que puede ser acertado o erróneo, y se verá en función del acierto de las predicciones. Lo que se venía llamando ciencia hasta ahora. Pero si no pueden hacer predicciones, por falta de conocimiento del sistema, y por no saber lo que varía naturalmente, no pueden, ni meternos miedo con ese “conocimiento”, ni decirnos cuánta parte del calentamiento observado hasta ahora es “antropogénica”.

El sistema climático es muy complicado de entender. No hay duda. La jerga de IPCC, en cambio, sólo necesita un poco de atención. En mi libro se llama cuento.

Añadido. Dibujo para la discusión posterior.

elipticus-y-el-futuro

Y es mucho peor que una lección sobre psicología social. Es una lección sobre ciencia … ¡y sobre simplemente civilización! Y José Duarte lo clava.  No se puede preteder hacer ciencia con una conducta que resulta impresentable incluso fuera de ella.

Si vamos a tener una civilización, si vamos a tener ciencia, algunas cosas tienen que ser no-politizadas, hay que aplicar a todo el mundo algunas reglas básicas.

La entrada, y un párrafo de ejemplo:

Dios. Esto es una broma. Una broma triste y ridícula. Y es exactamente lo que esperarías de calificadores (raters) que son activistas políticos en el asunto en cuestión. ¿Quién en su sano juicio usaría a activistas políticos del clima como juzgadores en un informe serio sobre el consenso? Es tal chifladura que todavía me cuesta creer que ha pasado; que el famoso estudio del 97% sea una pandilla de activistas clasificando estudios científicos. He llamado a la revista – Environmental Research Letters – para que lo retracten. Estoy profundamente confundido por cómo ha pasado. Si esto es lo que estamos haciendo, debríamos parar e irnos a casa — no podemos fiernos de revistas y organizaciones científicas en esta materia si van a hacer trampas como esta.

Duarte declara que no se siente ni remotamente cercano a la posición de los escépticos del IPCC. Ni a los más moderados entre ellos. Pero tiene la decencia intelectual de llamarle payasada a la payasada.

En realidad el estudio es una payasada por muchos más motivos. El principal, que la mayor parte de los resultados daban lo que llaman en el estudio “implicit endorsement”. Algo en si mismo falso. No puede existir un “apoyo implicito” (a la tesis principal del IPCC); eso se llama “asunción”. Algo de lo que partes o das por supuesto, sin estudiarlo directamente. De una asunción no puedes crear un “acuerdo”, o un “coincidir en”. Pero si le llamas “apoyo implícito”, entonces ya les das pie a los políticos para que digan lo que no es cierto:

 

Los estudios que tratan de la “atribución”, los que miran directamente la cuestión de cuánto del calentamiento observado puede deberse al hombre, son unas pocas docenas. Y no el millar de docenas que usa el estudio-payasada del 97%. No tengo ni dea de qué porcentaje de ellos apoyan o rechazan la idea del IPCC de que al menos la mitad del calentamiento por causa del hombre. Y a menudo son contradictorios entre sí. Pero ni siquiera es importante el porcentaje de apoyo, porque si la mitad, o incluso todo el calentamiento observado se debiera a nuestra actividad, eso no demostraría que tengamos un problema. Hacen falta más elementos, que nadie sabe si se dan.

Pero esa es otra cuestión. Lo importante es la claridad de Duarte, cuya lectura recomiendo. Y los comentarios que cuelgan de la entrada, con la gimnasia habitual de los activistas de siempre.

Manda cojones que las ciencias sociales le den lecciones de ciencia a una rama de conocimientos -imaginariamente- sobre física. Y sobre credibilidad. Porque mientras la élite de la carbono-manía siga apoyando payasadas como el 97% de consenso, o los palos de hockey, o los innumerables sin precedentes (no hay ni uno), o los tricks to hide the decline, no pueden esperar ninguna confianza de alguien que no esté politizado en su misma línea, o no tenga el cerebro atascado. Que vienen a ser lo mismo, politización y atasco cerebral.

Mi impresión, mi apuesta casi, es que si José (Joe para los amigos) sigue indagando, sufrirá un proceso similar al de Judith Curry. Que también partía de los mismos presupuestos, y la misma decencia intelectual, y desde 2008 ha ido derivando hacia lo que Joe considera una posición “escéptica”.

Ah, me olvidaba. Duarte también tiene unos repasos al chiflado de Lewandowsky. El que dice que los críticos del IPCC se creen todas las conspiraciones más estrafalarias. No los he leído todavía, pero prometen.

Los niños deben de tener dificultades para cuantificar. Algo así como los patos, que solo saben contar hasta tres. Uno, dos, y muchos. Por eso a los niños se les explica las cosas en términos absolutos. Sí / No. Por ejemplo, limpio / sucio; kosher / no-kosher; etc. Si no saben cuantificar, que es lo mismo que no tener perspectiva, no se les puede explicar el mundo al modo que lo hacía la ciencia antes de hacerse posmoderna. Con aquellas máximas tan prudentes, del tipo de -no hay venenos; hay dosis- o de -no existe “limpio”, solo hay nivel tolerable de mierda-. Todos hemos tenido que recurrir al -niño, caca-.

Pero esa visión del mundo para niños tiene dos versiones completamente funcionales en el mundo de los (supuestos) adultos. La religión, y la ideología. Pecado, facha, etc. Donde a los niños supuestamente adultos no se les explica que hay prácticas de riesgo estadístico, que generalizadas conducirían al desastre, sino algo llamado “el mal”, que es absoluto e independiente de dosis o circunstancia. Cosa de no tener que pensar, ni medir.

Hasta hace unas décadas, cuando una versión de la ciencia (la ciencia posmoderna) ingresó en la categoría de los cuentos para niños. Y es por eso por lo que solemos cometer el error de llamar religión, por ejemplo a la carbono-manía. Los calentólogos del fin del mundo por achicharramiento global.

El esquema es claro, y es igual de cuento para niños que la religión o la ideología. Pero es otra cosa.

- El CO2 contribuye a hacer la tierra más caliente.

- Estamos aumentando el CO2.

- Luego producimos calentamiento.

Sí, querido carbono-maníaco. Pero, ¿cuanto calentamiento?

Y no lo entienden. No entienden la relevancia vital de la pregunta. O es pecado, o no es — en el mundo de los niños. Y ahí se produce una desconexión insuperable. El adulto no entiende que haya que explicar una pregunta así. Y no la explica. Y el niño no entiende la pregunta, puesto que calentamiento es pecado. La “metáfora del pedo” está pensada para evitar esa desconexión. Para que lo entienda hasta un niño.

- Tirarse pedos es muy malo. Niño, caca.

Depende. Es muy distinto tirarse un pedo en el aula, durante la clase de matemáticas, que hacerlo cuando estás dando un paseo, sólo, por el monte. Dosis, contexto, etc. Hacer del asunto algo absoluto puede conducir a serios problemas físicos.

Queda en manos del sorprendido lector buscar otros casos de utilidad para la metáfora del pedo. Los hay a patadas. Pero, siguiendo la misma línea de pensamiento, se sugiere que ni siquiera esta meáfora conviene tomarla en grado absoluto, sin contemplar la cantidad de enemigos que es capaz de producir. Porque los niños suelen decir que quieren hacerse mayores, pero casi nunca es verdad.

metafora-del-pedo

A veces le echamos un ojo a la cuestión de lo poco global que es este “calentamiento global” que no nos deja dormir. Hace tiempo habíamos visto estos dos gráficos que creo que lo ilustran bien. Tanto estos dos ya vistos, como los nuevos, están basados en datos UAH de satélites NASA [-->]. En los nuevos se han excluido las regiones polares, porque el hielo puede complicar las cosas — y tampoco son una superficie muy grande.

calentamiento-no-global-latitudes

calentamiento-no-global-reparto

 

Puesto así mismo, da la impresión de un gradiente norte / sur. Y eso se puede (y se suele) explicar con la proporción tierra / mar, mucho mayor en el norte.  Con una disminución muy regular entre 60N y 60S.

calentamiento-no-tan-global-fraccion-continental-oceano-por-latitud

La idea sería que el calentamiento (por el CO2,) es  bastante similar en todas partes, pero donde hay más mar se ve disminuido porque el mar es un regulador térmico. Puede acumular mucho calor sin subir tanto su temperatura.

Lo que pasa es que en los datos no se ve esa relación tan lineal entre proporción mar / tierra y calentamiento.

calentamiento-no-tan-global-uah-entre-latitudes-medias

Puede que haya relación, sin duda. Pero también tiene que haber algo más.

Se puede poner en un mapamundi, pero no sé si se verá gran cosa:

calentamiento-no-tan-global-latitudes-tierra-mar

Una curiosidad puede ser ver la relación, en cada parte, del calentamiento del mar y de la tierra (ambos medidos por la temperatura del aire que está bastante por encima de ellos -UAH tlt-). O sea, calentamiento del mar partido por calentamiento de tierra. Por ver si varía, y cómo.

calentamiento-no-tan-global-deltas-mar-tierra-por-latitudes

Curioso, misma proporción en el norte y en el sur fuera de los trópicos, y muy distinta en los trópicos. (Nota, se excluyen las regiones polares, para evitar gracias con el hielo). Fuera de los trópicos el mar se calienta el 90% de lo que se calienta la tierra. Y da la mismo que haya mucha proporción de mar, o poca. En los trópicos, sólo el 45%.

Lo que parece apuntar a algo que suele decir Graeme Stephens (el mayor experto en nubes). Que esa idea obsesiva de una “sensibilidad climática”, expresada en una cifra global, no tiene sentido. Que tiene que ser muy distinta en los trópicos que fuera.

Otro dato que puede ser interesante, de una serie diferente. La superficie del mar (no el aire por encima a cierta altura). NOAA (Reynolds OIv2) [-->]. Calentamiento por franjas de 20º de latitud, entre 60N y 60S. La raya horizontal representa la media global.

calentamiento-no-tan-global-mar-por-latitudes

El típico modelo climático carbono-maníaco sí parece seguir una relación más o menos lineal con la proporción de superficie  mar / tierra, según latitudes.

calentamiento-no-tan-global-modelo-noaa

¿Y cuál es la idea?

Ninguna; solo es curioso. O tal vez un sistema auto-regulado en los trópicos. O auto-regulado a partir de cierta temperatura, que (ahora) sólo se da en los trópicos. Y unos océanos que reparten calor desde los trópicos, pero sobre todo hacia el norte. Que no es una idea nada nueva [-->].

Pillo de WUWT [-->], con mucha rabia. Porque lo tenía en el buzón desde hace nueve horas, y no había mirado todavía el contenido de la última de Science.

ciencia-calentamiento-global-descubre-a-darwin

En 1842, Darwin propuso el único modelo funcional que ha habido sobre la formación y dinámica de las islas coralinas. Todas esas “naciones islas” del Pacífico que dicen que se van a hundir por el calentamiento global y la subida del nivel del mar. Que dicen … los que no han leído a Darwin. Ni siquiera han mirado sus dibujitos.

http://atolones.loiscareaga.net/darwins_reef.jpg

 

El coral es sobre lo que están las palmeras en “barrier reef” y en “atoll”, dentro de ese grabado de Darwin. Y están exactamente en el nivel del mar. ¿Por qué? Miremos los hechos que conocía Darwin, y que confirmó en su viaje con el Beagle.

- Todos los arrecifes de coral están a ras del nivel del mar. No están ni a cinco metros por debajo, ni a cinco por encima. Están en el nivel medio exacto del mar.

- Las islas coralinas no son más que coral, al que se le ha acumulado arena y alguna vegetación por encima.

- El nivel del mar varía más de 100 metros entre el período de glaciación y el período interglacial.

¿Conclusión? Es un sistema dinámico, donde el nivel del mar marca la altura de las islas sobre el fondo marino. Si el nivel del mar gana altura sobre el fondo, las islas también. Presumiblemente lo contrario -en la fase de descenso- será cierto también. Pero eso no lo hemos observado, porque nos ha tocado vivir en la de ascenso. Creo que la imagen es de Wikipedia. En todo caso es la “clásica”.

holocene-sea-level-rise-graph

En 1952 se llevaron a cabo perforaciones en Bikini y en Eniwetok, y se reconoció la validez del modelo de Darwin. El coral había ido creciendo, y la isla ascendiendo, según subía el nivel del mar tras la glaciación, y según se hundía el volcán (por su propio peso) sobre el que se aguanta.

Atoll-Diagram-Eniwetok

Conocido teóricamente (Darwin 1842) y experimentalmente (Dana 1952) cómo funciona el sistema dinámico, al los chicos del calentamiento global solo les podía quedar una duda. ¿Se puede esperar una subida del nivel del mar más veloz de lo que es capaz de seguir el coral? Sería la única forma de hundir esas islas del Pacífico que quieren hundir. Y medir eso no es algo muy difícil.

Pero la ciencia del calentamiento global no es muy proclive a las mediciones. Sobre todo, no es nada partidaria de darle mayor importancia a las mediciones que a las ideas. Y llevan 30 años machacando con los “refugiados climáticos” de las islas del Pacífico en un futuro imaginario. A pesar de los estudios que decían exactamente lo contrario:

For years, people have warned that the smallest nations on the planet – island states that barely rise out of the ocean – face being wiped off the map by rising sea levels. Now the first analysis of the data broadly suggests the opposite: most have remained stable over the last 60 years, while some have even grown. [New Scientist -->]

Y ahora, ¡tachán!, descubren a Darwin.

… recent geologic studies suggest that the coral reefs supporting sandy atoll islands will grow and rise in tandem with the sea.

Kench notes that reefs can grow 10 to 15 mill imeters a year—faster than the sea-level rise expected to occur later this century. “As long as the reef is healthy and generates an abundant supply of sand, there’s no reason a reef island can’t grow and keep up,” he argues.

Supongo que la velocidad de crecimiento del coral la puede medir cualquier fulano en un acuario casero. Y creo recordar que se ha hecho mil veces, pero no lo voy a buscar. En todo caso, lo importante aquí es que los carbonofóbicos ya saben -ahora- lo que sabía Darwin en 1842, y comprobó Dana en 1952.

¿Cuánto tiempo os lo lleva diciendo vuestro humilde corresponsal?

¿Cuántas veces os lo han contado El Mundo o El País? ¿Y el IPCC? Pues seguiremos insistiendo, hasta que se enteren. Igual dentro de unos cuantos lustros más …

Fuente noticia, WUWT:

Le telebasura debería de estar prohibida antes de los 16. O al menos, digamos “mal vista” — para no prohibir. No sé, como quien mira mal a un padre maltratador.

- ¿Cómo, que el padre de tu amigo Jaimito le enchufa a la telebasura? ¡Uuuuj!

Claro que se podría alegar que, por el mismo camino, también debería de estar “mal vista” la educación proporcionada por el estado. Sin embargo, no deja de ser más fácil sugerirle a un niño que los profesores son mayormente asnos, y están engañados, que hacer lo mismo con los dibujos animados. Son mucho menos sutiles los profes. No hay color. Y además, al estar delante se les puede hacer la pregunta que provoca el carraspeo nervioso automático. Ningún niño pierde esa señal. Sólo hace falta proporcionarle las pistas que conducen a la pregunta maldita.

Así que ojo. Viene Weather Boy!

weather-boy

Un tebeo telebasura dirigido a ayudar a los niños a “ver” los efectos del cambio climático (calentamiento global), de una forma nueva y excitante. ¿Será, por ejemplo, preguntando a la abuelita si en su juventud no hacía calor en verano? ¿Alguna incursión en literatura medieval que relate la colonización de Groenlandia, cuando hace calentamiento global, y la peste negra cuando hay enfriamiento global? ¡No, joé, que hablamos de la telebasura!

“En realidad todos somos responsables, todos nosotros que vivimos en Taiwan o en las otras naciones. Con la tasa a la que la tierra se está calentando, lenta pero sin pausa, década tras década, la gente sabe vagamente que está ocurriendo algo. Y por supuesto, todos se sienten tristes por los osos polares y la pérdida de los glaciares del Himalaya y Groenlandia. Sin embargo, esas situaciones no impactan nuestra vida diaria, así que la gente no siente que es urgente. Pero es urgente. Es por eso por lo que he decidido encontrar la manera de influir en la generación más joven de una forma que les permita ver la situación que van a encontrar las generaciones futuras, y la urgencia del asunto.”

¡Cómo han cambiado las cosas! Cuando yo iba a primaria (y no me dejaban ver dibujos animados) el término “urgente” era estrictamente incompatible con un tiempo que se mide en “generaciones futuras”. El futuro se tenía básicamente como algo que no se conoce. Especialmente en esa escala. Y nos enseñaban a intentar guiarnos por los datos, y no por la propaganda.

Datos:

* Los osos polares no están sufriendo. Ni mucho, ni poco, ni dada. Clic.

poblacion-osos-polares

* Himalaya:

* Y Groenlandia, ayer mismo. Por satélite. Clic.

groenlandia-satelite-julio-2014

Que yo sepa, todavía no se pueden cultivar todas las tierras que cultivavan los vikingos. Tienen “permafrost”.

Así que, querido lector -y padre irresponsable- ya te puedes ir haciendo una idea  de en qué manos dejas el descerebramiento de tu cachorro. A los profes asnos les puedes acojonar con noticias de la felicidad y bienestar de los osos polares en el presente, pero a Weather Boy!, ni de coña.

Antes se medía la cultura según la asimilación de los clásicos, en literatura, arte, filosofía e historia; y la asimilación de lo más señalado del conocimiento científico. Y saber razonar, y exponerlo. Esas cosas. Pero nadie había pensado en la posibilidad de valores negativos para medirlo. Se podía ser culto, o no culto, y todos sus intermedios. Ahora se puede ser, más abajo, anti-culto. Culto, medido en cifras negativas. Que básicamente deben de medir la exposición indefensa a la LOGSE y a la telebasura.

Tiene su paradoja la cosa. El ideal absoluto e incondicionado de la igualdad como el principal objetivo de la educación puede haber conseguido ampliar las diferencias, en lugar de reducirlas. Quien llegaba a la educación sin mucho aporte de casa, podía aprovechar más o menos del sistema educativo, y ese aprovechamiento sería su resultado. Pero no podía salir con menos de lo que había entrado. El mismo paciente, hoy, sin apenas defensas heredadas, es carne de cañón para alcanzar una medida cultural negativa. O sea, para salir peor de lo que entró. Los más privilegiados, con sus defensas, sacarán una cifra positiva. Y la diferencia entre cinco y cero es menor que -por ejemplo- entre cinco y menos dos.

Igual tenemos la generación más preparada de la historia de España … si no nos fijamos en el pequeño simbolito (llamado signo) que precede a la cifra que lo mide.

signoEl desinterés completo de los políticos españoles por los resultados medibles en educación es sencillamente acojonante. Basta ver lo que discuten cuando discuten de educación. Pero es peor cuando discuten los educadores:

Una investigación del Centro de Estudios Andaluces denuncia referencias incompletas a las mujeres y la diversidad de los pueblos y ibéricos en manuales de bachillerato que revelan un “predominio absoluto de la perspectiva político-institucional”. [-->] [-->]

La perspectiva política es  lo que les preocupa. También llamada descerebramiento de criaturas inermes. Y luego pasa lo que pasa.

el-mundo-suiza-ens-roba

Con agradecimiento a Avinareta, por la viñeta.

A menudo me mandan enlaces a artículos de José Mª de la Viña que tocan lo del “calentamiento global”. No sé muy bien si es para que lo conozca, o para que le discuta. Conocer, ya lo conocía, gracias. Y discutirle no tiene sentido en El Confidencial. Viñas se queda en el pdestal, sin bajar a la arena. Y si has puesto datos que refutan lo que dice en un comentario, nunca acusa recibo en los siguientes artículos. O no lee los comentarios, o le da igual ocho que ochenta; el sigue con su mantra. Así que el ejercicio no tiene sentido.

jm-de-la-vina-tiene-un-clima

Pero la gente insiste, y me sigue mandando las cosa de Viña. Como lo de arriba (clic). Algo habrá que hacer. Hacemos.

Nota: Prescindo del problema del ultraliberalismo y otros tontos – para Viña. No es mi problema, ni me importa. Me limitaré a señalar algún mantra manifiestamente falso, y alguna “talentada” de inteligencia manifiestamente sub-óptima.

Niegan cualquier responsabilidad humana por mucho que la ciencia demuestre, por activa y por pasiva, el origen antropogénico del aumento del CO2, que continúa acelerando de manera despiadada la velocidad de cambio del cambio climático, lo cual no es ninguna redundancia.

De hecho no niegan la posibilidad de alguna “responsabilidad humana”, no cuantificable, en algún porcentaje del minúsculo calentamiento de la segunda mitad del siglo XX (en el XXI no hay, de momento). El aumento antropogénico del CO2, bastante demostrado, no demuestra una despiadada aceleración del cambio climático, que simplemente no existe.

El dato más claro, por ser el más largo, es el de Central England Temperature (HadCet –>). Como lo que le interesa a Viña es el cambio, representamos el cambio en las temperaturas en vez de las temperaturas mismas. Cada punto es la regresión lineal (tendencia lineal) de los 30 años anteriores a ese punto.

cet-tendencia-30-anos-hasta-junio-2014

No solo es a serie de temperatura más larga y presumbiblemente de mayor calidad que tenemos. Como refleja básicamente los cambios de temperatura del Atlántico Norte, nos está diciendo lo que ha pasado en la España afectada por el Atlántico. Más o menos toda España. ¿Dónde está la “aceleración despiadada”? En la imaginación de Viñas, porque en la realidad no existe.

¿Quiere mirarlo Viñas con el nivel del mar? Jevrejeva et al 2014 [-->]. Ninguna aceleración (no digamos ya “despiadada”):

jevrejeva-desde-1900

 

¿Se refiere a los “extremos climáticos” que usan ahora – a falta de calentamiento? Es el IPCC el que dice que no hay evidencia de tal cosa:

Pero quien expone esto, o le pregunta a Viña (que nunca contesta) por la evidencia de la que saca una “aceleración despiadada”, o aun siquiera una aceleración del tipo que sea, resulta que es porque padece “la debilidad intelectual de quienes se resisten cerrilmente a pensar”.

Queridos lectores; ¿podéis hacer el favor de intentar empezar a comprender por qué no me molesto nunca en mencionar a un asno de tal calibre? ¿Qué es lo interesante de lo que pueda decir Viña? Mandadme vídeos de Viña bailando la conga. Seguro que es más instructivo.

Para llevar a cabo su política suicida de laissez-faire descerebrado, cuenta tal ideología con un exitoso grupo de lobbies arropados por un potentísimo grupo de comunicación a su servicio, hegemónico en el mundo anglosajón.

Seguramente Viña está queriendo decir, de una manera sutil e indirecta, que los salvaplanetas no tienen lobbies. Que la industria de las renovables no tiene lobbies. Que lo de “la tierra es del viento” es una frase que se le ocurrió al genio por casualidad. Algo así. Pero podía intentar ser mas claro. Los débiles mentales pillamos mal las sutilezas.

Colectivos que en su inconsciencia interesada se niegan a aceptar el abrumador consenso que existe entre los científicos de verdad ante tales hechos. Más de un 97% de los artículos científicos, procedentes de los más prestigiosos organismos de investigación y universidades de todo el mundo, certifican la autenticidad del acuciante problema climático con todos sus efectos secundarios, tantas veces narrados,

Habrá que suponer que es la “fortaleza intelectual” de Viña la que le permite llegar a conclusiones, sin necesidad de leer los estudios de los que viene el dato que proporciona. Lo que pasa es que la “fortaleza” le ha jugado una mala pasada. El estudio no dice, ni de lejos, lo que Viñas dice que dice. Por ejemplo, Scientific American cree que en ese estudio del 97% …

Los científicos examinaron 4,014 resumenes de estudios sobre cambio climático, y hallaron que el 97,2% asumen (assumed) que los humanos juegan un papel en el calentamiento global.

Humilde pregunta, desde la debilidad intelectual, a la fortaleza intelectual de Viñas. ¿Asumir es lo mismo que “certificar”? ¿”Un papel en el calentamiento” demuesta la existencia de un “acuciante problema”? ¿O acaso efectos secundarios?

Nota: El estudio de Cook asegura literalmente haber encontrado un 97% de apoyo (endorsement) a la idea IPCC de que los humanos son responsables de al menos la mitad del calentamiento global. Ojo, apoyo explícito … o implícito. Que se las trae. Pero Scientific American, sin duda intelectualment débil, sí ha leído el estudio. Al contrario que Viñas, cuya fortaleza intelectual le ahorra el trabajo. Por eso la revista no usa el “endorsed” del blablabla de Cook, sino el “assumed” que se desprende de los datos de Cook. Pero ni siquiera importa mucho, porque apoyar (endorse) no tiene que ver nada con “certificar”. Menos en el mundo de los superman intelectuales, claro.

Nota 2: Los climatólogos llamados “negacionistas” también asumen lo mismo.

El resumen es el de siempre. Llega el fenómeno de turno, observa un creciento acelerado del CO2, y como hay una teoría que dice que eso debería de provocar un crecimiento acelerado de la temperaura (y del nivel del mar, huracanes, etc), concluye que hay efectivamente un crecimiento acelerado de la temperatura (y del nivel del mar, huracanes, etc). Otros miran la temperatura (y el nivel del mar, huracanes, etc), en vez de mirar a la teoría. Y llegan a conclusiones contrarias. Para saber a cuál hay que llamarle “débil intelectual”, y a cuál “superman”, nada como preguntarle a Viña. Lo borda, el tío.

Fuente, El Confidencial.

Añadido: Avisado queda Supermán, por si quiere participar.

jm-de-la-vina-aviso

Steve McKintyre remata así su última entrada sobre las mentiras -documentalmente demostradas- de los autores de la payasada del 97% de consenso climático y la universidad que lo publicó.

Mientras escribía esta entrada, chateé un poco con Lucía acerca de la aparente ceguera de aquellos (p.e. Dan Kahan) que pontifican sobre la comunicación del clima (calentamiento global) para ver el efecto corrosivo que tiene la mentira sobre la confianza. Lucía contestaba en su estilo siempre contundente:

No entiendo que no vean que si la Universidad de Queensland miente (sobre el 97% de consenso), y los científicos del clima parecen pensar que eso está bien, el publico creerá que es probable que los científicos del clima mientan sobre otras cosas. Estamos viendo toneladas y toneladas y toneladas de documentos sobre “cómo comunicar”, pero ninguno señala lo evidente: Necesitamos que dejen de pillarnos mintiendo. Oh … hay una estrategia para que dejen de pillarnos: ¡Empecemos por no mentir!

Es curioso que haya gente (p.e. Dan Kahan) que parece convencida de que a los científicos hay que medirlos por un rasero diferente que a otros grupos humanos. Y no creo que sea sólo porque él mismo es científico (social –>). Lo cree mucha gente fuera de la academia. Por ejemplo, si Pepiño Blanco o Ángel Acebes (o Philip Morris, Coca-Cola, o Iberdrola) dicen que “tenemos un problema de comunicación”, la gente tiene una reacción  automática. Piensa: El problema al que se refiere es que sus mentiras no están colando. Ni siquiera necesitan conocer esas mentiras. El automatismo es más sencillo.

problema-de-comunicacion

La respuesta imposible de los de los “problemas de comunicación”, cuando no pueden negar la evidencia, suele ser del tipo de: Una mentira de unos pocos del grupo, sobre una sola cosa, no quiere decir que todo el grupo mienta todo el rato. Y eso es verdad, pero no es lo que importa. Lo que importa es que una sola mentira muy visible que ese grupo no solo no corrige, sino que la aplaude -hasta que desde fuera se les obliga a “corregir los problemas de comunicación”- le quita cualquier credibilidad a ese grupo.

Y cuando ya no hablamos de un caso concreto (97% de consenso), sino de un rosario constante en el tiempo (palo de hockey; trick to hide the decline; redefinir “peer-review; “la pausa” en el calentamiento; el sobrecalentamiento de los modelos climáticos; la inexistencia del “punto caliente” tropical; Peter Gleick “fabricando” documentos ajenos) la cosa no es que mejore precisamente.

Pero como hemos quedado que los científicos son mundo aparte, entonces hacemos gimnasia prodigiosa. ¡Con “ciencia”, sin ir más lejos!

Con una metáfora nada menos que de mecánica cuántica.

La estrategia es muy resultona. Si los científicos son un mundo aparte, en el que no son necesarias las reglas con las que nos regimos el resto de los humanos, quien quiera que se ligue a los científicos es también un mundo aparte. ¿Quién paga a los científicos?

- ¡Oiga, pero la ciencia se mueve mediante prueba experimental y método científico! Eso que describe no es posible.

- ¿Y dónde figura exactamente el “consenso” (de opinión) dentro de la prueba experimental y el método científico?

Seamos serios. Si el “conocimiento” de los científicos se basa en el consenso y en la autoridad (credibilidad), entonces son como el resto de los humanos, y:

problema-de-comunicacion

Es automático.

Los buenos profesores, antiguamente, solían decir: Si no sabes explicarlo bien es que no lo has entendido bien. ¿Y cuantás veces has leído estos años que la “ciencia del cambio climático” tiene “un problema de comunicación”? Los grandes físicos de la primera mitad del siglo XX (y los grandes físicos en general) tenían un solo problema. Demostrarlo, o no demostrarlo. Nadie les conoció nunca “problemas de comunicación”. No sé si me explico. ;)

Añadido: Un ejemplo de ayer del problema del ocultamiento / mentira en la “ciencia del calentamiento global”. Scientific American borrando comentarios del “Director de Impactos Climáticos” de la Universidad de Exeter (Richard Betts), en medio de una eliminación masiva de cometarios críticos (pero perfectamente legítimos).

Añadido 2. Nota: Que nadie confunda “problema de comunicación” con “problema de audiencia”. Los australianos que decubrieron el problema de la gastritis y de la úlcera, y tardaron más de 15 años en que “la ciencia” se diera cuenta de sus obvios resultados, no tenían un “problema de comunicación”. Tenían los congresos vetados por la industria farmaceutica, que es otra cosa muy distinta. Pero a los carbonófobos no son altavoces lo que les falta.

Es un poco deprimente tratar con trogloditas, cuando los trogloditas pertenecen a la parte supuestamente educada de la sociedad. O al menos, formada. Quiero decir que la educación está, precisamente, para civilizar al troglo que todos llevamos dentro. Y la depre viene de la confirmación de que la educación que usamos no está consiguiendo ese objetivo. Ni de lejos.

Ahora tenemos el caso de una gente muy ecologista y muy concienciada en la salvación del planeta, que ha parido un manifiesto que titulan Última Llamada. Lo de siempre. Estamos a dos minutos de la catástrofe, y la solución es il poverello d’Assisi. En este caso el tiempo es un lustro, y la pobreza no se consigue por el ejemplo del que la propone, sino por su imposición -a los demás- mediante leyes.  Pero aunque haya algunas diferencias menores, la idea es esencialmente la misma.

No es que sea una idea mala. Tiene sus virtudes, y resulta muy sugestiva. Digamos un contrapunto de perspectiva que nos puede hacer valorar mejor lo superfluo de muchos de nuestros anhelos. Y es muy bueno que haya poverelli d’Assisi para recordar esa perspectiva. Pero una cosa es recordarlo, participando en el siempre necesario debate público, y otra muy distinta es lo que hacen los fanáticos trogloditas (expresión redundante). Tratar de imponerlo, y tratar de eliminar el debate público.

Usan una técnica que ya hemos viso en muchos sitios ecolos, y en diversos blogs de los firmantes del manifiesto. Incluso en el blog mismo del manifiesto [-->]. Es -digamos- todo un estilo de marca de la casa. Casa Troglodita. Empiezan con moderación previa, lo que les permite seleccionar la crítica que aceptan. Pero seleccionar a escondidas, no les cuentan  a sus lectores que están seleccionando. Y así, el lector desavisado cree que hay una crítica abierta y decente, y cree que el crítico se ha quedado sin argumentos. Cuando lo que suele pasar es que el autor del blog contesta la crítica con algo especialmente farragoso y críptico -para que no se note mucho el “manzanas traigo”- y después de eso impide cualquier explicación ulterior del crítico. Pero sin avisar a sus lectores de lo que están haciendo. Trogloditismo en estado puro. En este caso, Antonio Turiel.

Vuestro humilde corresponsal trataba de entender cómo se conjugan dos alarmas de signo contrario. La alarma del calentamiento global a la IPCC, con la alarma de la imposibilidad del crecimiento económico. La primera la causa el exceso de quema de combustibles fósiles; y la segunda, la falta de combustibles fósiles. No es que sea totalmente imposible dejarse llevar por ambas alarmas al mismo tiempo. Pero necesita cierta gimnasia. Cierto punto intermedio en el que ambos contrarios consigan seguir siendo alarmantes.

La discusión(¿?) se puede ver en este enlace [-->]. Pero solo hasta que el troglodita de turno ejerce definitivamente de tal. Tan torpemente, que suprime el comentario en el que se analizan sus números, pero se olvida de suprimir también una corrección posterior a uno de esos números. Con lo que queda una corrección a un comentario que no existe. Geniales, los troglos.

Pongo la captura de pantalla al final, para no distraer el relato. Tampoco es lo más interesante este caso de censura especialmente tonta, donde el engaño a los lectores queda tan a la vista. Allá ellos. Lo interesante es hacer el ejercicio que Antonio Turiel impide que se lleve a cabo en el sitio de su artículo.  Ver cómo se compaginan la alarma IPCC con la alarma Turiel. Un ejercicio que debería de haber hecho él mismo, si firma dos alarmas en principio contradictorias. ¿No le preocupa la posible contradicción? ¿No siente la obligación de explicarlo? ¿Censura cualquier intento de análisis del asunto? Pues lo analizamos aquí.

El IPCC plantea el futuro en base a distintos escenarios. Cada escenario representa unas emisiones futuras diferentes. Los nombres son fáciles aunque suenen raro. RCP (Representative Concentration Pathways – Desarrollos de Concentraciones Representativas), y un número que indica el calentamiento expresado en vatios por metro cuadrado.

  • RCP 8.5: Emisiones altas, probablemente exageradas, sin políticas climáticas (sin reducción voluntaria de emisiones).
  • RCP 6: Emisiones altas no exageradas, sin políticas climáticas (sin reducción voluntaria de emisiones).
  • RCP 4.5: Emisiones bajas, con políticas climáticas.
  • RCP 2.6: Emisiones más bajas, con políticas climáticas severas. También le llaman “de pico y declive”.

Y conviene recordar que todos estos escenarios del IPCC tienen lugar con crecimiento económico.

ipcc-rcps-crecimiento

Antonio Turiel proporciona unas cifras — cuando se le pide que compare su escenario apocalíptico de falta de combustibles con los escenarios del IPCC. Para hacernos una idea de cuánto calentamiento se puede esperar con su “peak oil”. No lo pone precisamente fácil. Usa unidades distintas que el IPCC, y da emisiones acumuladas, en vez de dar o bien concentración de CO2, o directamente temperatura. Pero se puede traducir. Y queda así, usando unidades iguales:

  • RCP 2.6: 660 GtC (Escenario más bajo del IPCC)
  • RCP 4.5: 1.100 GtC (Segundo escenario más bajo del IPCC)
  • Turiel (bajo): 450 GtC
  • Turiel (alto): 1.078 GtC
  • Turiel (medio) 764 GtC

La primera sorpresa es el margen que usa. Contempla unas reservas que varían en un factor de casi 2,5. La cifra baja de Turiel supone solo el 67% de las emisiones más bajas del IPCC. La más alta es casi igual a la del siguiente escenario del IPCC. Abarca más que dos escenarios IPCC.

Si usamos la cifra media de Turiel (que supone un 25% del camino que hay de RCP 2.6 a RCP 4.5) y la ponemos en el gráfico típico [viene de Nature -->], queda así:

antonio-turiel-y-escenarios-rcp

 

Que significa que el IPCC contempla escenarios entre 1ºC y 4,2ºC de calentamiento sobre la temperatura actual (usando los márgenes, sería de 0ºC a 5ºC). Con crecimiento económico. Y el “escenario no crecimiento” de Antonio Turiel sería un calentamiento de 1,3ºC, aplicando la teoría del IPCC. (Usando márgenes como los del IPCC, sería de 0,2ºC a 2,2ºC).

¿Nos está planteando Turiel un problema de temperatura tipo genocidio? Muy dudosamente. 1,3ºC por encima de la temperatura actual son 2ºC por encima de la temperatura que llaman “preindustrial”. Como si solo hubiera una “temperatura preindustrial”. Y esa es justamente la frontera que han establecido arbitrariamente como objetivo a no pasar. Con la diferencia de que en los escenarios IPCC, para lograr no pasar de ese calentamiento hacen falta una serie de “políticas climáticas” basadas en unos impuestos terroríficos, y en el escenario Turiel eso lo produce amablemente la naturaleza. Sin necesidad de intervención de ningún gobierno. Y con la diferencia de que las mismas emisiones ocurren con crecimiento (X3 en los próximos 90 años) para el IPCC, y con “imposibilidad” de crecimiento, según la Última Llamada del genocidio al que no se le conocen cadáveres.

Y este es el asunto del que Antonio Turiel se niega rotundamente a hablar, con la disculpa de un prodigioso ejercicio, según el cual vuestro humilde corresponsal está lleno de malas intenciones, y se dedica a “marear la perdiz”. Pues vale; tal vez me gusten las perdices mareadas. Solo que quería saber cuánto calentamiento puede producir (según tesis IPCC) el consumo sin restricciones políticas de los combustibles fósiles que nos quedan. Según Turiel y los de Última Llamada.

1,3ºC. Salvo que me corrijan. Que es una opción que siempre hay que contemplar. Pero es muy difícil en el caso de que los proponentes de la alarma sean perfectos troglos que impiden las conversaciones. Sin conversación, no hay corrección posible. Hay locos aullando a la luna.

En resumen. Como era perfectamente lógico desde el principio, cuantos menos combustibles fósiles queden a nuestra disposición, menos calentamiento global se puede esperar con la tesis carbono-fóbica del IPCC. Y no tiene mucho sentido vender el fin de la civilización basándose en dos problemas contrapuestos entre sí. Lo contrario, en cambio, sí puede ser cierto. Los dos problemas imaginarios pueden ser no-problemas al mismo tiempo. El IPCC puede estar equivocado, como cada vez tiene más pinta, y la escasez de combustibles puede no ser ni tan inminente, ni tan insuperable como quiere soñar Turiel.

Captura de pantalla de la “censura a la carta” especialmente idiota. El comentario completo que Turiel no deja vean sus lectores está copiado [aquí -->]. Es lo mismo que se dice en esta entrada.

antonio-turiel-censura

Y para ver otros ejemplos de censuras turolianas, puede servir esta a Ecléctikus:

Ni caso. A partir de aquí son gráficos para enlazar desde otras conversaciones.

rcps-energia-cercimiento

A veces aparecen puntos de sensatez en la ciencia del calentamiento global. Pero no los vas a ver reflejados ni en la tele ni en tu periódico favorito. Una pena, porque es la única forma de tener el consuelo de comprobar que el sentido común también funciona en lo del clima, lo msimo que en cualquier parte fuera de la mecánica cuántica.

Tampoco hay que pensar mucho para darse cuenta de algo huele a podrido si te dicen que va a haber X calentamiento, el calentamiento no aparece, y luego te largan como excusa que es que el calentamiento se lo comió el mar. Puede ser, claro. Cuando no conoces un sistema, casi cualquier cosa puede ser. Pero esas disculpas “ad hoc” hay que cogerlas con pinzas, porque son exactamente lo mismo que el marido diciendo “esto no es lo que parece, querida”, para explicar la presencia de una amante desnuda en la cama del matrimonio.

 

he-sido-infiel

Era alucinante. La tempeatura del planeta se mide en condiciones más o menos aceptables en el aire -a cierta altura- desde 1979, y en el borde superficial de los océanos -desde 1981-. Ambos con satélites. Y el calentamiento que se ha medido ahí es como la mitad del calentamiento que debería de haber habido según la teoría del IPCC. Y nada en los últimos 15 años. ¿Dónde está el calor del calentamiento global? Si falta la mitad, la teoría tiene un problema. Muy serio. Y cuanto más dure “la pausa”, más serio el problema.

Es casi de libro saber la respuesta. No es lo que parece, querida. El calor está, o donde no lo medimos, o donde las mediciones son tan chungas que cualquier cosa puede valer. ¡En el mar! Y nos chupamos  el dedo.

Miden la temperatura de los océanos, más o menos decentemente, desde el año 2003. Hasta 2.000 metros de profundidad (con mayor frecuencia hasta los 700). Y el “más o menos decentemente” tiene cifra: 3.000 boyas. No es difícil hacerse una idea de la calidad que le exigen a una medición así, si se piensa que pretenden medir un calentamiento en el orden de la milésima de grado centígrado al año. Unas centésimas en unas cuantas décadas.

No es broma. Siempre dan la medida en unas unidades que no te dicen nada. Porrillones de julios. Pero si lo traduces a grados centígrados, como hizo Lucía Liljegren en este gráfico, el resultado es 0,09ºC en los últimos 50 años, para la capa de 0 a 2.000 metros.

lucia-liljegren-calor-del-mar-en-temperatura

¿Y cómo lo medían antes de 2.003, y esas 3.000 boyas? ¡Ah!, con termómetros y cables desde algunos barcos. Acojonante.

Y luego se han buscado otra disculpa más, también en el mar. ¡El calor está mas abajo, donde no se mide! Por debajo de los 2.000 metros. Ahí se ha escondido el calentamiento global. O la mitad de él.

Pero resulta que se acaba de publicar un estudio, con nuevas mediciones, que pone esas disculpas muy en cuestión. Y no tanto porque te vayas a creer esta medición más que las anteriores, sino porque tiene la decencia de señalar lo obvio. No tenemos un sistema de medición capaz de decir nada al respecto.

Viene de investigadores del MIT y de Harvard.

La figura clave (18) es esta:

wunsch-heimbach-2014-f18

- Según esto, el calentamiento global no se habría escondido en el fondo del mar. Mide un ligero enfriamiento en lugar de calentamiento. Pero yo tampoco me fiaría de esta medición más que de las anteriores.

- Respecto al calentamiento en la capa superior, sí mide un calentamiento entre 0 y 700 metros, pero dice que es mucho menos que en las mediciones anteriores.

- Sobre “la pausa” en el calentamiento, señala que las incertidumbres hacen imposible saber si la explicación es que el calor se está yendo al mar durante ese período.

Resumiendo. Que el -puedo explicarlo, querida-, son palabras. Pero no están basadas en ninguna realidad medible. Nullius in verba.

Estos resultados difieren de otras estimaciones (ni siquiera les llama “mediciones”) en detalle y en valores numéricos, pero probablemente no es posible determinar si alguna es correcta, con los datos existentes.

Citemos a la siempre sensata Judith Curry:

El fondo del asunto es este, que repito de la entrada previa sobre Ocean heat content uncertainties:

Contando todo, yo no veo un argumento muy convincente sobre el secuestro del calentamiento en el mar.

Fuentes:

 

Es que se la trae lo de los alarmistas. Por una parte nos aseguran que si seguimos quemando combustibles fósiles como fuente de energía vamos a provocar tanto calentamiento que acabaremos con la civilización. Y una masacre en la biodiversidad. La solución es eliminar la democracia y la libertad, e imponer una especie de comunismo místico. Vale, Flannagan.

Y por otra parte nos hacen una Última Llamada [-->] [-->], porque no nos quedan suficientes combustibles fósiles como para seguir creciendo, y mantener la civilización. Con lo que la solución vuelve a ser eliminar la democracia y la libertad, e imponer una especie de comunismo místico. ¡Y olé! Porque hay que ser torero para sostener las dos cosas al mismo tiempo.

Vamos a echar un ojo a eso. A cuánto CO2 imaginario usa el IPCC para achicharrar el mundo con sus modelos. Y si ese CO2 indica unos recursos como para seguir creciendo, o indica un lento genocidio que ha empezado ya, por falta de posibilidad de crecer.

Cuando da sus “proyecciones”, el IPCC usa lo que llama distintos “escenarios”. Que llevan unos nombre muy crípticos. No hace falta recordarlos. Basta saber que el más alto es lo que consideran “business as usual”. O sea, no hacer nada por reducir las emisiones, y dejar que la industria emita lo que necesite, según sean las condiciones económicas. Los otros tres escenarios son para distintas políticas de reducción de emisones. No nos importan ahora; se trata de qué crecimiento en el uso de energía plantea el IPCC. Y crecimiento en el uso de energía normalmente quiere decir crecimiento económico. Van mucho de la mano.

Esto es lo que plantea el último informe del IPCC:

ipcc-concentracion-co2-escenarios

 

La cifra es clara. Plantea que sin hacer nada, sin “políticas climáticas”, llegaríamos en 2.150 a 1.450 ppm de CO2 en el aire. Parece como crecer. Y parece mucho. ¿Lo es? ¿Como se compara con el crecimiento que tenemos ahora, y que desde ya mismo no puede continuar porque se agotan los combustibles fósiles?

Esta es la curva del crecimiento acelerado del CO2, desde que se mide en Mauna-Loa (1950), prolongada hasta el año 2.150. Se añade la referencia de lo que plantea el IPCC como “business as usual”.

ipcc-concentraciones-co2-imaginarias

Es evidente que los alarmistas del IPCC plantean para el próximo siglo y pico un crecimiento de las emisiones (y por tanto, económico) muy superior al creciemiento que ha habido en los últimos 60 años. Mientras que los alarmistas del “peak oil” aseguran, no solo que no puede haber el crecimiento imaginado por el IPCC, sino ni siquiera un crecimiento como el de los últimos 60 años. Su concentración de CO2 quedaría muy por debajo, por falta de combustibles. Tal vez entre 500 y 600 ppm, en vez de 900 -de seguir el crecimeinto actual-, o las 1450 ppm del crecimiento imaginado por el IPCC.  Por tanto, los alarmistas del “peak oil”” son estrictos “negacionistas” de la teoría del IPCC.

Pero la cosa tiene más guasa. Hemos mirado sólo hasta el año 2.150. Hay científicos que se han molestado en continuar las proyecciones de los mismos modelos del IPCC hasta el año 2.300 [-->]. Esta:

ipcc-concentraciones-co2-escenariosSi hacemos el mismo ejercicio de compararlo con la aceleración actual del crecimiento hasta 2.300, tenemos este gráfico:

concentracion-co2-proyectada-2300

Esta vez coinciden. En cerca de 2.000 ppm de CO2 en el aire. Lo que quiere decir que están planteando el mismo crecimiento de los últimos 60 años (la misma aceleración en el cremiento) duranto los próximos … ¡300 años!

¿Y si los alarmistas del “peak oil” son tan negacionistas del calentamiemto global, por qué no les insultan también a ellos? ¿Por qué no les llaman “criminales contra la humanidad”, y piden cárcel y todo eso? Yo creo que es fácil. Porque los dos proponen la misma solución, para problemas contrarios. Eliminar la democracia y la libertad, e imponer una especie de comunismo místico de pobreza generalizada. Son “negacionistas” entre sí, desde el punto de vista del problema imaginario; pero en cambio son “hermanos de sangre” desde el punto de vista de la solución — por otra parte bien real, y ya llevada a cabo con espectacular eficacia por el Khmer Rouge.

¿De estos alarmistas, puede tener razón alguno de los dos, ya que no la pueden tener los dos? El especialista David Rutledge señalaba en el blog de Judith Curry:

La quema de carbón del IPCC es enorme. Dos veces las reservas hasta 2.100, y siete veces las reservas hasta 2.500. El carbón domina tanto que no es una exageración decir que los programas del IPCC y de la investigación del cambio climático dependen de esta quema masiva de carbón para su existencia.  Sin la amenaza del carbón tendrían que cerrar el chiringuito, y la financiación de sus programas caería a una pequeña fracción de lo que se gasta actualmente. [-->]

Del escenario que le parece más verosímil entre los que usa el IPCC (solo que por cambio obligado económicamente de fuentes de energía, en vez de políticamente), parece apuntar a una estabilización hacia las 500 ppm de CO2. (A mi me suena a poco). Por comparar, en los invernaderos más tecnificados enriquecen el aire hasta las 1.500 ppm de CO2 para tener contentas a las plantas.  Y no es que no estén contentas con más CO2 que ese. Sí lo están, pero parece que ya no merece tanto la pena el gasto. Ese nivel de CO2 de Rutledge sería como doblar el CO2 “preindustrial”. Y eso provocaría un aumento de temperatura media global …

  • Para el IPCC (teoría / especulación pura) entre 0,8ºC y 3,8ºC más que ahora.
  • Para los modelos IPCC contreñidos por las últimas observaciones, y el efecto de “la pausa” reciente en el calentamiento, alrededor de 1ºC más que ahora.
  • Para Guy Callendar (el padre de la criatura en 1938), alrededor de 1ºC más que ahora.
  • Para los climatólogos “escépticos”, como 0,5ºC más que ahora.

Menos la parte alta del rango completamente especulativo del IPCC, ese tipo de calentamienntos son mucho más una bendición que un problema. Por el ligero calentamiento, que sería sobre todo en las partes de la tierra donde se congelan de frío, y por la fertilización del CO2 a todo el mundo vegetal.

Añadido anecdótico:

Turiel (el padre de la Última Llamada) rebate un artículo en contra del manifiesto que apareció en Politikon. He aprovechado para contarle estas cuitas. Está en moderación. En el blog de Turiel sé que se limitaría a censurarlo. Pero en este otro no tengo práctica. Lo dejo aquí, porsi. Para que conste.

 

Hola. Hay varios argumentos que no entiendo. Pero prefiero leerlo con más calma una segunda vez. Pero hay uno que sí parece claro e inmediato. Da la impresión de que el manifiesto se apoya en la idea del IPCC para mencionar el problema del cambio climático. Y Ortega lo hace expresamente, con aplauso de autor de esta entrada. Pero es muy fácil mirar la idea que tiene el IPCC de un escenario “business as usal” (sin “política climática”).

No sé si se puede poner aquí una imagen directamente. Si no, repito el enlace a continuación:

ipcc-concentracion-co2-escenarios
Concentración CO2 / escenarios IPCC

Si prolongamos hasta 2.150 la curva de Keeling (aceleración del CO2 en los últimos 60 años), no se llega ni de lejos a esa proyección del IPCC. En vez de alcanzar 1.450 ppm de CO2 en el aire, se queda en 875 ppm. Quiero decir que toda la idea del CO2 en un escenario “business as usual” (y con ello, más de la mitad de la alarma), parece que es completamente incompatible con lo que sugiere este manifiesto.

Si uno busca prolongaciones de los mismos modelos IPCC hasta el año 2.300, el problema no mejora. Esas “prolongaciones” no vienen en el informe del IPCC, creo recordar, pero las han hecho otros equipos nada dudosos, y se encuentran fácil. Y esos modelos plantean una <i>curva de Keeling</i> hasta el año 2.300. Es decir, la misma aceleracion en emisión de CO2 que en los últimos 60 años. Un genocidio tan lento que no es solo que ahora no produzca cadáveres, sino que tampoco los contempla en los próximos 300 años.

¿Se podría pensar que el manifiesto “Última Llamada” es de lo más “negacionista” del calentamiento global que se pueda encontrar? (“Negacionista” es terminología de la gente del IPCC, y del manifiesto; no mía). ¿O lo he leído mal, y la idea es que el fin de la civilización va a venir por un encareciento del petróleo exclusivamente, pero no de la energía. Dudoso, porque el manifiesto no cita el petróleo, sino la energía. Y al liberar todo ese CO2 del IPCC se produce un crecimiento inenarrable de uso de energía.

En resumen, la pregunta sería:  ¿Cómo compaginan los autores del manifiesto el CO2 necesario para producir la alarma del clima, con la escasez de recursos energéticos necesaria para producir la alarma de la falta de crecimiento? Yo no puedo verlo.

Gracias.

Slds.

turiel-y-sus-genocidios

turiel-emplazado

Elimina el impuesto a las emisiones de carbono (quieren decir dióxido de carbono – CO2). A 25 dólares australianos por tonelada, debía de ser el país que las tenía más altas.

¡Qué envidia de país! En las elecciones discuten cosas de verdad. La decisión entre dos políticas opuestas, ambas posibles. Y el que gana las elecciones, lo cumple. Que es para lo que se supone que está la política, y no para limitarte a cambiar al mamón de Zapatero por el mamón de Rajoy. Y no para quedarte muy contento porque han ganado “los míos”, sin que luego te importe lo que hagan. Por ejemplo, lo mismo que los “no míos”.

Yo creo que simbólicamente tiene mucho valor. Como se trata de un cuento chino, los partidarios de la carbono-manía no pueden presentar gran cosa en el apartado de argumentos. Y el de evidencias mejor lo olvidamos. Así que su gran baza era un “consenso” imaginario, cuya falsa existencia solo se podía mantener a base de que ningún crítico pueda decir ni pío. Si fuerzas el silencio de la postura contraria (insultos, amenazas, pérdida del trabajo), solo se oye una postura, y aparentemente hay un consenso. Y como hay un consenso, no hay más que hablar.

En Australia mucha gente ha dado el callo. Científicos, políticos, periodistas y blogueros. Es la hora de recordarles. Y agradecerles su ingrato esfuerzo. Porque han hecho visible que sí hay discusión, y disenso. Científico, y político. Y que discutir cuánto se paga, y en qué se gasta, es la discusión esencial de la política.

Por eso Abbott, el candidato conservador, llevó la eliminación del impuesto a las emisiones de CO2 como uno de sus tres puntos fuertes en su programa. Los otros dos eran, equilibrar el presupuesto, y reforzar la frontera marítima para detener la invasión de inmigración ilegal. Y con eso programa desbancó a la coalición de laboristas y verdes.

Pudo haber ganado, o no. Puede tener razón, o no. Pero la política es eso, y no esto.

El caso es que ya tenemos un país que le ha sacado un dedo al IPCC, y se lo ha metido en todo el centro de la llaga. El siguiente debería de ser Canadá. Ya repudió el acuerdo de Kyoto. También tiene una cuota notable de científicos periodistas y blogueros dando guerra. Aunque el gobierno, de momento, parece seguir más un juego de “sí, pero, no, pero si”.  Todo el mundo sabe lo que piensa, pero medio disimula. Y todavía no se ha decidio a hacerle la peineta definitiva al IPCC.

 

Calculan que el ahorro en la factura de energía va a ser 550 dólares asutralianos por familia y año. Pero váyase usted a fiar de esos cálculos.

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