Esta página / sección es para dar cuenta de una anécdota que sirve de perfecto ejemplo de una categoría. La anécdota es Ferrán P. Vilar. Un nota y bloguero que se dedica a hacer campaña en favor del alarmismo del fin del mundo por achicharramiento global. No solo en su blog, ustednoselocree.com, sino también en instituciones dependientes de un organismo público que responde al nombre mágico de Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino.

Y la categoría es lo que el amigo Ferrán entiende que debe ser la comunicación en internet. Al menos la comunicación del “cambio climático” (como si el clima no estuviera cambiando siempre). Lo mismo que entienden todos los que se dedican a la alarma climática. Censura; adjetivar a la persona sin entrar en el argumento; juzgar supuestas intenciones, en vez de lo que se dice; llamar “ciencia” a la burocracia de la ciencia (consenso); y en resumen, pretender tener la razón mediante el bloqueo moral, mediático y político del discrepante. A la razón no se llega por contraste de argumentos ni con debates; todo es una guerra de activismo publicitario. Y el conocimiento es el consenso que queda tras esa guerra. La barbarie.

Parece un compendio de lo que se prohíbe en un debate formal, sea académico o jurídico. Y supone, exactamente, la negación de aquello que ha hecho de Europa algo diferente en la historia de la cultura. Ciencia, filosofía,  estado de derecho, y libertad de expresión. O el imperio del método universal sobre el poder y la arbitrariedad. Y encima tienen las narices de pretender hablar en nombre de “la ciencia”, nada menos. Por eso le suelo llamar “don Ciencia” a Ferrán. ¿Alguien oyó jamas a un Einstein o a un Feynman, o a cualquiera de los gigantes de la física, alegar como razón que “la ciencia dice”?

Así que esta página sirve de enlace a algunas entradas que muestran con mucha claridad ese anti-método alarmista; esa anti-ciencia. El ejemplo es bueno, porque el amigo Vilar tiene unas características bastante especiales. Empolla mucho, pero solo una parte. Y tiene tan interiorizada “la causa” que ha perdido cualquier noción de equilibrio o de vergüenza. No disimula nada, con lo que es más fácil ver las prácticas de la aberración alarmista. Pero sólo es una versión algo más grotesca de lo que hacen todos. De ahí su ejemplaridad.

Es, además, un “maestro”. Reparte consejos para el activismo alarmista en sus conferencias. Y no podía faltar el de no debatir, nunca, nunca, con los malos. ¡A la hoguera! Mas la censura previa, y ser precavido con “los dudosos”. En resumen, tratemos solo con los nuestros, que como con la secta no se está con naide. Franco no lo superaría.

Hay que reconocer que el aprendiz de activista lo tiene fácil con este maestro. Ninguna necesidad de pensar quién será malo, quien dudoso, y quien de los buenos. Estamos oportunamente listados, en una perfecta clasificación de la humanidad en cajitas, por opiniones. No sería el primer alarmista del clima en proponer que nos marquen con un tatuaje. Y no se le escapa nadie al fenómeno. Señalo en rojo a los malos que teniendo un blog que trata del debate del clima, comentan a veces aquí. “Negacionistas puros”. ¿Qué opinaría Ferrán si yo hago una lista, y le incluyo a él en la categoría de “Imbéciles puros”? [-->]. Y hay una curiosa sección de malos, llamada “Neoliberales”.

En realidad está copiando a los alarmistas americanos, que también hacen listas de malos. Científicos, blogs, publicaciones. Y redactan pequeñas biografías, normalmente incluyendo mentiras o tergiversaciones, para demostrar la esencia moral inadecuada del “malo”. Según quién les pague (sea cierto o faslso), según las compañías, o según cualquier otro de los elementos clasificatorios habituales del KGB o la Gestapo.

No tengo ni idea de si las melonadas que plantea en esas conferencias las cobra o no. El nos llama “profesionales” a los demás, a los malos, para ahorrarse tener que debatir lo que no es capaz de defender sin censura. Supongo que no es realmente tan corto como para pensar de verdad que nos pagan por ello. Pero a mi no me importa si él cobra o no cobra, porque eso no añade ni quita nada al argumento. Los abogados cobran por defender a su cliente. Y el juez, o el jurado, no se fían ni del abogado ni del fiscal. Lo que hacen es comparar los argumentos. O sea, el método. Pero este alarmistilla con pretensiones alega que a “los malos” no se nos puede escuchar, porque nos dedicamos a “confundir”. Y no se siente capaz de sacar esa supuesta confusión a la luz, delante del “confundidor”. Es como un fraile medieval luchando contra el maligno, y quemando sus libros. Savonarola. Los cuentos de buenos y malos. Un prodigio.

Las entradas de la serie. Donde se ve lo que acabo de decir, pero en versión práctica:

Ferrán, mil veces retado, y siempre huye, acobardado.

Y una explicación (ya conocida) de por qué la gente como Ferrán me parecen o imbéciles, o algo peor:

4 comentarios to “Ferrán P. Vilar, Savonarola, y el método.”

  1. viejecita Says:

    ¡Mi pobrecito Kermit , (mi chico mayor ), que trabaja como funcionario en el ministerio del medio ambiente!
    Si le someten a todos esos lavados de cerebro, día sí, y día también, empiezo a comprender que cada vez que yo saco el tema, intente cambiar la conversación.
    Que bastante duro es tener que estar cada día aguantando a señoritos enchufados encima de él, como para que además tenga que pensar que está haciendo un trabajo perjudicial…
    A ver si hay una remodelación , y le mandan a otro ministerio. Echarle no le van a echar, porque tampoco les sobran los telecos que sepan hacer programas… Con tal de que no se lo lleven a Cultura, a obligarle a que nos espíe a todos ( tendría que dimitir, y no se lo puede permitir )

  2. Eclectikus Says:

    Muy bueno Plaza se me escapó este especial. Lo acabo de ver ahora y me parto de la risa :) :) :) Es que el mundo de la afirmacionía es divertidísimo. A ver si me entero de alguna de estas güijas de Ferran y me puedo apuntar de tapado para aprender los métodos de los malvados negacionistas… ah, no, espera, si ya me se sus métodos, incluso soy uno de ellos. Bueno pues para echar unas risas entonces.


  3. Joder, si yo estaba en negacionistas puros y no me había enterado… Nada, lo añadiré al curriculum.

    1. plazaeme Says:

      Hombre, es que lo contrario sería como dedicarse a la filosofía, cuando Descartes, y que la Iglesia no te pusiera en el Indíce. Una cagada. Siempre son los frailes los que marcan el éxito, con sus ladridos. Y Ferry es el mejor.

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