Hay un acaso muy bonito estos días en el Reino Unido. Las autoridades municipales les han quitado tres niños a unos “foster parents” (familia que se acoge a niños a cargo del estado, a cambio de una remuneración), por ser miembros del UKIP. United Kingdom Independence Party.

Los primeros portavoces de las autoridades dijeron que se trataba de un partido racista, y los niños no-blancos y no ingleses aborígenes. Y que ese no era el ambiente cultural y étnico adecuado para los niños. Los padres han protestado anónimamente a un periódico, y se ha montado la marimorena.

Posteriormente la jefa del Consejo Local de Rotherham, Joyce Thacker, ha explicado que la razón no era el supuesto racismo de los padres, y que no consideran que el UKIP sea racista. Pero que tiene unas “opiniones fuertes” respecto de la inmigración, que ella explica de una forma bastante peculiar. Dice que el UKIP defiende el fin de la “promoción activa del multiculturalismo”.

Respecto a la inmigración, lo que he visto del UKIP es protestar por la inmigración europea (por tanto blanca), y porque la inmigración de la Commonwealth sea discriminada respecto de la europea [–>].

En todo caso, lo que se ve que más le molesta a la tipa del Consejo es lo la falta de afición por el multiculturalismo. Se ve bien en esta entrevista, que no tiene pérdida. Clic.

Porque aquí viene para mi la gracia de los multiculturalistas de la retrógrada progresía. Son unos racistas de narices. Los niños están en una familia no aficionada al multiculturalismo. Así que podrían salir no aficionados al culturalismo. ¿Problema? ¡Que no son blancos, joé! Y un no blanco tiene que ser multiculturalista obligatoriamente. Al menos en Europa. Porque, no siendo europeos propiamente dichos, no puede defender la cultura europea por encima de otras. No sería “étnicamente correcto”. Así lo expresan:

I have to look at the children’s cultural and ethnic needs.

¿Está claro? Unos negratas de mierda tienen unas necesidades étnicas y culturales diferentes. ¡Porque son diferentes! Vaya, negratas.

Por eso siempre he creído que nadie es más racista que los multiculturalistas. Piensan: razas diferentes, culturas diferentes. Se parecen a nuestros nazionatas, medio nazis ellos. Lenguas diferentes, culturas diferentes, naciones diferentes. Ambos marcan a sangre y fuego el ser una persona. Unos según la raza, otros según la lengua o el territorio. Y Sabino, tan especial, que usaba los dos procedimientos simultáneamente.

Para todos ellos, la libertad es pecado. Porque uno tiene que ser, no lo que decida o prefiera, sino lo que indique la marca que le imaginan. Al final iremos todos con estrellitas como las de los judíos de Hitler, pero con más colorines. ¿Y tú de quien eres? De la estrellita morada y tal.