Que está crudillo, vaya:

No tiene pinta de que 2.013 vaya a ser un año caliente como para acercarse al récord de 1998. tampoco 2.013. Y ya estamos en un momento muy delicado de demasiado tiempo sin calentamiento / sin suficiente calentamiento.

Otra forma de representarlo por parte del BOM australiano [-->]. Con el agua de debajo de la superficie. Y no queda reserva en la “Pacific Warm Pool” para crear un El Niño.

Así que está emocionante. De momento, es casi seguro que seguiremos separándonos de los modelos. Por ejemplo, ese problema, visto desde la temperatura de superficie del mar:

La comparación modelos / realidad empieza en 2.001 porque la predicción de los modelos empieza ese año. Las temperaturas anteriores a 2.001 las conocían antes de hacer los modelos, así que no son predicción.

Bob Tisdale, estudioso amateur que se ha pasado años empollando los datos de El Niño / La Niña, y sus repercusiones en cada cuenca oceánica, plantea un esquema por el cual el calentamiento (y la falta de calentamiento) es un fenómeno natural sin relación con el CO2. Para explicarlo, aparte de un excelente libro muy barato [-->], ha preparado un vídeo de hora y media en dos partes que se puede ver gratis. Clic en la imagen para llegar:

Muy bien podría tener razón. O no tenerla. Pero en todo caso, en El Niño está la clave para que alcancemos a los modelos o nos sigamos separando de ellos. Y cuanto más tarde en llegar un El Niño lo suficientemente fuerte para conseguir acercarnos a los modelos, más fuerte tendrá que ser si tiene que salvar la cara a los científicos del IPCC. O sea, cuanto más tarde, más improbable será que los modelos sean consistentes con la realidad.

Lucia tiene un gran estudio sobre la comparación modelos / realidad, desde otra métrica. la de la temperatura del aire en superficie, en vez de la temperatura de la superficie del mar. Con todas las consideraciones estadísticas necesarias. Y con la conclusión de que resulta completamente indiscutible que la realidad va más fría que los modelos, de momento. Y de que algunos de los modelos (3 de 11) ya son incompatibles con la realidad. Lo marco en rojo. Casi peor, la media de los modelos no está lejos de ser incompatible con la realidad. Lo marco en rosa.

Lucia ha elegido la mejor de las métricas para los alarmistas. O la menos mala. No por nada, sino porque es la que usa el IPCC. Pero si usara las mediciones de los satélites de la temperatura del aire -que se hacen más arriba, a unos 4 km-, o las de la superficie del mar, el resultado sería peor para la tesis del IPCC. Y son mejores medidas. Porque no tienen los problemas de los termómetros de las garitas meteorológicas, con la influencia de la urbanización humana, y porque son medidas mucho más realmente globales.

Lo dicho; los próximos años son emocionantes para el cuento del calentamiento global.