Que dicen que El Mundo viene guapo.

En Cataluña hay un gran “fet diferencial”, ya se sabe. No es como, -por ejemplo-  la atrasada Andalucía, donde un político roba EREs, y no le pasa nada. Le siguen votando tal cual, tú. Pero Cataluña es otra cosa, no una cueva de ladrones.

Ya se notaba desde el principio. Una sociedad que se respeta a si misma, encumbra a sus mejores, y aparta a los impresentables. Por eso Pujol, el patriarca de la famiglia mega multimillonaria cuyos intríngulis financieros tienen tan interesada a la policía, puso dos piezas clave en el mundo de la justicia y en el mundo de los negocios. Como una especie de extensiones suyas, representaban lo más fetén del fet diferencial, oficialmente bendecidas por la Generalidad. Pascual Estevill, uno de los muy pocos jueces españoles que han tenido la experiencia de pasar por la cárcel, y Javier de la Rosa, uno de los muy pocos grandes financieros españoles que también. Los reyes del Mambo en la Barcelona de Pujol,  donde no había fiesta ni caldo que se preciara, si no contaba con la augusta presencia de los futuros presidiarios.

- Ustedes tienen un problema, y ese problema se llama 3%.

- Pues no sabes tú bien, pringado, a dónde vamos a llegar con ese problema. (*)

Por una parte, a un emporio de 73 empresas. 73, las que se ven.

Suponemos que el tinglado mafioso de las concesiones amañadas de las ITVs, y otros prodigios palaciegos, no cuenta entre las 73. Vaya, que no se considera propiamente una “empresa”. Eso entrará dentro de la peculiar financiación de los capos políticos, que en el oasis del fet diferencial ocurre de una forma espectacularmente diferente que en la mesetaria España.

Un informe de la Policía revela que parte de las comisiones que las empresas pagaban a CDC -el 4% del monto total de cada adjudicación- a través de la trama del Palau ha acabado en depósitos bancarios suizos de sus dirigentes. Concretamente, según informa El Mundo, de Artur Mas y de la familia Pujol.

En el documento de la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) se denuncia la existencia de cuentas en Suiza y Liechtenstein controladas por Artur Mas padre e hijo, así como porJordi Pujol; su mujer, Marta Ferrusola, y su primogénito Jordi. [-->]

Pero espectacular, espectacular. Mira:

Se llama Hotel Enctato (y lo parece). Está en Acapulco. Cosas de Pujol. Y, según investiga la policía, tal vez también del 3%. Entre cuyos principales tentáculos parece que hay unas cuentas en Suiza y Lichtenstein, sorprendentemente relacionadas con gente que se llama cosas como Pujol y Mas. Esos a los que los muy cultos y civilizados catalanes van a votar masivamente, para que nadie deje de notar lo diferentes que son ellos de los de otros pagos de España. Y es que no me va usted a comparar ese encanto de Hotel en el Pacífico, tan elegante y tan como catalán, con la mierda de trajes horteras que gasta el nota de Valencia. O ese asunto de los EREs, más propio de África que de una Cataluña que se precie.

Que no, que no. Que Espanya ens roba. ¿Y qué vamos a hacer? No queda otra. Solo podemos llevarnos el 3% fuera, para que no nos lo quiten. Aunque en general se piensa que el grueso del asunto está en sitios donde se habla catalán. Para entendernos. Méjico, Argentina, y otros lugares lejanos que aun no se sabe.

Pero como tenemos mucho seny y mucha civilización, alias fet diferencial, todos estamos de acuerdo en que ahora no toca hablar de estas cosas. Las elecciones son algo serio. ¡Y tan serio! Como que necesitan una estructura de estado propio. Imperiosamente. Imagina: una policía, unas leyes y una justicia sin tocapelotas.

Nota (*): El diálogo transcrito no es literal. La realidad era casi más cruda [-->]:

Pascual: - Si, muy brevemente porque pienso que efectivamente hemos tocado un punto clave. Ustedes tienen un problema y este problema se llama tres por ciento.

Arturito I: - Usted ha perdido completamente los papeles. Si era para esto, se podía haber ahorrado esta intervención. Yo le pediría una cosa, y se lo digo con toda la modestia, entre ustedes y nosotros, hemos de hacer cosas muy importantes en los próximos meses al servicio de este país. No lo olvide. Para hacer estas cosas importantes es muy necesario que un cierto círculo de confianza entre ustedes y nosotros siga existiendo, (…) y no se rompa, y con su última intervención esto se rompe.