1 noviembre 2012


Ahora somos más civilizados. Nos nos peleamos en cuadrillas por la calle;  dejamos que lo hagan unos futbolistas por nosotros, y disfrutamos del espectáculo. La guerra, por la tele. Y el entretenido ejercicio del linchamiento colectivo, ya no le ejercemos formando parte de una turba canalla, sino que lo dejamos para los periodistas. Los Lynch modernos.

Sólo son dos ejemplos entre centenares. Pinchando en las imágenes se llega a los artículos.

Los dos repiten la trampa que les ha puesto Kevin Trenberth, cafre del calentamiento global. El problema es la temperatura del agua provocada por el calentamiento global. Pero es que esta es la temperatura del agua provocada por ese calentamiento, que así nos sirve además como actualización preliminar para octubre 2012: +0,231ºC.

En los gráficos siempre suelen poner escalas exageradísimas, de forma que todo el eje de temperaturas va de -0.3ºC hasta +0,3ºC, o similar. Hace que un calentamiento inapreciable parezca algo mayúsculo. He puesto una escala más razonable; de -1ºC a +1ºC.

¿Y qué dice nuestra prensa turbamulta?

El Mundo:

Trenberth, quien abandera la investigación científica sobre la relación entre el cambio climático y los eventos meteorológicos extremos, asegura que ‘Sandy’ es una tormenta digna de recibir el adjetivo de “histórica” por motivos como que haya elevado la temperatura del mar hasta dos grados. Ello se traduce “en un 10% más de agua evaporada alimentando esa tormenta, y en consecuencia, en un 20 por ciento más de lluvia” de lo que cabría esperar.

¿Dos grados? ¿De dónde saca dos grados? Acabamos de ver la temperatura del mar global para octubre, que son 0,2ºC de calentamiento. ¿Lo aumenta en un orden de magnitud? No, hace trampas. Habla de la temperatura del agua en la zona del huracán, que no tiene nada que ver con el “calentamiento global”, sino con un fenómeno local, dentro de la oscilación natural.

Si acaso se puede pensar que de esos dos (y más) grados que tenía al agua en la zona por encima de lo normal, una fracción del orden del cuarto de grado se debe al “calentamiento global”. Venga este de lo que venga. Así que hay que dividir por diez todos los cálculos que hace el jeta de Trenberth. Y queda en un 1% por ciento más de agua evaporada, y un 2% más de lluvia.

¿Y cómo es de “histórica” la tormenta? Bastante histórica, pero en ningún caso récord de nada. No es especial por el calentamiento global, sino porque al ser un huracán de final de temporada (bastante poco fuerte -categoría 1 de 5- por cierto), ha podido unirse a un frente frío potente de los primeros de invierno, y eso le ha dado mucha fuerza. Aún así, si lo comparamos con “Tip”, de 1.979, se queda pequeño. Y se queda pequeño si lo comparamos con el potencial que tiene una situación como la que se daba en este caso. Lo explica Roger Pielke, uno de los climatólogos más citados en la literatura científica:

Claramente, Sandy ha sido un ciclón tropical enorme, equiparable a los más grandes que ocurren en el Pacífico. Una gran diferencia con Tip, sin embargo, es que Tip alcanzó vientos de 305 km/h [Sandy 120 km/h] y una presión central de  870 millibares (ver –>) , mientras que Sandy ha sido un huracán mucho más modesto (943 milibares). Esto sugiere el potencial si un huracán grande (como Hazel en 1955 –>) siguiera el mismo camino que Sandy y se uniera a una tormenta de latitudes medias. Eso sería el peor caso de una supertormenta que podría ocurrir. Y no ha ocurrido con Sandy, ni siquiera con el clima actual. [-->]

Pero la prensa amarilla siempre quiere un culpable, y un linchamiento; no una explicación.

En el año 2010, la Organización Meteorológica Mundial reunió un grupo de trabajo grande, con expertos en ciclones tropicales y cambio climático, que juntaba a gente muy activista en señalar el aumento de las pérdidas por el calentamiento global, como Greg Holland, y gente que no, como Chris Landsea. Y las conclusiones, resumidas por el director del grupo de trabajo (luego fue publicado [-->]) eran:

  • No podemos concluir mirando los datos del pasado que hayamos visto ninguna influencia detectable en la actividad de los ciclones.
  • Mirando una serie de estudios, estos indican que es más probable que no un incremento en el número de los huracanes más intensos. Tal vez del 2% al 11% para 2.100.Pero también decimos que hay mucha variabilidad regional y mucha incertidumbre.
  • Mayor evidencia de que el número de huracanes, globalmente, disminuirá entre el 6% y el 34% para 2.100.
  • hay alguna evidencia de que los huracanes producirán más lluvia en un mundo más caliente. [-->]

Roger Pielke (hijo) tiene un artículo imprescindible en el Wall Street Journal:

- Si Sandy causa unos daños de US $20 billion, alcanzará el puesto 17  en daños (en dólares de 2012), entre los 214 ciclones tropicales que han alcanzado USA desde 1.900. Un puesto significativo, pero lejos del “top ten”. El Gran Huracán de Miami de 1926 ocupa el primer lugar (según estimaciones del el asegurador de catástrofes ICAT), porque causaría daños en 2012 por valor de US $180 billion.

- Para poner las cosas en una perspectiva aun más cruda, consideremos que desde agosto de 1954 hasta agosto de 1955 la Costa Este recibió tres ciclones —Carol, Hazel y Diane— que en 2012 hubieran causado, cada uno, el doble de daños que Sandy.

Aunque raramente se menciona en la prensa, los USA están en este momento en una “sequía de huracanes”. El ultimo de categoría 3, o superior, fue Wilma, en 2005. Los más de siete años que han pasado es el período más largo en más de cien años.

Seguro que la prensa-chusma no quiere saber nada de todo esto. Solo quiere tocar las trompetas del apocalipsis, para ver si así, despertando los instintos primarios de las masas desprevenidas, pueden vender algún papelucho de los que produce su sistema de negocio evidentemente caduco. Y sistémicamente caduco, porque es absurdo hacer un producto de lectura para los asnos, cuando los asnos lo que hacen es ver la telebasura.

Pero si ese es el idioma de la prensa, hablaremos con ellos en su propio idioma:

El editor de Bloomberg Businessweek lo explica:

A veces, el orden de los factores, altera.

Desde @Verabadthings:

Confirmación de que las frases nazis de Pujol son ciertas:

O en la copia local del pdf:

Una verdadera coña. La National Review, demandada junto a Mark Steyn por Michael Mann -por decir que su trabajo es un fraude científico-, ha contratado este anuncio en la revista de estudiantes de la Penn State University.

Traduzco, y luego pongo la imagen del original en inglés.

Felicitaciones a Penn State*

El dr. Michael Mann -sí, vuestro propio Michael Mann- ha ganado el Premio Nobel de la Paz. Con ello, ocupa su lugar entra americanos gigantes como Theodor Roosvelt, Jimmy Carter, Martin Luther King Jr., y Barack Obama. Nosotros queremos extender nuestra felicitación al presidente Rodney Erickson, por el raro priviliegio de dirigir una institución con un premio Nobel entre sus miembros. Lo que Mikhail Gorbachev es a la antigua Unión Soviética, y Nelson Mandela a Sudáfrica, y lo que la Unión Europea es a la Unión Europea, Michael Mann lo es a la Penn State. Su premio puede ser  el más significativo desde que lo ganó Rigoberta Menchú, de Guatemala, en 1992. Bien hecho, dr. Mann.

* Aunque el dr. Mann afirma en una demanda ante la Corte Superior del Distrito de Columbia que ha ganado el premio, el Comité Nobel dice que no. ¿Pero, no es divertido pretenderlo?

Un mensaje del editor de NationalReview.

La revista de la universidad en cuestión, aquí –>.

Fuente, WUWT:

Y el original:

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