Antonio Juliá

La noticia y foto de la niña llorando en brazos de los funcionarios del servicio de emergencia y lo vivido el 12O en la Plaza de Cataluña me ha encendido la bombilla, no se sí con éxito.

De Wikipedia:

Els Setze Jutges (en castellano: Los dieciséis jueces) fue un grupo de cantantes catalanes fundado en 1961. El nombre proviene de un trabalenguas catalán muy popular (“setze jutges d’un jutjat mengen fetge d’un penjat”, que se puede traducir como “dieciséis jueces de un juzgado comen hígado de un ahorcado”), denominación que nació de un cierto espíritu irónico y en reivindicación de la cultura catalana en aquellos años de la dictadura franquista.

Durante la Guerra de Sucesión, en 1714, que originó la abolición de los fueros con el decreto de Nueva Planta de Felipe V, los catalanes que participaban en las guerrillas se servían de un santo y seña para desenmascarar a los impostores. A cualquier sospechoso que se hiciera pasar por natural del país y amigo de la causa, le obligaban a recitar este trabalenguas: “Setze jutges d’un jutjat mengen fetge d’un penjat”. Repítalo, le decían, encañonándolo con el mosquete. Si el prisionero no sabía recitar esa frase de corrido y sin acento castellano lo tenían por espía y a continuación lo fusilaban. Esta estratagema ya había funcionado en la revuelta dels Segadors, en el siglo XVII. Ambas guerras fueron perdidas, pero los catalanes extrajeron de ellas su himno y su día patrio.

Más o menos como cuando en la posguerra un falangista podía haber encañonado a un sospechoso de algo (donde fuese de toda España) y le hacía cantar el Cara al Sol. Lo que son las cosas, los métodos de represión no son nuevos del S. XX.

Hoy, los Setges Jutges están por todas partes. Quedó patente la intención y mentalidad del nacionalismo catalán y catalanizador cuando puso en servicio bajo el virreinato de Pasquall Maragall I las famosas y siniestras oficinas de delación lingüística de la Generalitat. También se hicieron públicas listas de productos no catalanes para elegir mejor la compra y no equivocarse. En la escuela los Setges Jutges no han faltado dosificando su catalanizacion gota a gota o manguerazo a manguerazo, tanto que hasta la consellera de lo encuentra normal y se siente orgullosa. Los Setges Jutges aparecieron este último 12 de Octubre en la Plaza Universidad juzgando y declarando culpables a un padre con sus hijos porque llevaban una bandera española para celebrar la fiesta de la Hispanidad, agrediéndole y haciendo a las criaturas pasar un auténtico mal rato. No iban a consentir que quien no supiese el trabalenguas de corrillo pasase el juicio sumarísimo. Y así hemos estado dando nuestro hígado necrósico a comer a estos Jueces. Nos lo han ido royendo hasta que han creído tumbarnos definitivamente.

Por suerte el hígado es de los pocos órganos que se regenera, y por suerte este muerto esta muy vivo.

Aquí os traigo mi nueva canción, espero que al menos nonos deje indiferentes.

Saludos.

Setze jutges
Antonio Juliá, 14/12/2012

Setze jutges d’un jutjat
mengen fetge d’un penjat;
Setze jutges d’un jutjat
mengen fetge d’un penjat;
mengen fetge, mengen fetge
mengen fetge, d’un penjat;

fetge fetge fetge I sang
d’una Espanya badallant
milers de llanols trancats
cap a cassa coixejant
nens y nenes van plorant
dels seus pares arrencats

Ara toca fetge i sang
Ara toca senyalar
Setze jutges tornaran
Famolencs de fetge i sang
Els cervells escampats
d’una gent que ha de martchar

Odio y manos rojas son
Las que no queremos no
Manos blancas surgirán
Regalando seso y paz
Seso, paz y corazón
Con la reconciliación

Setze Jutges nunca más
ni penjats ni ajusticiats
Igualdad y dignidad
Para todos Libertad
Para Todos Libertad
Ciudadanos libertad

TRADUCCIÓN

siete jueces de un juzgado
Comen hígado de un ahorcado
Comen hígado comen hígado
Comen hígado de un ahorcado

Hígado hígado hígado y sangre
De una España bostezante
Miles de rodillas rotas
Hacia casa cojeand
Niños y niñas llorando
De sus padres arrancados

Ahora toca hígado y sangre
Ahora toca señalar
Dieciséis jueces volverán
Hambrientos de hígado y sangre
Los sesos desparramados
De los que se han de marchar

Odio y manos rojas son
Las que no queremos no
Manos blancas surgirán
Regalando seso y paz
Seso, paz y corazón
Con la reconciliación

Setze Jutges nunca más
ni penjats ni ajusticiats (ni ahorcados ni ajusticiados)
Igualdad y dignidad
Para todos Libertad
Para Todos Libertad
Ciudadanos libertad