Llueve. ¿Se te ocurre algo mejor que hacer dibujitos? Con suerte, puede que unos gráficos simples expliquen algunas cosas. Eso espero.

La pregunta a la que me gustaría responder es: ¿Qué tiene que pasar con la temperatura para que el IPCC tenga razón en sus predicciones, y hasta qué punto parece fácil que eso ocurra? El momento en el que se puede hacer ese control es una propuesta del mismo IPCC. En 2.021.

En las dos primeras décadas del siglo XXI habrá un calentamiento de unos 0,2ºC / década (si no reducimos las emisiones de CO2).

En realidad los modelos de los que sale esa cifra de “unos 0,2ºC / década”, dicen 0,21ºC para el aire en superficie (a 1m de altura) y 0,146ºC / década para la superficie del mar (la capa fina superior del agua).

Todos hemos oído decir que llevamos cerca de 15 años sin calentamiento. Y que eso no importa nada, ni significa que el calentamiento se haya parado, porque es demasiado poco tiempo para que la “señal” del calentamiento destaque sobre el “ruido” meteorológico. También dicen que el clima, por contra de la meteorología, es lo que pasa en 30 años. No preguntemos de dónde sale la cifra de 30, porque la respuesta resulta muy deprimente: De la gorra.

Daremos por buenos esos 30 años, sin más. Y nos olvidaremos de los 15 años sin calentamiento, para mirar lo que llaman “clima”; o sea, 30 años. Da la casualidad de que tenemos 31 años de datos de temperatura de la superficie del mar, medidos con satélites y con termómetros desde barcos y boyas. Y también resulta que esa medición es menos “ruidosa” (menos vaivenes) que la del aire de superficie, y sin los problemas de los efectos del crecimiento de las ciudades y el cambio en el uso del suelo. Si queremos medir el efecto del CO2, nada como eliminar las perturbaciones locales de la temperatura causadas por el hombre cerca  de los termómetros. Y para eso el mar es lo perfecto.

Comparamos modelos y los 31 últimos años de la realidad, usando un gráfico y de Bob Tisdale [-->]

Y lo simplificamos, usando de los modelos sólo la linea de tendencia, haciendo que las dos lineas de tendencia (modelos y realidad) partan del mismo sitio.

La primera noticia es que solo ha habido el 58% del calentamiento que debiera, en estos 31 años. Y eso es “clima”, no “ruido” meteorológico. La segunda noticia es que para que se cumpla la previsión, en 2021, durante ocho años debe haber un calentamiento 4,5 veces superior -en términos de grados por década- que el que ha habido los últimos 31 años. No creo que nadie piense que es imposible (aunque no parece lejos de imposible), pero tampoco creo que nadie piense que es probable,

Y lo que es seguro es que estamos cerca de una frontera en la que, si no empieza a subir la temperatura a lo bestia, va a ser imposible pensar que la predicción tiene alguna posibilidad de cumplirse.

Hay una tercera noticia. Y es que el calentamiento observado dista mucho de reflejar el “forzamiento” monótono que se le supone al CO2. Si se divide esa serie de 31 años en dos mitades, lo que se ve es un gran salto en el medio, y una segunda mitad sin calentamiento. El salto fue por “El Niño del siglo”, que ocurrió en 1.998.

¿Puede haber otro “salto” como ese, para que se cumpla la predicción? Poder, puede -¿quien sabe?-, y eso es lo que esperan los alarmistas como agua de mayo. Pero no parece que vaya a ser en 2013, como pensaban, porque El Niño se está desinflando. Otro puntito más que lo que veíamos la semana pasada [-->].

Y ese “salto” solo supuso como 0,12ºC, y de aquí a 2021 necesitan como 0,30 – 0,35ºC. Hablando siempre de temperatura de la superficie del mar. Necesitan dos “saltos del siglo”, y algo más. En ocho años ¿Y quién es capaz de asegurar que en vez de subir, las temperaturas no bajen? Una cosa es segura. Si los próximos ocho años siguen como los casi 16 anteriores, el invento del IPCC se va al carajo. Incluso con que sigan como los 31 años anteriores.

Se admiten apuestas.

Actualización:

Casualidad, esta mañana el Mail Online aparece con la noticia de que el calentamiento global se acabó hace 16 años, y que esta pausa ha durado aproximadamente lo mismo que el calentamiento (1980 – 1996). Viene de la presentación de HadCrut4, el nuevo producto del Hadley Climate Research Unit. Y señala la discusión que hay entre los climatólogos, poniendo como ejemplo a Phil Jones (East Anglia), que dice que ese “parón” del calentamiento global es irrelevante, y Judith Curry (Georgia Tech), para la que significa que los modelos climáticos tienen muchos problemas.

Clic en la imagen.

Nota: Lo del Mail Online parece un poco alegre. La tendencia lineal de 16 años (exactos) en la serie de datos que menciona es +0,071ºC / década (+0,7ºC / siglo).

Los datos:
http://www.metoffice.gov.uk/ha…

Actualización 2:

Judith Curry habla en su blog de este “parón” del calentamiento, y del artículo del Mail Online que le cita.

Y emplea un argumento que, modestamente, llevo años usando. La “variabilidad natural”, que usan como disculpa para el no calentamiento, no disculpa nada. Porque si explica el no calentamiento actual, también puede explicar el sí calentamiento anterior, y dejas sin peso al CO2.

 I agree that 16 years is too short,  given the timescales of the PDO and AMO, to separate out natural versus anthropogenic variability (but this cuts both ways:  the warming period between 1980 and 1998 was arguably amped by the PDO and AMO).