Podemos pasarnos toda la vida discutiendo las esencias, y diciendo que Cataluña no es como Escocia o Quebec. Por no sé qué detalles de la historia, porque Sabino Arana opinaba que Maketania incluye a Cataluña, por lo que usted quiera. Son casos iguales en lo que importa. Si el gobierno central se cierra en banda para impedir un referéndum, y si el gobierno secesionista declara unilateralmente la secesión contando con un apoyo social suficiente, eso solo lo puedes parar con una invasión militar, y no es plan. Mucho menos en el caso de España, donde Rajoy no tendría cojones, y los sociatas no tendrían ganas. Pero mejor así;, no vamos a empezar con los tiros. Y además hay que considerar la tesis de Mikel Buesa de que ni siquiera sin Rajoy -y su falta de huevos- se podría:

Centremos el problema. Creo que podemos partir de que estamos de acuerdo en que lo que nos interesa es que no haya secesión. Los no separatistas, quiero decir. Pero también creo que estamos de acuerdo en que ha llegado la hora de ordenar la barraca, y que se ha acabado el jueguecito de tira y afloja. Que más bien es de tira y tira por un lado, y afloja y afloja por el otro. Es posible que el órdago de Más sea una ventaja. Si el invento no funciona, pues mira, una pena, pero es mejor enterrarlo. Negociemos cómo.Y si funciona, nada como acabar de una puta vez con las bromas.

Los esencialistas solo van a conseguir seguir sin iniciativa hasta que los separatas repartan el pastel, y a su gusto:

Hay que ser gilipollas. O Rajoy. Han dado la disculpa perfecta para una secesión sin referéndum, y que CiU se monte una nacioncita chiringuito, sin siquiera necesitar contar con la opinión de la gente. Y lo van a hacer. No les queda ya otro remedio, embarcados donde están.

Los viejos anglos mantienen su espíritu pragmático de siempre, al parecer. Y por eso han hecho exactamente lo contrario. ¿Referéndum? ¡Vaya que sí! Pero mi referéndum, no tu referéndum. Creo que en sus facultades de políticas enseñan la parida de Ibarretxe como ejemplo de estupidez a evitar:

¿Está usted de acuerdo en que los partidos vascos sin exclusiones inicien un proceso de negociación para alcanzar un acuerdo democrático sobre el ejercicio del derecho a decidir del pueblo vasco y que dicho acuerdo sea sometido a referéndum antes de que finalice el año 2010?

Versión Brit:

¿Quiere usted que Escocia esté dentro o fuera del reino Unido?

La versión canadiense es preguntar a los jueces, que sentencian (en resumen):

  • La House of Commons tiene el poder de decidir si una propuesta de referéndum se considera clara antes de la votación;
  • Especifica que cualquier cuestión que no se refiera a la secesión se ha de considerar no clara;
  • La House of Commons tiene el poder de determinar si hay o no una clara mayoría que se ha expresado, tras el referéndum, implicando que hace falta algún tipo de supermayoría;
  • Todas las provincias y las First Nations han de ser parte de las negociaciónes;
  • Permite que la House of Commons anule una decisión de referéndum que viole cualquiera de los principios de esta Clarity Act;
  • La secesión de una provincia de Canadá requiere una enmienda de la Constitución de Canadá. [-->]

No me queda claro si los jueces contestaron, o qué contestaron, a una de las dudas que se le planteaban (Dion):

“No hay ni un párrafo ni una línea en la ley internacional que proteja la integridad territorial de Quebec, pero no la de Canadá. La experiencia internacional demuestra que las fronteras de la entidad que busca la secesión pueden ser puestas en cuestión, a menudo por razones basadas en la democracia.”

Pero no hay dudas. Aquí no nos vamos a adelantar al problema, cosa que deberíamos haber hecho hace 20 años. Y el problema nos comerá, con Rajoy tumbado a la bartola. Tal vez leyendo sobre deportes. Y además se resolverá al gusto de los que lo han provocado.

¿Alguien apuesta a que las secesiones estilo anglo no van a ser secesiones, y las estilo torero (o Rajoy) sí?

Actualización: Mill tiene un artículo interesante (y aun más pesimista) en DEE: