El progretariado (neocoms) lo tiene claro. Lo que más les estorba en este momento es la libertad de expresión. La ONU antigua definía con claridad meridiana:

Todo el mundo tiene derecho a la libertad de expresión; este derecho incluye la libertad de sostener opiniones sin interferencia, y buscar, recibir e impartir ideas a través de cualquier medio y con independencia de las fronteras.

Pero su Secretario General anuncia el mundo que quieren traer:

Las libertades de expresión (¿por qué en plural?) deben ser garantizadas y protegidas cuando se usan para la justicia común y el propósito común. Cuando alguna gente usa esta libertad de expresión para provocar y humillar los valores y creencias de otros, entonces esto no se puede proteger de esa forma. Mi posición es que la libertad de expresión, aunque es un privilegio y un derecho fundamental, no debería ser abusada por la gente, con un acto tan  vergonzoso. [-->]

Que siendo una noticia pavorosa, tiene su matiz optimista. Las cosas no están tan avanzadas como para que se atrevan a hablar en claro, y digan lo que piensan sin ambages: No creo en la libertad de expresión. Utilizar al propósito común como límite de la libertad de expresión, es exactamente anular la libertad de expresión. Porque nunca ha hecho falta libertad de expresión para expresar cosas favorables al propósito común. Esa idea es literalmente una imbecilidad.

Y en realidad tampoco quieren realmente evitar que se humille cualquier “valor o creencia” de nadie. Todos los cafres  Wyomings, que aplaudirán a rabiar la propuesta de Ban Ki-moon, pondrían un grito en el cielo si alguien sugiere que no se pueden cagar en la puta madre de Cristo. Por poner un ejemplo facilón. Y aunque la tesis más popular es que lo piensan así que son anticristianos y pro islam, yo creo que no. Son antilibertad a secas. Y no adoran el islam porque también sea antilibertad. No quieren imponer una teocracia. A los mahometanos solo los toman como disculpa útil para su tesis. Que se trata de que no haya libertad, en primer lugar de expresión, y de que aquí manda y se impone el que más grita. Si gritan más, suyo será  el “propósito común” ese del maldito Ban Ki-moon. Saben que en eso dominan; en poner a gritar a los asnos. También es por eso la LOGSE. Para tener una conveniente sociedad de asnos manejables. Y mientras, como los tres van a lo mismo, se juntan islamistas, nazionalistas y neocoms (progretariado). Todos piensan que serán ellos los que impondrán finalmente su dictadura. Y la ONU a la cabeza.

¿Pueden ganar? ¡Vaya que si pueden! Juegan a favor de corriente. Si quitas el poso cultural, el liberalismo no lo produce la naturaleza. Ni siquiera es normal, si miras a lo largo de la historia y la geografía. Es posible que Francis Fukuyama pase al futuro como el autor de la mayor pavada de toda la historia de la humanidad. Aunque tal vez todavía quede agarrarse a ese optimismo de que aun no se atreven a decirlo por las claras. No se ha debido de perder toda la cultura. A la espera de la ONU.