Conspiraciones. Creo que hay muchas cosas que a alguna gente les puede parecer una conspiración, que solo son una confluencia de intereses. Te voy a poner un ejemplo muy moderno, y de ciencia.

En 1981 las australianos Warren y Marshall habían demostrado más que suficientemente que la gran mayoría de las úlceras de estómago y las gastritis eran producidas por una bacteria (Helicobacter pylori), y que se podían curar con un simple antibiótico. Casi nadie se enteró, porque no pudieron publicar su descubrimiento en ninguna revista de fuste, ni les admitieron la ponencia en ningun congreso médico. Nota conspiranóica:

1) La principal fuente de ingresos de las revistas del ramo es la industria farmacéutica. Que también es la que financia los congresos.

2) En aquella época el producto más fuerte de la industria eran los antiácidos para paliar el ardor de estómago.

3) No un fuerte consenso, sino la totalidad de los médicos sostenían hasta muy finales de los 90s que la gastritis y la úlcera eran producto del estrés y la vida desordenada, más alcohol, tabaco, lo de siempre.

Sé mucho del asunto. Hacia 1988 yo llevaba diez años con una gastrítis crónica que me obligaba a tomar anti ácidos cada vez que comía algo. Si no tenía la pastilla, las pasaba canutas. Me enteré de lo que decían los asutralianos, de pura chiripa. A través de una BBS. Pedí consejo a muchos médicos, y todos se rieron. Insisto: todos. Pedí consejo al veterinario de mi perro (además buen amigo), estudió lo que decían Warren y Marshall, y me curó para siempre. Por unos ocho euros en antibióticos, y en unas tres semanas. No soy médico, ni tengo nada que ver, pero yo a mi vez curé a muchos conocidos años antes de que “la ciencia” supiera curar ese mal. No lo supo hasta el años 2.000, más o menos. El profano enteradillo se les adelantó en 12 años.

¿Creo que fue una conspiración? ¿Creo que se reunieron los capos de las farmacéuticas para conspirar, y que luego aleccionaron a los médicos? No, de ninguna manera. Creo que hubo exactamente cero conspiración. Pero también creo en la frase de un inglés (no recuerdo el nombre), según la cual es prácticamente imposible convencer a alguien cuyo sueldo depende de no ser convencido. Sencillamente, hubo una formidable confluencia de intereses, y todos remaban en la misma dirección, sin necesidad de pactarlo. Es algo que los humanos hacemos por instinto.

La teoría del efecto invernadero no es ningún invento. Se comprueba y mide en el laboratorio. La observas tú mismo al comparar cómo una noche húmeda retiene el calor del día mucho más que una noche seca y despejada. El asunto es que la tesis del CO2 como problema es otra idea muy diferente, aunque nunca te lo cuentan así. Especulan con una gran amplificación del pequeño efecto del CO2 que tiramos, por parte de otros elementos del sistema climático. Sin esa amplificación, nadie ve un problema. Pero no es más que una idea puramente especulativa, que tienen que sostener mediante una gimnasia argumental que no te puedes ni imaginar, y que de momento parece tener los datos en contra. ¿De dónde crees que viene esa absurda pretensión de que solo los especialistas (y no los científicos de especialidades cercanas) pueden entender el problema? Es física bastante básica, no es mecánica cuántica. Solo que en un sistema mucho más complejo de lo que suelen digerir los físicos (en principio, grandes simplificadores). Y estoy harto de oir a matemáticos profesionales (y econometras), decir que los científicos del clima ni siquiera dominan las herramientas disponibles para el tipo de problema que tienen. Y que además, las herramientas (matemáticas) que hay de momento, son manifiestamente insuficientes.

Para que tengas una idea de lo que hablan:

No, no creo que el problema sea una ninguna conspiración. Aunque claro que hay pequeñas conspiraciones parciales para mantener el “statu quo”, y silenciar a los críticos, por parte de la crème de la crème del IPCC. No es que crea, es que lo he visto. Si esa crème se comunica por email diciendo: si hace fata redefiniremos lo que es el “peer review” (para mantener a la discrepancia fuera del IPCC), a eso se le puede llamar conspiración, o fraude científico, o como quieras. Y hay muchas cosas como esa. Pero eso no hace que la teoría misma sea una conspiración. Ahora, su defensa a ultranza y saltándose todo lo que se solía considerar decente en un ambiente científico, sí tiene mucho de mala práctica por confluencia de intereses.

Espero que así entiendas lo que pienso. Y no creo que tú tengas que pensar lo mismo, ni que mucho menos que seas bobo por creer en el IPCC. No hay que ser bobo para equivocarse. Los médicos no eran bobos hace 15 años, aunque tuvieran delante de las narices la prueba de su equivocación. Los humanos nos equivocamos todo el rato, muy a menudo colectivamente. Y están bastante estudiados los procesos que llevan a esas equivocaciones. Lamentablemente son parte de nuestra naturaleza. Y uno de esos procesos más frecuentes que lleva a las equivocaciones es la anulación de la crítica. Otro es el pensamiento interesado (motivated reasoning). Otro el pensamiento de grupo (group think). Y hay más.

En resumen. No creo en una conspiración. Sí creo en muchos sesgos de interés, humanamente crompensibles. No hay pruebas de la amplificación necesaria para que el CO2 sea un problema; y la pinta es que no. Y, sobre todo, creo en normas y en prácticas decentes para poder tener una discusión pública razonable de cualquier asunto. Ahora bien, si me insultan y me chulean, “negacionista” y esas cosas, contesto. Espero que no te parezca muy mal. Y si te lo parece, lo siento, pero no voy a cambiar por ello.