Sefuelix está acompañando a Elípticus y a Haddock como buscador de marcha. Podríamos decir representantes de duelos blogueros. Vamos, que me buscan líos, como si no me los buscara yo solito.

Nuestros hamijos de nadaesgratis han vuelto a meterse en el charco del cambio climático . Lo cuenta McCoy en Cotizalia. De paso, se revuelca también él un poco en el fango.

Por favor, los que sabéis , pasad a decirle algo, que parece buen chico y no es cuestión de que el número de mendrugos siga creciendo.

A mandar. Se trata del típico artículo / estudio alarmista en Nature, pura basura ecologistoide. Una mezcla de cosas no mezclables, un poco de agitación y confusión, y ¡hops!, el fin del mundo.

Una lata el sitio, porque una vez pregunté a uno de los sabios qué razón de peso le llevaba a llamarnos subnormales (o similar) a los escépticos del drama del clima, y baneó a mi personalidad bloguera habitual en Nada es Gratis. Así que he tenido que disimularla, y escribir desde ordenador interpuesto (tienen listada mi IP habitual).

La entrada que molesta a Sef:

Y la conversación.

pla*eme septiembre 12, 2012 a las 14:03

Parece una mezcla entre ciencia basura y pseudo ciencia. Y con un sesgo alarmista enorme. Por ejemplo mezcla extinciones de especies donde desaparece un 75% de las existentes, con otras donde desaparecen “la mitad de los grandes mamíferos” (que no serán ni el 0,1% de las especies). Pero se saca de la manga en esta última (el último glacial –> interglacial) un “decrecimiento de la biodiversidad” completamente inverosímil. Normalmente menos hielo = más biodiversidad.

Por otra parte les parece muy lamentable, al parecer la desaparición, de los dinosaurios, que permitió el gran desarrollo de los mamíferos. Pero es difícil capturar qué diablos de esquema bueno / malo se fabrican para llegar a la conclusión de que eso sea lamentable.

“Puede darse el caso de que un pequeño cambio de las fuerzas dé lugar a una transición crítica”. Claro, seguro que puede.

- “Todas estas fuerzas están variando más rápidamente y en mucha mayor magnitud que en la anterior transición, la glacial-interglacial.

Hablamos de fuerzas diferentes. Y además, a nadie en su sano juicio se le puede ocurrir que la transición glacial-> interglacial sea algo malo, sino buenísimo. Pero podemos intentar que la humanidad viva como antes de esa transición. Genial. La megafauna probablemente desapareció porque el hombre la cazaba. Y su desaparición dio lugar a grandes bosques. ¿Cómo medimos lo bueno / malo? ¿Fue malo porque fue un cambio, o fue bueno porque somos abraza-árboles? ¿Eh?

Todo parte de una premisa falsa: cualquer cambio es malo. Suena a miedo, y a religión muy barata.

Anxo Sánchez septiembre 12, 2012 a las 16:18

Gracias por tu comentario pla*eme, con el que sin embargo estoy en desacuerdo. En primer lugar, los datos son tozudos, y el que tú pienses que menos hielo = más biodiversidad no hace que sea así. Los datos son los que son. En todo caso la causa del decrecimiento de la biodiversidad en esa época fue la rápida alternancia más que el que hubiera un clima concreto u otro. Y en segundo lugar, y el motivo por el que más en desacuerdo estoy con tu post, es que nadie habla en artículo de bueno, malo o regular, ni de consideraciones “éticas”. El artículo habla de datos y hechos, y no opina sobre si era bueno o malo que hubiera dinosaurios o que estemos nosotros en la Tierra. Lo único que dice es que es muy probable que se produzca una transición crítica, y que no está muy claro a qué escenario nos llevaría, pero no entra ni sale en si ese escenario es mejor o peor que el actual. Lo único que sí dice es que si pensamos (todos, no los científicos) que la situación de la Tierra debe continuar (o nos interesa que continúe) como hasta ahora, hay que actuar en una serie de direcciones, ya.

JLPC septiembre 12, 2012 a las 17:24

Estimado profesor Sánchez:

“No es lo que parece, cariño”.

No, seguro que ni el artículo de de Nature ni este post contenían “consideraciones éticas”, Dios, Dennett y Dawkins nos libren, solamente “datos y hechos”. Ejemplos de datos y hechos son “recomendamos reducir la población mundial”, “recomendamos incrementar la proporción de la energía proveniente de fuentes no fósiles”…

No seré yo quien critique a quienes tienen un sistema de valores “gaiólatra” o “ecologista”; pero sí me atreveré a señalar que tal sistema se parece más a una ética que a un conjunto de “datos y hechos”.

pla*eme septiembre 12, 2012 a las 18:46

Gracias por contestar, Anxo Sánchez.

Yo creo que el artículo juega a ciertos equívocos, bastante alarmistas. Por ejemplo, habla de las cinco extinciones masivas, y explica que se les llama “transiciones críticas”. Y luego menciona la “extinción de más de la mitad de los mamíferos de gran tamaño”, pero sin decir que eso no pertenece a ninguna de las cinco extinciones masivas, ni tiene nada que ver con una desaparición del 75% (ni siqiera del 0,1%) de las especies.

Los datos son tozudos, y deben decir que no hay mayor diversidad en los climas cálidos y templados que en los helados. Pues bien, me gustaría una cita, o mejor un enlace, a esos datos. Porque la experiencia dice justo lo contrario. Es cierto que los datos son tozudos … pero solo cuando se ponen encima de la mesa. Y solo cuando no están prendidos por alfileres.

Me alegra mucho saber que me he equivocado, y que no hay que interpretar que la “transición crítica” sea buena o mala. Cuando me hablan de factores de control desbocados tiendo a pensar mal. Hasta que me doy cuenta de que quien habla no conoce los factores de control (nadie los conoce), y que no puede hablar de “nunca vistos”. Y mucho menos medir ese concepto aparentemente fundamental de “estado de la tierra”.

En fin, habría muchas más cosas que comentar. Muchas, muchas. Pero estamos cortos de espacio de palabras. En mi modesta opinión, este tipo de cosas son las que están desprestigiando la ciencia.

Saludos.

Anxo Sánchez septiembre 12, 2012 a las 18:55

Sólo un comentario rápido: la extensión de los artículos en Nature está muy limitada. Pero el artículo contiene una lista con numerosas referencias dónde se pueden encontrar los datos que no aparecen explícitamente en las pocas páginas del trabajo. Decir que este trabajo está “prendido con alfileres” me parece fuera de lugar.

pla*eme septiembre 12, 2012 a las 19:36

No, perdón. Y también rápido.

Yo no he dicho que los datos en Nature estén prendidos con alfileres. No los he visto. Solo he dicho una obviedad. Que los datos serán tozudos, siempre que cumplan las condiciones para serlo. Y en sistemas tan complejos y de difícil recolección de datos por sistemas muy indirectos, estamos hartos de ver supuestos datos que en realidad no quieren decir nada (o son directamente equivocados, producto de un artefacto estadístico).

Y he hecho una pregunta. Si se afirma que los datos son tozudos, y son los que son, y que dicen que más hielo no es igual a menos biodiversidad, me gustaría saber cuáles son los datos que dicen tal cosa. Era de esperar que quien lo afirma lo supiera de memoria, y facilitara la búsqueda de unos datos tan sorprendentes. Porque pudiera ser que hubiera cierta confusión entre pérdida de biodiversidad, y pérdida de “la mitad de los grandes mamíferos”, que son cosas muy diferentes, y muy probablemente de causas diferentes. No sería más que llevar más allá una mala mezcla que ya hay en el artículo.

Anxo Sánchez septiembre 12, 2012 a las 20:22

No voy a entrar en más polémicas y no voy a responder más. Pero me resulta sorprendente que me pidas que justifique mi afirmación de que más hielo no es igual a menos diversidad, cuando no he hecho tal afirmación, sino que he dicho que “el que tú pienses que menos hielo = más biodiversidad no hace que sea así.” Eres tú el que tienes que demostrar lo que afirmas, que te recuerdo era “Pero se saca de la manga en esta última (el último glacial –> interglacial) un “decrecimiento de la biodiversidad” completamente inverosímil. Normalmente menos hielo = más biodiversidad.” Danos datos y referencias que apoyen tu afirmación, por favor; yo simplemente me he limitado a decir lo que tú: que sin datos no me creo nada.

pla*eme septiembre 12, 2012 a las 21:28

Pues ya lo siento, pero no entiendo nada. Yo he dicho que me extrañaba mucho que la transición glacial – interglacial supusiera una disminución de la biodiversidad, cosa que se dice literalmente.

La respuesta completa de A.S.: En primer lugar, los datos son tozudos, y el que tú pienses que menos hielo = más biodiversidad no hace que sea así. Los datos son los que son. En todo caso la causa del decrecimiento de la biodiversidad en esa época fue la rápida alternancia más que el que hubiera un clima concreto u otro.

¿Es incorrecto preguntar por esos datos, que” son los que son”? En el artículo de Nature no dice pérdida de biodiversidad total, sino “a significant decrease in local and regional biodiversity”. Claro, en un sitio en el que apenas hay especies (comparado con los sitios templados y calientes), con muy pocas especies que desaparezcan ya es “significant”. Pero no tiene nada que ver con lo que se desprende de esta entrada de blog.

Es lo que digo, la mezcla de la grandes extinciones. Y en la última, el artículo da como causa probable un pepinazo formidable de un asteroide, y sus efectos en el escaso tiempo de una generación humana. ¿Qué tiene eso que ver con lo que pasa ahora? Absolutamente nada. Como tampoco tiene nada que ver con la transición glacial – interglacial, que abre espacios a la biodiversidad.

Si separamos los datos de la confusión y de las especulaciones, lo que queda es nada.

No creo que siga la cosa. Sánchez debe ser un fenómeno interdisciplinar de la matemática aplicada a las ciencias sociales, por lo que veo. También parece que le cuelan basura por ciencia con facilidad, a poco que le guste el resultado.

Por cierto, muy fino y rápido el espontáneo JLPC que se ha cruzado por el medio.

¡Ah!, y como iba rápido, y leyendo al bies, se me ha escapado una muy buena:

S.A:

pero no entra ni sale en si ese escenario es mejor o peor que el actual.

No, claro; no entra ni sale. Pero lo titula: “Al borde del abismo”. Son acojonantes. Pero acojonantes de acojonar.