Actualización temperatura global agosto 2012:

Roy Spencer nos puso ayer la actualización UAH de agosto:

Yo saco lo mío de las “apuestas calentólogas”:

Pongo un par de gráficos de actualización de agosto. Como hay algunos críticos examinando esta sección, explico un poco cómo se han hecho.

Hay tres series de datos:

  • ROJO: Tendencia media lineal de los modelos en la primera parte del siglo.
  • AZUL: Serie completa satélites UAH. Incluye tendencia lineal, y media móvil de siete años (7 porque desaparecen los vaivenes de El Niño / La Niña). La parte final queda tapada por la verde.
  • VERDE: Serie satélites UAH, desde enero de 2001.

Las dudas habituales son:

  • ¿De dónde sale la tendencia de los modelos?
  • ¿Por qué enero de 2001?

La media de los modelos SRES sale de Lucia Liljegren [–>] sobre los gráficos del IPCC [–>] (0,21ºC / década, en la primera parte del siglo). Pero eso es un dato para la temperatura de superficie. La teoría dice que a la altura que miden los satélites, unos 4 km., el calentamiento ha de ser mayor. La corrección, según John Christy (UAH) es un factor de 1,25 [–>]. Y así, el calentamiento de los modelos de 0,21ºC / década queda en 0,26ºC para la altura de los satélites.

Enero de 2001 es cuando se “congelan” los modelos SRES. O sea, los modelistas conocían las temperaturas anteriores, y a partir de ahí es predicción real. Lo que se ha de juzgar y comparar con la realidad. También hay otro motivo para fijarse en la parte final, por lo menos a partir de hacia 1996. Y es que en la primera parte serie hay el efecto de dos volcanes potentes, que tiran para abajo de la temperatura, elevando la tendencia. También de John Christy [–>].El resultado, en un segundo gráfico, es una tendencia de 0,1ºC /década, en vez de los 0,26 de los modelos. Y en todo caso es cierto que 1o ó 15 años es poco tiempo para sacar conclusiones, por el “ruido” de la cosa. Pero tampoco falta tanto para que ese problema deje de existir, y , eventualmente, mandemos los modelos a donde merecían desde el principio.

La “proyección” del IPCC que predice un calentamiento de 2ºC a 4,5ºC para final de siglo, con una mayor probabilidad para 3ºC, es bastante más que lo que muestro en la gráfica para los modelos. El motivo es que según el IPCC ese calentamiento es solo para las dos primeras décadas del siglo. Y luego se aceleraría más adelante, según la teoría. La pinta es que la realidad va a tener que ponerse a correr como loca, si quiere alcanzar a la teoría.

Mirando lo mismo, desde después del efecto de los volcanes (1996 en vez de 2001):

Tiene la gracia añadida de que casi divide la serie de 33 años en dos mitades.

Añado un tercer gráfico. Lo mismo, pero separados los dos hemisferios. Y sin la parte desde 2001. Se ve que la tendencia del hemisferio norte no es excesivamente diferente de los modelos en estos 33 años (0,2ºC / década en vez de 0,26), pero la del hemisferio sur es horrorosamente distinta. La diferencia debería ser el agua del mar, mucha más en el sur. Para los calentólogos, sería que el mar tarda más en calentarse de lo que pensaban, pero luego llegará ese calor a su superficie (desde las profundidades), y nos comerá. Para los sensatos puede ser que el infrarrojo de los gases invernadero no calienten el agua. En realidad esa radiación no penetra ni un milímetro en el agua, y si calienta ese milímetro, lo evaporaría. O también aceptarían que la teoría (*), simplemente es incorrecta.

Nota: Respecto a “la teoría”, hay un detalle en el que los científicos alarmistas no quieren que caigas, y que los periodistas ni siquiera conocen. Te dicen que se trata de la teoría del calentamiento de los “gases invernadero”, conocida y aceptada desde hace mucho tiempo. Ningún climatólogo escéptico discute eso, y los tres físicos que lo discuten no son del clima. Y entonces, muy ufanos, el cafrerío del IPCC llama “negacionistas” [–>] a los que discuten al IPCC. Pero mienten. La teoría en que se basan los modelos alarmistas no es la de los gases invernadero, o no solo. Necesitan además otra teoría que nunca mencionan. Ni siquiera es una teoría propiamente dicha, sino una pura especulación. La tesis de la “retroalimentación positiva”. Un poco de calentamiento por el CO2 produciría un gran calentamiento por mayor humedad en el aire. El vapor de agua es el gran gas invernadero de la tierra. Pero esa tesis no tiene el menor soporte empírico, ni ninguna exigencia teórica de los principios conocidos de la física. Porque el agua en el aire produce calor y produce frío, según. Por ejemplo según sea vapor o según sea nube, que hace una sombrilla estupenda.