No sé cómo se puede escribir esto sin molestar a la protagonista. Habréis oído la noticia de una concejal de un pueblo que ha dimitido por la difusión en internet de un vídeo casero erótico. No es un vídeo feo, ni grosero. Una joven señora y guapa, grabándose mientras se dedica a lo suyo en solitario. Un regalo para alguien, supongo. Y es un regalo bonito, aunque de resultado suicida.

No sé, la mayor parte de los políticos no podrían hacer algo así sin que resultara espantoso. Pero esta chica ha hecho una cosa bella, porque ella lo es, y puede. ¿Por qué tiene que dimitir? ¡Protesto!

Hemos conseguido, civilizándonos, que las tías puedan ir en minifalda por la calle sin que nadie les moleste ni ofenda. ¿No es una idea cojonuda? Las calles son mucho mejores así, y en primavera una alegría. Pues este vídeo es lo mismo, una alegría. Y para una vez que un político le da algo a la gente, y no al revés, va, y dimite como si hubiera hecho algo malo. ¿Malo? ¿Malo de qué? Lo mismo de todo el mundo, pero en bonito.

En la cosa familiar no me meto. Pero no creo que su dimisión como concejala le vaya a arreglar ese problema, si lo tiene. Lo de siempre; los putos niños, ¿qué dirán en el colegio? Pues que digan que puta envidia de madre estupenda.  ¿Entonces, qué gana nadie con que dimita? ¿Es por el corte? ¿Le da vergüenza? Ya digo, antes daba vergüenza una minifalda o un bikini, y eso que hemos ganado. La vergüenza es algo que los demás provocan en uno. O la idea que tiene uno sobre  lo que piensan  los demás, y el caer en la tontería de darle importancia. Hablamos, pues, de un problema público. Al fin, política.

La dimisión de la edil es culpa nuestra. No le hemos dicho bien claro que nos importan un rábano sus grabaciones indiscretas; o mejor, nos parecen estupendas. ¿Por qué no va a ser una buena concejal por eso? ¿Se puede acaso comparar con los esperpentos que sacan por la telebasura en los presuntos debates y grescas? ¡Venga ya! ¿Por qué va a tener vergüenza esta chica, y no los esperpentos? O los políticos al uso, todo el día diciendo unas payasadas de infarto, y sin cortarse.

¡Protesto! Quiero que vuelva a su puesto la concejal erótica. Y un respeto por parte de los mamones. A ver si ellos eran capaces de lo mismo sin que soltáramos una carcajada. ¿Rajoy, Rubalcaba? Yo no sé qué otros méritos tiene nuestra artista del día. Pero al menos tiene uno, y lo ha mostrado. No es algo que puede decir todo el mundo. Así que por mi parte declaro que el vídeo no me parece nada improcedente ni de lo que avergonzarse. Por favor, vivimos en al país en el que se”comprende” a los asesinos, y se llora de emoción por el ingreso de sus aplaudidores en los órganos de gobierno. El país en el que el político que no es ladrón, es que es tonto. O el país donde las promesas electorales se da por supuesto que son mentira. ¿EREs, me dices? ¿Faisanes o Gurtels? ¿Jueces que prevarican y son aplaudidos por sus masas? ¿Y ahora resulta que la que tiene vergüenza es una chica por un poco de auto masaje más o menos emocionante, y en vídeo? Vergüenza nos debería de dar que le dé vergüenza. La culpa es nuestra.

Yo prefiero 20 veces a esta edil hasta ahora desconocida que a todos los políticos que conozco. Y subrayo todos. Mis aplausos, y mi sombrero a sus pies. La mejor de la casta en este puto país. Ningún peligro, al contrario que los demás.