Querido sr. Fowler:

El propósito de esta carta es darle una noticia formal del contenido difamatorio de un reciente artículo que fue publicado recientemente en su web, National Review Online, a cuenta de mi cliente, Michael Mann, y para exigirle una retractación y una disculpa. También exigimos que la publicación sea retirada de inmediato.

Adjuntamos una copia de la publicación difamatoria. Se titula “Fútbol y Hockey”, y fue firmada por un individuo de nombre Mark Steyn.  El artículo hace la falsa alegación de que el dr. Mann incurrió en un fraude académico, una alegación que, por supuesto, es difamatoria per se. Específicamente, la publicación afirma que el dr. Mann es “el hombre detrás del fraudulento “palo de hockey” del cambio climático, el director del circo de los anillos de árboles” [juego de palabras en inglés: the very ringmaster of the tree-ring circus].

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El artículo en cuestión (merece la pena) era:

Y el querido sr. Fowler ha contestado al abogado de Mickey Mann, públicamente. En el mismo medio de la supuesta difamación (clic):

Acojonante. Como muy obvio:

- En un uso polémico común, “fraudulento” no quiere decir un puro fraude criminal. Significa algo intelectualmente falaz y erróneo. Yo considero fraudulenta la posible demanda de Mann. Huy, huy!, supongo que ahora tiene otro motivo para demandarnos.

- Normalmente no te gusta la pesadez de las demandas, porque son un incordio. Consumen tiempo. Cuestan dinero. Pero este es un asunto diferente a la luz de una palabra: investigación.

Si Mann nos demanda, el material que vamos a necesitar para defendernos va a ser extremadamente amplio. Así que si lo hace, nos lo tomaremos más como una lucha que como una demanda; nos embarcaremos en un proyecto periodístico de gran interés para nuestros lectores.

Genial. Sería simplemente perfecto. Porque supondría revisar todas esas lavanderías académicas que organizaron los amigotes de Mann para ocultar un fraude, o al menos una conducta académica y científica completamente inaceptables. Por otra parte, lo normal entre los chicos del clima. Y probablemente su anterior universidad (Virginia), tendría que entregar los emails de su comunicación con los otros del IPCC cuando lo del “palo de hockey”, que niegan con uñas y dientes en un caso de demanda de “libertad de información” pendiente.

Un poema imaginar a todos esos amigotes de las lavanderías, bajo juramento: – ¿En su investigación, hicieron al dr Mann toda esta serie de preguntas inevitables, o las pasaron por alto? ¿Entonces, tendría inconveniente en responderlas ahora el dr. Mann?

¡Juas!, no paro de frotarme las manos. Y ya sé que parece imposible, que la apuesta segura es que Mickey esconderá el rabo entre las piernas, y lo dejará pasar. Pero, podría ser, como dice Fowler en su remate final:

- Mi consejo al pobrecito Michael es que se vaya a molestar a cualquier otro. Y si no tiene el sentido común de hacerlo, esperamos enseñarle una cosa o dos sobre la ley y sobre cómo funciona el debate libre en una nación libre.

Se iba a embarcar en un montón de problemas y gastos para una causa perdida, que expondrían sus métodos y maniobras a la vista del mundo. En breve, arriesga hacer el asno. Pero eso no le ha cortado antes de ahora.

Fuente (y casi todo):

Actualización: Casi seguro que ha sido hoy mismo que Michael Mann ha “protegido” su cuenta de Twitter, que siempre había sido pública, para que solo la puedan ver los amigotes. Como siempre hago cuando escribo algo sobre alguien, le busco en Twitter para que lo sepa, y pueda contestar. Pero cuando he ido a la cuenta de Mann, que por otra parte conozco y “oteo” hace mucho, me encuentro con la novedad:

Desgraciadamente parece que va a ser lo del rabo entre las piernas. ¡Lástima!

Actualización II (Cathlyn Schizo):

Burromann se reafirma:

(Que yo sepa, las cuitas con Cuccinelli todavía no están resueltas, pero sólo he podido mirar por encima)