En el título ya está dicho todo. O todo lo que le puede importar a un patético yonki de los votos como tú. Pero te explico.

Había que quitarse de encima al gobernante más imbécil de la historia de España,y a su secuaz – el más degenerado. Pero has resultado ser más imbécil aun que el más imbécil, al que tenías las narices de llamar “bobo solemne”. ¿Y cómo crees que vas a pasar tú a la historia, criatura? ¿Asno pomposo? Porque uno puede tener la sensación personal de que con esa cara de pipiolo sin peligro que gastas tienes que ser mil veces menos peligroso que Ruby, pero el que va a poner a en la calle al torturador nazi de Ortega Lara vas a ser tú.

Tú has sido el que lo ha trasladado al País Vasco, para que su informe médico lo haga alguien al alcance de los nazis, y a las órdenes de Pachindakari. Y tuya va a ser la culpa de que ETA lo exhiba por las calles como demostración de su triunfo definitivo. Tú, Mariano Rajoy Brey. El supuesto cuitado pusilánime, de afición don Teledeporte. Y puede que seas la marioneta enganchada a la droga del poder que pareces. A menudo los cretinos son mucho más peligrosos que los Rubalcabas.

Sí, puedes pensar que mi voto no importa. Total, solo una vez en mi vida he votado al PP. Eso te dirán los cantos de sirena que tanto te gustan. Te apoyas en ellos – espejito mágico – por tu falta de carácter, de personalidad, y por no haber tenido en toda tu vida ni una sola idea propia. Te consuelan al hacerte pensar que tu cretinez congéntia es lo que te ha dado los votos, y te los volverá a dar. Pero te engañan. Los votos te los dio un desastre llamado Zapatero.

Nadie creía que tú fueras la persona adecuada para el mal momento. No eres un líder, no has nacido para eso, y en tu inseguridad te limitas a cortar las cabezas que tienen principios o inteligencia independiente, y te pueden hacer sombra. Mayor, Pizarro, Aguirre cuando puedas, ya sabes. Simplemente esperábamos de ti un poquito de seriedad económica, y cierta firmeza moral ante los nazis. Ni siquiera gran cosa, ya se te veía, pero sí un poco. Aunque fuera pura vergüenza torera.

¡Qué idiotas! No había el menor síntoma. Es muy típico imaginar que lo que debe de ser, lo que no hay más remedio, es lo que va a ser. Y, cómo no, tuvimos que ver cómo retrasabas cualquier medida, por imprescindible y urgente que fuera, a que pasaran las elecciones andaluzas. Ahí marcaste el nivel. Tan irresponsable como Zapatero. Peor, porque se supone de tu ambiente cultural, los que te rodean, el conocimiento del mal que causabas. Encima, para nada, asno pomposo.

Desde entonces nadie duda que tu interpretación de la política no es en función de lo que necesita el país, o de lo que crees que necesita. Otra diferencia a peor, porque probablemente Zapatero sí pensaba que el país necesitaba las imbecilidades y horrores que hacía. Tú solo ves la altura en la cucaña hacia la droga que crees que vas a alcanzar.

Ni un gramo más vas a pillar de ese saquito de polvo blanco. Y lo que has pillado hasta ahora, ya lo hemos dicho, se lo debes a Zapatero.

Pero al menos podrías haber pasado a la historia como un mero drama. El incompetente inadecuado en el momento más inoportuno. Esas cosas pasan, y tal vez podrías despertar cierta simpatía. Pobriño, no daba más de si.  Lamentablemente, has tenido que rizar el rizo. Es lo que tienen los asnos; le arreas a uno, y  nunca sabes dónde va a pararse. Y así, al drama se va a añadir el oprobio, y la claudicación de todo principio de civilización.

Enhorabuena, machote; te has lucido. Te va a votar … tu abuela. Y esto es una promesa formal.

Actualización: No puedo dejar de poner este “tuit” de Girauta:

Así que todos los años palman en las cárceles 159 presos de enfermedad. Casi uno cada dos días. Pero hay que ocuparse y evitarle el trago al nazi asesino y torturador ese, que sigue convencido de que ha hecho bien. Marianito, eres la hostia.

Actualización 2:

Actualización 3. José María de Pablo, abogado de la AVT: