Actualización de Roy Spencer con la temperatura de satélites, desde el equipo UAH.

Y hacemos nuestro gráfico “total”, donde se ve la serie completa UAH. Azul 1979 – 2000; verde 2001 -2012; rojo, la media lineal de los modelos climáticos en las que se basa el cuento de miedo.

La curva azul gorda es la media móvil de 7 años de la serie UAH entera, y la verde la tendencia lineal desde 2001. Lo de la media de 7 años, que le copio a Christy, tiene bastante sentido. Es el número más bajo de años cuya media móvil elimina los vaivenes producidos por El Niño / La Niña. Se visualiza mejor lo que pasa con la temperatura, sin el “ruido” de corto plazo.

Puede ser interesante compararlo con el gráfico que presentó Christy, jefe máximo del equipo UAH, en un testimonio en el senado USA hace un par de días.

Se parecen mucho, aunque no son exactamente iguales. Christy “traduce” el dato de los satélites a la altura de medición de los termómetros de superficie, para poderlos incluir en el cuadro. En el blog de Judith Curry hay una notificación del mismo John Christy sobre cómo ha creado la ensalada de espagueti de los modelos. [Aquí -->]. Curry también da una explicación muy sensata para la diferencia entre los modelos y la realidad, y sobre cómo han hecho los modelos, y su escasa validez predictiva.

Curry:

Los modelos son demasiado sensibles al forzamiento del CO2, por un feedback hiperactivo del vapor de agua (que lo sacan de aproximaciones usadas en los modelos meteorológicos, que producen un error de acumulación en las simulaciones climáticas, más largas). El efecto indirecto (negativo) de los aerosoles, siendo también exagerado,  puede contrarrestar este feedback positivo hiperactivo del vapor de agua. Recuerdo un estudio de Rostayn (de hace unos diez años) que decía que incluir el efecto indirecto de los aerosoles sin incluir el efecto completo interactivo de los aerosoles (con sumideros), produciría un efecto indirecto de los aerosoles demasiado grande. Así, en principio, dos errores (feedback hiperactivo del vapor de agua y efecto indirecto negativo de los aerosoles), pueden dar un acierto (como un acuerdo con las observaciones).

Trato de explicar. En realidad nadie sabe ni el efecto (forzamiento) del CO2, ni de los aerosoles. Imaginemos que han exagerado en los modelos el efecto del CO2. Eso les produciría un calentamiento en el siglo XX, en los modelos, que no se observaría en la realidad. Por ejemplo, más calentamiento entre 1.950 y 2.000 del que han medido los termómetros (o los satélites). Pero si meten un efecto de enfriamiento exagerado en los aerosoles (volcanes, contaminación), y lo ajustan adecuadamente, pueden conseguir que el resultado de los modelos encaje como un guante con lo que dicen los termómetros. Y parece una historia muy redonda y muy real. Solo que en adelante, como sigue subiendo el CO2, sin subir los aerosoles en la misma medida, los modelos producen un calentamiento que en el mundo real no ocurre. Que es justamente lo que estamos viendo.

¿Podría haber otra explicación? Desde luego. Como la que dan algunos alarmistas, de que el calor se está escondiendo en el fondo del mar. Lo que miden de ese calor en el mar (no es precisamente fácil), no parece de momento suficiente para aceptar esa explicación. Por mucho margen. Pero sí parece claro que diez o quince años más de observaciones, tanto de la temperatura de la atmósfera, como sobre todo del mar, nos deberían dar una idea de lo que pasa. ¿Será por eso que tienen tanta prisa en que se toman decisiones ya, sin la información adecuada?

Y ya que estamos, pongamos la de la superficie del mar, actualizada también a julio 2012. Son los datos OI.v2 [-->]. Dado que es una mezcla de medición desde satélite contrastada / corregida con mediciones de termómetros, tiene pinta de ser la mejor medición de temperatura global que existe. Y la temperatura de la superficie del mar es la madre del cordero de la temperatura del aire.

Por el mismo precio, ponemos la anterior, pero también con media móvil de siete años. Más indicativo.