Ayer me preguntaron, tomado un vino antes de comer, por la historia esa del hielo de Groenlandia. Alguien que había visto el gráfico que ha circulado por toda la prensa. Una Groenlandia con una mancha blanca de hielo, comparada con una Groenlandia roja, sin hielo.

- No he hecho ni caso -, me dijo, – ¿pero tú sabes qué es lo que dicen ahora esos chiflados? ¿De qué va la cosa? -.

No sé dónde lo había visto mi comunicante, pero si era en El Mundo, tenía toda la razón. Y otros medios en USA y UK han contado historias similares:

El texto dice, literalmente: Imagen de la superficie de Groenlandia, con hielo y sin él | NASA. (Clic en la imagen para ampliar).

¿Qué pretenden, que ha desaparecido un tocho de hielo de un millón ochocientos mil kilómetros cuadrados (más de tres veces la península ibérica), y de dos kilómetros de altura? Incluso Pedro J. Ramírez, si lee su periódico estos días, puede llegar a pensar que algo huele a podrido en la noticia que da. El problema es que poca gente sensata va a seguir leyendo para intentar averiguarlo, después de lo de “Groenlandia con hielo y sin él”. Si Groenlandia está sin hielo -pensará el lector sensato – ¿por qué no muestran una foto, que sería mucho más espectacular que ese mapa tan rojo?

Un lector espabilado, además de sensato, puede que dedique 15 segundos y tres clics para verlo en directo. Por ejemplo en la web-cam de la estación de investigación Summit Camp [-->], en todo el centro del hielo de Groenlandia:

¿Groenlandia sin hielo? Hmmm … ¿O tal vez solo queda hielo en unos pocos puntos, entre ellos Summit Camp? Otros 15 segundos y unos pocos clics le mostrarán la última foto de satélite:

Todos tranquilos. “Groenlandia sin hielo” solo es una pedrojotada climática más. Pero eso puede picarnos la curiosidad. ¿Qué tuerca se les ha soltado a los chicos de la prensa? Parece el único motivo razonable para seguir leyendo la noticia.

Casi toda la cubierta de hielo de Groenlandia, desde las zonas más finas en las costas hasta los dos kilómetros de profundidad en el interior ha experimentado algún grado de fusión en su superficie a mediados de estes mes debido a las altas temperaturas, de acuerdo con las mediciones de tres satélites independientes analizadas por científicos de la NASA y unviersidaes.

Ya empezamos con las negritas, como si no supiéramos leer. Pero el dato calve no es “tres satélites”, sino “algún grado de fusión en su superficie”. ¿Algún grado de fusión? ¿Por ejemplo una capa de un par de milímetros de agua sobre un hielo de dos kilómetros de grueso, que al cabo de unas horas se vuelve a congelar?

También es relevante lo de “altas temperaturas”. ¿Cómo de altas? Concretamente, en Summit [-->], tres días sueltos del mes de julio, un pelín por encima de cero:

¿Será una inocentada a destiempo? Lo parece, a juzgar por el último párrafo de la noticia en El Mundo:

“Los núcleos de hielo muestran que los eventos de fusión de este tipo ocurren aproximadamente una vez cada 150 años en promedio. Con el último acontecimiento en el año 1889, este evento llega justo a tiempo”, dice Lora Koenig, un glaciólogo del centro Goddard y miembro del equipo de análisis de los datos obtenidos por satélite. “Pero si seguimos observando los acontecimientos de este tipo de fusión en los próximos años, será preocupante“.

Otra vez el truco de las negritas para analfabetos funcionales. Será preocupante (si ocurre algo que no ha ocurrido) solo quiere decir que no es preocupante todavía. ¿Necesitarán nuestros egregios periodistas que se lo pongamos en negrita? No es preocupante. No es una noticia. Y “ocurren una vez cada 150 años en promedio”, quiere decir que se conocen muchos otros casos similares, y por tanto que no es “sin precedentes”. Aparte de que no se entiende que pueda llegar a ser “preocupante” un aumento de un fenómeno que consiste en un deshielo seguido de un rehielo inmediato.

En resumen:

El Mundo:

Realidad:

  • No es sin precedentes.
  • No es deshielo (se vuelve a congelar)

Roger Pielke lo explica con más detalle [-->]. La noticia, sacada de madre por el periodista Seth Borenstein (Associated Press) y por algunos científicos de la NASA, debería de haber sido: Repentino y extenso deshielo superficial,de corto plazo, en Groenlandia. Pero eso sería una no noticia, y el periodismo, hoy, parece consistir en convertir en noticia lo que no es. ¿A alguien le extraña que los periódicos vayan de culo?

Aquí hay un enlace donde algunos científicos (alarmistas) tratan de explicar el asunto a algunos periodistas, en Twitter. En resumen: os habéis pasado, y no hay forma, todavía, de saber el significado de este fenómeno. Que por otra parte es puramente académico.

Serán alarmistas y oficialistas, pero ya empiezan a estar un poco mosqueados con la prensa.

Y ya que estamos con hielo, y con el Ártico, no sobrará poner el último dato del deshielo marino de este año, por aquello de si batirá o no batirá el récord de 2007 (clic para actualizar):

Podría ser peor, pero está peliagudo.