El Consejo de Investigación de Noruega [-->] acaba de publicar una Evaluación de la Investigación Noruega del Clima (clic).

Es un organismo oficial que tiene como objetivo el desarrollo de la estrategia nacional de investigación. También el impulso de la cooperación internacional para la investigación. En esta evaluación examina el estado y necesidades de la investigación noruega sobre el clima desde una perspectiva internacional, y recomienda medidas para mejorar la calidad, eficacia y relevancia de la investigación futura sobre el clima. Para el curioso supone una forma indirecta, o no tan indirecta, de hacerse una idea sobre cómo ven el estado de la ciencia del clima. O del “cambio climático”, que es lo que nos interesa.

Una vez que sabemos que toda esa tesis de que nos vamos a achicharrar no se basa en pruebas, sino en “atribuciones”, conviene hacerse una idea del estado de la ciencia que hace esas “atribuciones”. No le haces el mismo caso a un mecánico de demostrada competencia que a un charlatán. Hay que contextualizar esas atribuciones si queremos saber por dónde andamos.

De la evaluación noruega:

2.1.1.6 Future directions

Para los grupos de investigación evaluados, la principal motivación es entender mejor los procesos físicos de complejo sistema climático. Durante la última década, Noruega ha invertido recursos relevantes en este campo de investigación, obteniendo resultados importantes. Eso le ha dado a Noruega una posición internacional destacada, en particular en relación al IPCC. La creación y desarrollo de los modelos climáticos y servicios climáticos ha dado a Noruega una oportunidad única como nación para encarar los retos relativos al cambio climático.

Aunque las necesidades políticas expresas respecto a la ciencia se refieren principalmente al impacto de los gases invernadero, también hay necesidad de una mayor investigación del impacto de la actividad humana en el cambio del uso de la tierra, especialmente en relación al albedo y a los ciclos biogoequímico e hidrológico. Más aun, no se puede llegar a una buena comprensión del sistema climático sin dedicar un esfuerzo a entender la contribución de los procesos naturales al cambio climático.

La historia geológica documenta con claridad un forzamiento climático fuerte asociado a la variabilidad del sol, aunque el mecanismo exacto no ha sido identificado todavía. Eso debería de implicar un esfuerzo internacional coherente, pero sorprendentemente, el esfuerzo científico a lo ancho del mundo para aumentar nuestro conocimiento sobre las variaciones naturales es muy limitado, y esto está muy probablemente relacionado a la escasez de financiación disponible para investigación básica, no derivada de una agenda.

En consecuencia, además de recomendar la implementación de las recomendaciones de Klima21, este comité recomienda un incremento en el esfuerzo de la investigación de las causas naturales del cambio climático, en particular las variaciones en la actividad solar, el mecanismo de formación de las nubes, y las variaciones multidecadales de las corrientes oceánicas.

Impresionante. Solo les faltaba hablar de caos espacio-temporal, y transiciones de fase, para tener el repertorio “escéptico” al completo. Y, como adrono, haber hecho un dibujito:

Atribución del calentamiento al CO2 => conocimiento del sistema climático.

Conocimiento del sistema climático => conocimiento de la variabilidad natural.

Conocimiento de la variabilidad natural => investigación de la misma.

Falta de investigación => desconocimiento de la variación natural.

Desconocimiento de la variación natural => imposibilidad de atribución (ni al CO2, ni a nada).

Conclusión: charlatanería.

Me han dejado helado los noruegos. Aunque, vista la buena posición que tienen, dudo que den el paso lógico. Pedir la disolución del IPCC.

Fuente: “DB”, en un comentario en The Blackboard de Lucia [-->].

Añadido: Versión del cartel para Esopra. Y si no le gusta, que la haga él ;)