Esopra es un enredador nato, y encuentra cada cosa que ni os cuento. Mismamente, ayer (clic):

Acojonante:

  • Los expertos calculan que en 2.100 sólo se hablará el 50% de las lenguas  que siguen vivas en la actualidad.

O sea, unas 3.000. ¿Hay algún alma cándida en la sala a quien le parezcan insuficientes? ¿Insuficientes para qué; para no entenderse suficientemente? Pero claro, metemos la metáfora por medio, el truco para que los débiles de espíritu entiendan, e inevitablemente sacamos las cosas de quicio.

de las que siguen vivas em la actualidad

¡Tate! Vivo = bueno; muerto = malo. Ser vivo = información genética = información para los científicos = información científica. Lengua muerta = gran pérdida científica.

¿Mande? Niño, que las metáforas no se pueden llevar tan lejos. La lengua no es un “ser vivo”. No es ni siquiera un “ser”, y mucho menos está viva. Y si no está viva, no puede morir. Lo mismo que el batúa no ha “asesinado” a los distintos vascuences naturales, solo los ha sustituido. Las lenguas no mueren, solo se dejan de usar. Como un martilllo o una flauta. En cuyo caso pueden perderse. O no, dependiendo que se hayan estudiado y guardado en libros. Y si se pierden, desde luego que no se pierde “información científica”. Ni siquiera cultural.

Las lenguas transmiten información, no son información. Salvo la información de sí mismas, que le interesará mucho al especialista, pero a nadie más. Si se pierde código genético se pierde información, porque no sabemos la información que estaba codificada. No pasa lo mismo con las lenguas. No hay ninguna información añadida al concepto “casa” porque se diga “home”, o se diga “etxea”. Son distintos códigos para la misma idea, y mientras haya un código para expresarla, no se puede perder la idea. Teóricamente es posible que se perdieran todas las lenguas. Pero menos la última. ¿Y cuál es el problema? No vas a perder la idea de “casa”, ni la posibilidad de expresarla, por mucho que ya nadie entienda “etxea”.

¡Ah, la cultura! La palabra casa no es cultura, lo mismo que la lengua entera. Es una forma de expresarla. Cultura son las distintas realizaciones de la idea “casa”. Cottage, caserío, etc. Pero la cultura está en esa realización concreta, no en la palabra – cottage – que la designa. Le podrías llamar egattoc al cottage, y nada cultural – ni mucho menos científico – cambiaría.

Sí, vale, en los idiomas esquimales tiene muchas palabras para “blanco”, con muchos matices. ¿Y qué? ¿Eso es interesante? ¿Nos sirve de algo? Tenían esa necesidad, y produjeron esos matices. Nosotros no, y nos pasamos sin ellos. Simplemente no los necesitamos. Es la gracia de las lenguas; que sus hablantes producen lo que necesitan.

¡Ah, la identidad! La lengua nos identifica a los que la hablamos. Frente a los que no la hablan, es de suponer. Fantástico. Puede ser un gran motivo para masturbarse (metafóricamente) con una lengua. Pero no es un motivo para ponerse a “defender” una lengua, siempre que defenderla suponga obligar a hablarla a los que no quieren masturbarse motu propio. ¿Qué coño de identidad es esa que pasa por forzar al que no quiere compartir tal identidad?

Las lenguas se han impuesto muchas veces por motivos políticos, y hay que corregirlo. ¿Cómo, haciendo lo mismo? ¿Por qué va a ser mejor un estado lingüístico que otro? Antes tenían la idea de que la gente de una unidad política hablara la misma lengua, para entenderse, y solían imponer la mayoritaria para ayudar al proceso natural. No es irracional, aunque no sea muy liberal. Pero es que ahora les ha dado por dar por culo con las lenguas minoritarias,  ocurrencia que no se había visto nunca en toda la historia de la humanidad. Es lo que pasa cuando a un niño le das una metáfora, y exceso de poder.

Vascuence por saco

Niño, ama la lengua que te dé por amar. Apréndela muy bien, si así te place. Pero el cerebro de los demás no es una herramienta para realizar tus caprichos. La gente sabe por sí misma la lengua que le conviene, y actuará naturalmente en consecuencia. No hace ninguna falta defender (imponer) nada en cuestión de lenguas. Y hoy, con las comunicaciones y la información, menos que nunca. Que les den por saco a los del proyecto de la primera imagen (clic). Y que se masturben ellos solos. ¿Qué les parecería si a mi me da por “defender” las castañuelas, y les pongo a ellos a tocarlas?

Como siempre: