Unos dibujitos para ilustrar el artículo mencionado ayer.

¿Qué piensas que representa esta gráfica? ¿Hay algo que tira de la linea roja hacia arriba, o es casualidad?

Pues en realidad depende. Depende de que lo mire un estudioso del cambio climático de la línea del IPCC, o un estadístico.

Los del IPCC dirán que se parece mucho a las temperaturas entre 1880 y 2010, y podrían añadir al dibujo la serie HadCrut3 de temperatura. ¿Conclusión? Como el calentamiento global solo se puede explicar por el CO2, y ambas son esencialmente iguales, la línea por la que se pregunta no puede ser casualidad (el producto de un proceso aleatorio). En realidad la línea misteriosa, más alejada del valor que tenía en origen, sería menos aleatoria todavía.

Pero el matemático tendría problemas de digerir eso. Explicaría que la línea misteriosa viene en realidad del ejemplo que pone Wikipedia de un “paseo aleatorio”. Aleatorio (sin causa) por definición. Es una construcción matemática de una línea donde cada punto depende de la posición del punto anterior, más una pequeña variación aleatoria.

El dibujo de Wikipedia, con la línea ejemplo que he elegido, engordada. Con un clic se llega a la explicación original.

William Briggs lo explica así, en una entrada que enlazo más abajo:

Los “paseos aleatorios” tienen algunas propiedades soprendentes, que por ser sorprendentes, no son intuitivos. El primero que esperaríamos que añadiendo subidas y bajadas aleatorios esperaríamos un no cambio. En cambio, nos encontramos que según pasa el tiempo nos alejamos del origen (del 0). En realidad se puede mostrar – con algo llamado ley del arcoseno [–>] – que es más probable encontrarse en un valor extremo, en cualquier momento que paremos el paseo, y no estar en el cero.

Parece una bobada de problema, pero es el resumen (y la simplificación) de por qué hay muchos matemáticos / estadísticos que tienen mucha dificultad para aceptar la idea de que de lo que se sabe de la medición del calentamiento global, se pueda deducir que hay un demonio en forma de CO2 (o de cualquier otra cosa) tirando de la temperatura. Como además la “demostración” de la teoría del IPCC viene de la atribución de causa que hacen con los modelos climáticos, cuya validez predictiva también les chirría a los matemáticos, no es extraño que este sea uno de los grupos en los que se encuentra una proporción más alta de escépticos del IPCC.

Sirva, espero, este aperitivo, como tentación para echarle un ojo a lo que plantean los que saben mucho más de estadística que los chicos del clima. Ejemplos:

William Briggs:

A. H. Gordon:

Ross McItrick:

Robert Fildes y Nikolaos Kourentzes:

Olavi Kärner: