Habrá gente que se mosquee cuando me refiero a la política (y los políticos) como la payasada nacional. Pero yo creo que es suave. Se venden a sí mismos como “demócratas”, con lo que quieren decir que el sistema que tenemos es lo más de lo más, y ellos sus sumos sacerdotes. ¿Pero dónde queda una religión cuya esencia es la caradura, y está llevada a cabo a través de la más grotesca payasada?

¿Quién controla al gobierno en esta “democracia”? ¡El sagrado parlamento! – dirán. Pero es la mayoría, en el parlamento, y es lo mismo que decir el gobierno. Porque cuando no es mayoría suficiente, siempre hay un apaño. O un Partido Popular, que van de limpitos por la vida, pero solo meten la mierda debajo de la alfombra, y mal. Esta misma semana, todo junto y sin ir más lejos:

¡Puta mafia de drogadictos del poder, degenerados!

¿De qué hablamos? De pasta pública. Y de falta total de vergüenza, de paso. ¿No habíamos quedado que hay que apretarse el cinturón, y que hay que controlar las cañerías para que no se pierda lo que no tenemos para perder? No, ellos solo se ocupan de subir los impuestos, y de perseguir al autónomo pringado que tendrá que dejar su actividad si le atosigan. Y se ocupan, claro, de robar tan a espuertas como se les ponga, porque son los amos de eso que llaman democracia – con dos cojones.

Para eso sí es aguerrido don Teledeporte. Para tapar al que se lo lleva crudo, y para subir los impuestos. Y para engañar al idiota (yo mismo) que pensaba que iba a hacer al menos algo de lo que decía. Pero El Aguerrido va a tener una responsabilidad formidable sobre la ruina y perdición de España. Porque ni un subni puede pretender pedir un esfuerzo colectivo, mientras se le ve mamonear con el resto de la payasada para quitar al pueblo ese dinero que no tenemos. Si él mismo decía que España tiene una crisis mucho más política y moral que simplemente económica, ¿qué diablos cree que está consiguiendo con el mamoneo público? ¿Un chute de moral y de regeneración política? ¿Para eso tanto empeño en presidir el gobierno del país?

Dice que lo ha conseguido resistiendo, con paciencia. El Aguerrido. ¡Pues enhorabuena! Pero será enhorabuena para él, y enhoramala para España. Enhoramalísmia. Hemos conseguido un sistema que pone en la cúpula de dirigir el cotarro a gente como Rajoy, Más, Rubi – o Chacón, que tanto da. (Gente es un eufemismo, ya se entiende). Un sistema en el que no queda otra que elegir entre el más cerdo y el más guarro. Por el sencillo procedimiento de que se eligen ellos a sí mimos. Y de la misma manera se controlan, según patente ejemplo de esta aciaga semana. Los demócratas.

También vendían “gestión”. Caraduras. ¿Gestión de qué, de mamoneo?

Que me perdone Rajoy, pero el voto da ciertas confianzas, ya que no responsabilidades. En mi opinión, es un mierda. Y tan drogadicto como cualquiera de los otros. O probablemente más; no en vano lleva más chute. La gran esperanza era que tuvieran algo más de vergüenza que los otros. Vana esperanza.

Y hablando de los otros, y también en la misma semana. Y con el mismo procedimiento de control “demokrático” de un gobierno:

¡Votad, malditos!