junio 2012


Al.

Esquizoidland.

8/29/2005

Vivo en una región del planeta desconocida para la inmensa mayoría. Es una región donde han ido copando el poder a todos los niveles una casta sacerdotal cuyo proyecto declarado es, eliminar a los que no les secunden en todo.

Se autodenominan MLNV, Movimiento de Leninización Neuro Vegetativo es una traducción aproximada bastante correcta para ente “movimiento” que si por algo se caracteriza es por su inmovilidad petrificada y por una esquizofrenia intrínseca a la ideología en sí, consistente en negar lo que se es para querer ser otra cosa diferente que, en el fondo no es sino la sublimación, la tierra prometida, el maná brotando por doquier y un bien absoluto para la eternidad. La entelequia del paraíso y la raza elegida.

Durante generaciones las ejecuciones de los disidentes han sido la norma, bombas y más bombas en sus coches, en sus casas, las quemas de las mismas es habitual, las amenazas en la calle, las dianas con nombres, en el trabajo, en las escuelas… un éxodo masivo de aquellos que lo tenían más fácil ha tenido lugar a regiones limítrofes o lejanas.

Pero la mayoría resiste en silencio, imposibilitados de hacer lo mismo o sencillamente por que no les da la gana que, tras haberles robado la historia, la lengua, su identidad, sus derechos, y convertido en una subcasta, facilitarles el camino y ceder en la lucha por la existencia.

Esto de que durante toda una vida tengas que convivir con la gente que te quiere asesinar, es una cosa muy peculiar.

Una gente que regularmente te secuestra, te pega tiros en la cabeza, y te saca encima el dinero para seguir matándote…

Y cada vez que lo hacen, cada vez que una bomba explota en alguna parte, siempre la misma letanía de parte de las autoridades de este gulag…”Sois unos chicos muy traviesos, está muy mal matar a los demás, no debeís volver a hacerlo, espero que no lo volvaís a hacer, estoy seguro de ello…(esto último cada vez menos).

Los gobernantes, claro, nunca han admitido que eran responsables de sus paramilitares, (“no tiene nada que ver con nosotros, por supuesto”), aunque sus pactos y acuerdos, sus negociaciones y convenios, son no ya conocidos, sino publicitados en algunas ocasiones. Y los hechos, testarudos y materiales, están ahí, aclarando a los caminantes el panorama. Los muertos, las víctimas, siempre en el mismo lado.

Y su dominio de los medios y de las conciencias les permite, como en todo buen sistema dictatorial, presentarse los verdugos como víctimas y a las víctimas como verdugos o al menos responsables de su muerte.

Esquizoidland.

El exterminio ideológico de quienes no se pliegan al lavado cerebral, los programas de inmersión linguística a la fuerza, eliminando el idioma materno principal de la población para suplantarlo por un idioma de laboratorio profundamente ideologizado, un pastiche goebbelsiano.

Armas de exterminio masivas, dicen…¿cómo el uso del idioma en Esquizoidland?
Todos los esfuerzos, todos los dineros, encauzados en un único fin, homogeneizar ideológicamente a la población, crear un nuevo orden. Cientos de libros salen cada año inundando las estanterías, simpre el mismo tema, reescribir lo que sea pero en clave “propia”. Todo ha de llevar el marchamo, la impronta made in esquizoidland. Llueven novelas “históricas” destinadas a borrarla, libros de texto ensalzando a los asesinos…ahora son “los patriotas”.

Tras años y años de muerte y destrucción, parece que al fin se salen con la suya, el gobierno del país al que esa región pertenece, hace tiempo que canta la misma letanía de los gobernantes de esquizoidlan, “Sois unos chicos muy traviesos, está muy mal matar a los demás, no debeís volver a hacerlo, espero que no lo volvaís a hacer, estoy seguro de ello…” (e insisten en esto último).

¿Es la esquizofrenia contenida una enfermedad contagiosa?

Como siempre, nuestro especialista multidisciplinar está al quite:

-Por supuesto, muy contagiosa, diría yo. De hecho basta que los vecinos te miren a través de los cristales de tu ventana desde el otro lado de las suyas con cara de esquizoide, para que poco a poco, por mimetismo y mera supervivencia, pongas en tu balcón la pancarta de los presos y te sumes al “movimiento”

El ex etarra Txelis (José Luis Álvarez Santacristina) ha escrito una carta a cuenta de los juegos florales que nos traemos con lo del perdón a pedir – o no pedir – por los terroristas. Seguro que no les gusta mucho a los etarras, ni a sus múltiples amigos. Puede gustarle a alguna víctima directa. Y no les va a molestar a las diversas lavanderías de ETA, que tanto empeño están poniendo en que triunfe la idea de que el asesinato puede tener cierta disculpa, siempre que se haga por motivos políticos.  Prostitucional, Pachi, Oyarzábal, PSOE, PP, y toda esa gentecilla. Yo diría que encantados.

Se puede leer entera en este enlace:

Muy filosófica, y muy de empatía, sería bastante aceptable si un asesinato terrorista fuera exclusivamente un problema entre el asesinado y sus allegados, y el etarra de turno – a título individual. La malo, lo políticamente aberrante, es que el terrorismo no es eso. Por definición. Y es muy posible que ese sea el motivo por el que Santacristina no emplea la palabra terrorismo ni una sola vez en su texto. De asesinato, ni hablemos. ¿Se puede creer que alguien haya comprendido el mal causado por el terrorismo y el asesinato, cuando no le llama de ninguna de las dos formas? Si uno se empeña, se pueden creer tantas cosas …

Curioso enfoque, cuando comienza por decir que …

conviene ir paso  por paso y aclarar bien los conceptos y su alcance

Txelis se define como victimario. Una cursilada de moda, muy conveniente. Arcadi Espada lo clava:

Lo primero que tiene que hacer un asesino, aun corporativo, cuando pide perdón es evitar llamarse a sí mismo el victimario. Un eufemismo repulsivo y miserable donde los haya, que deslíe desde la pura grafía, es decir desde el auténtico grado cero de la escritura, el imprescriptible abismo entre criminales y víctimas. [Txelis, el victimario –>]

Emplea “victimario” 10 veces. A veces lo acompaña de “infractor”. Por ejemplo:

  • - ¿Qué significado tiene o debería tener dicha petición (de perdón)? ¿Qué significado le da o debería dar el infractor o victimario?
  • -  la petición de perdón expresa un acercamiento emocional y  vital por parte del victimario hacia la víctima y sus familiares, es decir, un  gesto de empatía real para con ellos.
  • -  Pedir perdón  es un gesto que dignifica al infractor o victimario.
  • - Ahora, cuando el victimario pide perdón …

Sin embargo “victimario” no implica terrorista, por mucho que Txelis diga que pretende aclarar conceptos. Así que no aclara nada. Más bien oscurece. Y con su olvido del aspecto terrorista de la cuestión, olvida que la víctima a la que va dirigida el terrorismo es la sociedad. Cuando Txelis pensó en una actividad después llamada kale borrika, no estaba pensando en la quema de un cajero automático concreto, o en el ataque a un autobús determinado con sus pasajeros dentro. Estaba pensando en actos que sirvieran de acompañamiento a la estrategia de amedrentar a la sociedad. Lo mismo que, en general, no le importaba que se asesinara a una persona u otra, sino que trataba de conseguir un efecto en la sociedad a través de las bombas y los asesinatos. De los que fueron, o de los que fuera, tanto da. Y no hay ni una sola mención en su carta al daño producido a la sociedad. Siempre habla, y exclusivamente, de “la víctima y sus familiares”.

Que pida todo el perdón que quiera a los familiares de los asesinados, y a los heridos. Y con toda la empatía que quiera. Puede que a alguno le consuele. Y humaniza a Txelis, que demuestra sentimientos decentes. Pero eso no evita que siga siendo, a juzgar por su carta, un perfecto salvaje en lo político.

Y a pesar de tanta filosofía como gasta, no parece que la haya cundido mucho desde el punto de vista del rigor.

Pedir perdón es un gesto que dignifica al infractor o victimario, es decir, un gesto que le reconcilia consigo mismo, con lo más genuino y profundo de su dignidad  humana, a la vez que inicia un proceso de reparación del daño causado.

¿Reparación? Si hasta él mismo comprende que habla de iniciar una reparación que no es posible. Por ejemplo:

  • y tengo siempre presente que es un mal irreparable
  • desde la conciencia siempre creciente del dolor irreparable generado
  • el reconocimiento explícito del dolor irreparable causado y el sentimiento sincero de pena y amargura por el daño

En resumen. Alguien muy probablemente atormentado y apesadumbrado, y eso le honra, que parece seguir manteniendo el mismo espíritu de delincuente social que cuando empezó su carrera en ETA. Y este es de los buenos. Apartado de la disciplina de ETA  desde 1992, y muy crítico con ella. Vamos, que ni siquiera el Prostitucional lo va a poner de concejal en ningún sitio. Como para imaginar cómo son los que Pachi et al quieren “recuperar para la democracia”.

Tal vez Txelis tenga internet. Capacidad de argumentar le sobra, al contrario de lo habitual en su mundo. Si alguien sabe su email, que le invite a participar en la entrada, y que me corrija (y riña) si piensa que estoy equivocado. Siempre puede ser. Pero le voy a dar una idea desde el otro lado de la barrera. Uno podía pensar, por ejemplo, que la “salvación” del vascuence es una solemne majadería y un maldito incordio. Pero antes de expresarlo en público, es imposible que no sopesara la posibilidad de que hacerlo le pudiera suponer un tiro por la espalda. O una paliza en cualquier sitio. Y es muy dudoso que aun hoy deje de pensarlo. Pero a juzgar por la carta de Santacristina, ese no es víctima de nada. Ni hay que pedirle ninguna disculpa.

Añadido / actualización:

Tampoco parece muy justo afearle a Txelis el olvido de las características que hacen del terrorismo, terrorismo. Después de todo, uno mismo siempre tiende a disculparse. Si tú no te buscas disculpas, ¿quién lo va a hacer por tí? ¿El PSOE? ¡Pues claro, el PSOE! No es que haya comprado la idea de un “conflicto secular”, en el que los pobrecitos etarras no son más que el último coletazo, tal vez un poco pasado de tiempos. Es que es el principal vendedor de la idea.

Claro, claro. La culpa de que el 20 de marzo de 2001 un “victimario” (nada terrorista) asesinara al socialista Froilán Elespe con un tiro por la espalda, mientras tomaba café en un bar, es en parte porque algunos policías de cuando Franco cometieron abusos en su función. 40 años antes.

- ¿Asesinaron a alguien, sin juicio y sin leyes?

- No, pero lo mismo es “violencia” y “conflicto”, esos prodigios.

Por eso ahora nos dedicamos a buscar compensaciones y equidistancias, todo sea por la paz. Reconocerlo así es una de las mejores contribuciones para ese idílico futuro. Salvo que alguien lo reconozca en toda su extensión, y piense, con toda razón, que ese mismo argumento justifica en parte el asesinato de algún sortutarra en el futuro, porque en 2001 un “victimario”, etc. Después de todo el ayuntamiento de Lasarte acaba de homenajear a la payasa (es literal [–>]) que se negó en rotundo a decir nada en contra del asesinato de su compañero de consitorio. Etc.

No parece que se le pueda exigir al Txelis lo que no se le puede pedir al Pachi. Y así vamos.

Dedicado a Pascual Sala, y cinco más.

Imagina que te dicen que tenemos un problema con XXX, que se está desmadrando. Que algo ha cambiado, y el valor de XXX está subiendo, como predice una teoría que tienen. Y que esa teoría explica que XXX va a llegar en no demasiado tiempo a unos niveles insoportables.

XXX puede ser cualquier cosa. El precio del trigo, del petróleo, o el número de casos de una enfermedad incurable. No importa, se trata de cómo llegamos a la conclusión de que hay un problema. Por ejemplo, si el valor de XXX en el tiempo toma una forma así, dirás de inmediato que ahí no se ve ningún problema:

Pero te pueden poner otro gráfico diferente, y explicarte: Mira cómo está evolucionando el valor de XXX en el tiempo. En la última parte del gráfico (imagina los últimos 30 años) XXX está subiendo, y con valores anormales, que sin el problema no se darían. Y seguirá aumentando, hasta que nos coma. Clic.

Fuente, Met Office: http://www.metoffice.gov.uk/hadobs/hadcet/

Pues sí, en ese dibujo da la impresión de que la historia puede ser cierta. La línea roja es una media móvil de cinco años, y permite verlo mejor.

- ¿Son todos los datos que hay, la serie completa?

- No, la serie completa es esta, algo más larga:

Da menos miedo. Comparemos la fase alta actual con la más alta del pasado conocido.

Como ya sabemos que hablamos de temperaturas, podemos decir que el pico de la media de cinco años actual está 0,5ºC más alto que el de 1.735, hace 276 años. Y que el calentamiento que llevó a aquel pico fue espectacularmente más fuerte. Aun así, es cierto que las temperaturas de ahora son las más altas de ese registro. Pero, es un “problema” de ahora, o es el mismo “problema” a lo largo de todo ese tiempo? Porque si es lo segundo, la causa no puede ser una causa moderna (por ej. el CO2).

¿Cuál es la línea de tendencia en todo ese tiempo? ¿Nos hemos separado de ella ahora más que antes?

La línea de tendencia es la del medio, cortesía de Excel. La de arriba y abajo son marcadores arbitrarios, equidistantes, a modo de perspectiva.

Si queremos saber si en esos datos hay algo “raro”, algún “problema” referente a los tiempos más modernos (por ej. el CO2), lo más fácil es eliminar esa tendencia de la serie completa, dejándola en cero, aislar la media de cinco años, y ver el resultado.

¿Dónde está el problema? No se ve ninguno. O ninguno que sea propio de la industrialización.

La serie es la Central England Temperature, y es el registro mejor y más largo de temperatura que existe en todo el mundo. No es una “temperatura global”, claro. Pero en contra de esta, sí es la temperatura que sentimos, y es muy representativa del Atlántico Norte, que a su vez lo es de la media del hemisferio norte.

Todos los gráficos son los mismos datos. Pero mientras el segundo (el del Met Office)  parece apoyar la tesis de la alarma y el fin del mundo, si se mira bien, se ve que no hay nada de eso en la mejor información de temperatura que existe. Ya sabíamos que hacia 1.600 se alcanzaron temperaturas muy bajas, dentro de lo que dio en llamarse “Pequeña Edad de Hielo”. La gente moría porque las cosechas se estropeaban, y los lobos atacaban las aldeas. Desde entonces las temperaturas se han estado recuperando. A Dios gracias, y a un ritmo medio de 0,26ºC / siglo. Un cuarto de grado centígrado por siglo.  Nadie sabe por qué. Pero no saber es no saber, no es un “problema”. Ni un buen motivo para embarcarse en la ruina del mundo.

Y si alguien tiene ganas de un poco más de contexto, por ejemplo por estaciones, lo que resulta es que se han calentado todas en una cantidad comparable, muy reducida. Menos el verano, al que no se le nota calentamiento. Menos de una décima por siglo en verano.

¿Cuál es el problema exactamente? ¿Dónde se nota? ¡Ah, ya, en los modelos! Lo que pasa es que la temperatura que sentimos es la que marcan los termómetros, no la que marcan los modelos.

En resumen, que el gráfico que no dice nada que se ajuste a la realidad es justo el que te muestran (clic):

Añadido:

De repente me ha entrado una curiosidad. Definen el clima como la meteorología media de 30 años. Cómo quedaría lo mismo con una media móvil de 30 años. Cada punto de la línea roja representa aquí la media de ese año, y los 29 anteriores. Realmente no veo ningún efecto del CO2 en el clima. Lo mismo estoy ciego.

La teoría de los alarmistas dice que empezamos a tirar CO2 a lo bestia, como para afectar al clima, en 1.945.  Pero que no se notó hasta 1.975, porque hasta entonces también tirábamos mucha contaminación (de la de verdad), y lo contrarrestó. No tienen ninguna capacidad para cuantificar ese efecto de la contaminación de verdad, ni siquiera como teoría. Pero eso es parte de la gracia del cuento.

Vaya, previamente, mi agradecimiento a UPyD. Con toda la inutilidad que me ha parecido su existencia hasta ahora, esta iniciativa de su parlamentario Maneiro me hace pensar que ha merecido la pena que consiguieran un escaño en Vitoria.

Cierto es que no hacía ninguna falta desnudar el PSE, que llora todo el rato de emoción porque los asesinos dicen (¿otra vez?) que no van a matar. Pero podría haber gente que pensara que al PP le queda un rastro de decencia. UPyD ha conseguido que ya nadie pueda engañarse. Nadie que no quiera ser engañado. Y eso es un servicio público.

No, no me vengáis hablando de las intenciones y de la demagogia. Un servicio público lo es por la función que hace, y no porque el conductor del autobús trabaje gratis o por un sueldo. Si alguien hace algo por ti – y más si es un servicio a la cosa pública – se agradece. Se llama educación.

Podrían, eso sí, haberle echado un poco más de arte y de picante.

La iniciativa de UPyD, que no ha conseguido el apoyo de ningún grupo parlamentario, instaba al Gobierno de Rajoy a que se condicionara el acceso a planes de reinserción o la obtención de beneficios penitenciarios para los presos condenados por terrorismo, a requisitos como la desvinculación definitiva de la banda, la petición de perdón público a las víctimas, la asunción de responsabilidad civil y la colaboración con las autoridades y la Justicia para la resolución de los delitos terroristas no resueltos.

¿Y por qué los presos terroristas? Es que no se puede hacer entrar en la cabeza de los cabestros que las leyes, cuanto más universales, más civilizadas? La sutil diferencia que no han pillado:

… a que se condicionara el acceso a planes de reinserción o la obtención de beneficios penitenciarios para los delincuentes condenados, a requisitos como la desvinculación definitiva de la banda, si fuera el caso, la petición de perdón público a las víctimas, la asunción de responsabilidad civil y la colaboración con las autoridades y la Justicia para la resolución de los delitos no resueltos.

Ya tienes resuelto el problema cuando los curas te vengan con la monserga de la reinserción. ¿Qué, que queréis reinsertar terroristas, pero no violadores, atracadores, asesinos normales, estafadores, yonkis, y toda esa fauna que produce muchísimo menor daño social que los terroristas?

En todo caso, de traca. Todas las vergüenzas a la vista. En la respuesta / iniciativa alternativa de PP y PSOE se  …

 insta al Gobierno central a la asunción de una política penitenciaria que “permita la recuperación para la democracia de los penados, sobre la base de la decisión individual de cada preso de proclamar la ilegitimidad de uso de la violencia, asumiendo su responsabilidad personal, dentro del marco legal”.

Vale. Pongamos Luis Roldán. Proclama, en base a una decisión individual,  la ilegitimidad del robo, y asume su responsabilidad individual dentro del marco legal. No hace falta que devuelva la pasta, y a podemos empezar por “acercarle”, para en breve reinsertarle. ¿Esa es la idea, peperos? O pongamos Tejero, el golpista. Supongo que cuando se dice que asume su responsabilidad personal quiere decir que no hace falta que diga nada de la responsabilidad colectiva del golpe de estado. No, es que pasaba por delante del congreso, y ya se sabe, se le ocurrió. ¿Teníais gran preocupación por reinsertalo para la democracia, psoeros? Porque resulta que no mató  nadie, si recuerdo bien. O igual lo de matar no cuenta tanto, sino que hablamos de cordones sanitarios o guarradas similares.

Pues nada, Maneiro, que gracias. Y a Sefuela por avisar. Y ya que estamos con esa tropa, Savater:

El precedente de lo de Sergio Ramos:

La diferencia es que hoy todos los porteros conocen “el penalty de Panenka”, y es menos sorpresa. O más difícil.

Mientras tanto …

Sefuela

Le debía una explicación a Plaza sobre un comentario que puse hace días sobre esto. Y aprovechando que ayer se han dedicado a decir estupideces diversas en el Congreso sobre el tema, voy a intentar contaros de dónde viene todo este lío, por qué sería injusto que pagasen todo el daño los suscriptores, por qué no deberían (hoy lo han hecho) reconocer que se comercializaron de manera deficiente, y por qué no deben recuperar los suscriptores (conscientes o engañados) el 100% de su inversión.

Comenzamos por el origen del lío. Hace como un par de años comenzó a entrar el ahogo en las entidades financieras. La crisis les alejaba de cumplir con los requerimientos de capital que se les exigían por diversas circunstancias (Basilea, stress test, etc..). En los casos de las Cajas de Ahorro, que no podían emitir acciones,  se les aparecieron los santos cuando se dieron cuenta que podían recurrir a algo que contaba como si fuera capital emitido, pero que podían vender como si fuera un producto de renta fija. Hablamos de las hoy famosas participaciones preferentes y obligaciones subordinadas. Como la diferencia es relativamente pequeña, hablaré sólo de preferentes.

Se puso en marcha la poderosa máquina de las sucursales para colocar estos productos entre sus habituales compradores (órdenes religiosas, obispados, ongs, asociaciones, etc…) pero no conseguían cumplir los objetivos marcados. Así que, al grito de : “su Caja siempre ha estado con usted, y la ha visto, mientras que el Tesoro puede no pagarle porque nadie sabe lo que és” (esto lo he escuchado yo mismo) se pusieron a vender un producto a los clientes que definieron como “preferentes” (bonito juego de palabras)  y que consistían básicamente en pensionistas, con ahorros, pero sin cultura financiera.

Se saltaron en muchos casos todas las barreras que separan la venta del puro engaño. Y se ignoró de forma consciente o inconsciente (me inclino por lo primero) la directiva europea MIFID de servicios de inversión. Esta norma especifica claramente que la entidad financiera comercializadora de un producto debe realizar un test a quien lo contrata para determinar si sus conocimientos financieros son adecuados a ese producto y le permiten conocer sus riesgos. Esto debería evitar cosas como las que vimos hace años, cuando varios ayuntamientos ingleses de primera línea quebraron por contratar productos que no entendían. También, que un pobre señor, que cree estar dejando el dinero en depósito en el banco, se encuentre con que ha perdido la mitad en dos años.

La directiva MIFID obliga también a que la entidad financiera explique de manera comprensible, para el contratante, los riesgos del producto que le está vendiendo. No se hizo en muchos casos. Hay cierto tufo de estafa en todo esto, y por eso defiendo que no deben pagar todo el desagisado quienes contrataron estos productos. Encontrar pruebas es complicado. Basta con que la entidad financiera incluya en la página 6 (que nadie en su sano juicio se lee) de las condiciones de contratación, que el cliente ha sido sometido al test obligatorio y que entiende las condiciones del producto. Una firma y problema resuelto.

La comercialización fue claramente deficiente. El gobierno lo ha reconocido ante el Congreso, y ha errado gravemente. Admitirlo, supone reconocer que hubo dejación de funciones, o negligencia por la CNMV (encargada de vigilar el cumplimiento de la MIFID). Este organismo, probablemente se encontraba muy ocupado molestando a quienes, intentando hacer su trabajo, habían escrito una línea fuera del espacio destinado a tal fin. Esto debería provocar algunos procesamientos de responsables del organismo.

Hay otra posibilidad, que está reflejada en el informe publicado recientemente por el FMI. La normativa financiera española es claramente deficiente. Eso es responsabilidad principalmente del legislativo (Parlamento) con cierta parte afectando a la propia CNMV, al Banco de España, y al Ejecutivo saliente. claro, que ya sabemos que los políticos no son responsables de nada por hacer todo al revés, o no hacer lo que deberían.

Un claro indicio de la culpabilidad de las entidades financieras, en todo este embrollo, lo encontramos en el hecho de que, en muchas de elllas, se ha procedido a rotar a los directores de sucursal, cambiándoles de zona, y alejándoles de las airadas reclamaciones de los clientes engañados. Hay una parte de culpa de muchas entidades financieras, de muchos empleados, del Estado por negligencia de los órganos correspondientes y como responsable subsidiario. Por tanto, no deberían asumir todas las pérdidas los suscriptores de estos productos.

Ahora bien, delimitar las responsabilidades exactamente es tremendamente complicado, y podría llevar decenas de años de sentencias y recursos en una Justicia ya suficientemente colapsada, que además no entiende de estos temas. Aunque con los años llegaría a dominarlos, las primeras sentencias firmes podrían retrasarse años con tremendos costes para todos.

Tampoco parece justo hacer que tengan que recaer afectados, por este tipo de actuaciones, en numerosos gastos judiciales para recuperar sus fondos al cabo de años, cuando muchos de ellos ya ni siquiera pudieran disfrutarlos.

Sin embargo, tampoco sería justo que recuperasen los suscriptores el 100% de su inversión. Seamos serios. Creyeron tener la inversión de su vida, y ser más listos que los demás. Es una de las características comunes a numerosos timados fraudulentos.  No hay más que recordar el viejo “timo de la estampita”. ¿Habrían compartido sus ganancias si el negocio hubiera resultado bueno? No creo. Igual que no se hubieran socializado las ganancias, tampoco hay que socializar todas las pérdidas.

Además, no debemos olvidar que, casi todos o todos, firmaron lo que les pusieron delante, en un ejercicio de irresponsabilidad flagrante. Cada uno debe ser responsable de sus actos. Lo que hace tiene consecuencias. Unas veces buenas, y otras malas, paara la propia persona que toma la decisión. No se puede permitir un esquema asimétrico, en el que sólo cuenten los beneficios, porque crea una clara injusticia para el resto de la gente que meditó sus decisiones, y eligió no tomar riesgos innecesarios. Entre los que firmaron, es prácticamente imposible distinguir  los engañados de los arriesgados, por lo que no parece haber más remedio que optar por una decisión salomónica.

Así pues,  si juntamos todos estos factores, llegaremos a la conclusión de que parte del quebranto debe ser asumido por cada suscriptor, y parte por la sociedad (puesto que a nosotros nos toca pagar los errores del legislativo y el Ejecutivo). La legislación es netamente deficiente en este tipo de problemas. Prevé incluso fuertes multas a posteriori si hay pruebas de actitudes fraudulentas, pero casi nunca son resarcidos los afectados por los daños.

Si tenemos en cuenta que el valor actual medio de estos activos ronda el 50%   de lo invertido, parece una solución razonable que se devolviera a los inversoresm el 75% de lo invertido. Pero deberíamos intentar evitar que, como os explicaré en la próxima entrega, haya bancos como el Sabadell que  van a obtener cuantiosos beneficios del canje de las participaciones de la CAM por acciones propias. Todo ello, con una actitud aparentemente benevolente que esconde mucho más de lo que muestra.

Se comprende que el ejercicio de la política en España es una payasada desde hace demasiado tiempo. Y que los que se lo toman en serio pueden creer que la payasada es el estado natural del mundo, mientras que los que no, no se puede esperar que se respondan con fiabilidad a una encuesta.

De la prensa no se puede esperar que supere la fase “clown”. Vive inmersa en ella, y vive de la payasada. Solo pueden apostar por ayudar al payaso favorito, pero sin salirse del circo. Y así, un vocero de payasos titula:

Y el resto de medios lo repite, cual banda de loros atacado por el baile de San Vito.

Una alteración psicológica especialmente contagiosa en grandes concentraciones de personas y que desataba visiones y alucinaciones, provocando episodios de locura entre los afectados que se movían y retorcían de forma compulsiva.

Aunque hay teorías que explican el fenómeno por algún tipo de culto herético o por los efectos del cornezuelo (un hongo con efectos psicotrópicos que en ocasiones contaminaba el pan de la época), la mayoría de investigadores afirman que las verdaderas causas de estas plagas de baile y oleadas de posesiones, eran más psicológicas y culturales que fisiológicas ya que, “en la mayoría de los casos, las epidemias habrían sido el resultado de un trastorno psicogénico masivo, un tipo de histeria colectiva que acostumbra a aparecer después de largos periodos de angustia y tensión” como los vividos por todos estos pueblos. [–>]

Pero la información de La Vanguardia Payasa, que efectivamente da a una mayoría de encuestados que proclaman querer “la independecia”, también cita otra pregunta y su respuesta:

Los partidarios de que Cataluña sea un Estado independiente pasan también del 29 al 34%, mientras que los que consideran que ha de ser un Estado dentro de una España federal se quedan prácticamente igual: pasan del 28,9 al 28,2%. En cambio, los que apuestan por que sea una comunidad autónoma dentro de España bajan del 27,8 al 25,4%.

Así que el antes prestigioso diario, de no haberse apuntado a la moda clown, hubiera titulado:

La mayoría de los catalanes ya quieren la independencia, pero están muy lejos de querer que Cataluña sea un estado independiente.

Tenemos un problema que se puede resolver con diferentes soluciones:

- La Generalidad miente.

- La Vanguardia miente (y en cualquier caso no tiene vergüenza).

- La muestra no es representativa.

- La muestra es representativa, y los catalanes son, básicamente, una acémila descerebrada.

En realidad no importa demasiado. Tanto la Generalidad como La Vanguardia suelen hablar en nombre de la sociedad catalana (de “los catalanes”), aparentemente sin mayores protestas. Así que ya sea la culpa de una de estas dos instituciones, o sea de “los catalanes” mismos, como las tres cosas son una y trina, me atrevería a pedir: ¿No tendrían la amabilidad de pedir una independencia de verdad, cuando se dediquen a reclamar “la independencia”? Y me atrevería a pedir más: ¿Por qué no se la toman de una vez, en vez de tanta payasada? Nadie se lo va a impedir, y el aguerrido Mariano mucho menos que nadie.

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