abril 2012


Lástima que la foto de Reuters debe de andar por todas partes, y no os puedo poner la adivinanza. ¿Dónde acabará? (Rimando)

Es un artículo de Keith Kloor en Discover:

Comienza así:

Si te hubieran congelado criogénicamente a principios de los 1970, como a Woody Allen en El dormilón, y te despertaran ahora, verías que todo ha cambiado mucho.

Excepto los ecologistas y sus mandamientos. Eso sería muy familiar y una reliquia pintoresca. Te despertaría de tu sueño Rip Van Winkle, y todo a tu alrededor sería diferente excepto el movimiento ecologista. Todavía es anti-nuclear, anti-tecnología, y anti-industrial. Sigue hablando con metáforas sentimentaloides sobre la era de Aquarius, susurrando sobre la Madre Tierra y el balance de la naturaleza. Y sobre todo, los ecologistas siguen hablando como profetas del Antiguo Testamento, advirtiendo de enfermedades ambientales que van a caer sobre la humanidad.

Y sigue por aquí –>

Pillado del blog de Von Storch, de un comentario de Reiner Grundmann [–>]

Sunrise on the Sea, John Frederick Kensett

Sunrise on the Sea, John Frederick Kensett

La luna no tiene clima. La respuesta clásica es que le falta una atmósfera. Sólo tiene temperatura, dependiendo de la posición del sol en el horizonte. Y oscila de media diurna y nocturna de +107ºC a -153ºC. De media aproximada, no de extremos. (Lo mismo, en la tierra, son unos +20ºC y +10ºC).

La definición más convencional de clima, que tomo de Wikipedia, es:

El clima abarca, entre otros, los valores meteorológicos sobre temperatura, humedad, presión, viento y precipitaciones en la atmósfera.

Es de suponer que han elegido los más relevantes. Y de ellos, prácticamente el 100% de la humedad y el 100% de las precipitaciones dependen del mar. Y basta comparar una isla y un desierto en la misma latitud, para darse cuenta de que la temperatura también depende en muy buena medida del mar. Así que el clima es la atmósfera … ¡y el mar! O más bien al mar y la atmósfera. No es tontería que la superficie del planeta sea, básicamente (71%), mar.

Sin entender lo que hace el mar no se puede entender el clima de la tierra. Ya hemos visto que los modelos del IPCC, dedicados a diabolizar el CO2, no parecen estar acertando mucho respecto a lo que ocurre en la atmósfera. Se está calentando mucho menos de lo que debería según los modelos. Si su idea sobre el CO2 fuera cierta. Según lo que miden los satélites, del orden de la mitad, o menos [–>]. ¿Y en el mar, qué pasa en el mar?

Esta semana ha habido estudios y comentarios interesantes, ambos en la misma línea. Sobre el calor del mar, y sobre la temperatura de la superficie del mar. Y su comparación con los modelos. Y también resulta que a los océanos le está entrando mucho menos calor de lo que dicen los modelos.

Sobre el calor del mar, bastante técnicos, estos dos:

Pielke sr.:

Stockwell:

En resumen, IPCC: 0,6Wm2 – 2,4Wm2; mediciones reales: 0,3Wm2.

Sobre la temperatura de la superficie del mar, algo mucho más fácil de digerir. Los claros gráficos que suele presentar Bob Tisdale. Con un planteamiento interesante. Ya que dicen que son necesarios 17 años (Ben Santer) para poder distinguir una señal antropogénica en el clima, Tisdale estudia los últimos 17 años de temperatura de la superficie del mar, y su comparación con los modelos. Demoledor. Dividiendo el mar en sus dos cuencas obvias, Indo-Pacífico (75% del total) y Atlántico (25%), observa que el Indo-Pacífico no se ha calentado en esos 17 años (en vez de los +0,15ºC de los modelos), y que la cuenca Atlántica lo ha hecho a +0,11ºC / década, en vez de a 0,17ºC. Para el total del mar el resultado es de 0,03ºC / década, en vez 0,15ºC. La friolera de ¡cinco veces menos!

Hay muchos más detalles, y merece la pena verlo entero:

¿Algún resumen? Sí; que aunque no está claro un efecto medible del CO2 sobre las temperaturas, pero puede ser y no hay datos en contra, lo que cada vez tiene menos posibilidades es que ese efecto sea de la magnitud que pretenden los alarmistas del IPCC. Todo parece apuntar, de momento, a un calentamiento menor que el límite inferior del IPCC. O sea, a menos de 1,5ºC por doblar el CO2, o hacia finales de siglo. Nada para preocuparse, y probablemente algo para aplaudir bien contentos. O para disfrutar.

Añadido: Ya que a Tisdale se le ha ocurrido la comparación con los 17 años de Santer, y es buena idea, pongamos también lo mismo para la atmósfera, además del mar. Añado los modelos que usaron en el IPCC AR4 a las temperaturas medidas por Christy y Spencer para UAH. En superficie los modelos daban una subida de a 0,21ºC / década, que trasladado a lo que miden los satélites se multiplica por un factor de 1,25, y queda 0,26ºC / década. 0,26 frente a 0,12.

—-

- ¿Y los jetas de los alarmistas del IPCC, qué dicen?

- Lo de siempre. Que se ha tenido que esconder en el fondo del mar, matarilerilerile.

Nota: para entender algo de lo que pasa con los modelos, recomiendo:

Muy resumido: Esos modelos de los que están tan orgullosos, y que son la “demostración” del fin del mundo, están “tuneados” para reproducir más o menos correctamente las temperaturas del siglo pasado. EL principal factor de tuneo son los aerosoles, a los que cada modelo le adjudica el valor que le conviene. En el cuadro de Kiehl 2007 los diferentes forzamientos antropogénicos de los modelos estudiados, y el “tuneo” con los aerosoles de cada uno. Con ajustes así puedes simular lo que te dé la gana. Lo jodido es acertar lo que no conoces (a partir de 2.000). Y ya hemos visto lo que aciertan.

Sefuela

Los perros salvajes (fondos especulativos) comienzan a aflojar la garganta del oso herido (España). Su olfato les dice que el oso ha recibido varias dosis de antibióticos (medidas de reforma y ajustes) que podrían curarle de su enfermedad. No es una certeza, pero es una posibilidad nada remota. Sería una tontería seguir atenazando a un oso que puede comenzar a recuperar su fuerza. Y no es la estupidez la principal característica de estos agentes de los mercados. Sobre todo, si hay otros animales cerca que comienzan a dar signos de enfermedad, y tienen más carne aprovechable. Los hedge funds desvían su vista de España hacia Francia.

Lo alerta el diario Expansión http://tinyurl.com/c2mhhq6   y tiene mucho sentido. Es una decisión racional. Yo mismo la tomaría si estuviera en ese área de los mercados. En España no hay mucho recorrido para que las cosas empeoren en el corto plazo. Pueden quedarse igual o mejorar algo.

Sin embargo en Francia ocurre lo contrario. Hollande es favorito para las presidenciales. Un candidato que propugna el enfrentamiento con las medidas de ajuste, y defiende la salida de la crisis mediante el incremento del gasto público. Todo ello partiendo de unos niveles de deuda pública similares a los que España tendrá a final de 2012. 80% del PIB en total, con una deuda per capita que supera a la española en un 70%.  Los datos (en dólares 1€=1,32 $) aquí: ——> http://tinyurl.com/cr686et  . Si Francia invierte su tendencia a reducir su deuda, lo normal es que su prima de riesgo comience a dispararse. Los inversores comenzarán a alejarse de ese país, y los especuladores a apostar porque ese movimiento se produzca de manera acusada. Con eso ya tenemos la tormenta perfecta montada sobre Francia.

Os preguntaréis en qué nos beneficia eso. La respuesta es que debemos tener en cuenta que los mercados se mueven siempre en términos relativos. Se elige entre diversos activos para invertir, y se apuesta por el que ofrece más posibilidades de revalorizarse significativamente, huyendo como de la peste de aquéllos que probablemente se deprecien de forma significativa. Cuando cambia el orden relativo de los apestados, se produce un movimiento de flujo de capitales hacia el antiguo apestado máximo desde el nuevo apestado.

Dicho de otra forma menos razonablemente incomprensible. Un inversor norteamericano tiene 1000 millones de euros invertidos en Europa. Hasta ahora los tenía repartidos entre bonos alemanes y franceses.  Pero comienza a ver que los bonos franceses pueden comenzar a bajar de precio y subir de rentabilidad. Mira lo que hay cerca. Ve que los bonos españoles rentan entre 280 y 300 puntos básicos más que los franceses, y que su peligro de ir a peor en los próximos meses no es mucho. Es fácil que, al menos una parte de los 500 millones de euros que se lleva de Francia, lo invierta en España. No porque aquí estemos haciendo las cosas bien, sino porque ya hay, al menos, las mismas posibilidades de que funcionen bien, que de que funcionen mal. Mientras que en Francia hay más posibilidades de que se hagan mal, que de que se hagan bien, y además, si la jugada le sale bien, ganará más de lo que perderá si le sale mal.

El Pais, mientras,  se empeña en vendernos que Rajoy no se entera y está perplejo ante la reacción de los mercados. http://tinyurl.com/dxtje2p   Ignoran que tampoco se entera la oposición, pero él, al menos, intenta hacer algo. Citando a Daniel Lacalle: ” Reducir el déficit es solo reducir la cantidad de deuda adicional. (…)La prima de riesgo valora el exceso de rentabilidad requerida a una economía que no crece y que no puede repagar su deuda. No poder repagar- pero menos- no reduce la prima. Lo que hay que reducir es la deuda  absoluta, vender activos y atraer capital, dejar de endeudarnos para pagar intereses, sobre todo cuando los recortes y aumentos de impuestos solo cubren la cantidad pagada por coste financiero (27.000 millones de euros).      Un problema de liquidez que va camino de ser de solvencia, como el actual, no se resuelve nada más que reduciendo los gastos al nivel de los ingresos del ejercicio anterior. No rezando que los ingresos suban. ” http://tinyurl.com/bn4nubx   

Este pequeño respiro que se vislumbra tan sólo nos da un poco más de tiempo. Es probable que, de nuevo, los políticos lo interpreten de manera errónea. La realidad es que de lo que menos se enteran los políticos es de que son parte del problema, y una parte muy importante. Pero eso, como prometí a Plaza, será otra entrada.

Para entrar a comentar en el hilo de esta semana, aquí mismo.

La sección “hilo abierto”, en general, pinchando en el cartelito del tomate de Maleni, en la columna de la derecha de la portada.

Entradas anteriores (en orden inverso):

Fresita Magenta nos trae [–>] un ejemplo de una manera muy extendida de pensar, en un comentario que se me había escapado. Me perdonará el abuso de confianza, espero, porque creo que sirve para mostrar un problema de mentalidad que tenemos. Probablemente nos ha expuesto la manera más extendida de pensar. Y desde luego es algo definitivamente asentado entre su tropa del 15-M y la perroflautada. Un rosario verdaderamente inagotable de tópicos, tras los que no hay el menor intento de análisis o razón. Es el tópico como verdad en si misma, o revelación. Las cosas son así, ya que son así, ya que son así. Y lo peor del caso es que inevitablemente acierta, porque a base de no definir el problema, le encaja a todo. Pero sin definición tampoco tiene solución.

Una, es evidente que no es una experta en nada, y menos en mercados y especuladores, pero sabe reconocer que esto no va bien y hay que propiciar el cambio cuanto antes.

Politiqués en estado puro, evidentemente. La esencia de toda demagogia. Porque se trata de una de las cosas menos claras y más difíciles de analizar que cabe imaginar. En primer lugar, “no va bien” es un problema no definido. Depende completamente de qué sea “ir bien”. Y no es en absoluto tan fácil. Para unos puede ser que disminuya la pobreza, mientras para otros puede ser más relevante que disminuyan los Botín – que tanto les obsesionan. O puede que lo midan en salud y longitud de vida. O en libertad. Y no faltará quien lo juzgue por el número de osos polares que salen en televisión.

Esto es solo para lo de “ir bien”, porque aun falta definir la cuestión espacio / temporal: ¿”Ir bien” dónde, y entre qué y qué fechas? Porque lo normal es que cuando definamos esos detalles, el resultado de lo que nos parecía tan universalmente aceptado puede resultar el opuesto de lo que creíamos, según los casos. O sea que todos estamos muy convencidos y de acuerdo en algo que no podemos tener ni repajolera idea de lo que es (porque no se ha definido). Y además se da la maravilla de que todos coincidimos en una solución  todavía más indefinida que el problema - “propiciar el cambio cuanto antes”. No lo mejoraría ni Rosa Díez.

Apuesto a que Fresita pilla lo que quiero decir si pongo un dibujito.

¿Seguro que hay que cambiar “cuanto antes”, y  cualquier cambio que se nos ocurra? ¿Qué queremos, cambiarle la dirección a esa curva? También es curioso que los que más abominan del crecimiento y de la libertad económica, son al mismo tiempo los más aparentemente sensibles con la pobreza en el mundo. Pero se niegan en rotundo a ver que la pobreza disminuye con el crecimiento, no con el reparto.

El cuadro viene de un informe de la Brookings Institution, a la que resulta bastante difícil encuadrar con exactitud en el espectro político, pero de la que la media de las opiniones resulta situarla en el centro izquierda (USA). Ayudó a la creación de la ONU, y al desarrollo del Plan Marshal, por dar una idea de su influencia “desde siempre” [–>]. Bajo el cuadro explica:

Cuando se mira como un porcentaje de la población, el progreso sigue siendo impresionante, pero está más en línea con las tendencias del pasado. A principios de los 80 del siglo pasado, más de la mitad de la gente de las nacikones en vías de desarrollo vivía en la extrema pobreza. Para 2005, esto se redujo a un cuarto. Según nuestras estimaciones, en 2010 era menos de un 16 por ciento, y será menos de un diez por ciento en 2015. [El informe es de enero de 2011]

El Primer Objetivo de Desarrollo del Milenio (MDG1a) se propone la reducción a la mitad de la tasa de pobreza global para 2015, contando a partir del nivel de 1990. En su informe oficial la la ONU del pasado septiembre, el Banco Mundial calculaba que estábamos en el 80 por ciento del objetivo cumplido, y que íbamos camino de alcanzarlo puntualmente en 2015.   Aunque avisaba de que  “la crisis económica añade nuevos riesgos al protyecto de alcanzar el objetivo”.

Nuestra evaluación es considerablemente más optimista. Creemos que el objetivo del MDG1a ya se ha alcanzado – aproximadamente hace tres años. Aun más, para 2015 no solo se habrá reducido a la mitad la tasa de pobreza según ese objetivo, sino que se habrá dividido por dos de nuevo.

Y a partir de aquí tal vez sí podamos hacernos una idea un poco mejor sobre si “esto no va bien”, en general, o si es que a mi no me va bien en algunos aspectos. Porque es muy difícil intentar arreglar un problema, si no empiezas por saber de qué problema se trata. ¿Se trata de seguir con el desarrollo y mejora del mundo, y de espabilar para que nos pille en buena posición, o se trata de defender unos privilegios de señoritos europeos, sin preguntarnos con qué herramientas contamos para conseguirlo? Yo creo que así sí empieza a ser un problema más o menos definido.

De la sección anécdotas de prensa y curiosidades de no calentamiento global.

En una conversación a varias bandas por email, alguien señaló este artículo de El Mundo como ejemplo de la risa que es Pedro J. (perdón, la prensa toda) cuando habla del “calentamiento global”. Bueno, al hablar del “calentamiento global”, y de cualquier cosa. La particularidad de algunos temas es que son bastante fáciles de comprobar, y canta mucho la poca preocupación que tienen los periódicos por la calidad de lo que venden.

Se puede llegar al artículo en cuestión pinchando en la imagen.

Esta vez no es de nuestro gran amigo Ruiz de Elvira, que nos regala tantos buenos momentos. Buscando en Twitter, calculo por su foto que se trata de un periodista recién salido del horno, por lo que pienso que los responsables del desaguisado son sus superiores, más que él.

Es perdonable lo del nivel del mar. La gente del alarmismo ha conseguido marear tanto con las diferentes medidas y circunstancias, que no se puede esperar que un periodista bucee hasta el fondo de tan farragoso asunto. Pero la carcajada es inevitable cuando se trata de las temperaturas, que es algo de lo que cualquier bombero torero puede hacerse una idea.

El estudio asegura que el Mediterráneo se está dilatando a consecuencia del aumento de la temperatura superficial del agua a razón de 0,5 grados centígrados por año.

¿¿Mande?? Medio grado al año son 50 grados en un siglo. O unos 70ºC de temperatura de superficie en el Mediterráneo para 2100. O, hacia atrás, quiere decir que el Mare Nostrum estaba congelado en 1960, con una temperatura media de -5ºC. ¿No hay nadie en todo el periódico que haya leído el artículo antes de publicarlo? Y el caso es que lleva más de un año en la web, sin corregir.

Otra gracia muy típica de la prensa profesional es no enlazar al estudio del que están hablando. Y se trata de la versión web de El Mundo. No creo que se tarde ni 30 segundos en encontrarlo:

Las conclusiones del trabajo son muy breves (800 palabras), y el tercer párrafo dice:

A pesar de este tipo de oscilaciones propias del sistema climático, el ascenso de las temperaturas superficiales del mar y del aire desde mediados de los 70 supera al descenso anterior, (como cabía esperar en un escenario de cambio climático), de tal forma que el aumento medio de temperatura del aire a lo largo del litoral mediterráneo español varió entre 0,4ºC y 0,9ºC, mientras que el de la temperatura superficial del mar lo hizo entre 0ºC y 0,5ºC.

La temperatura del mar aumentó entre 0ºC y 0,5ºC desde 1975. O unos 0,25ºC en 30 años, en vez de 0,5ºC al año. ¡60 veces menos de lo que dice el periodista!

¿Para qué queremos periódicos, para reír? Si nos ponem0s optimistas, podemos pensar que es para estimular nuestra curiosidad. El dato del Mediterráneo puede ser interesante en el contexto de la discusión del calentamiento global. En una latitud media, relativamente cerrado para que el calor se quede en el sitio en vez de andar circulando por ahí, con tamaño suficiente para ser relevante, y sufcientemente pequeño para poderlo medir con confianza. Y sin tanta profundidad como para que el calor se esconda “en el fondo del mar”.

¿Tenemos algunos datos buenos para hacernos una idea? Sí:

Para pillar los datos en número piden registrarse, y dar una serie de detalless y explicaciones. Pero sí muestran un gráfico muy conveniente:

A ojo no parece verse subida de temperatura. Pero podemos digitalizarlo y medirlo, con razonable confianza.

Del orden de medio grado por siglo, en la línea del resumen del estudio tan mal citado por El Mundo. Y sin subida desde 2003.

Muy en la línea de lo que miden los satélites sobre la temperatura global del aire, y muy en la línea de lo que dicen los climatólogos escépticos de la alarma del IPCC. Y aunque 13 años son pocos para afirmar nada, de momento resulta la perfecta medición de un no problema. ¡Y nos enteramos por el estímulo que supone Pedro J.! Gracias, maestro.

Últimamente, entre los alarmistas más inteligentes lo que está de moda es empezar a ser más razonables, y menos exagerados. No sé qué hará la prensa ante el cambio de paso. Sin exageraciones, mala venta. Pero hagan lo que hagan, no pensamos olvidar las cosas que han estado diciendo.

Será por algo que pasa lo que pasa

Eclecticus avisa en los comentarios que el mencionado Elvira está triste:

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