Los “creadores” se han embarcado en una guerra. Muy libre y conscientemente. En una guerra, además, sucia. Lo que más me sorprende es que están defendiendo, sobre todo, los intereses de otros. Los que están dando la cara por la industria audiovisual no tienen mucho problema. Ni con internet, ni con las descargas por el morro. Si no fueran vagos y /o inmovilistas, se adapatarían con facilidad. Ya son demasiados autores los que lo han demostrado, tanto en la literatura como en la música.

Entiendo que no quieran. Ser un “figura” de la industria del  entretenimiento, al modo de las divas del Hollywood clásico, debe ser un subidón con el que sospecho que no haya droga que se pueda comparar. Debe ser algo parecido a sentirse un Dios, al que las cuitas del oscuro y lejano mundo de la plebe no le salpican los bajos de la toga. Y los nuevos modos, con lo que llaman internet 2.0, no van precisamente por ahí. Solo les funciona bien a los que se lo curran, y a los que interaccionan con sus clientes / consumidores. Preferiblemente sin insultarles. Así que comprendo que los enganchados con la droga de los dioses no estén muy por la labor.

Su guerra me parece lícita. Defienbden sus intereses, contra los intereses generales. Como todo potito al que le quitan un chollo. Pero que la guerra sea sucia no me respetable. Ya solo eso me parece un motivo de sobra para ponerse en su contra, aunque nunca consumiría ninguno de sus productos “culturales” (ja), ni regalado. Mucho peor si además la solución que proponen a sus problemas pasa por el control gubernamental de la internet, que nació porque era libre, y para ser libre.

En la columna derecha de su web (http://ibercrea.es/) hay un glosario. Les sugeriría añadir esta entrada, “pirateada” de la RAE:

monopolio.

1. m. Concesión otorgada por la autoridad competente a una empresa para que esta aproveche con carácter exclusivo alguna industria o comercio. [-->]

Así podemos empezar a entendernos, que posiblemente es lo que no quieren. Lo que llaman, tan pomposamente, “derechos” de propiedad intelectual, son tan “derechos” como lo eran los monopolios de Campsa o Telefónica, cuando Franco. Derechos, sí; porque lo dice la ley. Lo mismo que puede no decirlo. Porque aunque no hay mucha discusión respecto a que son mejores las sociedades que respetan los derechos de propiedad “normales” (cosas, servicios), sí hay mucha discusión sobre los monopolios, y sobre cuándo tienen justificación – y cuándo no. Por ejemplo, es perfectamente normal y racional la discusión sobre si es mejor una sociedad con una internet libre, y una industria audiovisual tipo Hollywood en situación delicada, o lo contrario. Pero eso es justamente lo que no quieren que se discuta. Y de ahí la guerra sucia del argumento falaz y la palabra gruesa. ¡Piratas!; ¡ladrones!; ¡asesinos de la cultura!

Guerra sucia y ladrona. Se han apropiado de cosas que no son suyas. Conceptos, nada menos. Como “cultura”, o “creadores”. ¿Así que David Bisbal o Arcadi Espada son “la cultura”, o “los creadores”, pero la profesional que imagina y desarrolla una técnica erótica virguera, no? Pues esta última adolece de cualquier “derecho de propiedad intelectual”. ¿Cuál es la idea? ¿Que Ibercrea va a empezar a pedir la universalización de la extravagante idea que tiene de “los derechos”, o se va a limitar a seguir defendiendo el chollete de unos monopolios muy concretos, así se jorobe el mundo todo lo que se tenga que jorobar? Y quien dice la profesional, dice el escaparatista, o el pintor, o el arquitecto, o la modista, o el médico, o el diseñador web, o el cocinero, o el cuentachistes, o el actor, o el ama de casa. ¿Sigo? Porque el mundo, y la creación, y la cultura, tienen una forma de avanzar. No es otra que copiando.

Lo siento mucho pero, pese a toda su “creatividad”, en esta película tienen todas las características que hacen de “el malo”, el malo.

Hablando de malos y del breve glosario de su web. Dice:

PIRATERÍA. Piratería es la práctica de abordar barcos o aviones para robar su carga, modificar su rumbo o exigir rescate por los pasajeros. También es el robo o destrucción de los bienes de alguien, por lo que son piratas tanto quienes ofrecen sin autorización contenidos protegidos como quienes los obtienen de forma ilícita porque quien los puso a su disposición no tenía la autorización legal para hacerlo.

Muy en la línea de sus guarrerías intelectuales. Para que haya un “robo”, alguien tiene que perder algo. Por ejemplo, si un hijo gamberro le coge sin permiso el coche a su padre, para salir por la noche, y lo deja como estaba al volver, no es un robo. En ninguna de las acepciones posibles de “robo”. Si no es el hijo, sino un vecino (o cualquiera), tampoco. Lo mismo que si un socio un poco jeta del club de golf usa los palos de otro para jugar un partido, y el otro no se entera. Y si se entera, diría – me has cogido los palos, cabrón – pero no diría – me has robado los palos. No hay robo sin pérdida. Menos para ciertos “creadores”, muy creativos.

Es una simple imbecilidad la idea de que toda obra “descargada” por la jeta supone una obra no comprada al autor. Ni siquiera merece la pena perder el tiempo con ella.

Explicación:

Esta entrada no era para aquí, sino para dejarla como comentario en la última noticia de la web de Ibercrea.es. Me interesaba saber si los Arcadis, tan locuaces, están interesados en un debate público limpio y racional, o sólo quieren largar sin escuchar.

También iba a ser más corta. Pero al empezar a escribir me ha entrado la curiosidad de saber si admitirían comentarios no elogiosos en su web. Al mirar, no he visto ningún comentario por ningún sitio. Aunque sí hay la posibilidad. Así que he decidido hacer una prueba rápida, poniendo una noticia en una entrada sobre el tratado ACTA [-->]. En contra, claro, pero nada más que una información.

Ibercrea censura

Parece que no quieren saber nada de las noticias que no les gustan, y no ha pasado. Eliminada. Verboten. Y ya sabemos ahora que los que se autotilan como “los creadores”, usurpando el reconocimiento de la creatividad del resto de la humanidad, no conversan. Ellos sólo largan. Son, digamos, “creadores” 1.0. O sea, dinosaurios a punto de extinguirse. No me extraña nada que quieran ser una especie protegida. Cualquiera quiere. La cuestión es el precio.

Como a ellos no les va la conversación, lo haremos los demás. Que disfruten con los insultos, si la imaginación no les llega.

los creadores

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