febrero 2012


 Entre las medidas e iniciativas que el Gobierno vasco quiere promocionar en la UE no figura por el momento la de solicitar que el euskera sea reconocida como lengua oficial comunitaria.

Es una idea un poco extravagante esa de “preservar” lenguas. ¿Alcanfor, nevera? ¡Qué va! Si fuera eso, el vascuence estaría “preservadísimo”. Es una de las lenguas sobre las que más se ha escrito y estudiado. No hay ninguna posibilidad de que se “pierda”. Entonces, ¿de qué hablan?

A veces es útil buscar una comparación con algo similar, y tratarlo de la misma forma, a ver qué resulta. Una lengua consiste en una serie de sonidos que se emiten o reciben, y que causan una transmisión de información entre emisor y receptor. Una canción, también. ¡Buen ejemplo!

¿Gastaríamos cantidades ingentes de dinero y esfuerzo de todos en “preservar” la copla española, o la zarzuela? En “preservar”, no creo.No tiene sentido; ya están muy bien preservadas en discos, lo mismo que el vascuence en libros. Podríamos, en cambio, gastar algo en que sus amantes puedan disfrutar de esos géneros musicales. Si hiciera falta echarles una ayudita porque el mercado solo no da. Los amantes por disfrutarlo, y los demás por aquello de la cosa sentimental.

Yo no veo inconveniente. Siempre que los amantes de la cosa no se pasen, y empiecen a hincharnos las narices. Porque “preservar” no parece que quiere decir exactamente “preservar”.

La lengua vasca está “avanzando a gran velocidad”, ha dicho la viceconsejera [–>]

¿Avanza a gran velocidad y necesita conservantes? Debe ser que no. Debe ser que “preservar” significa extender. En definitiva, hacer que los que por sí mismos no disfrutan de la copla, lo hagan “incentivados” por la acción de diversos organismos políticos. Donde “incentivados”, como todos hemos podido comprobar, quiere decir obligados, forzados, chantajeados, robados, y por ahí.

Lo curioso es que nadie tendría la falta de vergüenza de ir a Europa pidiendo sopitas para poder forzar a la gente a cantar coplas, o a sufrirlas cantadas por otros. ¿Por qué con las lenguas minoritarias sí? ¿Cual es la diferencia?

¿Será por la identititis? Dudoso. Los géneros musicales también producen ese fenómeno. Jazzeros, rockeros, punkies, heavies, copleros. Y aunque no estoy muy puesto, sospecho que un rockero se sentiría muy ofendido si desde el gobierno le intentan “estimular” (forzar, chantajear, etc) a hacerse coplero. Y viceversa.

Se consideraría un intento de “identicidio”. Yo soy rockero (o lo que quiera), y ustedes no son quien para cambiarme la identidad de tal, y convertirme en coplero. No me da la gana, ¿está claro? Ni pueden gastarse carretadas y carretadas de dinero en convertir en coplero a nadie.

¿Por qué las lenguas minoritarias sí tienen permiso para dedicarse al identicio? Por no hablar del gasto – ese tema prohibido. Pues solo puede ser o por un proceso muy irracional, o por un chollo que se han buscado los “preservadores” del vascuence, para que del dinero de todos los bolsillos circule dinero en dirección a sus privilegiados bolsillos. En latín, un atraco.

Por tanto, y en lo nada que cuente mi opinión, pido a los señores de Europa que no hagan ni caso de la viceconsejera de política lingüística, Lourdes Azurmendi, y no gasten ni un duro en “preservar” la copla. Digo, en “preservar” el vascuence ese que va a toda velocidad. ¿En qué estaría yo pensando? ¿Y por qué no habrá una viceconsejería de política musical, para ir a pedir cosas a Europa?

Definitivamente, no quiero que me cambien de identidad.

Ni que me toquen los cojones.

¡Ah!, nos quedaba en el tintero lo de lengua oficial comunitaria, de momento no. Pero creía que la viceconsejera hablaba de lenguas minoritarias, empleando esa expresión. ¿Que pensará que quiere decir “lengua minoritaria”?

El dr. Roy Spencer hace un resumen en su blog sobre las implicaciones de la década (larga) sin calentamiento global.

Os resumo mi versión de lo que dice. Un argumento bien simple. Será cierto que no es la primera década sin calentamiento del registro, pero según lo que cree el IPCC – esa “ciencia establecida” de la que hablan – esta década debería de haber sido la de mayor calentamiento. ¡Ojo!, suelen decir: es la década más caliente del registro. Pero no se trata de eso. Si es la década más caliente, solo quiere decir que durante las décadas anteriores se acumuló calor, y llegamos a donde estamos. Pero si esta década no hay calentamiento, quiere decir que o no se está acumulando calor, o el calor se ha ido a algún sitio donde no lo vemos.

Según Spencer, pueden estar pasando estas cosas, o una mezcla de algunas de ellas:

1) Un enfriamiento debido a los aerosoles ha estado contrarrestando el calentamiento debido a más gases invernadero.

2) Un enfriamiento natural, debido a oscilaciones climáticas o al sol, está contrarrestando ese calentamiento.

3) Una mayor mezcla oceánica está haciendo que el calentamiento se distribuya hacia el océano profundo.

4) La “sensibilidad” del sistema climático no es tan grande como cree el IPCC.

5) Hay algo fundamentalmente erróneo en la teoría del calentamiento global del IPCC, y el aumento de los gases invernadero no están causando calentamiento.

La gente del IPCC se está agarrando a las dos únicas de las cinco posibilidades que permiten mantener la idea de un problema con el clima y nuestras emisiones de gases invernadero.

La (1) es la más clásica. Como no saben el efecto de los aerosoles (ni siquiera están seguros del signo), es la clave que sirve para tunear los modelos, y que así “acierten” las temperaturas del pasado. Y ahora también los usan para “explicar” las temperaturas del presente.

La (2), es la idea de en el fondo del mar, matarile, de Trenberth. No siendo imposible teóricamente, es algo muy parecido a un chollo. El océano profundo tiene capacidad para acumular una gran cantidad de calor con un aumento muy pequeño de temperatura. También sin casi datos, es otra especie de comodín que sirve para todo. Porque si puede disculpar que no haya calentamiento esta década, también podría servir para decir que el calentamiento de las décadas anteriores salió de las profundidades del mar, y no del CO2.

Las otras tres posibilidades suponen diferentes grados de desgracia para el alarmismo del IPCC. Y sin duda supondrían una disminución enorme de dinero para investigación del “problema” del clima. Pocos científicos del ramo van a querer saber nada de eso.

Roy remata:

Cuanto más tiempo sigamos sin una calentamiento significativo, más evidente va a ser que hay algo seriamente equivocado en la teoría actual del calentamiento global antropogénico. No creo que haya un número determinado de años – 5, 10, 20, etc. – que pudieran desmentir la tesis del IPCC … salvo que el clima se enfríe durante los próximos 10 años. ¡Eek! Pero personalmente no creo que eso vaya a ocurrir.

Completo, y en inglés, en el blog de Roy Spencer:

Un reportaje de la revista http://www.cafeambllet.com:

Explican:

Hace dos años que en la revista cafèambllet investigamos sobre el destino del dinero público en manos de los gestores de la sanidad catalana.

Hemos encontrado cosas escandalosas: facturas fantasma, centenares de miles de euros gastados en estudios que nadie ha visto, alcaldes de diversos partidos cubriéndose las espaldas los unos a los otros y -como no- amenazas a aquellos que se atrevieran a hacer público este escándalo.

Unas amenazas que lejos de detenernos en nuestro empeño de poner luz en un entorno tan opaco, nos han empujado a denunciar con todas nuestra fuerzas una situación que va más allá del escándalo. Una situación que es la raíz de los recortes sanitarios que afectan a millones de ciudadanos.

La publicación de este trabajo ha hecho que la Oficina Antifraude de Cataluña haya abierto una investigación y hemos sido citados a comparecer. Pero con esto no es suficiente.

En este vídeo explicamos como funciona la trama, el mecanismo que permite que, en toda Cataluña, políticos y empresarios afines al poder gasten centenares de millones de euros sin ningún control efectivo.

Una situación que, lamentablemente, no es exclusiva de Cataluña y que, de una manera u otra afecta a la gestión del dinero público en toda España.

Seguir en

http://www.cafeambllet.com:

Judith Curry es la hereje por definición en la discusión científica que dicen que no hay. Fue una heroína alarmista, en la época del huracán Katrina, porque se dio la casualidad de que acababa de publicar un estudio sobre el aumento de los huracanes con el calentamiento global. Hasta 2005 esa podía parecer una hipótesis razonable. Luego perdió la fe. Literalmente. Comprendió que la confianza que había depositado en el IPCC era una cuestión de fe, y no de razón, a la vista de que practican tantas trampas, artimañas, otras artes contrarias a la ciencia. Nunca se lo van a perdonar; para el hombre de fe es peor un hereje que un idólatra. (clic)

Con la crisis de fe se puso a escuchar los argumentos de los “escépticos”, y a dialogar con ellos. A menudo en contra, pero siempre aprendiendo. Y su opinión fue cambiando, hasta llegar a un escepticismo más escéptico que el de aquellos a los que llaman “negacionistas”. – ¡Qué chiste!, “negacionistas”; ¿que será lo que niegan los “negacionistas”? -. Digamos que Judy es escéptica del IPCC, y escéptica de “los escépticos”.

Pero por quedarnos en el campo de los climatólogos de más prestigio, cada vez va siendo más difícil encontrar diferencias de fondo entre un Richard Lindzen, un Roger Pielke, un John Christy, un Roy Spencer, o una Judith Curry. Les une el odio del creyente, y la humildad del sabio que comprende que sabemos demasiado poco como para hacer afirmaciones campanudas. Pero, ¿que les separa? Yo creo que cada vez menos.

Acaban de publicar una entrevista suya en http://oilprice.com.

Extractos:

- oilprice: Acabamos de tener el placer de entrevistar a la muy conocida climatóloga Judith A. Curry, para conocer sus pensamientos sobre cambio climático, el IPCC, la geo-ingeniería, y mucho más. Judith es la actual jefe de la School of Earth and Atmospheric Sciences en el Georgia Institute of Technology, y acoge discusiones inteligentes sobre el cambio climático en su popular blog  Climate, etc.

Considerada como una oveja negra en la comunidad científica, Judith era seguidora del IPCC hasta que se empezó a encontrar en desacuerdo con ciertas políticas y métodos de esa organización. Le dio miedo que la combinación de “pensamiento de grupo”, activismo político, y un síndrome de la “causa noble”, frenaran el progreso científico, ahogaran el debate, y corrompieran el proceso de los informes del IPCC.

- JC: Debido al IPCC y su proceso de búsqueda de consenso, la recompensa para los científicos ha venido sobre todo de embellecer el consenso, y esto incluye la financiación gubernamental. Con motivo de las recientes críticas al IPCC, y a un creciente convencimiento de que no entendemos bien el sistema climático, un número cada vez mayor de científicos se están atreviendo a criticar algunas de las conclusiones básicas del IPCC, y yo creo que esto es algo saludable para la ciencia.

- JC: Personalmente creo que ponemos el carro de la política de estabilización del CO2 delante del caballo de la ciencia. EL tratado de la ONU de 1992 sobre el cambio climático peligroso fue fromulado y firmado incluso antes de que hubiera una evidencia “discernible” de calentamiento inducido por el CO2, como se explicita en 1995, en el segundo informe del IPCC. Como consecuencia, solo hemos estado considerando una opción política (la estabilización del CO2), que en mi opinión no es una política muy robusta, dadas las incertidumbres sobre cuánto está cambiando al clima en respuesta al CO2.

- JC: El IPCC puede haber sobrevivido ya su vida útil. Veamos con qué sale en su próximo informe. Pero estamos obteniendo retornos menguantes de estos informes, y gastan una cantidad enorme del tiempo de los científicos.

- JC: Estoy de acuerdo en que hay una falta de claridad (accountability) en todo el asunto del cambo climático, y no llega a los estándares que vemos en ingeniería o en la ciencia formal. He estado argumentando que esto debe de cambiar, mejorando la calidad de los datos y la verificación de los modelos y la validación de estándares.

- JC:No hay una forma fácil de tener una visión equilibrada y objetiva, dado que hay demasiadas perspectivas diferentes. Yo creo que mi blog,  Climate Etc. en judithcurry.com  es un buen foro para hacerse una buena idea de todas estas perspectivas.

Se recomienda entera:

Y se puede seguir la discusión en el blog de Judy:

Cuando se andaba especulando sobre si Zapatero tenía una negociación con La Bestia, y hasta qué punto estaba cerrada, yo siempre daba por supuesto que estaban bailando el mismo baile (intereses comunes), pero no veía cómo podían llegar a un buen punto juntos. Pensaba en un problema al que nadie más parecía dar importancia. La venta del producto, cada cual a los suyos. Por un motivo que me parecía muy claro. Si ahora dejan de asesinar, y eso es una gran noticia para todos, ¿por qué no lo hicieron hace 30 años? Nos hubiéramos ahorrado muchísimos asesinatos, heridos, extorsionados, y expatriados. Y un montón de dinero en mantener a tantos hijos de la bestia en las cárceles.

Eso es lo que me parecía delicado. Vender “ni vencedores ni vencidos” es fácil. Vender que eso sea algo bueno, solo necesita una moral canalla que se da sobradamente en nuestra clase política. Pero vender que son muy buenos por dejar de asesinar, y todos lloramos mucho, sin que fueran malos por haberlo hecho hasta ahora, se las trae.

No hay muchas formas de vender una “paz”. Puedes explicar que había un conflicto, y las partes han llegado a un acuerdo. Pero eso necesita justificar qué ha cambiado ahora para permitir ese acuerdo. No vamos a pensar que es que a alguien se le ha ocurrido una genialidad que nadie había visto. Y eso implica alguna de estas opciones:

- Alguien le está dando algo a la bestia por dejar de asesinar. (No es digerible para el PSOE).

- La bestia ha comprendido que no puede llegar a ningún sitio, y desiste. (No es digerible para los etarras).

- La bestia ha visto que le puede sacar rédito político a la suma de asesinar más dejar de asesinar. (No debería ser digerible para el Prostitucional)

También puedes intentar explicar que la bestia en realidad no era tan mala, solo estaba equivocada.  Y ahora se ha convertido en “demócrata”, lo que nos llena a todos de gran felicidad y llanto emocionado. Le quedan unas condenas por cumplir, pero le ayudaremos a aligerarlas, vista su conversión.  Pero esto plantea el problema de si la bestia estaría donde está sin esa “equivocación” previa, y si no estamos creando el precedente de que es una estrategia estupenda “equivocarse” primero, para “hacerse demócrata” después,  tras unos cuantos cientos de asesinatos. Así que tenemos un pequeño problema llamado culpa.

Y así podemos entender el discurso público aberrante en el que nos hemos embarcado.

- Tienen que pedir perdón y arrepentirse.

- El perdón es una cuestión subjetiva, personal, de cada cual, y nada más. No es un término político. [–>].

Pero la culpa sí es un término político, querida Ugarteburu. Lo que se puede y lo que no se puede hacer es política en su máxima expresión. Y o bien se puede asesinar a los inocentes que pasaban por tu camino, porque piensas que le puedes sacar rédito al crimen, y se puede aplaudir, comprender, justificar, jalear, etc, o bien no se puede. Y tu tesis, aunque no lo quieras decir con claridad, es que sí se puede — pero resulta que ahora no conviene. O que puede no convenir si … , tú me entiendes. Esa es la tesis del panfleto que acabáis de parir, y que defiendes.

Pero el problema no eres tú, ni los tuyos. No seríais nada sin el Prostitucional que os lo compra.

La Bestia, sección política, ha parido. Un documento que titulan en vascuence, que como debe de ser un idioma eusco-lógico, traducen de tres formas distintas en tres idiomas.

También podrían haberle llamado Asesinar o no asesinar, esa es la cuestión. Porque la declaración de marras solo es una vomitiva justificación del asesinato

El documento necesita una respuesta adecuada, y no la ha recibido ni del PP ni del PSOE. El PSE dice que es un paso demasiado corto, cuando es un paso en la mala dirección. El PP manifiesta que “manipula el lenguaje”, cosa falsa porque solo dice de forma cursi que sigue siendo La Bestia. También dice el PP que es “insuficiente porque no rompe definitivamente con ETA”, cuando no rompe en ningún sentido – no ya con ETA, sino con el terrorismo en general. Además, la parida es una ofensa en toda regla. A las víctimas más directas, a las víctimas menos directas (todos), y a la idea misma de la civilización y la convivencia.

La Izquierda Abertzale acepta que mediante sus declaraciones o actos ha podido proyectar una ima­gen de insensibilidad frente al dolor causado por las acciones de ETA. Ante ello, lamenta el daño que de manera no deseada haya podido añadir con su posición política. Y reconocemos que, en la crudeza del conflicto, nos ha faltado hacia unas víctimas la sensibilidad mostrada con otras. Lo reconocemos sin ambages, y deseamos que sea aceptado con la misma sinceridad con la que se muestra.

Pues no. No “ha proyectado” una imagen de insensibilidad. Nunca han tenido problemas de comunicación (en castellano), ni de que no se les entendiera perfectamente. Lo que han hecho es “practicar” actos impresentables de odio y desprecio, por ejemplo cada vez que “comprendían” los asesinatos, que han sido todas y cada una de las casi 900 veces. Y se han apoyado en ellos para conseguir sus fines políticos. Y es lo que siguen haciendo, porque por mucho que lo quieran adornar con palabras cursis, la ida es que aquí ha habido un conflicto, ¡qué desgracia!, y en los conflictos hay “sufrimiento” (asesinatos). O la idea de que cada vez que haya un conflicto, que es siempre, puede haber asesinatos. Esa es la perfecta exposición de un cabal hijo de zorra bastarda, cafre que debe ser desterrado de la civilización, para que esta pueda ser.

Son muchas las personas que, de diversas maneras, han sufrido en este conflicto. Conocemos su dolor y todas ellas merecen nuestro respeto. Por eso, el seña­lar que ha habido víctimas en todas las partes no es un acto de propaganda, sino un hecho real e inequí­voco.

Completamente irreal y completamente inequívoco. Pero “dolor” no quiere decir gran cosa. Podemos llamarle “dolor” a lo que siente el quiere que su nación sea la que no es. La poesía es libre. Por ejemplo, el “dolor de un vascopiteco, porque Vasquilandia no es una nación reconocida. O el de un vizcaíno, con Vizcaya. Como podemos llamarle “dolor” a lo que sienten los que tienen una nación y se la quieren quitar, como podría ser el caso de un español con España. Solo es una palabra, y no es lo mismo que el dolor del inocente, y el de su mujer e hijos, al que asesinan, porque hay unos que quieren otra nación que la que tienen, y él pasaba por ahí.

En nuestro Pueblo existen ­y seguirá habiendo­ pun­tos de vista diversos sobre lo acaecido en el pasado. Y si bien debemos tratar de buscar toda la verdad, esta verdad completa será la suma de diversas e incluso de diferentes verdades.

Pues no. Si alguien tenía la elección de asesinar o no asesinar a un inocente, y lo asesinó, es un asesino. Eso es la verdad. Y ahora podemos apreciar si la convivencia se debe establecer sobre la base de condenar y encerrar a los asesinos, o sobre la base de enaltecerles porque persiguen los mismos fines que uno. Pero La Bestia pretende que a partir de ahora asesinar no es una idea aceptable, pero que hasta ahora sí. Y no nos acaba de explicar por qué ahora no. No nos dice si eso depende de lo que hagan los demás, aunque así lo parece. Que es, literalmente, dejar de asesinar a cambio de.

Toda la repugnante parida se basa en una eusco-lógica aberrante. En que no han sido malos, porque todo obedecía a que tenían un conflicto. Y en que no hay duda de los derechos de su pueblo, ni hay duda de que los pueblos y personas (como Vizcaya y España) que pueden solaparse con el suyo, no tienen derecho alguno de pueblos. Aceptada esta tesis, se acabó el conflicto y los asesinatos. Y si no, no.

Estupenda la lógica de vascopiteco. Porque implica que o no deberían dejar de asesinar si no se les da la razón (habría un “conflicto”, y ya se sabe), o bien implica que si se les da la razón habría que empezar a asesinarles a ellos, puesto que los demás tendríamos indudablemente el mismo conflicto. Yo a eso le llamaría lógica de asesino, puesto asesinatos son lo que promueve.

Por supuesto, las mentiras históricas que cuentan son de órdago, pero ya sabemos que para ellos la verdad es una suma de verdades, o lo que yo te diga.

Añadido:

El vascopiteco no es tan especial ni único como se cree, ni siquiera en su depravación moral. Y precisamente porque le puede pasar a cualquiera, y es fácil abandonarse en la degeneración de la bestia, es por lo nunca se deben de aceptar componendas con ella. – Mira, si tú te portas, yo te dejo de matar, y todo el mundo feliz -. Imposible. Eso es como afirmar que La Bestia es el camino, y negárselo a la civilización. Y la selva siempre está cerca de la linde del poblado, dispuesta a invadirlo.

No, esto no es un cuento de buenos y malos. Es un cuento de asesinos (etc), o no asesinos. No es sobre lo que eres (vasco, o lo que se te ocurra), como los que les cuentan a los niños. Es sobre lo que haces (asesinar, o no asesinar), como las historias para adultos.

Richard Linzen es, probablemente, el climatólogo más prestigioso y completo que existe. Leer la lista de sus 240 publicaciones [–>] da vértigo. Por su longitud, por su profundidad, y por su amplitud.

Acaba de estar en Londres, hablando en público en la Cámara de los Comunes, para el comité que estudia el rechazo de una ley alarmista. La Climate Change Act. Y siempre impresiona con ese hablar pausado y sin el menor histrionismo. Dick Lindzen es de los que no necesitan alzar la voz para que su mensaje llegue lejos, y cale.

Su presentación en los Comunes, PDF de 58 páginas (letra muy grande):

Me voy a permitir traducir la introducción:

Quiero agradecer a la Campaign to Repeal the Climate Change Act por la oportunidad presentar mi visión en el asunto del cambio climático – o como se decía antes: calentamiento global. Resumiendo, solo voy a tratrar de aclarar sobre qué trata realmente el debate del cambio climático. Con toda certeza no es sobre si el clima está cambiando: siempre lo está. No es sobre si el CO2 está aumentando: sin duda aumenta. No es sobre si el CO2, por sí mismo, produciría cierto calentamiento: debería. El debate es simplemente sobre cuánto calentamiento puede producir el incremente de CO2, y la conexión de tal calentamiento con las innumerables catástrofes que se le achacan.  La evidencia es que ese incremento del CO2 va a producir muy poco calentamiento, y que la conexión entre ese calentamiento mínimo (o incluso calentamiento significativo) y las pretendidas catástrofes también es mínima. Los argumentos sobre los que se hacen las afirmaciones catastróficas son extremadamente débiles – y normalmente se reconoce así. A veces son abiertamente deshonestas.

Estas dos afirmaciones son completamente aceptadas por el IPCC. Es crucial darse cuenta de sus implicaciones.

  1. Doblar la cantidad de CO2 contribuye, por sí mismo, solo como 1ºC de calentamiento invernadero. Todos los modelos proyectan más calentamiento, porque en los modelos hay retroalimentaciones positivas del vapor de agua y de las nubes, y sobre estas retroalimentaciones  el mismo IPCC acepta que hay incertidumbres.
  2. Si uno asume que todo el calentamiento del siglo pasado es debido al efecto invernadero producido por el hombre, entonces la sensibilidad del clima que se deriva por doblar el CO2 es menos de 1ºC. Hacen consistente la sensibilidad de los modelos con el calentamiento observado a base de invocar de manera arbitraria unos forzamientos negativos desconocidos de los aerosoles y de la variabilidad solar.

Teniendo en cuenta lo anterior, la noción de que un calentamiento preocupante  es “ciencia establecida” debería resultar ofensiva a cualquier persona consciente, aunque por supuesto, estos puntos nunca son destacados por le IPCC.

Abundando en lo que dice Lindzen, pongo un gráfico. Muestra que los modelos son malos y dan demasiado calentamiento, por mucho que se empeñen en negarlo. Los que usa el IPCC para sus predicciones catastrofistas fueron “cerrados” en diciembre de 2000. Quiere decir que sabían cómo había ido la temperatura global hasta esa fecha. Lo que interesa es saber cómo han ido desde entonces, en la parte que los modelistas no conocían, la predicción.

Uso datos de satélites (UAH), que son los de más confianza y los únicos verdaderamente “globales”. Además, según la teoría IPCC deberían de dar más calentamiento que en superficie (miden a unos 4 km de altura).Tampoco creo que la fiabilidad sea prodigiosa, pero eso es lo que hay. Y para tener datos de este año, he usado las temperaturas de todos los meses de enero que hay (1979 -2012), en vez de medias anuales.  La variabilidad es mayor, obviamente, pero la tendencia apenas cambia. Por ejemplo, si prescindimos de 2012, la tendencia de los meses de enero es +0,13º C / década, y la de las medias anuales es de +0,14º C.

Hay 34 datos (años), y la tendencia es:

  • 1979 – 2012: +0,12ºC / década. (34 años. En un siglo sería 1,2ºC)
  • 1998 -2012: -0,01ºC / década. (15 años sin calentamiento)
  • 2001 – 2012: -0,08ºC / década. (En la parte de predicción, 12 años, el “calentamiento global” resulta enfriamiento global moderado – de momento)

Se pueden hacer todas las virugerías estadísticas que se quieran, pero hay dos cosas evidentes. Para que se cumpla la predicción del IPCC de un aumento de temperaturas de a 0,2ºC / década en las dos primeras décadas del siglo XXI (y luego más), como hicieron el el informe IPCC – AR4 (2007), la temperatura global tiene que pegar un salto espectacular en los próximos ocho años. Cualquier persona sensata pensaría que lo acertado es esperar esos ocho años, sin ponerse a hacer el indio antes.

Por cierto, la pinta es que en febrero los datos aun pintarán peor. No es significativo, pero sí es mediático.

Página siguiente »

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 619 seguidores