Joane Nova nos trae [–>]un estudio reciente (octubre 2011) sobre los cambios en el clima en el Tíbet. Basado en proxis (árboles), en una serie regional de 2.485 años. Tiene la desventaja de que te tienes que fiar lo que te fíes de esos árboles en concreto como medidores de temperatura, y la ventaja de que coincide con las noticias históricas, y otros estudios del área China e incluso hemisférica.

Tratan de responder a la gran pregunta de cómo es el cambio climático “natural”. Cuestión imprescindible si pretendemos saber algo sobre el supuesto cambio climático “artificial” del que tanto se habla. Y el resultado es exactamente el opuesto a los “palos de hockey” de los alarmistas. La variabilidad del clima era tan grande en el pasado como hoy. Mayor en realidad. Y el calentamiento actual no tiene nada especial que reseñar.

El estudio es un análisis de las temperaturas durante esos 2.485 años, que provienen de un estudio anterior [2009 Liu Yu et al –>], dónde ya dejaban claro que …

The climate variations revealed by the reconstruction indicate that there were four periods to have average temperatures similar to or even higher than that mean of 1970 to 2000 AD.

En el nuevo estudio tratan de averiguar qué produce los cambios de clima. Y observan ciclos largos (de más de un milenio) y ciclos medios (un y dos siglos), relacionados con el sol. Y en medio de ellos, una variabilidad de escala de décadas, que achacan a la circulación atmosférica. Imagino (yo) que estos últimos provinientes de la variabilidad oceánica (PDO, AMO, etc). El ciclo largo marca la tendencia, y los seculares la amplitud, dependiendo de cómo se mezclen entre sí.

Figure 3 Millennium-scale cycle in the temperature variation during the last 2485 years

Es claro que si quieres poder estudiar el efecto del ciclo largo, necesitas una serie de temperatura de al menos dos ciclos, o bien pasados los 2.000 años. La serie de temperaturas de la que viene el estudio es la siguiente. Nada especial que reseñar respecto al clima actual.

Figure 1 Tree-ring-based temperature reconstruction for the central-eastern Tibetan Plateau during the past 2485 years (gray line), the 40-year moving average (thick black line) and the 40-year running standard deviation (thin black line); the horizontal line is the mean temperature for the 2485 years. (Las dos rayas horizontales más negras son de PM)

Y llegan a hacer predicciones basándose en la continuidad de esos ciclos. Descenso apreciable durante los próximos 50 años, dentro de una continuidad del ciclo caliente durante 200 años más. Buenas noticias por la continuidad del ciclo caliente; malas por el próximo descenso, que es lo que tú vas a ver -si están en lo cierto.

Figure 5 Prediction of temperature trends on the central-eastern Tibetan Plateau for the next 120 years. Blue line, initial series; orange line, calibration series, 464 BC–834 AD; purple line, verification series, 835–1980 AD; red line, forecasting series, 1980–2134 AD.

También dibujan las funciones matemáticas de los ciclos de los que hablan, marcando los picos de calor.

Figure 4 Decomposition of the main cycles of the 2485-year temperature series on the Tibetan Plateau and periodic function simulation. Top: Gray line,original series; red line, 1324 a cycle; green line, 199 a cycle; blue line, 110 a cycle. Bottom: Three sine functions for different timescales. 1324 a, red dashed line (y = 0.848 sin(0.005 t + 0.23)); 199 a, green line (y = 1.40 sin(0.032 t – 0.369)); 110 a, blue line (y = 1.875 sin(0.057 t + 2.846)); time t is the year from 484 BC to 2000 AD.

¿Nos lo vamos a creer? Pues claro que no; no somos como la gentuza del IPCC, que a cada estudio que parece darles la razón, palabra de dios. Ni esto descarta que el CO2 finalmente tenga un efecto medible. Pero tampoco lo vamos a tomar menos en serio que los “palos de hockey”. Mientras tanto, disfruta del buen clima y del CO2. Lo que duren. Y no te dejes robar por los mamones; no hay ningún motivo de alarma, que se sepa.

Las conclusiónes de Liu Yu et al:

Se pueden ver en la serie de 2.485 años los eventos climáticos mundiales, tales como el Período Cálido Medieval y la Pequeña Edad de Hielo. ../.. la mayor amplitud y tasa de cambio de tempertura ocurre durante el evento EJE [348 AD to 413 AD], y no durante el final del siglo XX. El ciclo de un milenio de actividad solar determina el sentido de la tendencia, mientras que los de escala de siglo controlan la amplitud de la temperatura.  Los eventos de mínimos de manchas solares se asocian a los períodos fríos. La predicción que se obtiene usando un caterpillar-SSA  muestra que la temperatura aumentará hasta 2006 en la zona, y después tendrá un descenso hasta 2068, para volver a subir. La regularidad de 600 años de subida de temperatura seguidos de 600 de descenso (figura 3) sugieren que la temperatura seguirá subiendo durante otros 200 años, puesto que sólo han pasado 400 desde la Pequeña Edad de Hielo. Sin embargo, no se puede excluir un descenso durante un período corto controlado por los ciclos de escala de siglos. Obviamente, la actividad solar ha influido mucho en la zona. Pero quedan incertidumbres en nuestro conocimiento del cambio climático, y la concentración del CO2 le afecta. [Esto último lo dicen a beneficio de inventario, o para que no les tiren piedras, puesto que no se deduce del estudio -PM]. Por lo tanto hacen falta más investigaciones.

Fuente:

Vía, Joanne Nova:

Añadido. Un comentario en WUWT muy sensato (y escéptico) sobre el trabajo,de Robert Brown, del departamento de física de Duke. Extracto:

Robert Brown says:

Tras advertir de los peligros de este tipo de análisis (fourier) sin conocer las causas físicas subyacentes, resume:

* Presuming a reliable link between tree ring width and temperature, not confounded by “noise” such as e.g. drought and wet cycles, early vs late spring cycles, cycles in the availability of nitrates (connected e.g. to thunderstorm frequency) OR assuming that these are all covariant with temperature in some average way, there is nothing particularly special about today’s temperatures in one part of China.

* Several of the named historical warm and cold periods that are well-documented in at least some parts of Europe and North America were also warm or cold in at least one part of China.

* To the extent that this is true, and to the extent that those named periods are quasi-synchronous with solar variations as represented in various proxies, it adds a bit more inferential support to the hypothesis that solar cycles are a major driver of climate change through physical mechanisms both in the sun and in the sun-earth coupling that remain obscure (partly because they are damned hard science to work out or measure!)

* To the extent that one adds weight to the solar mechanism, one must remove it from competing theories or multivariate theories, as one cannot increase one effect without decreasing others to remain normalized to the observational data. Hence the “CO_2 dominant” hypothesis becomes a bit weaker, or if you prefer, the degree of dominance must be reduced.

* Pure Bayesian reasoning (connected to the first observation above) suggests that the need to panic is significantly reduced by every study such as this one that shows no anomalous 20th century warming independent of all possible causes. To put it another way, if you didn’t know what the figure represented and were asked if there was any reason to think that the 20th century uptick (perhaps in the frequency of influenza deaths worldwide) was reason to believe that a crisis was immanent (human resistance to flu was breaking down), the answer would almost certainly be “no”. This is no hockey stick, indeed.