Octavio

¿Por dónde empezar? De un lado Bárbara y yo, de otro … dos diputados del PSOE relacionados directamente con la materia constitucional al que posteriormente se unió un tercer diputado.

Empezare por el estado de la iniciativa. El derecho de petición es un derecho constitucional cuya virtualidad se agota en la admisión y traslado al órgano competente sobre la materia ( el incumplimiento de esa obligación de traslado es la que podría provocar acciones de amparo) pero una vez producida la remisión al órgano pertinente , en este caso , los portavoces de comisión constitucional, nada impide a dichos portavoces ignorar la petición…salvo , que la iniciativa hubiera sido asumida por un grupo parlamentario , al menos , para su discusión.

A nuestros interlocutores les había sorprendido agradablemente el camino que habíamos utilizado porque el derecho de petición,  es una vía de participación actualmente en desuso en materias de interés y… hasta ahora, infravalorado aun tratándose de un derecho fundamental.

Su consejo fue, que volviéramos a insistir una vez constituida la nueva legislatura y/ o bien persistiendo en el derecho de referéndum o bien mediante incidiendo sobre otras vías, especialmente la Iniciativa legislativa popular, presentáramos una nueva petición intentando coordinar la iniciativa en la medida de lo posible con algún grupo “con especial sensibilidad hacia la participación ciudadana”.

Sobre la modificación de la  ley de referéndum, consideraban que necesitaría una reforma constitucional a lo que alegamos que para la que la iniciativa legislativa (la opción que parece contemplar a potenciar de alguna manera) fuera eficaz debería ocurrir lo mismo. Persistí en que tal vez la”  vía del referéndum no exigiría tal requisito  si la propuesta fuera destinada al presidente para que “propusiera”, a lo que contrargumentaron que la dirección de la política nacional es facultad exclusiva del gobierno (art. 97) y una iniciativa de ese tipo supondría marcarle el camino y por lo tanto un recorte sobre esa facultad que exigirá reforma constitucional , a bote pronto me pareció una razón de peso, ahora no tanto pues el propio articulo 92 faculta al gobierno para consultar al pueblo las decisiones “políticas” de especial trascendencia

Sondee la posibilidad de crear otras vías participativas como la abrir la posibilidad del acceso al TC a iniciativas ciudadanas tendentes a “vetar” leyes discriminatorias de unos colectivos sobre otros (el ejemplo en mente que no me pareció educado exponer era el de las pensiones de sus señorías)  bien mediante el acceso al recurso de inconstitucionalidad o amparo ( el primero está limitado por los sujetos legitimados constitucionalmente y en el segundo por la necesidad “legal” de ser producto de un proceso) pero coincidimos en tratarse de una vía a estudiar ¿conjuntamente? .

Luego la discusión siguió por otros derroteros principalmente sobre los tres principales problemas que aquejan al sistema actual, uno del que en principio tal vez no tuviéramos noción acerca de su magnitud… sorprenderos … ”la falta de democracia interna en los partidos  que hacen que muchas veces , los representantes de la voluntad popular sean meros comparsas” , tras indicarles la procedencia de la mayoría de nosotros y las vicisitudes que nos habían llevado allí, aceptaron que en materia de falta de democracia interna no estábamos muy alejados del conocimiento más profundo.  Eran francamente partidarios de las listas no bloqueadas.

El segundo, la necesidad de una auténtica separación de poderes, tema en que no profundizamos ante la sorpresa que me produjo el tercer punto débil del sistema, la falta de acuerdo entre los dos partidos nacionales para evitar el chantaje nacionalista… les recordamos que la actitud del PSOE en relación al PSC no avalaba su lamento y me dio la impresión personal que eso es un trágala (toma nota Luis) del que empieza a resultarles muy difícil de digerir…. Uno de nuestros contertulios hizo un símil muy descriptivo… PP y PSOE somos como los protagonistas de un famoso cuadro de Goya, dos tipos liados a garrotazos sin darse cuenta ninguna de ellos….de que nos hundimos.

¿Será que desean (mas que confían) en que fuera la participación ciudadana la que los libere tanto de la opresión de los aparatos como del chantaje nacionalista?

Y cedo el testigo a Bárbara.