El amigo Lorenzo Aguilar nos visita amablemente, y critica:

Muy poco interesante.
Criticar es un vicio nacional y cualquierra lo hace, con argumentos y datos casi nadie, como te ocurre a ti José María. Esperaba algo más de la oposición a Rosa Díez y yo, que sigo en el partido, echo de menos gente con la que poder dialogar a pesar de opinar de forma diferente y no este viejo juego hispano del critica que algo queda. Cuando tengais críticas interesantes sigo abierto a todo el mundo. [-->]

Jó, Lorenzo, qué difícil. Supongo que tenemos críticas interesantes, no interesantes, y comme ci, comme ça. Entre 337 entradas –> de crítica a UPyD tiene que haber de todo. Y entre los 700 7.000 comentarios que habrá colgando de esas entradas, aproximadamente, ni te cuento. Y luego está el problema de saber si coincidimos en lo que nos parece interesante.

No siempre es fácil coincidir. Ni siquiera cuando estás en el mismo partido. Por ejemplo, cuando yo estaba en UPyD, me parecía que la política municipal, las infinitas políticas municipales, no eran nada interesantes para los votantes del partido. No parece serio que si estás vendiendo la moto de la separación de poderes, de la devolución de competencias al estado, y de la lengua común, te presentes a un cargo para solucionar el problema de las alcantarillas y de la ubicación de la estación de autobuses. Mi impresión es que si le dices al votante que estás muy preocupado por las dos cosas, y que tienes brillantes soluciones para ambas, lo normal es que piense que eres un caradura de cuidado.  Desde luego es lo que pienso yo. De ahí mi clasificación como “no interesante” para el votante natural de UPyD del asunto de la política municipal.

Ya imaginas que mi opinión no era compartida por la cúpula del partido. No me voy a meter en las profundidades de quién tenía razón; estas elecciones van a resolver el dilema. Lo pongo como muestra de lo fácil que resulta no coincidir en el concepto de “interesante”, incluso estando dentro del mismo grupo.

Y en realidad el problema es todavía mayor, puesto que no se trata de que distintas personas del grupo tengan opiniones diferentes, sino de que las cambiantes circunstancias van haciendo que el foco de interés de algunas de las personas vaya variando. Por ejemplo, tienes el caso de Gorriarán muy preocupado por la democracia en los partidos, para promoverla; contra el caso de Gorriarán muy preocupado por la democracia en los partidos, para anularla. Lo mismo puedes señalar de Savater respecto al fenómeno de la herejía. Que puede ser algo imprescindible, o despreciable, dependiendo de cómo le afecte personalmente.

Ya ves, no es fácil saber de antemano qué crítica a UPyD te puede resultar “interesante”. Lo suyo sería que nos ayudes, para que te ayudemos. Y que dentro de las innumerables posibilidades, nos guíes hacia aquellas que te parezcan ofrecer mayores posibilidades. A mi se me ocurre:

  • UPyD como fracaso de una “nueva forma de hacer política”.
  • UPyD como timo recogiendo firmas “por la lengua común”.
  • UPyD como esperpento de “dar voz a la gente”.
  • UPyD como caracajada participativa.
  • UPyD como “partido de internet”, siendo probablemente el partido más bunquerizado al respecto de todos los del parlamento.
  • UPyD como partido personalista de Rosa Díez.
  • UPyD como broma del Estado Federal de Intensidad Media Cooperativo.
  • UPyD como adalid del sindicalismo mafioso.
  • UPyD como partido sin propuestas políticas, salvo dos o tres.
  • UPyD como partido gamberro (o cafre).
  • UPyD y la partitocracia, o cupulitis.

Y a propuesta de Mikel Buesa,

  • UPyD y las alianzas políticas.

Creo que debería bastar. Tienes doce líneas argumentales que te ofrezco como posibles críticas. Tú me dices, y yo hago. Pero si ninguna de ellas te parece “interesante”, lo tenemos crudo.

Ah, y como entrenamiento te sugiero que entres en los blogs de Rosa o de Carlos, e intentes hacer una crítica del tipo de las que ves que puedes hacer aquí. O peor, busca los blogs de otros parlamentarios conocidos, y prueba. Desde aquí lo hemos hecho con unos cuantos, con agradables sorpresas. Pero no es el caso de UPyD.

Quedo a la espera.