Todo un caso, el de Garzón. No se puede aguantar. Nada menos que el campeón de la justicia universal, y la venganza contra las momias de los libros de historia -siempre que no sean de izquierdas, y tiene que ocuparse de chorradas de acusaciones de prevaricación, que no tienen sentido. ¿A quien le importa si tenía en Nueva York una sola cuenta, como declaró en la instrucción sobre prevaricación, o si eso no es cierto y hay por lo menos otra más, de la que se olvidó? Total, ¿qué más da si se dedicaba a investigar judicialmente (y exonerar)  a “Querido Emilio”, y a cobrar de “Querido Emilio”? ¿Acaso es relevante?

Pues si eso no es suficiente para enfadarse porque le toquen las narices, ahora resulta que hay una campaña orquestada, y que la prensa canallesca desvela otra malintencionada minucia: Que un mes después de llegar a Nueva York a dar sus cursos, financiado por al menos cinco grandes empresas españolas, su mujer abrió una cuenta nueva con 300.000 euros, sobre cuyo origen faltaría más que vaya a dar explicaciones a los periodistas métome-en-todo.

Total que, según El Confidencial:

Que viene de …

¿Y el Faisán?

No, no la liemos. El Faisán no está entre las tres causas por prevaricación que tiene abiertas el presunto próximo fundador de jueces sin fronteras.