Bárbara Paraula

Tenía una abuela, parecida a la que yo tuve, y cuando se refugiaba en su delantal yalzabas las manitas para pedirle un buñuelo, se agachaba para dárselo con cariño y lepreguntaba al oído ¿has hecho pipi? Sí, yaya. ¿Y popó?. Entonces el futuro diputado se encogía de miedo, por si su olvido le iba a hacer explotar, como ya le habían advertido,e iba corriendo al water y hacía la fuerza necesaria hasta descubrir que cagaba mierda y no gloria como todos los demás.

Una de las cosas que empiezo a encontrar investigando a los Diputados es su mundo de emociones, que en esencia son parecidas a las mías. Inevitable también descubrir sus cagadas en el camino, que por fuerza han de ser mayores, porque la magnitud de losasuntos sobre los que deciden y su número así lo impone.

A ratos me da por compadecerles, por el equilibrio imposible en el que los hallo. Me asombra por ejemplo que muchos se manifiestan recurrentemente preocupados por la desafección ciudadana con respecto a la política. Manuel Pérez Castell, por ejemplo, cita a Kant: el ciudadano debe actuar como colegislador, tomando parte en la direcciónde la sociedad a la que pertenece. Y todo eso después de haber tragado, seguro, años y años de co.mierda en el PSOE. Lo mismo le debe ocurrir con su Fundación Baile de Civilizaciones, que propone la sincronización de movimientos, a la par que se da cuenta de que el baile con China le sale por el módico precio de olvidar su ausencia delibertades. O cuando repaso las comisiones a las que pertenecen y las ponencias que escriben, me recuerdan a mi desasosiego en el trabajo, incapaz de dominar la variedad de conocimientos y habilidades que requieren los expedientes que se me amontonan en la mesa.

Obviamente, al recordar los privilegios que la clase política disfruta en nuestro país,o los boicoteos a instituciones importantísimas como el Tribunal Constitucional, o eltrecho que hay del dicho al hecho, se me pasa la pena.

El caso es que sí, contestan, de momento 3 de 8, y algunos exquisitamente atentos y dispuestos a orientarnos. Como dice viejecita, es que los que habían sido “los nuestros”, eran el colmo de la mala educación y al parecer no es la norma.

Hemos diseñado una tabla para que podáis ver el seguimiento de los mails.Este es el enlace:

Propongo como objetivo prioritario que cubramos a los Portavoces, y despuésrepensemos la estrategia, con lo que vayan o no contestando. De ahí que de momentosólo he puesto los datos de contacto de estos.

También os adjunto un formato para orientaros en la elaboración de emails:

Este formato es muy mejorable, y podéis modificarlo a antojo. Me limito a recoger en éllo que hemos hecho estos días. Cuando yo he escrito he intentado sustentarme en variosprincipios: investigación de los intereses del político, personalización, acercamiento también en los blogs, no más de página y media, formalidad vs. informalidad, precisión en la mención del expediente, presentación del emisor, humildad, diplomacia,reconocimiento del esfuerzo en atender la petición, recurso al humor, argumentos alcorazón, empatía, jabón, y ruego de opinión o atención.

Seguimos necesitados de la ayuda de todos vosotros. Se acerca el Lunes y lasobligaciones laborales nos van a impedir abarcar al mismo ritmo que este fin de semana.Me da miedo que la Solicitud llegue a la Comisión y nos pille con el trabajo sin hacer.

Os ruego (no se me quita esta palabra de la boca desde que trato con sus Señorías), que quien se decida me haga saber a quien le ha escrito y, a poder ser, me mande copia.

Cuando escribimos es útil a la par que respetar, recordar al hombre que en algún lugar,cuando se hurga en la nariz, se sigue preguntando si no le saldrá el dedo por el ojo ytendrán que llevarlo al hospital como le decía su abuela que le había pasado a Miguelito.