Que se vaya, o no se vaya, a La Haya. Lo que más le guste -o le dejen. Ahora lo que importa es el resultado de los  juicios que le esperan. Y sobre todo el juicio del Faisán.

¿Tocará un cazador que apunta a donde toca, o uno que apunta a donde no hay caza? Anulado el factor Garzón, queda Rubalcaba.