Nota previa: Es continuación de: “Palo de hockey”: los principales científicos climáticos británicos deben explicarse o dimiti.

En la polémica sobre el “palo de hockey” (hijo), del que sale la peregrina idea de que las temperaturas actuales son las más altas de los últimos 2.000 o 1.000 años, Briffa ha respondido a McIntyre. O por ahí.

En lo que más hincapié hace, y con aparente fundamento, es en la acusación de haber seleccionado los datos que le interesaban. En realidad McIntyre había dejado bien claro que no le acusaba de eso, y que entendía que podía haber heredado esa selección de autores anteriores, solo que la justificación de tal selección de unos pocos datos podía servir para lo que habían hecho los autores anteriores, pero no para lo que hacía Briffa (construir el “palo de hockey”).

Pero es que era inevitable que aunque McIntyre no le acusara de eso, los demás lo entendiéramos así. Porque es la única forma de entender la negativa de Briffa a mostrar sus datos durante tantos años, y que lo haya hecho solo cuando le ha obligado la Royal Society, por haber publiado en una de sus revistas. Briffa oculta los datos, y cuando finalmente salen a la luz, se ve que la preciosa forma ascendente de temperaturas en el sigo XX se debe exclusivamente a una más que peculiar selección de solo 12 árboles, que llevan camino de convertirse en los árboles más famosos de la historia de la humanidad. ¿Qué vamos a pensar?

Rojo: palo de hockey. Negro: datos completos.

McIntyre tampoco pretende que la recontrucción de temperatura con los datos que usa sea especialmente fiable. Lo único que señala es la poca fiabilidad de los de Briffa, que dependen de esa selección tan peculiar. En realidad McIntyre, como tantos más, lo que dice es que la utilización de los anillos de los árboles como medio de averiguar las temperaturas del pasado es algo excesivamente problemático. Porque el crecimiento de los árboles depende de muchas otras cosas (agua, humedad, nutrientes, insolación, condiciones locales, etc), y no tiene ningún sentido usarlos como marcadores de temperatura. Así que esta aseveración de Briffa tampoco parece tener mucho más sentido que la defensa de un gato panza arriba:

Whether the McIntyre version is any more robust a representation of regional tree growth in Yamal than my original, remains to be established. (Queda por establecer si la versión de McIntyre sobre el crecimiento regional de los árbloes en Yamal es más o menos robusta que la mía)

No, la cuestión es que probablemente ninguna de las dos sea nada robusta. Pero la gran cuestión es que toda la movida acerca de que las temperaturas actuales son extraordinarias, se aguanta básicamente en ese estudio tuyo, y que ahora no puedes decir si es más o menos robusto que otro estudio que indica lo contrario. Esa es la firmeza de las afirmaciones del IPCC y el alarmismo en general. De coña.

Enlaces:

Nota: Sobre como puede influir definitivamente el resultado de unos árboles de una sola región en un estudio con datos de muchas partes del mundo, que se pretende global, hay dos expliaciones aquí: